¿Por qué le resultaba tan difícil hablar con el? Era tan solo un chico, un chico común y corriente, un simple chico, cuya sonrisa hacia salir lo mejor de el, no importaba, lo que los demás digieran, si el le sonreía, su mundo se iluminaba mas haya de lo que jamás imagino
Volvió a fumar su cigarrillo, generalmente no fumaba, frente a el, no le gustaba, que se arruinara sus pulmones, sonrió, ante la idea, que el mismo le había propuesto
Yo no fumo, si tu me besas cada vez que se me antoje un cigarrillo, había propuesto el chico, a lo cual su compañero se había sonrojado de un y mil formas
Pero solo por el, había dejado de fumar, sus habituales, quince cigarrillos, ahora solo fumaba cuando estaba nervioso, y ese cigarrillo, le parecía el peor de toda su vida, juraría que podía sentir el alquitrán en sus labios
Lo termino tirando, y prefirió mascar un chicle sabor fresa, fresa como el ungüento labial que el rubio, solía usar, ese vendito ungüento, que el había probado un par de veces, noto que algo en el se ponía bastante duro
- mierda – gruño para así, no podía excitarse tan rápido o si, tan solo había recordado los dulces labios de su amigo, y su mini yo, ya estaba deseoso de jugar un rato
Miro ambos lados de la calle, por suerte, la noche lo cubría y no era tan obvio, que su hombría trataba de lucir a través de su pantalón
Se limpio los zapatos con la parte trasera de su pantalón, miro otra vez hacia la puerta, la dichosa puerta, la puerta que antes parecía tan infranqueable, la puerta que separaba el sueño de la realidad
Trago un poco, se sentía nervioso, y si era demasiado pronto, y si había errado en identificar las señales, o si el no lo quería de esa forma, o si
Tantas cosas pasaban por su mente, tan rápido, era como una mega estación de información bastante saturada, se toco ligeramente los nudillos, sonrió un instante después, ese gesto se lo había pegado el, era tan tierno, pero al mismo tiempo, tan complicado de entender
Era dulce y frió, era tierno y meticuloso, era adorable y terrible, era comprometido y solitario, era muy dadivoso, pero exigía una lealtad inquebrantable
Se paso la mano por sus rubios cabellos, miro otra vez hacia la puerta
- tu puedes mccormick – se dijo mentalmente – tan solo es la casa del único chico del que te has enamorado – recito mentalmente, como si con eso su miedo se fuera a ir con eso
Toco delicadamente la puerta
- Es ahora o nunca – susurro mirando abrirse lentamente la puerta
- Oh kenny eres tu – exclamo una voz del otro lado – pasa eres bienvenido – exclamo la dueña de casa
- Hola señora Scotch – repuso el chico completamente asustado
- De seguro buscar a Butters – exclamo la mujer mientras cerraba la puerta
- En realidad era con el señor Scotch con quien quisiera hablar – musito el chico, sintiendo que su vida se escapaba lentamente cada vez que respiraba
- ¿Mi marido? – pregunto la señora algo sorprendida - ¿y se podría saber para que lo necesitas? – pregunto la mujer
- Es respecto a Leopold – exclamo el chico, sintiendo como si el corazón tratara de escaparse por la garganta
La sala se veía mas amplia, o era su nerviosismo, ahí delante de el estaba, el padre de su amigo, mirándolo seriamente, sabría a lo que venia, o lo sospecharía, o tan solo era su loca imaginación, jugando de nuevo con el
- ¿Y bien? – pregunto el señor scotch - ¿de que era sobre lo que querías hablarme? – pregunto
- Bueno yo – replico el chico completamente nervioso – yo que decirle – era su imaginación, o sentía que su corazón era oprimido cada vez mas duro
- Si – exclamo el hombre algo cansado, ante el nerviosismo del chico
-Quemegustaleopold– repuso el chico, tan rápido que podría jurar, que casi se queda sin aire
- ¿disculpa? – pregunto el señor Scotch
- Que me gusta Leopold – replico el chico un poco mas fuerte
- Eso ya lo se – repuso el hombre seriamente
- Lo sabe – pregunto el chico sorprendido
- Por su puesto, el pueblo no es tan grande para no haberme enterado – repuso el mayor
- En ese caso ¿me dejaría salir con el? – pregunto el chico mas tranquilamente
- No – replico el hombre
- Pero, el me gusta – replico el chico
- Lo se - dijo el señor Scotch mirándolo seriamente – y no me molesta que te guste, pero de que te deje cortejar a mi hijo es algo completamente diferente – exclamo – mira Kenneth, eres un chico que no creo que le convenga como pareja – explico tranquilamente – no es por nada, pero tienes una reputación cuestionable, sobre todo ciertos detalles de ella, se que a tu edad, las hormonas están al limite, pero eso de tener cuatro novias en una semana, va mas haya de lo razonable – repuso el señor Scotch
- Pero – replico el menor
- Sin peros Kenneth – exclamo el mayor – que me da la seguridad, que mi hijo no es uno mas del monto, uno que solo servirá para una noche – repuso – escúchame bien, podrás ser hermoso para la mayoría, pero no esta bien que abuses de eso, es repugnante – replico – eso de levantarte con alguien diferente cada mañana -
- Pero – repuso el chico
- No me interrumpas – replico – no es que considere a mi hijo, el premio mayor, pero con los años eh tratado de rectificar mis errores, tu mismo sabrás algunos de mis pecados pasados – exclamo el señor Scotch – se que no he sido el mejor padre del mundo, pero créeme que lo eh intentado, y a un que se que Butters me odiara cuando se entere, mi respuesta es no – repuso – y no cambiara –
- Pero – repuso el chico poniéndose de pie – yo lo amo, maldita sea lo amo – grito el chico
- Y si ese amor no es suficiente, conozco a mi hijo, es un caballero de cristal, resiste todo, pero dale en el punto ideonio, y todo se caerá en pedazos – exclamo - y si para protegerlo de ese destino eh de parecer un ogro así será, así que sin mas buenas noches – repuso el hombre dándose la vuelta
- Pero – replico el chico
- Dije buenas noches Kenneth – repuso el hombre – así que por favor, sal de mi casa decentemente, no quiero que armes una escena – hablo tranquilamente el señor scotch
Las estrellas parecían tan lejanas esa noche, el frió mas cruel y la soledad mas aguda, mientras caminaba de nuevo hacia su casa
No, repetía su mente una y otra vez No, volvió a pensar
Pasó por el Bar de el tío de Stan, pero siguió de largo, no pensaba darle una excusa mas al padre de butters
El sol salio lentamente, iluminando a un chico, que permanecía sentado en una banca de madera del parque, mirando fijamente una estatua de Niké la diosa de la victoria griega, sonrió, recordó por un momento, la demencial propuesta de la chica Testaburger, contra la estatua de la rana del cereal, la cual había sido el suceso político del año
Esa estatua parecía mirarlo seriamente, como si quisiera decirle, que todo no estaba perdido, que todavía tenia una oportunidad
Sonrió para si, mientras se ponía de pie, en realidad la respuesta era sencilla en apariencia, pero estaría dispuesto a todo, lo medito por un instante, y la respuesta le llego inmediatamente, Butters valía eso y mas
El sol parecía diferente ese día, parecía nacer en un nuevo mundo
Un año después
- Sorprendente – exclamo el pelirrojo mirando fijamente la medalla de su amigo
- Sabíamos que lo harías – repuso el azabache
- Ahg….ere.s..el..m...ken..ny – exclamo el rubio de ojos azul violentados
- Chicos me apenan – exclamo Mccormick - tan solo gane una competencia de natación estatal, no es como si hubiera ganado el oro olímpico – repuso el chico
- Felicidades Kenny – repuso una voz detrás de el
- Butters – susurro el chico – gracias – repuso algo sonrojado
Un año, un gigantesco año en el cual había cambiado su vida, un año de luchas, un año de haber dejado de fumar, un año, de dejar las fiestas alocadas, de haber conseguido un empleo, de haber iniciado su afición hacia la natación
La fiesta se había desarrollado tranquilamente en el departamento, de Stan, sin sobre saltos, comiendo unas costillas que Craig se había encargado de preparar, a un que Damien se quejo acaloradamente, por que Pip lo había dejado un buen rato solo, mientras el y sus dos mejores amigos, se la pasaban horas platicando, en la piscina, cosa que le hico gracia a los demás, en especial a Stan, que le dijo tranquilamente, que podría usar después la situación a su favor
Al final cada quien se fue dejando solo a los dueños del departamento y a un par de rubios, que se habían quedado para ayudar en la limpieza
- ¿Están tus padres? – pregunto el chico un poco después de haber salido del departamento
- Si – exclamo el chico algo nervioso, sabia que algo pasaría, tenia ese pensamiento en su mente, a un que su padre, le había dicho todo desde hacia tiempo
Flash back
- Como pudisteis – grito el único hijo de la pareja
- Fue por tu bien – repuso secamente el señor Scotch
- Lo amo – grito a un mas desesperado el rubio – y el a mi, que no comprendes que los dos nos amamos –
- Se que el te ama – repuso – el mismo me lo dijo jovencito – explico seriamente
- Si lo sabes, entonces por que no me dejas estar con el con un demonio – gruño el menor
- Por que no es adecuado para ti – repuso
- Es por que es pobre verdad – grito el menor
- No – dijo el señor scotch – me importa un ápice si es pobre o no, lo que si me importa jovencito, es que es un maldito gigoló, tu no serás plato de quinta mesa – grito - es por eso que no acepte que fuera tu pareja, me entiendes – repuso mas tranquilo
- No, no te entiendo – grito el menor
- Butters entiéndeme ¿y si su amor era solo pasajero? – pregunto
- Nuestro amor no es pasajero – grito el menor
- ¿Como lo sabes? – pregunto seriamente su padre
- Yo – replico el chico, quedándose callado inmediatamente después, como saberlo, ni el mismo lo sabia
Después de esa discusión, se había ido corriendo a su cuarto, y sin mas se había rendido al llanto, llorando como un desquiciado, como si no hubiera mañana, como si las lagrimas, lavaran su dolor
Nunca había andado tan noche por esas calles, tan oscuras, sentía que acaba paso, un mal nacido, o un drogadicto, le saldría al paso y hasta ahí llegaría su miserable vida
Toco la ventana lentamente, esperando que fuera la correcta
- ¿Butters? – pregunto una voz, algo cansada
- Kenny – susurro el menor
El momento era mágico encima de su amado, tocando delicadamente, su fuerte pecho, mirándolo juguetonamente
- Tienes que iré – dijo Kenneth seriamente
- No – grito el menor mientras lo empezaba a golpear delicadamente
- No quieres hacer esto – repuso el mayor
- Si, si quiero – grito el menor – quiero que tu me penetres quiero ser uno contigo, que no entiendes que te amo – sollozo el menor
- No, no quieres, sientes que quieres, pero no es así – exclamo el mayor, mientras lo abrazaba – no me tienes que complacer sexualmente, para decirme que me amas – susurro el menor besándolo delicadamente en sus mejillas
- Pero yo – sollozo el menor
- Se que me amas, tanto o mas de cómo yo te amo – dijo el menor lentamente – pero comprende que tu padre también tiene un buen punto a su favor – repuso cortadamente
- Kenny – susurro el menor sorprendido
- ¿Como se que no te deseo solo sexualmente? ¿como se que te amo tan puramente como tu a mi? por el amor del cielo, conoces mi reputación – dijo el chico exaltado
- Si la conozco, y sabes no me importa, sabes por que, por que contra todo lo que los demás digan, tu no eres la basura que todo mundo cree – repuso el chico seriamente
- Leopold – susurro el mayor – prometo que dentro de poco podremos estar juntos, pero antes tengo que hacer algunos cambios en mi vida – dijo – crees poderme espera – pregunto algo nervioso
- te esperare hasta la eternidad – dijo el chico besándolo levemente
Fin del flash back
Se sonrojo delicadamente, esa había sido la primera vez, que los dos habían dormido juntos, no había pasado nada mas, simplemente había dormitado uno abrazado del otro
La misma sala, el mismo padre, el mismo chico, parecía en esencia pero la situación era diferente
- Volvisteis – repuso el señor Scotch
- Acaso creyó que no volvería – dijo el chico con una sonrisa
- En realidad nunca imagine que lo amaras de esa manera – exclamo con una sonrisa en sus labios
Kenneth lo miro sorprendido, acaso era tan fácil de leer, o ese hombre era completamente diferente a como el suponía que era
- A caso creísteis, que no me enteraría de tu asombrosa transformación, como te dije esa vez, el pueblo no es tan grande, y bueno antes de hablar, dime que tal tu competencia, oí decir, que ganasteis la medalla de oro estatal – dijo conciliadoramente el padre de su amado
- Si – repuso el chico mas tranquilo, mientras se sentaba
La cena estaba servida ante ellos, mientras ambos jóvenes estaban sentados uno al lado del otro, pero algo no marchaba con normalidad, a un que Kenneth, había tratado de impresionar al señor Scotch con todos sus medallas, logros, su acenso a subgerente en la tienda donde trabajaba, su nuevos hábitos saludables, parecía que nada lo impresionaba, se sentía cohibido, que ese hombre en realidad, siempre se negaría a aceptarlo
- Lo apruebo – fue lo único que dijo el señor Scotch, al momento de servirse una nueva copa de vino
La mirada de ambos, chicos se dirigieron automáticamente, hacia el pater family de esa casa, mientras el señor Scotch simplemente sonreía ante la cara de asombro de ambos
- Que les da su bendición – repuso la señora scotch con una sonrisa –
- De verdad – exclamo butters sobre ventílalo
- Por su puesto – repuso su padre con una sonrisa – solo dame un minuto a solas, con tu novio – dijo mientras se ponía de pie
El rubio, respiro agitadamente, había llegado decidido, a ser todo bien, y a un que lo había logrado, sentía que todo había ocurrido de una manera que el nunca se habría imaginado
- Siéntate – repuso el dueño de casa, cosa que el chico acato de inmediato – pareces sorprendido – exclamo con una sonrisa
- Lo estoy – respondió el menor – en realidad casi me había dado por vencido – dijo con un tono melancólico
- Si lo hubieras hecho, incluso yo me hubiera arrepentido – exclamo el mayor – veras Kenneth quizás en estos momentos, creas que te di mi bendición, por tu reluciente medalla, por tu nueva forma de vida, o tus logros laborales – dijo mientras se sentaba – si es así, creo que es mi deber sacarte de tu error, veras, todo eso es admirable de ti, pero te di mi bendición, por tu forma de actuar desde ese día, crees acaso que no se que tu y butters durmieron juntos, la misma noche en que te dije que no – pregunto con una sonrisa
- ¿Lo sabe? – pregunto el chico nervioso
- Por su puesto que lo se – respondió con una sonrisa – y desde ese día tenias mi bendición, me demostrarse que no buscabas a mi hijo, solo por el placer carnal, ahí lo tenias a tus pies, suplicante por tu amor, si hubieras sido otro, otro final hubiera tenido la situación – repuso tranquilamente – así que espero que sepas conservar mi bendición jovencito – exclamo tranquilamente
- Por su puesto – respondió el menor
- En ese caso la señora Scotch y yo salimos al cine y quizás a bailar unas cuantas horas, te quedas en tu casa – exclamo tranquilamente – pero solo te pido una cosa – repuso antes de salir
- ¿ Cual – pregunto el chico nervioso
- Se gentil con el es su primera vez – dijo con una sonrisa en mientras salía por su abrigo
- Lo seré – dijo el chico sintiendo que todo su mundo por fin cuadraba
Miro directamente a los ojos a su amado, el cual gemía delicadamente, bajo su cuerpo, cada embestida era seguida por su susurro acaramelado, era como si butters y el vieran sido hechos el uno para el otro
- Te amo – susurro el menor al instante que sentía como su amado, lo llenaba lentamente con su semilla
Y yo a ti – susurro el chico mientras lo abrazaba profundamente
Dormir era lo único que quería hacer en esos momentos, bueno dormir y luego quizás el y butters podrían tener otro asalto, había tanto tiempo, y bueno el señor Scotch solo les había pedido que no hicieran tanto ruido en el cuarto de huéspedes, al encontrarlos haciéndolo, a un a su regreso
El rubio sonrió, no podría pedir nada mas, un dulce niño, un suegro comprensivo pero que era mejor no tentar a la suerte, y una vida para vivirla junto a su adorado niño, en realidad había algo mejor que eso pensó
Si lo había, recapacito su mente, al instante de sentir un delicado beso, sobre sus labios, y un ligero susurro en su oído, de parte de unos labios, que le preguntaban juguetonamente si eso era todo lo que tenia que darle por esa noche
