Segunda Parte: Tokio de Cristal

Viajaban por todo el universo conquistando reinos y destruyendo planetas, siendo más poderosos cada vez; el imperio de Black Moon se extendía a lo largo y ancho de los confines de la galaxia, todo encabezado por el Príncipe Diamante, el nuevo líder de la familia.

A su paso, se encontraron con una entidad maligna llamada el Gran Sabio, quien se convirtió en el principal consejero del Príncipe Diamante y que le habló de un poderosa fuente de energía llamado Cristal de Plata, el cual le daría poder supremo en todo el universo. Desde entonces, el príncipe ansió encontrar ese cristal a como diera lugar.

Diamante estaba en el salón del trono bebiendo su acostumbrada copa de vino cuando Zafiro entró al lugar.

- El Gran Sabio localizó la ubicación del Cristal de Plata. Se encuentra en un planeta llamado Tierra.

- ¿La Tierra eh? – dijo Diamante, dando vueltas a su capa, enarcando una ceja – Me pregunto qué será de ese planeta después de lo que ocurrió…

Zafiro soltó un suspiro al darse cuenta que su hermano aun no superaba lo ocurrido hacía siglos en el Milenio de Plata.

- Bien Zafiro, dile a Rubeus que comande nuestro ejército hacia allí. Le daremos una visita a ese planeta.

- Si

- Ah Zafiro, manda a Esmeralda a mis habitaciones. Dile que la estaré esperando.

El Príncipe Zafiro salió de la sala del trono para dirigirse hacia el cuartel de Rubeus y dar la orden que su hermano había dictado cuando se encontró en el pasillo a la peliverde.

- Esmeralda – dijo secamente Zafiro – Mi hermano te está esperando

Esmeralda bajó la cabeza en señal de afirmación y echó a andar en dirección a las habitaciones de Diamante cuando fue detenida por los comentarios del pelinegro.

- ¿Así que te has convertido en la zorra del príncipe? – espetó con desprecio Zafiro, no pudiendo contener su rabia.

- ¡Yo no soy ninguna zorra Zafiro!

- ¿Ah no? – la encaró – Entonces, ¿por qué te acuestas con mi hermano?

- Tu madre me encargó cuidar de él, y me lo reafirmó en su lecho de muerte.

- ¿Y crees que después de todos estos siglos mi hermano se va a casar contigo? Si no lo hizo cuando recién murió mi madre, menos lo hará ahora.

¡Cállate! – la chica abofeteó al príncipe.

- A mí no me tratas así – Zafiro la tomó bruscamente por los hombros y la acercó a su rostro – Mucho cuidado en cómo te diriges hacia mí, que no somos iguales, estúpida cortesana con aspiraciones de reina.

La acercó aún más a su rostro – Y a ver qué día también pasas por mis habitaciones, me encantaría que me hicieras gozar al igual que haces gozar a mi hermano – el pelinegro la besó por la fuerza y luego se retiró, riéndose malévolamente.

Esmeralda estaba hecha una furia. Sabía perfectamente que Zafiro tenía razón, que el Príncipe no tenía ningún interés en casarse con ella, que solo la utilizaba para saciar sus instintos sexuales, pero aunque sea de esa manera, tenía un poco del amor y el favor del Príncipe, sabía que llegado el momento, sería ella quien daría descendencia al trono de Némesis y entonces, Zafiro se tragaría sus palabras.

SxD

Zafiro aun no comprendía esa extraña obsesión que tenía Esmeralda por su hermano, y éste a su vez por la princesa muerta hacía siglos. Desde que comenzó a crecer, había amado en secreto a Esmeralda, y recordaba con coraje la primera noche que pasara ella con su hermano cuando éste se enteró de la tragedia del Milenio de Plata; no soportaba ver a la mujer que amaba mendigando un amor que jamás sería correspondido, por eso la trataba así, porque deseaba ser él quien la tuviera en su cama y no Diamante, pero ella había decidido convertirse en la amante de su hermano y ante eso no podía hacer nada, más que esperar a que llegara el momento de consolarla.

- Rubeus – dijo el pelinegro, quien acababa de llegar al cuartel general.

- Alteza – el pelirrojo hizo una reverencia.

- Dice mi hermano que comande el ejército hacia el planeta Tierra de inmediato.

- Bien, así será.

SxD

Al caer la noche, Diamante, Zafiro y Rubeus se encontraban reunidos en la sala de juntas.

- Alteza, ya está todo listo para atacar la Tierra – le informó Rubeus a Diamante.

- Muy bien Rubeus

- Nuestro principal objetivo es una ciudad llamada Tokio de Cristal, es ahí donde el Gran Sabio localizó la energía del Cristal de Plata – explicaba el general sobre un mapa virtual que flotaba sobre la mesa principal del salón de juntas.

- Perfecto, vayamos hacia allá.

SxD

Tokio de Cristal era el nuevo reino del Milenio de Plata en la Tierra, gobernado por la Neo Reina Serenity y el Rey Endymion, las reencarnaciones de los antiguos Princesa de la Luna y Príncipe de la Tierra respectivamente, pero eso Diamante no lo sabía.

Cuando Black Moon llegó a Tokio de Cristal, Diamante pudo sentir la poderosa energía del Cristal de Plata y comenzó a atacar todo a su paso, desesperado por apoderarse de él.

La Neo Reina Serenity y el Rey Endymion se encontraban en la terraza del castillo cuando las sailor scouts fueros a buscarlos.

- ¡Majestades! – dijo Sailor Venus – Un nuevo enemigo ha aparecido, y parece que es muy fuerte.

- ¿Pero cómo? El Planeta es muy seguro, no entiendo que sucedió

- No lo sabemos Majestad pero, están aquí y se dirigen al Palacio.

- Serenity – dijo el Rey – Es mejor que nos preparemos para el ataque.

- Sailor Scouts, protejamos Tokio de Cristal.- dijo la rubia, para después dirigirse hacia su esposo- Endymion, cuida a la Pequeña Dama.

El Príncipe Diamante y su ejército avanzaban implacables a través de Tokio de Cristal; su objetivo era llegar al castillo, matar a los que habitaban en él y apoderarse del Cristal de Plata, cuando a su paso salieron las guardianas de la Reina.

- ¡Detente! – gritaron al unísono – No te permitiremos que alteres la paz de este planeta.

El Príncipe las recibió con una estruendosa carcajada - ¿Es que acaso no saben quién soy? Será mejor que no se interpongan en mi camino. ¡Díganme! ¿Dónde está el Cristal de Plata? – les demandó

- Nunca lo obtendrás.

Diamante escuchó unos pasos que se acercaban a las guardianas, estas a su vez dejaron el paso franco a la dueña de la voz, y cuál fue su sorpresa al descubrir que la dueña de "esa voz" era la misma que lo había sorprendido siglos atrás cuando viajó por primera vez a la Luna, la misma a la que le había pedido matrimonio, aquella princesa muerta siglos atrás en el Milenio de Plata.

- ¡Princesa Serenity! – exclamó el príncipe lleno de asombro.

- Soy la Neo Reina Serenity, soberana de Tokio de Cristal. No sé quién seas ni como me conozcas, pero nunca permitiré que te lleves el Cristal de Plata.

- ¿Cómo es posible? – Diamante no salía de su asombro – Soy el Príncipe Diamante, de la familia de la luna obscura Black Moon y soberano de Némesis, y tu, Neo Reina Serenity, serás mía junto con el Cristal de Plata.

- ¡Jamás te lo permitiremos! – gritaron las sailor scouts, y comenzarón una cruenta batalla contra Black Moon.

Diamante logró acercarse a la Neo Reina Serenity, pero esta lo miró con odio y desprecio, y usando el poder del Cristal de Plata, logró repeler el ataque, enviándolos al instante y sin saber cómo de vuelta a Némesis.

SxD

- ¡¿Cómo es posible que esté viva?! – gritó Diamante – ¡Y lo que es peor aún, con solo usar el Cristal de Plata fue capaz de enviarnos a todos de vuelta a Némesis!

El Príncipe Diamante estaba hecho una furia; deseaba el poder del cristal y ahora que había descubierto que su amada Serenity estaba viva, también la deseaba a ella. Iba y venía en el amplio salón de juntas, frente a él estaba el gran sabio, su hermano, Rubeus y Esmeralda.

- Dime Gran Sabio como es que esa mujer está viva.

- Príncipe Diamante, ella no es la misma Princesa Serenity que conoció hace siglos en el Milenio de Plata. La Neo Reina Serenity es la reencarnación de la princesa en la tierra.

- ¡La quiero! ¡La quiero junto con el Cristal de Plata! ¡Rubeus! Prepara un nuevo ataque ahora mismo, acabemos con ese planeta.

SxD

El nuevo ataque de Black Moon no se lo esperaba nadie. A los súbditos de los reyes no les dio de tiempo de defender ni Tokio de Cristal ni el palacio; Black Moon se apoderó rápidamente de la ciudad, matando a todos los que se encontraban en su paso.

Las Sailor Scouts lo único que podían hacer era proteger a su reina mientras ésta se dirigía al salón sagrado por el cristal para poder usarlo. Cuál fue su sorpresa al no hallarlo.

- ¡El Cristal de Plata no está! – exclamó horrorizada Serenity

- No puede ser Serenity – dijo el rey – el Cristal de Plata está unido a ti

- Si pero no está, no siento su fuerza dentro del castillo.

- ¡Majestades! – irrumpieron las sailor scouts – ya es demasiado tarde, ellos están aquí.

- Lo sentimos majestad – dijo Sailor Mercury – pero debemos protegerla.

Y antes que la Neo Reina pudiera decir algo, las sailor scouts la sumieron en un profundo sueño y la encerraron en un cristal, protegiéndola de cualquier mal.

Apenas pudieron hacer eso cuando Rubeus y Zafiro irrumpieron en el lugar matando a las sailor scouts y al rey. Solo el poder del Cristal de Plata podría devolverles la vida.

Una vez aniquilados todos y dejándole el paso libre, el Príncipe Diamante y el Gran Sabio recorrieron todo el palacio, sin encontrar rastros del Cristal de Plata.

Diamante llegó hasta la habitación donde se encontraba la Neo Reina Serenity atrapada en el cristal. Lágrimas de furia mal contenida y dolor corrieron por sus mejillas.

-¡No! ¡Otra vez no! – dijo, acercándose y cayendo de hinojos ante la dama durmiente del palacio - ¿Por qué el destino es tan cruel? ¿Por qué te han vuelto a arrancar de mi lado?

Esmeralda estaba parada en el umbral de la puerta, ardiendo de celos al ver que por más que lo intentara, nunca podría ser la dueña del amor del príncipe.

- Príncipe Diamante – dijo el Gran Sabio, acompañado de Rubeus – He localizado el Cristal de Plata

- ¿Qué? – Diamante alzó la cabeza con los ojos desorbitados - ¿Dónde está?

- Parece que la hija de la Neo Reina Serenity lo lleva consigo, y ha viajado al pasado en busca de ayuda.

- ¡Rubeus!

- Si alteza.

- Sigue a ese Conejo al pasado y tráeme el Cristal de Plata, lo necesito para apoderarme de este planeta y despertar a esta mujer, ¡ella será mi reina!

- Si alteza.

Esmeralda no pudo soportarlo más y regresó a Némesis antes que Rubeus.

Sería ella quien encontraría el Cristal de Plata primero y lo pondría a los pies de su amado príncipe, así él se fijaría en ella, no sin antes eliminar a la Dama que dormía en el Castillo de Cristal, y de paso, eliminar a Zafiro de una buena vez.

- ¡Petzite, Berjerite, Calaverite, Karmesite!

- Estamos a sus órdenes Señora – dijeron 4 voces al unísono.

- Necesito que viajen al pasado, específicamente al siglo XX. Atrapen al molesto Conejo y tráiganme el Cristal de Plata. No permitan que Rubeus se los arrebate.

- Si

Y así, esperando que su maquiavélico plan fuera llevado a cabo, Esmeralda mandó a las Cuatro Hermanas de la Persecución en pos de la pequeña princesa de Tokio de Cristal, sin saber que sus planes nunca se llevarían a cabo.


Hola!

Bueno aquí les traigo la segunda parte de este mini fic la cual espero sea de su agrado :)

Gracias a Mirel Moon por su review, me da gusto que te gusten mis historias n.n y a Majho Duran y Kamisumi Shirohoshi por sus comentarios vía FB.

No se olviden pasar por mi página en Facebook Gabiusa Kou y los invito a leer mis otros fics: Amor de las estrellas, Verdad de las estrellas (ambos son SxS y este último es la continuación del primero), Sweet Love, Demasiado tarde, La fuerza del destino y Exquisite innocence (estos ultimos son MxY).

Nos leemos el proximo domingo Bombones! Besos estelares! :*