Disclaimer: Digimon es propiedad de Bandai y Toei Animation, no hago esto con fines lucrativos.
~ Conectados ~
Capítulo 2
Y resultó ser verdad. Bueno, a medias. Al final el remolino la arrastró, no con el impulso avasallador que ella temió, sino como la tranquila corriente de un riachuelo que te va conduciendo por el cauce. Se hicieron mejores amigos, los mejores amigos del mundo. Desde que Taichi tomó su mano por primera vez, no la soltó más, y Sora aprendió a caminar tomada de esa mano. Se convirtieron en un equilibrio casi perfecto: el ying y el yang, dos fuerzas opuestas que se atraían tanto como se complementaban.
Taichi era el bromista y descuidado que iba por la vida como si nada importara; Sora la precavida que estaba ahí cuando el otro se daba de bruces con la realidad, realidad en la que no todo era tan simple o fácil como a él le gustaba pensar.
Sora era la que siempre se preocupaba por todo, la que pensaba en el futuro con cierto temor, la que dudaba; Taichi el que le daba el empujón que necesitaba en cada momento para avanzar, la palabra de aliento que nunca faltaba.
Claro que no todo podía ser miel sobre hojuelas. También discutían a menudo porque dos caracteres tan opuestos no siempre encontraban el punto ideal de equilibrio.
Año 96
Para: Sora
Asunto: Disculpas
Mensaje:
Sora,
Siento lo del otro día. Por fabor [1], no sigas enfadada.
Con amor,
Yagami Taichi.
-.-
Sora abrió su correo electrónico. Tenía dos e-mails de parte del bobo de Taichi. Movió el cursor sobre ellos sin decidirse a leerlos hasta que vio el asunto del segundo, el más reciente.
Se inclinó un poco más sobre la pantalla para leer.
¡NO LEAS EL PRIMER MENSAJE! ¡NO LO LEAS!
Pobre e incauto Taichi, que no sabía que pedirle a alguien que no hiciera algo generalmente causaba el efecto contrario: más deseos por hacerlo.
La pelirroja hizo clic sobre el primer correo. Sus ojos volaron por las palabras y sus mejillas se arrebolaron al comprender su contenido. Por poco cayó de la silla. Se enfadó incluso más, si eso era humanamente posible. ¡Mira que decirle eso por correo! ¿Qué intentaba hacer? ¿Burlarse de ella?
Se apresuró a leer el siguiente.
-.-
Para: Sora
Asunto: ¡NO LEAS EL PRIMER MENSAJE! ¡NO LO LEAS!
Mensaje:
Sora,
Si leíste el otro correo, ¡lo lamento! Fue Hikari. Bueno, yo lo escriví, pero no era en serio. Ella aparesió y lo envió por mí. ¡Lo lamento! No creas que estoy burlándome de ti. Solo estoy desesperado porque me perdones. Muy desesperado.
¡Lo lamento!
Yagami Taichi
-.-
Suspiró. Por supuesto que había sido un error. Ellos eran muy chicos para andar pensando en esas cosas todavía y en ocasiones dudaba que el castaño siquiera la viera como una niña. Por qué iba hacerlo si jugaban en el parque y ella era la única niña que conocía, según sus propias palabras, a la que no le importaba ensuciarse la ropa o rasparse una rodilla. En ocasiones se esmeraba tanto en estar a su altura, que terminaba un poco lastimada por no poder ir al mismo ritmo, pero nunca se quejaba y la mirada de admiración que Taichi le dedicaba por eso bastaba para seguir esforzándose.
-.-
Para: Taichi
Re. Asunto: ¡NO LEAS EL PRIMER MENSAJE! ¡NO LO LEAS!
Mensaje:
Tonto Taichi. No hacía falta tanta explicación. No me creí lo que decía el otro correo ni por un segundo. Tú y yo somos amigos, ¿recuerdas?
PD: ¡Arregla tu ortografía!
PD 2: Todavía no decido si te perdonaré. Antes tendrás que hacer mérito.
-.-
Al fin y al cabo había vomitado sobre su gorro favorito. Que él alegara que había sido un accidente todo lo que quisiera. Ella no le creía y eso no se perdonaba tan fácil. No, señor. Le esperaban unas largas semanas al castaño.
Año 98
Para: Taichi
Asunto: Siento lo del castigo.
Mensaje:
Taichi,
Eres un grandísimo tonto. Lo sabes, ¿no? No tenías que discutir con el entrenador solo porque no me dejara jugar. Ahora estarás en la banca quién sabe hasta cuándo.
-.-
Para: Sora
Re. Asunto: Siento lo del castigo
Mensaje:
Oye, un "gracias por lo que hiciste" no me vendría mal ahora, ¿sabes? He visto año tras año tu cara de decepción cada vez que ese granuja no te deja jugar. Puede que digas que no estoy siendo objetivo, pero sé que en el fondo sabes tanto como yo que tú te mereces esa oportunidad más que nadie. Eres mucho mejor que varios en el equipo, menos yo, desde luego.
No te preocupes por mí. Aún puedo jugar fútbol en los descansos y sin mí perderemos todos los partidos y tendrá que reintegrarme, ya lo verás.
-.-
Para: Taichi
Re. Asunto: Siento lo del castigo.
Mensaje:
Incluso si tienes la razón, esa no era la forma de decírselo. Le gritaste idiota sin cerebro. Pudiste terminar en detención por mi culpa. Prométeme que no volverás a hacerlo.
-.-
Para: Sora
Re. Asunto: Siento lo del castigo.
Mensaje:
¡Pero qué pesada eres! Ya, te lo prometo.
PD: Sigo esperando ese agradecimiento.
-.-
Para: Taichi
Re. Asunto: Siento lo del castigo.
Gracias.
-.-
Para: Sora
Re. Asunto: Siento lo del castigo.
Mensaje:
Vaya, en serio me emocionas. Una piedra tiene más emotividad que tú.
-.-
Para: Taichi
Re. Asunto: Siento lo del castigo.
Mensaje:
Sabes que no soy muy expresiva, pero eso no quiere decir que sienta menos o que no esté siendo sincera. A pesar de que no apruebo lo que hiciste, sé que lo hiciste por mí y te lo agradezco. También sé que no lo digo lo suficiente.
-.-
Para: Sora
Re. Asunto: Siento lo del castigo.
Mensaje:
Claro que lo sé, pero se siente bien que me lo digas para variar.
Para: Sora
Asunto: ¡Te lo dije!
Hola pelirroja.
Te escribo para felicitarte. Apenas me acabo de enterar por Daichi, ¡¿por qué no me lo dijiste?! Sabía que algún día el estúpido del entrenador se daría cuenta de que estaba desperdiciando tu talento. ¡Será genial jugar juntos por primera vez!
-.-
Para: Taichi
Re. Asunto: ¡Te lo dije!
Mensaje:
Primero que todo no me digas pelirroja.
Sobre lo otro, es que no me diste oportunidad de contártelo. Te fuiste muy rápido hoy. Es emocionante, ¿verdad? Pero me dijo que solo estaré quince minutos a prueba.
-.-
Para: Sora
Re. Asunto: ¡Te lo dije!
Mensaje:
Harás un gol en cinco minutos y tendrá que darte un lugar en el equipo, te lo aseguro.
PD: ¿Por qué no puedo llamarte pelirroja si lo eres?
-.-
Para: Taichi
Re. Asunto: ¡Te lo dije!
Ya, ¿hablas en serio? No me había dado cuenta de que soy pelirroja. Ya es lo suficientemente malo verme todos los días al espejo como para que me lo estés recordando. Simplemente no me gusta.
-.-
Para: Sora
Re. Asunto: ¡Te lo dije!
Mensaje:
Serás tonta. Tu cabello es diferente y eso lo hace genial, te lo he dicho mil veces.
-.-
Para: Taichi
Re. Asunto: ¡Te lo dije!
Sigo sin entender cómo puedes decir esas cosas tan a la ligera.
-.-
Para: Sora
Re. Asunto: ¡Te lo dije!
Solo es un cumplido. No le veo lo malo.
-.-
Para: Taichi
Re. Asunto: ¡Te lo dije!
Pues lo es. No me gusta.
Año 2000
De: Taichi
Para: Sora
[13:15 PM]: Pelirroja, ¿estás?
De: Sora
Para: Número desconocido
[13:25 PM]: ¿Quién eres?
Para: Sora
[13:28 PM]: ¿Es en serio? ¿A cuántos les permites que te digan pelirroja? Me siento ofendido.
De: Sora
[13:35 PM]: Supongo que eres tú, Taichi. Pero solo para que conste, no te permito que me digas así.
De: Taichi
[13:39 PM]: ¿En serio? ¿Entonces cómo es que lo hago?
De: Sora
[13:42 PM]: Porque eres un terco y me aburrí de corregirte cada vez que me llamas así. ¿De dónde me escribes de todos modos?
De: Taichi
[13:45 PM]: De un teléfono, ¿de dónde más? A veces eres algo lenta, pelirroja.
De: Sora
[13:52 PM]: Claro, porque tú eres un genio, ¿no? Eso ya lo sé. Te pregunto de qué teléfono me escribes.
De: Taichi
[14:01 PM]: ¡Ah! Del mío, ¿puedes creerlo? Mis padres me lo regalaron por mi cumpleaños. ¡Ahora podremos hablar todo el día!
De: Sora
[14:08 PM]: Pero si para tu cumpleaños faltan dos semanas.
De: Taichi
[14:13 PM]: Lo encontré por accidente en el armario de mi mamá cuando me mandó a buscar algo, así que tuvo que dármelo antes.
De: Sora
[14:18 PM]: Eres un intruso, ¿lo sabías? Está mal hurgar en las cosas ajenas.
De: Taichi
[14:20 PM]: ¡Pero fue sin querer! Qué mala eres, pelirroja.
De: Sora
[14:22 PM]: Eso no te lo crees ni tú.
De: Taichi
[14:27 PM]: Ok. Puede ser que haya estado buscando mi regalo. No es mi culpa que mis papás lo escondieran tan mal.
De: Sora
[14:28 PM]: ¡Lo sabía!
De: Taichi
[14:35 PM]: No es para tanto, aunque mamá estaba un poco enfadada. Guarda mi número.
De: Sora
Para: Taichi
[14:37 PM]: Ya lo hice.
Año 2001
De: Taichi
Para: Sora
[16:18 PM]: ¿Es cierto lo que dicen?
De: Sora
Para: Taichi
[16:21 PM]: ¿Qué cosa?
De: Taichi
[16:23 PM]: Que tú y Koushiro se besaron. Noriko dice que los vio en el segundo descanso bajo un árbol. Todo el mundo habla de eso.
De: Sora
[16:35 PM]: Noriko es una chismosa, ¿cómo puedes creerle cualquier cosa que diga?
De: Taichi
[16:36 PM]: ¿Entonces no es cierto?
De: Sora
[16:48 PM]: Si lo fuera, ¿te enfadarías?
De: Taichi
[17:05 PM]: No, no tengo razón para enfadarme.
De: Sora
[17:08 PM]: Entonces sí. Nos besamos.
De: Taichi
[17:12 PM]: Ah, ¿y quieren repetirlo? Me refiero a sí ahora saldrán o algo.
De: Sora
[17:14 PM]: No, decidimos quedar como amigos. ¿Por qué preguntas?
De: Taichi
[17:32 PM]: Porque Koushiro es mi amigo.
De: Sora
[17:35 PM]: ¿Y eso qué tiene? Yo también soy tu amiga por si se te había olvidado.
De: Taichi
[17:58 PM]: Solo no quería que si ahora iban a empezar a salir me dejaran de lado, es todo.
De: Sora
[18:02 PM]: Pues no soy la que te he dejado plantada por alguien más, ¿te olvidas?
De: Taichi
[18:04 PM]: ¿Estás celosa, pelirroja?
De: Sora
[18:05 PM]: Ja, ya quisieras. ¿Tú lo estás?
[18:42 PM]: ¿Taichi?
[18:43 PM]: ¡Te fuiste!
[18:45 PM]: A veces no entiendo cómo puedes ser tan valiente y tonto al mismo tiempo.
De: Taichi
[18:58]: Yo tampoco.
¿Está seguro de que desea descartar el siguiente mensaje?
Sí.
El mensaje ha sido borrado.
Año 2002
De: Taichi
Para: Sora
[15:30 PM]: ¡Todavía no puedo creer lo que hiciste! Que sepas que nunca te perdonaré esta doble traición.
De: Sora
Para: Taichi
[15:40 PM]: Deja ya el melodrama. Además no entiendo lo que dices. A menos que contáramos aparte tu enorme ego, lo que considerando su tamaño tal vez sería lo mejor, no veo por qué la traición sería doble.
[15:42 PM]: ¿Sabes qué? Olvida lo que dije. ¡Ni siquiera te he traicionado!
De: Taichi
[15:45 PM]: Claro que lo hiciste. Me traicionaste a mí y al fútbol, y más encima por esa excusa de deporte.
De: Sora
[15:50 PM]: ¿Qué tiene de malo el tenis? Si es porque te preocupa que no pasemos tanto tiempo juntos como antes, podrías venir a verme a las prácticas.
De: Taichi
[15:53 PM]: ¡Eso jamás! Mis pies de futbolista nunca tocarán el horrible suelo de una cancha de tenis, eso sería rebajarse.
De: Sora
[15:56 PM]: A veces creo que ves demasiada televisión.
De: Taichi
[16:00 PM]: No te desvíes del punto. ¿Te declaras culpable?
De: Sora
[16:07 PM]: ¿Culpable? ¡Que es un país libre, Taichi! No tiene nada de malo que quiera intentar algo nuevo.
De: Taichi
[16:11 PM]: Claro que lo tiene. Íbamos a ser futbolistas profesionales, ¿recuerdas?
De: Sora
[16:15 PM]: Ese es tu sueño, no el mío.
De: Taichi
[16:18 PM]: ¿Y cuál es el tuyo, pelirroja?
De: Sora
[16:19 PM]: No te lo diré.
De: Taichi
[16:22 PM]: ¿Por qué no?
De: Sora
[16:25 PM]: Porque te reirás de mí o harás un gran escándalo de ello, y no estoy de humor para ninguna de las dos cosas.
De: Taichi
[16:29 PM]: Joo, no sé qué imagen tienes de mí, pero sea lo que sea te apoyaría. Por algo somos amigos.
De: Sora
[16:33 PM]: Claro, igual que me apoyas con el tenis.
De: Taichi
[16:35 PM]: El tenis es diferente.
De: Sora
[16:36 PM]: ¿Diferente cómo?
De: Taichi
[16:48 PM]: Simplemente no lo veo para ti. ¿Quieres saber lo que de verdad me molesta? Es que puedas estar intentando convertirte en alguien más solo para complacer a tu madre.
De: Sora
[16:50 PM]: Te estás pasando.
De: Taichi
[16:52 PM]: Entonces dime que me equivoco y me olvidaré del tema.
[17:00 PM]: ¿Sora?
[17:15 PM]: No puedes, ¿verdad?
Con catorce años Taichi soñaba con ser un futbolista profesional. El sueño de Sora, en cambio, todavía no se perfilaba con claridad en el horizonte. Cuando tienes a alguien que constantemente te dice lo que deberías hacer, ese inmenso camino que de niños se ve tan lleno de posibilidades, comienza a empequeñecerse cada vez más.
-.-
De: Sora
Para: Taichi
[21:02 PM]: Gracias por ir a verme. ¿Verdad que estar en una cancha de tenis no fue tan terrible?
De: Taichi
Para: Sora
[21:08 PM]: Lo fue. Pero por ti valió la pena, pelirroja.
Uno soñaba en grande, el otro no se atrevía a hacerlo, pero seguían juntos, con sus pocas similitudes y sus muchas diferencias.
Año 2004
De: Taichi
Para: Sora
[23:00 PM]: ¿Estás?
De: Sora
Para: Taichi
[23:03 PM]: Sí.
De: Taichi
[23:07 PM]: ¿Puedes hablar?
De: Sora
[23:08 PM]: Dime.
De: Taichi
[23:20 PM]: Solo quería saber si recibiste los resultados de ese test de aptitud que nos hicieron.
De: Sora
[23:23 PM]: Ah, sí. Mi profesor los entregó esta mañana.
De: Taichi
[23:27 PM]: Esto de estar en salones distintos apesta, siempre me entero de todo tarde. ¿Qué te salió?
De: Sora
[23:30 PM]: No recuerdo. Algo de labradora de tierra o bombero, ya sabes. La clase de estupideces que salen siempre.
De: Taichi
[23:32 PM]: Creí que te lo tomabas en serio.
De: Sora
[23:35 PM]: Y yo que tú no lo hacías. ¿Tengo que recordarte que estuviste toda una semana burlándote de las preguntas y de cómo con un test tan ridículo podrían decirnos para qué somos buenos?
De: Taichi
[23:38 PM]: Es que es verdad. Son test estandarizados, como mucho servirán como una guía o algo así.
De: Sora
[23:40 PM]: Supongo. ¿Qué te ha salido a ti?
De: Taichi
[23:52 PM]: Ya sabes. Las estupideces que le salen a todo el mundo.
De: Sora
[23:56 PM]: No te creo. Si me preguntaste debe ser por algo.
De: Taichi
[23:57 PM]: Nada, solo tenía curiosidad.
De: Sora
[24:01 PM]: Dime la verdad. Siempre estás diciendo que los amigos se cuentan todo.
De: Taichi
[23:12 PM]: Si te lo digo, ¿prometes no burlarte?
De: Sora
[23:15 PM]: Tienes que admitir que es un poco irónico que me pidas eso cuando tú siempre estás burlándote de mí.
De: Taichi
[23:19 PM]: No es cierto, tú eres la que se toma todo como una burla.
De: Sora
[23:22 PM]: Lo que digas. De todas formas puedes decírmelo. Prometo que no me burlaré.
[23:35 PM]: ¿Taichi?
[23:38 PM]: ¡Vamos! No puede ser tan malo.
[23:52 PM]: No tengo toda la noche. Mañana hay escuela
De: Taichi
[24:00 PM]: Diplomático.
De: Sora
[00:02 AM]: ¿Y?
De: Taichi
[00:03 AM]: Eso es todo.
De: Sora
[00:04 AM]: ¿No te salió nada más?
De: Taichi
[00:06 AM]: Sí, también abogado, futbolista y otras seis opciones más que no recuerdo. No les presté mucha atención la verdad.
De: Sora
[00:06 AM]: ¿Y entonces?
De: Taichi
[00:07 AM]: ¿Entonces qué?
De: Sora
[00:07 AM]: ¿Qué estás intentando decirme? No lo entenderé a menos que me lo digas.
De: Taichi
[00:09 AM]: Nada. Solo estuve pensando que tal vez…no te rías, ¿vale? Tal vez podría hacerlo. Ser diplomático, digo.
De: Sora
[00:10 AM]: ¿Quieres ser diplomático solo porque te salió en un test que serías bueno para ello? ¿Qué pasó con lo de ser futbolista?
De: Taichi
[00:15 AM]: En realidad no es por el test. La otra vez en la feria universitaria cogí un panfleto de Ciencias Políticas por error y me interesó el programa. Investigué un poco y no lo sé… me gustó.
[00:16 AM]: ¿Sora?
[00:17 AM]: ¿Sigues ahí?
[00:20 AM]: No me respondes porque piensas que es una estupidez, ¿verdad?
[00:25 AM]: Nunca se me ha dado bien estudiar y tendría que estudiar muy duro, es una carrera difícil. Al principio no le di mucha importancia, pero cuando me dieron mis resultados y apareció esa opción de las primeras pensé que de verdad podrías ser una opción para mí.
De: Sora
[00:26 AM]: Es increíble.
De: Taichi
[00:27 AM]: ¿Qué cosa? ¿Podrías ser más clara?
De: Sora
[00:29 AM]: Lo siento. Es que nunca pensé que podría interesarte algo así. Estoy sorprendida.
De: Taichi
[00:29 AM]: ¿Y qué piensas? ¿Sería muy tonto intentar?
De: Sora
[00:32 AM]: No puedes estar hablando en serio. El Taichi que conozco jamás duda. Sabe lo quiere y va por ello.
De: Taichi
[00:33 AM]: ¿Y eso qué significa?
De: Sora
[00:33 AM]: Que te apoyo, tonto.
De: Taichi
[00:35 AM]: ¿Crees que podría hacerlo?
De: Sora
[00:36 AM]: No lo creo, estoy segura.
De: Taichi
[00:38 AM]: ¿Qué hay de ti?
De: Sora
[00:39 AM]: ¿Qué conmigo?
De: Taichi
[00:40 AM]: ¿Has pensado en lo que quieres hacer?
De: Sora
[00:42 AM]: Puede que ser labradora de tierra no sea una mala opción después de todo. Me gusta el campo.
De: Taichi
[00:44 AM]: Muy graciosa, pelirroja. Hablo en serio.
De: Sora
[00:47 AM]: Oh, discúlpame. Como nunca lo haces, es difícil saber cuándo hablas en serio.
De: Taichi
[00:47 AM]: Sabes que no bromeo con esto.
De: Sora
[00:49 AM]: No lo sé, Taichi. Estoy viendo mis opciones.
De: Taichi
[00:50 AM]: ¿Qué tal Diseño de modas?
[00:56 AM]: ¿Sora?
[01:16 AM]: ¿Estás ahí?
De: Sora
[01:17 AM]: ¿De dónde has sacado esa idea?
De: Taichi
[01:21 AM]: ¿De verdad tengo que responder eso? ¿Creíste que no me daría cuenta? Te vi cuando trabajaste en los trajes para tus compañeras de salón por el festival. Te veías feliz. Y el otro día cuando tu madre me hizo pasar accidentalmente vi los panfletos que tenías sobre el escritorio.
De: Sora
[01:22 AM]: ¿Siempre estás tan pendiente de mí?
De: Taichi
[01:23 AM]: Como si no lo supieras ya. Anda, dime la verdad. Te gusta, ¿no es así?
De: Sora
[01:23 AM]: Contigo no se puede, Yagami. Es imposible ocultarte algo.
De: Taichi
[01:24 AM]: ¿Eso es un sí?
De: Sora
[01:24 AM]: Sí.
De: Taichi
[01:27 AM]: ¿Y vas a postular? Con tus notas podrías quedar en la universidad que quisieras, incluso en una de otro país.
De: Sora
[01:28 AM]: ¿Qué intentas decirme?
De: Taichi
[01:29 AM]: Podríamos hacerlo. Estudiar juntos en otro país.
De: Sora
[01:31 AM]: ¿De dónde sacaste semejante idea?
De: Taichi
[01:33 AM]: Estuve investigando y parece ser que las mejores escuelas de Diseño de modas están en Estados Unidos.
De: Sora
[01:34 AM]: Espera, ¿qué?
De: Taichi
[01:36 AM]: Pensé que sería divertido hacerlo juntos. Conocer otro país mientras estudiamos lo que queremos, ¿no crees?
[01:49 AM]: ¿Te enojaste?
De: Sora
[01:50 AM]: No. Solo estoy sorprendida.
Año 2005
De: Sora
[10:03 AM]: Escuché que terminaste con Meiko.
De: Taichi
[10:07 AM]: Es cierto.
De: Sora
[10:09 AM]: ¿Por qué no me lo dijiste?
De: Taichi
[10:11 AM]: No tiene importancia.
De: Sora
[10:15 AM]: Claro, nunca la tiene, ¿verdad? Después de todo es la... ¿novena o décima chica con la que sales? Perdí la cuenta luego de la quinta.
De: Taichi
[10:19 AM]: No entiendo por qué estás enfadada.
De: Sora
[10:20 AM]: No estoy enfadada.
De: Taichi
[10:22 AM]: ¿Y entonces?
De: Sora
[10:25 AM]: Solo no estoy de acuerdo con lo que haces. Las ilusionas y después terminas con ellas. ¿Por qué las invitas a salir si no quieres hacerlo en serio?
De: Taichi
[10:27 AM]: Tú no sabes lo que quiero, Sora. No lo sabes en lo absoluto.
De: Sora
[10:30 AM]: ¿Acaso me equivoco?
De: Taichi
[10:31 AM]: Sí.
De: Sora
[10:35 AM]: Entonces explícame para que pueda entender.
De: Taichi
[10:45 AM]: No es mi intención ilusionarlas. Las invito a salir porque me gustan, solo que las cosas se enfrían rápido y prefiero terminar con ellas antes de que acaben más ilusionadas. Les haría más daño de ese modo.
[10:59 AM]: ¿Sora?
[11:05 AM]: ¿Me crees?
[11:06 AM]: Respóndeme, maldita sea.
De: Sora
[11:09 AM]: ¿Es que importa si lo hago?
De: Taichi
[11:11 AM]: ¡Por supuesto que importa! Tu opinión siempre me ha importado y lo sabes.
De: Sora
[11:12 AM]: Te creo.
Año 2006
A los diecisiete creían, con toda la ingenuidad de dos jóvenes, que tenían los siguientes cinco años de sus vidas resueltos, como si la vida y sus posibilidades no cambiaran a cada segundo. Llevaban dos años planificando todo para irse a estudiar al extranjero y las cartas de aceptación no tardaron en llegar. Sora ingresó sin problemas, Taichi por los pelos, pero a efectos de sus planes eso daba igual. Lo habían conseguido y más felices no podían estar. Lo celebraron en grande el mismo fin de semana que Taichi se empeñó en celebrar los dieciocho de su pelirroja favorita en un bar.
De: Taichi
Para: Sora
[12:25 PM]: Tú y yo celebraremos tu cumpleaños el sábado en ese bar que inauguraron la semana pasada, ¿qué dices?
De: Sora
Para: Taichi
[12:30 PM]: Digo que paso. Y guarda tu celular o te lo quitarán.
De: Taichi
[12:32 PM]: ¡No seas aburrida! ¿Sabías que en algunos países de América a los dieciocho se cumple la mayoría de edad? [3]
De: Sora
[12:37 PM]: Entonces supongo que es una suerte que sea japonesa, ¿no? Te lo repito: Paso. No dejaré que me lleves a un bar de mala muerte y me emborraches.
De: Taichi
[12:45 PM]: Hablas como si fuera un alcohólico o algo así. Sabes que puedo controlarme. Además no tengo pensado emborracharte, ¿qué tal si te aprovechas de mi inocencia?
De: Sora
[12:48 PM]: Claro, de tu inocencia. Ja, ja, ja. En todo caso hay más posibilidades de que tú te termines aprovechando de mí.
De: Taichi
[12:49 PM]: Sabes que nunca haría tal cosa. Vamos, prometo llevarte a un sitio decente.
De: Sora
[12:52 PM]: Define decente.
De: Taichi
[12:54 PM]: No puedo creer que estés dudando de mí, pelirroja. Hieres mi corazón.
De: Sora
[12:55 PM]: Deja ya el drama y...
Aquel mensaje nunca terminó de ser escrito, pues justo en aquel momento, el profesor, que llevaba largo rato observándolos, requisó ambos celulares.
El resultado fue una muy cabreada pelirroja y una sonrisa de disculpa en los labios de Taichi que no logró ablandarla del todo.
-.-
De: Miyako
Para: Sora
[13:15 PM]: ¿Qué tal estuvo esa fiesta privada? (emoticono sugerente)
Sora hubiera rodado los ojos de no ser porque hasta el más mínimo movimiento enviaba una señal de dolor a su cerebro y de ahí al resto del cuerpo. Su amiga estaba convencida de que Taichi tomaría ventaja o se le declararía finalmente. Tonterías. Pero con lo empeñada que estaba en ser casamentera de todo el mundo, era difícil convencerla de lo contrario.
Con dificultad, logró incorporarse en la cama, lo que solo acentuó su dolor de cabeza. Torpemente, escribió un mensaje en respuesta, aunque veía borroso y por lo mismo no lograba enfocar bien la pantalla. Lo último que quería era que la llamara, pues entonces estarían horas al teléfono.
De: Sora
Para: Taichi
[13:30 PM]: Fatl. Recurdame nunc aceptaar de nuevo slir de juerga con Taichhi.
De: Taichi
Para: Sora
[13:35 PM]: Veo que ya despertaste, pelirroja. Te llamé hace un momento y tu mamá me dijo que estabas durmiendo. No fue particularmente amable, ya sabes. Ahora, sobre tu mensaje... ¿tan mal estuvo?
Mierda. Le había enviado el mensaje a Taichi por error. Estaba tan acostumbrada a escribirse casi a diario con él que apretaba el número de marcado rápido por inercia. Al menos la sorpresa logró despejarle un poco la cabeza, lo suficiente para que también la vista se le aclarara otro tanto.
De: Sora
Para: Taichi
[12:38 PM]: No quise decir eso. El mensaje era para otra persona.
De: Taichi
[12:40 PM]: Sí, ya me lo imaginé. De cualquier forma, ¿cómo te sientes?
De: Sora
[12:45 PM]: Siento como si un concierto de rock tuviera por escenario mi cabeza.
De: Taichi
[12:47 PM]: Bueno, entonces la misión ha tenido éxito.
De: Sora
[12:50 PM]: ¿En serio tienes el descaro de burlarte de mí después de haberme emborrachado cuando prometiste no hacerlo?
De: Taichi
[12:52 PM]: ¡Oye! Hasta donde sé existe el libre albedrío. Yo no te obligué a beber todo ese alcohol. Tú te lo tomaste solita. Aparte no me estoy burlando, de eso se trata la vida: de SENTIR. Que si no te olvidas de que estás vivo.
De: Sora
[12:56 PM]: No tiene gracia. Deberías venir y ser mi esclavo en compensación.
De: Taichi
[12:57 PM]: ¿En serio? Puedo estar ahí en diez.
De: Sora
[12:59 PM]: No, tonto. De todos modos estoy muy cansada para darte órdenes. Creo que dormiré todo el día así que no me llames, ¿vale?
De: Taichi
[13:02 PM]: Está bien. Pero antes de que te borres de la faz de la tierra, necesito preguntarte una cosa. ¿Recuerdas algo de anoche?
De: Sora
[13:03 PM]: Recuerdo el bar, que nos sentamos a beber, la música...¿debería recordar algo en específico? ¡Por favor dime que no hice nada vergonzoso!
De: Taichi
[13:07 PM]: ¿Te refieres aparte de desnudarte y arrojarle tus bragas al barman? No, aparte de eso nada.
De: Sora
[13:08 PM]: ¡NO TIENE GRACIA!
De: Taichi
[13:12 PM]: Todo es cuestión de perspectiva, pelirroja. Si estuvieras en mi lado, te darías cuenta de que sí que la tiene.
De: Sora
[13:15 PM]: ¡Hablo en serio, Yagami!
De: Taichi
[13:18 PM]: Ya, ya. Siempre arruinas mi diversión. Claro que no hiciste nada de lo que estás pensando. ¿Crees que te hubiera dejado ponerte en ridículo?
De: Sora
[13:19 PM]: Honestamente sí.
De: Taichi
[13:23 PM]: Ya veo el buen concepto que tienes de mí. Comprendo que pienses que soy un desastre porque casi siempre lo soy, pero también soy un amigo estupendo. Lo decía tu diario.
De: Sora
[13:28 PM]: ¿En serio quieres recordarme eso ahora, Yagami? ¿Después de que me emborrachaste? Todavía no decido si te perdono.
De: Taichi
[13:31 PM]: ¿Por cuál de las dos cosas? Lo del diario fue hace mucho, ya supéralo. Teníamos ocho y ni siquiera ponías nada interesante.
De: Sora
[13:37 PM]: Hablaba de que me emborracharas de todos modos. En serio quiero dormir. ¿Podemos hablar después?
De: Taichi
[13:40 PM]: Claro, ¿pero entonces no recuerdas nada raro? ¿No se te ha venido a la cabeza ninguna imagen difusa o cortada? Como de una escena de una mala película.
De: Sora
[13:43 PM]: Ya te dije que no. Pregunto de nuevo: ¿hay algo en especial de lo que debería acordarme?
De: Taichi
[13:45 PM]: No. Solo tenía curiosidad de cómo sería tu primera resaca. Descansa, pelirroja.
De: Sora
[13:48 PM]: Ok. Hablamos después.
Fueron juntos al aeropuerto. Él con una maleta y un bolso, ella sin ningún equipaje. Él con un sueño que sin Sora a su lado comenzaba a verse desvaído, ella con una mentira cosida al bolsillo y una presión extraña en el pecho de la que no había conseguido deshacerse desde que salieron de casa.
Los Yagami no habían ido a despedirlo. Ni siquiera Hikari, a pedido de Taichi.
Como siempre y por última vez en lo que sería un largo, largo tiempo, eran solo ellos dos.
Sora no entendía por qué estaba ahí.
«Será muy difícil despedirme de ustedes allá», dijo Taichi para terminar de convencer a su familia, que desde luego no estuvo de acuerdo al principio, de que no lo acompañaran.
Ella pensó que le pediría lo mismo y estaba de acuerdo, pero no lo hizo. Y ahora tendría que verlo partir.
Se detuvieron frente al área de embarcación, un poco alejados de las demás personas que se agrupaban en los alrededores, despidiéndose de sus seres queridos antes de que atravesaran la gran mampara de vidrio.
—Sora —dijo con suavidad, instándola a mirarlo como no lo había hecho desde que salieron de casa.
Se veía tensa y triste, más de lo que Taichi esperaba que estuviera.
La pelirroja inspiró profundo y se mordió los labios antes de atreverse a alzar la cabeza. Debía ser fuerte. No se permitiría flaquear por nada del mundo o él sospecharía. Esa era la parte mala de que la conociera tan bien.
—¿Por qué esa cara? Nos veremos en un mes, ¿no? —No era una pregunta para ser respondida, sino la frase de una persona que constata una verdad obvia.
—Claro.
—Anda, ven aquí. Sé que será difícil no ver mi hermoso rostro todos los días, pero te enviaré fotos y vídeos. Lo prometo.
Sora soltó una risa ahogada y caminó hacia él hasta internarse dentro de sus brazos. Taichi la estrechó con más fuerza de la que la había estrechado nunca, obligándola a alzarse en puntas de pie. Lo sintió inclinar la cabeza sobre su hombro derecho para tenerla más cerca y su voz le hizo cosquillas cuando le habló al oído.
—Solo arreglarás unas cosas y nos veremos allá, ¿verdad?
Esta vez Sora percibió la diferencia en su tono de voz. Le estaba pidiendo que se lo confirmara. No, pidiendo no. Casi parecía una suplica velada. ¿Dudaba? No, no podía ser.
—Ese es el plan —susurró con toda la convicción que fue capaz de reunir.
Permanecieron un par de minutos más abrazados y luego Taichi se fue apartando poco a poco hasta que volvieron a verse las caras.
¿Han escuchado que se puede besar con la mirada?
Eso fue lo que Taichi y Sora hicieron durante cinco segundos que estiraron todo lo que pudieron sin caerse del reloj antes de despedirse. Para ella era una despedida de verdad, para él solo un hasta pronto que sabía mucho a un adiós aunque no entendía la razón.
El mes se cumplió muy pronto, obligándola a inventarse todo tipo de excusas, excusas que Taichi se fue creyendo cada vez menos. Que si su abuela había enfermado y no podía irse dejándola así, que se iría después del cumpleaños de su madre, que había tenido un problema con unos papeles.
Al final Taichi siempre la ponía en una encrucijada de la que no podía salir. Evitaba sus llamadas porque sabía que por teléfono sería más difícil evadir el tema.
Pero en el fondo sabía que el elástico terminaría rompiéndose. Que su gran y horrible mentira tenía fecha de caducidad.
Era lo primero que pensaba cada día al despertar y lo que no la dejaba conciliar el sueño por las noches.
De: Taichi
Para: Sora
[17:02 PM]: Llegas este viernes, ¿verdad? Quiero tener todo preparado para ir a buscarte.
Aquel mensaje, enviado un miércoles por la tarde desde Estados Unidos, llegó a las diez de la mañana en Japón. Sus husos horarios no hacían sino acrecentar la horrible sensación de distancia que los agobiaba. Sora empezaba su día cuando a Taichi todavía le restaban varias horas para acabar el anterior. [2]
De: Sora
Para: Taichi
[10:07 AM]: Ya no. Se canceló el vuelo por mal tiempo.
De: Taichi
[17:09 PM]: ¡¿Qué?!
De: Sora
[10:12 PM]: Lo sé. También estoy enfadada, ¡esto es tan injusto!
De: Taichi
[17:15 PM]: ¿De qué demonios hablas? ¡Toma otra vuelo!
De: Sora
[10:17 PM]: No puedo (emoticono triste)
De: Taichi
[17:25 PM]: No te entiendo. ¿Por qué no?
Pero en el fondo lo sabía. El último mensaje de la pelirroja fue el definitivo, el que le dio a entender sin decirlo, que no iría a Estados Unidos, que el día que llevaba tanto tiempo aplazando nunca llegaría. No importaba cuánto esperara.
De: Taichi
[17:45 PM]: No vendrás, ¿verdad? Ni ahora ni nunca.
[17:55 PM]: ¡Al menos ten el valor de contestarme!
De: Sora
[10:55 AM]: No lo haré.
De: Taichi
[18:02 PM]: ¿Por qué?
De: Sora
[11:04 AM]: Es complicado.
De: Taichi
[18:05 PM]: Contigo siempre lo es, ¿no? Haces complicadas las cosas sencillas.
De: Sora
[11:08 AM]: Taichi...
Poco importaba que fuera un mensaje escrito, sin voz. Taichi no necesitaba escucharla para imaginar el tono admonitorio con que ella deseaba que leyera su propio nombre, previniéndolo de que no insistiera.
De: Taichi
[18:14 PM]: No sé cuál sea la razón por la que has decidido no venir, pero estoy seguro de que juntos podemos hallar una solución.
De: Sora
[11:17 AM]: No, no podemos.
De: Taichi
[18:20 PM]: Estás siendo irracional y tonta y terca.
De: Sora
[11:27 AM]: ¿Sabes que lo correcto sería poner irracional y tonta entre comas?
De: Taichi
[18:29 PM]: ¿Me estás poniendo atención? ¡No podría importarme menos la ortografía en este momento!
De: Sora
[11:31 AM]: No hablaré más de este tema.
De: Taichi
[18:35 AM]: Perfecto, porque tampoco estoy seguro de querer seguir hablando contigo.
Taichi te está llamando en Messenger.
La pantalla del computador se encendió con ese mensaje. Sora fue a sentarse frente al escritorio y puso una mano sobre el mouse. Deslizó la flecha de lado a lado, sin decidirse a recibir la llamada.
Aceptar. Rechazar.
En su cabeza el debate entre aquellas opciones adquirió mayor relevancia que cualquier llamada que hubiera recibido en su vida.
Habían transcurrido solo un par de días desde su discusión por mensajes, pero para ella se sentía como si hubiera sido mucho más tiempo. Se preguntaba si para él sería igual.
Sabía por qué la llamaba y también sabía cómo, probablemente, terminaría esa conversación.
¿Realmente deseaba tenerla?
Si no era ahora, sería en algún otro momento. Taichi no se daría por vencido.
«Mejor ahora», decidió.
Al principio la pantalla se volvió negra hasta que poco a poco la figura de su mejor amigo fue delineándose ante sus ojos.
Lo primero que vio fueron sus brazos, cruzados despreocupadamente sobre el escritorio. Luego el chico se inclinó un poco más, hundiendo el cuello para que su rostro fuera captado por la cámara y ella pudiera verlo. El corazón de Sora se detuvo por un instante cuando sus ojos encontraron la cálida mirada de su mejor amigo. Esa mirada de ojos cafés que tanto le recordaban al chocolate. Dulces y suaves como un pequeño trozo de aquella delicia que además tenían el mismo efecto tranquilizador en ella.
—Hola —saludó él con una pequeña sonrisa, la clase de sonrisa que siempre ofrecía para disculparse. Su tono de voz cuidadosamente controlado y bajo.
Bien, al menos no llamaba en son de guerra.
—Hola —saludó de vuelta, mordiéndose el labio inferior por un momento.
Para su pesar, había sonado más tensa y aprensiva de lo que hubiera querido mostrar.
Se quedaron en silencio un largo momento, que se prolongó aún más a través de la línea, que transmitía sus mensajes con unos segundos de desfase.
—No estoy llamando para discutir ni nada parecido —le aclaró.
—Me alegra.
—Solo necesito respuestas. ¿Por qué me mentiste? ¿Por qué no decirme la verdad desde el principio? Yo lo hubiera entendido.
—No, no lo hubieras hecho. —Esta vez no titubeó al responder.
Taichi hizo una mueca extraña semejante a una sonrisa.
—No, probablemente no. ¿Y entonces?
—Tenía miedo. No quería decepcionarte —Volvió a morderse el labio.
—Tú nunca podrías decepcionarme.
—No estés tan seguro. Solo te veía tan ilusionado que no quería ponerte triste y sabía que si te ibas primero y te dabas cuenta de que podías estar allá sin mí, sería más fácil.
—Vale, lo entiendo.
—¿Sigues enfadado?
—No, pero que conste que hiciste lo mismo que insistes en que no haga contigo.
—¿Qué cosa?
—Intentabas protegerme. ¿Recuerdas nuestro primer partido?
—¿Cómo olvidarlo? Me quebré el tobillo. Mamá insistió mucho en que lo dejara y casi lo consigue.
—Cuando te vi en el suelo corrí a ayudarte y por mi culpa le hicieron un gol a nuestro equipo. Tú estabas tan enojada, me gritaste niño tonto.
—Es que eras un niño tonto. Todavía lo eres algunas veces.
—Sí, supongo que lo era —admitió, ignorando su última provocación.
—En realidad estaba enojada por haber sido tan tonta para caerme y no quería que pensaras que era débil por ser niña.
—Pero después fuimos al hospital y supimos que te lo habías quebrado. ¿Recuerdas qué dije entonces?
—Que tenía que ser muy valiente para no haber llorado con lo que debía doler eso.
—¿Y dolía?
La Sora niña lo había negado hasta el aburrimiento, por más que Taichi se pasó todo el viaje de regreso a casa en el auto preguntándole cada dos por tres si dolía.
La Sora adulta, en cambio, ya no tenía motivos para mentir.
—Como un demonio.
—Eres valiente, Sora. —De pronto, sin que ella se diera cuenta, la atmósfera había cambiado y era todo por la seriedad que acababa de adoptar el semblante de Taichi—. Pero a veces te cuesta ver eso en ti. Solo quiero asegurarme de que sin mí ahí para recordártelo a cada rato, no lo olvidarás. ¿De acuerdo?
—De acuerdo.
—Además, aún estudiarás lo que quieres, ¿verdad? ¿Diseño de modas? Todavía queda tiempo para postular a alguna universidad.
—Sí, claro. Es lo que tengo pensado hacer.
Solo otra mentira piadosa.
—Y podemos seguir siendo amigos. Yo volveré a Odaiba por mis vacaciones y si ahorras puedes venir a verme tú también.
—Suena excelente.
—Todo seguirá igual, ¿no?
—Por supuesto. Sellamos nuestro pacto con un escupitajo antes de darnos la mano. Eso es muy serio —dijo risueña.
—¿Amigos por siempre?
—Por siempre jamás.
Referencias
[1] No sé si sea necesario aclararlo, pero por las dudas, las palabras que aparecen en cursiva en correos electrónicos o mensajes de texto están mal escritas a propósito para fines de la historia.
[2] La mayoría de edad varía en todo el mundo y en Japón es a los 20 años, fecha en la cual como suele ser en el país nipón, hay también una ceremonia especial para celebrarlo.
[3] De acuerdo a lo que investigué por internet, la diferencia horaria entre Estados Unidos y Japón es de 17 horas. Por eso cuando Taichi y Sora se envían mensajes aparecen distintas horas en los de cada uno. Los de Taichi tienen la hora de Estados Unidos y los de Sora la hora de Japón.
Notas finales
No quiero llenar esta parte de mi cháchara habitual xD Así que solo diré dos cosas:
1.- Estoy algo inquieta por la modalidad de este capítulo y la verdad es que toda la historia a partir de este punto estará contada así: algunas escenas normales y otras a través de mensajes, por lo que espero que se entienda bien y no dificulte mucho la lectura.
2.- Sé que había dicho que serían dos capítulos más: éste y el que sigue, pero tendré que rectificar. Además de éste serán tres capítulos más porque si lo dividía en dos iban a quedar muy extensos, y por consiguiente también muy pesados de leer. Espero no tener que cambiarlo más, aunque estoy casi segura de que será la división definitiva.
Y eso ya es todo.
Ojalá que hayan disfrutado el capítulo, especialmente Elenear.
¡Gracias por leer!
