Descargo de responsabilidad: Katekyo Hitman Reborn pertenece a Amano Akira-sama


CAPITULO 2: SAWADA TSUNAYOSHI Parte 2

Al día siguiente luego de la nueva experiencia en la casa de la familia Sawada, Tsuna te invito a ir a su casa para seguir estudiando después de clases y no más tarde para recuperar el tiempo perdido el día anterior. Aceptaste su propuesta inmediatamente, pues no tenías otras cosas que hacer. Por lo tanto, tal y como habían acordado en la mañana; después de clases te encontrabas en la casa de la familia Sawada y más específicamente en la habitación de Tsuna resolviendo un ejercicio paso por paso para que luego él resolviera uno.

Sentados uno al lado del otro, la vista del castaño no se despegaba del cuaderno, solo cuando no entendía algo te detenías para volver a explicarle ese punto. Siendo el segundo día de las tutorías, todo estaba en calma, prometía ser un día bastante tranquilo; daba la impresión de que lo ocurrido el día anterior fue solamente un sueño loco y que no habías visto a Tsuna ser torturado por un bebé, ni habías escuchado alguna explosión en aquella casa, sí, todo estaba en calma, lo que no sabias es que el significado de esa palabra era prácticamente inexistente en la residencia Sawada.

— Ahora intenta resolver el siguiente problema con la formula que acabo de usar—hablaste tranquilamente soltando el lápiz

— S-sí, ¿el tres verdad?

Asentiste a modo de respuesta y te acomodaste mejor en tu lugar; observaste como empezaba a resolver el ejercicio, ahora era tu turno de no apartar la vista del cuaderno para observar cómo se desempeñaba. De vez en vez posabas tu vista en su rostro intentando averiguar en lo que pensaba, todavía tenías tus dudas respecto los eventos del día anterior, tenías la sospecha de que escondía algo grande, y si era cierto entonces ¿por qué lo mantenía en secreto? "No es como si estuviera inmiscuido en alguna actividad peligrosa e ilegal como los yakuza ¿verdad?" te preguntaste mentalmente, no creías que Tsuna fuera el tipo de chico problemático que verías en ese tipo de grupos, todavía lo creerías de Gokudera y tal vez Tenri con su largo historial de peleas, ¿pero de Tsuna? Eso era poco creíble, era el chico más amable que conocías, intentar imaginarte al chico en una pelea era tan demente como imaginarte a Hibari con una actitud idéntica a la de Yamamoto "¿Realmente no abre soñado despierta el día anterior y por eso creo que es real?" volviste a preguntarte.

— Espera, está mal el signo —lo detuviste regresando tu atención al problema y tomando tu lápiz para corregir el error.

Te acercaste un poco más al chico que trataba de concentrarse en lo que decías, aunque Tsuna parecía no estarte escuchando; se encontraba inmerso en sus pensamientos recordando lo del día anterior. Para el castaño era agradable saber que podía tener una amiga no relacionada con la mafia, y que hasta ahora no se había visto envuelta en las excentricidades de Reborn y eso era algo que le tenía preocupado, no sabía cómo lograría proteger a su nueva amiga de aquel mundo, ya que parecía ser que cada persona que entraba en su mundo, o bien venía de la mafia, como en el caso de Gokudera, Lambo, Bianchi y Reborn, entre otros; o se veían irremediablemente involucrados aun después de haber tenido una vida completamente normal como Kyoko, Haru, Ryohei y Yamamoto. Intentó ya no darle más vueltas al asunto, mientras intentaba regresar a la explicación que le estabas dando.

— ¿Tsuna-kun? —preguntaste intentando llamar su atención.

— Eh, s-sí, e-entonces cuando se pasa la cifra al otro lado cambia su signo ¿verdad?—pregunto intentando recordar lo que dijiste.

— ¡Correcto! —respondiste animada y con una sonrisa.

Tsunayoshi de igual manera sonrió y se disponía a continuar con el problema contento de saber que le estaba entendiendo a tus explicaciones, pero en ese momento la puerta de su habitación fue abierta de golpe apareciendo por ella un furioso chico de ojos jade. Tsuna y tú se quedaron mudos, su presencia los tomo por sorpresa, en especial porque no sabían porque estaba molesto.

— ¡Tú! ¡¿Quién te crees que eres para acercarte tanto al Decimo?! —gritó sacando sus bombas.

Al ver las bombas sentiste como si se congelara tu sangre "¿Está loco? ¿Acaso planea hacerme volar por los aires?" pensaste completamente aterrada y más porque estaba bloqueando la única vía de escape (a menos que quisieras lanzarte por la ventana y eso no estaba a discusión).

— ¡HIIIII! ¡Gokudera-kun, ¿qué piensas hacer?! —gritó Tsuna buscando una vía de escape

Estaba a punto de responder cuando recibió un buen golpe que lo dejo inconsciente haciendo que soltara las bombas; afortunadamente apagadas.

— ¡¿Pero qué crees que haces Gokudera-baka?! —hablo la persona que te había salvado; quien era nada más ni nada menos que Tenri, quien había llegado con Yamamoto que sonreía de oreja a oreja.— ¡No te atrevas a meterte entre los dos!

—Maa, maa, venimos a estudiar con ellos, no a pelear —intentó calmar Takeshi, para luego dirigirse al dueño de la recámara. — Tsuna, ¿no les molestaría que estudiáramos hoy con ustedes?

—Cla-claro.

— ¡Qué bien! Porque parece ser que ese baka de Gokudera estará indispuesto durante un tiempo —respondió Tenri al tiempo que se sentaba a un lado de un sonriente Yamamoto; "¡Pero si tú lo dejaste en ese estado!" fue el pensamiento que Tsuna y tú tuvieron mientras la observaban dejando que una enorme gota bajara por su sien.

Antes de continuar con las tutorías acomodaron al de cabello plateado en la cama de Tsuna y recogieron las bombas colocándolas en un lugar seguro.

—Etto… estaba explicándole a Tsuna-kun como resolver estas ecuaciones ¿podemos continuar con eso?

Los dos asintieron y les explicaste con otro problema lo mismo que le habías enseñado al castaño mientras este intentaba terminar de resolver el problema de minutos antes. Paso una hora de total tranquilidad, los cuatro se concentraban en estudiar. Era tanta la tranquilidad que Tsuna parecía nervioso, como si temiera que fuera a suceder algo en cualquier momento. Y en efecto, justo en ese momento entro corriendo a la habitación un niño pequeño vestido como vaca siendo perseguido por I-pin.

— ¡Nyahaha el gran Lambo-san hace su aparición! —gritó el pequeño subiéndose a la cama y brincando sobre un dormido Gokudera, despertándolo al sentir que algo rebotaba encima suyo.

— ¡¿Qué crees que haces vaca estúpida?!

—Lambo, ¡no! —grito I-pin preocupada al ver que un malhumorado chico peliplata sostenía del cuello de su disfraz a Lambo.

— ¡Gokudera-kun!— lo llamarón al mismo tiempo Tsuna y tú viendo como este le daba un buen coscorrón al niño que empezó a llorar después de pronunciar un "Debo aguantar".

—Gokudera, solo estaba jugando, no es para tanto —medio regaño el azabache esperando que soltara a Lambo.

— ¡Gokudera-baka suelta a ese niño! —espetó Tenri golpeando nuevamente al chico bomba haciendo que soltara al niño.

El pequeño Lambo una vez libre de las manos de Hayato, metió entre su cabello sus manitas para después sacar una bazooka de color morado y seguidamente meterse en ella.

— ¡¿Por qué hiciste eso?! —gritó Gokudera aun más enojado que antes.

— ¡Porque te los merecías! ¡no tenías por qué pegarle a ese niño! —reprendió ella levantando más la voz.

— ¡Tenri! —llamaste a tu amiga al tiempo que la alejabas de Gokudera, mientras Yamamoto detenía a su amigo; sabías que se merecía ese golpe por pegarle al niño, pero no podías permitir que siguieran discutiendo.

Mientras discutían Tsuna se percato muy tarde de la presencia de la bazooka y comprendió lo que iba a pasar. En ese momento se escucho una detonación y se llenó la habitación con humo rosa sorprendiéndolos a todos.

El castaño reaccionó por fin y lo primero que se le vino a la mente fue que tenía que sacarlas a ambas del cuarto antes de que se despejara el humo rosa. Se acerco a donde estaban, te sujeto del brazo que tenías libre y tiró suavemente de él conduciéndolas fuera del cuarto.

Una vez fuera de la habitación Tsuna rápidamente cerró la puerta de su cuarto soltando un suspiro de alivio.

— Sawada ¡¿Qué crees que estás haciendo?! ¡los demás siguen dentro! —cuestiono tu amiga con la intención de volver a entrar al cuarto.

— N-no te preocupes ellos están bien— respondió el aludido colocándose frente a la puerta.

— ¿Cómo estas tan seguro?¿qué demonios fue eso? —interrogó Tenri poniendo a Tsuna nervioso.

— Eh… bu-bueno… eso… eso fue… —tartamudeó buscando una excusa creíble— …fue un truco de magia que aprendió Lambo ¡si!¡eso fue lo que sucedió!

Cuando terminó de decir eso la puerta de la recamara se abrió revelando a un joven alto de cabello negro con una camisa con estampado de vaca y un saco negro encima, el joven tenía cierto parecido con Lambo, pero a la vez se te hacía familiar "¿lo habré conocido antes?" fue el primer pensamiento que cruzo tu mente en ese momento. Notaste como el rostro de Tsuna palidecía y empujaba dentro de la habitación al chico cerrando la puerta detrás de si mientras se escuchaban las protestas del desconocido y un gran alboroto probablemente protagonizado por el castaño y sus dos amigos.

Tenri y tú desconcertadas se quedaron viendo la puerta que les impedía saber lo que sucedía en el interior de la habitación, era una situación bastante extraña a su parecer por la actitud de Tsuna, por lo que ambas tenían la misma pregunta en su mente "¿qué acaba de suceder?"

— Tenri… —llamaste a tu amiga quien te miró sin decir alguna palabra, las dos se quedaron viendo unos segundos para después asentir en un acuerdo silencioso.

Mientras el alboroto del cuarto de Tsuna continuaba las dos se acercaron y tu amiga agarró el pomo de la puerta y procedió a abrirla lo más rápido que pudo, dejando a la vista a los tres chicos y a la niña que se había quedado con ellos, quien por cierto no tenía ni un raguño; sin embargo no había señales de Lambo ni del otro joven. Gokudera se mantenía murmurando cosas inentendibles y Tsuna se observaba nervioso, mientras que Yamamoto estaba igual de nervioso que sus dos amigos pero este tenía una sonrisa falsa en su rostro, en cuanto a I-pin se encontraba confundida por lo que pasó. El silencio del cuarto se sentía pesado y no era para menos, primero el humo rosa, luego el joven similar a Lambo, las protestas y el alboroto de los chicos y por último la ausencia tanto del niño como del adolescente.

— Tsuna-kun, ¿Dónde está Lambo-chan? —Preguntaste con curiosidad.— ¿y quién era el chico de hace un momento?

— Era el ex novio de Bianchi — respondió Yamamoto sin dejar su sonrisa falsa — y Lambo debe estar jugando afuera.

Alzaste una ceja con un poco de escepticismo, podías aceptar que el chico fuera el ex novio de Bianchi y tal vez incluso el por qué Tsuna no quería que lo vieran, posiblemente le había hecho algo malo a la chica y por eso no quería que las conociera porque era una mala persona. En cuanto a Lambo, tal vez Yamamoto tenía razón y el niño estaba en el jardín, podría haber dejado el cuarto y bajar al jardín por medio del árbol que se veía desde la ventana de Tsuna luego de hacer "su truco de magia".

Tenri por su parte sentía que algo estaba fuera de lugar con la explicación de Yamamoto y fue aun más evidente cuando noto un bulto moviéndose debajo de la cama del castaño, notando a su vez que no estaba la sábana en la cama.

— Sawada ¿ya se fue el ex novio de Bianchi? —preguntó Tenri.

— S-sí, le dije que no estaba y que no valía la pena perder el tiempo aquí —respondió rápidamente Tsuna.

— ¿Pero por qué no uso la puerta si quería verla? —preguntaste cuando viste el bulto que se asomo detrás de Takeshi.

— Mujeres molestas ¿por qué hacen tantas preguntas? —respondió ya exasperado Gokudera.

— Porque no nos están diciendo la verdad —contesto tu amiga lanzándole una mirada amenazadora al chico bomba.

— No digas tonterías mujer estúpida, el Decimo nunca diría mentiras —replicó Hayato aun más molesto.

— Muy bien, entonces explíquenos porque está amordazado y atado con sábanas el ex novio de Bianchi debajo de la cama de Sawada-san—objetaste haciendo énfasis en "ex novio" y apartando suavemente a Takeshi para liberar al joven quien les lanzaba una mirada suplicante a ti y tu amiga. Rápidamente entre tú y Tenri desataron al chico este se quedó en el piso sobándose un poco donde tuvo las ataduras.

— Muchas gracias Tenri-nee, ( )-nee —respondió sorprendiéndolas a ambas porque las había llamado por su nombre cuando nunca antes lo habían visto.

Sawada estaba entre sus mejores amigos rezando por un milagro, ya habían pasado casi cinco minutos y en cualquier momento Lambo adulto regresaría a su tiempo. Sin contar que se sentía mal por haberles mentido y ahora estaban molestas, aunque prefería eso a tener que mencionar algo relacionado con la mafia. Su plegaria fue escuchada cuando Bianchi entro en la habitación haciendo que Gokudera cayera al suelo con dolor estomacal después de pronunciar la palabra "hermana" y Lambo adulto se asustara al verla.

— Mamá preparo estos bocadillos para ustedes.

Eso fue lo único que dijo Bianchi cuando noto la presencia del Bovino e inmediatamente saco su comida venenosa.

— ¡Romeo! —gritó Bianchi corriendo hacia Lambo con su comida venenosa.

Lambo ni lento ni perezoso se levanto y sin pensarlo salto por la ventana seguido por la hermana de Gokudera. Una vez fuera de su vista se escucho un "poof" proveniente de la planta baja.

— ¡Lambo! —pronunció I-pin habló por primera vez desde que volvieron a entrar al cuarto y salió corriendo de la habitación para ir a buscar a su amigo.

En cuanto I-pin salió de la habitación dejó a los cinco en un silencio incomodo, corrección, dejo a Tsuna, Yamamoto, Tenri y tú en un incómodo silencio interrumpido solamente por el sufrimiento del medio italiano. Te sentías un poco tonta por haber desconfiado de ellos; Bianchi si conocía al chico nombrado "Romeo" y Lambo estaba en el jardín, y después del intento de asesinato protagonizado por la hermana de Gokudera, seguramente los chicos lo habían amordazado y escondido temiendo que algo así pudiera pasar.

— Parece que ustedes tenían razón —Tenri rió nerviosamente mientras se rascaba la mejilla y desviaba la mirada.

— Lamento haber desconfiado de ustedes —te disculpaste inclinándote frente a ellos.

— Yo también me disculpo —pronunció la chica a tu lado imitando tu postura.

— No, no, está bien, no tienen que disculparse ¿verdad chicos? —las disculpó el castaño sintiéndose aliviado de que no saliera a flote su secreto.

— q-que no se repita —respondió Gokudera débilmente mientras seguía retorciéndose en el suelo de dolor.

— Maa, maa, no pasa nada solo fue un error —animo Yamamoto.

— Pero…

— En serio, está bien, mejor sigamos estudiando ¿si? —pidió Tsuna dando a entender que no había más que discutir y que no estaba molesto con ustedes.

Finalmente ambas cedieron y todos volvieron a sentarse alrededor de la mesa. Te sentaste una vez más junto Tsuna. Takeshi se sentó frente a su amigo y Tenri frente a ti. Gokudera finalmente se volvió a desmayar y lo volvieron a acomodar en la cama del castaño.

— Sawada, ¿estará bien Gokudera? —preguntó Tenri con un ligero atisbo de preocupación en su voz.

— ¿eh?, si, suele ponerse así cada que ve a su hermana.

— ¿hermana? ¿esa chica es su hermana? no entiendo porque reacciona así al ver a su hermana —exclamó un poco confundida.

— Si, ellos son hermanos, pero Gokudera-kun tiene un trauma relacionado con la comida de su hermana —respondió Tsuna mirando de reojo a su amigo.

Tenri ya no quiso seguir preguntando, y tú tampoco tenías necesidad de ello, podías imaginarte como se generó su trauma, ya habías tenido el placer de conocer la comida de Bianchi la noche anterior. De no haber sido por Tsuna no estarías en esa habitación en este momento. También sentiste mucha admiración hacia Hayato por haber sobrevivido a la comida de Bianchi.

Procedieron a seguir resolviendo los problemas extra que Ikari-sensei les había dejado para ayudarlos con sus tutorías. No paso mucho tiempo cuando la puerta se volvió a abrir revelando esta vez al mismo niño de traje del día anterior.

— Ciaossu.

— ¡Reborn! —dijo Tsuna sintiendo que los problemas estaban lejos de terminar.

— ¡Yo! Pequeñín —saludó Tekeshi.

— Hola —saludaste con una sonrisa.

— Hola, mi nombre es Yagami Tenri —saludó Tenri animada— ¿Cómo te llamas pequeño?

— Un gusto en conocerte soy Reborn —contestó el aludido analizando discretamente a tu amiga.

— ¿Eres hermano de Sawada? —preguntó con curiosidad.

— No, yo soy su tutor en casa —respondió el bebé— lo estoy entrenando para ser un jefe de la mafia.

Le dirigiste una mirada interrogante a Tsuna, ya sabías que lo que decía el niño era un juego, pero aun así no podías evitar mirarlo al escucharlo. Te sorprendiste un poco al observar su reacción; se sujetaba con las manos parte de su cabello y se retorcía angustiado en un grito mudo.

— Tsuna-kun —lo llamaste en voz baja tratando de calmarlo.

— ¿En serio? Eso es increíble Reborn-kun —dijo Tenri animadamente, aunque su tono de voz daba a entender que le estaba siguiendo el juego— ¿Por eso vistes un traje? ¿cómo los mafiosos de las películas?

— Si, también Yamamoto y Gokudera son los guardianes de Tsuna.

Cuando Reborn mencionó eso solo pudiste ver como un aura oscura rodeaba al castaño y se dejaba caer en la mesa como si su alma hubiera dejado su cuerpo. Verlo así te asustó un poco "¿por qué esta tan alterado? No pensará que Tenri cree que es verdad ¿o sí? ". Sujetaste los hombros de Tsuna y lo sacudiste ligeramente esperando a que reaccionara.

— Hee, ¿Gokudera-baka y tú también? —le preguntó interesada a Takeshi.

— jaja si, es un juego bastante divertido —respondió poniendo los brazos detrás de su cabeza— Sasawaga-sempai y Hibari-san también.

No estabas prestando mucha atención a la plática, pero si no habías escuchado mal el hermano mayor de tu compañera de clase y el líder del comité de disciplina también estaban jugando, "un momento…"

— ¡¿Hibari-san?! —gritaron impresionadas al mismo tiempo Tenri y tú.

— Nunca creí eso de sempai —te dijiste en un murmullo mientras estabas ligeramente en shock.

— Ahora entiendo porque siempre está tratando de "morder hasta la muerte" a los demás —comenzó a decir tu amiga— nunca creí que fuera tan infantil como para llevar tan lejos un juego —terminó soltando una carcajada.

Yamamoto y tú al escucharla no pudieron evitar reírse del prefecto. Después de escuchar su gritó y su risa, el alma de Tsuna por fin regreso a su cuerpo. Tenía que parar a Reborn antes de que dejaran de pensar que era un juego; también tenía que saber que planeaba el asesino.

— Reborn ¿Qué haces aquí?

— Vine a invitarlos a la búsqueda del tesoro, por supuesto las chicas y el resto de la familia están invitados —respondió simplemente.

— ¿Búsqueda del tesoro? —repitió Tsuna teniendo un mal presentimiento.

— Suena divertido —dijo Takeshi.

— Si, si, suena emocionante —comentó muy animada Tenri.

— ¿Y cuándo realizará la búsqueda? —preguntaste curiosa.

— En la mañana del sábado en una isla no lejos de aquí, el punto de encuentro será en el puerto y estaríamos de regreso el domingo por la noche.

Ante la mención de la isla el castaño no pudo evitar sentir un escalofrío al recordar la vez que terminaron varados en la recreación de la montaña de la muerte por el entrenamiento espartano de Reborn; realmente deseaba que no fuera a suceder algo parecido. En especial porque sería una isla que seguramente tendría un montón de trampas preparadas por el asesino, sumándole una noche que probablemente sería terrorífica.

— Será como unas vacaciones —comento alegre Takeshi.

— ¿Una isla? ¡increíble! No puedo esperar al domingo —dijo Tenri imaginándose allá.

— Yo tampoco puedo esperar —añadiste contagiada por la alegría de Tenri.

— Tenri-chan, ( )-chan ¿no tendrán problemas con su familia por estar tan lejos el fin de semana? —preguntó Tsuna rogando interiormente porque dijeran "no".

— No creo, mis padres son profesores de arqueología en la universidad así que suelen salir con frecuencia de práctica, no les molestará que me ausente un fin de semana —respondiste con una sonrisa angelical.

— Mis padres tampoco se enfadarán, al contrario a ellos les gusta experimentar cosas nuevas y lo verán como algo positivo para mí —contesto tu amiga con convicción.

Sawada deseaba en ese momento poder desaparecer de la faz de la tierra, porque ingenuamente había creído que podría intentar protegerte de las locuras de Reborn, además tenía la sensación de que esta vez lo que traía en mente el arcobaleno era algo grande. Suspiró en derrota al menos esperaba que no fueran a ir los más problemáticos de sus guardianes. Mukuro y Hibari, dudaba que alguno de los dos fuera a presentarse, en especial Hibari porque odiaba las multitudes y Mukuro… definitivamente no tenía idea de la decisión que tomaría su guardián de la niebla. Su preocupación no paso desapercibida para ti, en especial después de que el pequeño había entrado en su habitación, querías preguntarle pero sentías que no era el momento.

— Entonces está decidido, Tsuna tienes el deber de avisarles a los demás —ordenó el bebé antes de salir nuevamente de la habitación dejando la puerta abierta para Nana quien subió para invitarlos a comer.

Ustedes aceptaron gustosas su invitación y se adelantaron para ver si podían ayudar a la señora Sawada con algo. Yamamoto se quedó un momento con Tsuna para tranquilizarlo diciéndole que no se preocupara tanto y que mejor pensará en cómo se iban a divertir.

Todos disfrutaron de la comida que preparó para ustedes la mamá del castaño, incluso Gokudera quien se unió minutos después. Afortunadamente para él Bianchi no se encontraba todavía en casa, probablemente seguía fuera buscando a su ex novio. De vez en cuando Tenri miraba discretamente al chico un poco preocupada porque todavía lo veía un poco pálido, pero no paso mucho para que volvieran a discutir como siempre.

Después de la comida los cuatro se retiraron de la casa Sawada, los cuatro continuaron juntos hasta que llegaron a un cruce donde se separaron de Yamamoto, de algún modo sentías que había un mal terció entre los tres que quedaban, lo bueno es que tu casa ya estaba cerca y te despediste de ellos en cuanto estuviste frente al portón.

Te habías quedado con ganas de preguntarle a Tsuna pero definitivamente no lo ibas a hacer frente a los demás. En cualquier forma intentarías preguntarle mañana, después de todo todavía faltaba media semana para el sábado, también tenías curiosidad sobre quienes más irían y cómo sería la isla a donde iban, sin duda sería una experiencia interesante.


Y aquí está el segundo capitulo, espero que sea de su agrado. El tercer capitulo espero tenerlo lo más pronto posible, puede que tarde un poco (prometo que no pasara de este año, ni el cuarto capitulo y el quinto) porque tengo una segunda historia que esta igualmente en pausa, se trata de un crossover entre Naruto y KHR, también voy a editar, actualmente cuenta con 6 capitulos, pero lo volveré a hacer para que se despegue un poco del canon y ofrecer una mejor historia, lo más seguro es que edite los últimos 3, así que no creo que me tome tanto en cualquier caso le daré una revisada a los primeros por cualquier error que haya, si quieren pasar a leerlo adelante.

Eso es todo de mi parte, los leo en el capitulo 3 ¡Ja ne!