Capítulo O1:
Ayúdame.
—"Como siempre te digo, si te esfuerzas podrás lograrlo, Jaden" —imitó el tono de voz mientras hacia una mueca de fastidio—. ¡Y una mierda con eso! Soy el peor de la clase haciendo informes ¿Y me pide uno que sea el mejor que haya leído? ¡Dios! Es mi fin… si fallo tendré que… ¡Argh! —sacudió su cabeza rápidamente—. ¡No, no, no! Ni pensarlo.
Caminaba a paso lento luego de salir de aquella sala, tenía la cabeza hecha un lio. Nunca creyó que sus notas fueran tan desastrosas como para llegar al punto de que el profesor lo "amenazara", o simplemente lo hacía por bromear… No, no era por eso. Necesitaba subir sus calificaciones y rápido.
Sin embargo, no sabía cómo. Pues era consciente de que no era el más listo en su clase, y ahora maldecía las noches de vela que se tomaba sólo para pasar el siguiente nivel de su videojuego y no ponerse a hacer aquellos trabajos que daban puntos extras.
Se acercaba cada vez más a su dormitorio, pero paró en seco un momento y ladeo la cabeza, como si se hubiera olvidado de algo. —¡Ah! —chilló—. ¡Ahora recuerdo! Mañana tengo que ir a ver a Syrus.
Continúo su caminata, esta vez con una sonrisa de oreja a oreja, los pensamientos de angustia se habían alejado por completo, y es que había recordado que a su amigo le habían comprado una Play Station 3 ¡Como mola! Y además lo había invitado a jugar. Estaba seguro que estrenarían aquel aparato hasta el amanecer, sin importar que hubiera clases al siguiente día, o si hubiera un examen sorpresa, o si… el profesor… se quejara…
—¡Argh! ¡Maldición! —gruñó, mientras revolvía sus propios mechones de manera excéntrica.
Otra vez recordaba el jodido informe que tenía que hacer, y estaba seguro que su conciencia no lo dejaría en paz hasta que esté terminado. Siguió su camino pensando en cómo iba a hacer aquel trabajo extra, una idea cruzo por su mente y volvió a sonreír. Sí, definitivamente iba a dar su mejor esfuerzo.
x.x.x
Trataba de esconder su silueta en una de las esquinas, su respiración era entrecortada, estaba nervioso. Si lo encontraban estaría en peligro. Tragó duro, no había nadie; podía avanzar. Pero antes que diera el primer paso, sintió un peso sobre su hombro derecho, giró lentamente la cabeza y miro con sorpresa aquella mano.
—¡AH!
Como si de un reflejo se tratase se aparto rápidamente, esperando que la silueta de esa persona se mostrara claramente, pues ya casi era media noche y más la oscuridad de aquel pasillo no podía ver bien de quien se trataba.
—¿Qué te pasa? Nosotras somos las que deberíamos gritar —aquella voz se le hizo familiar.
—Mindy tiene razón. ¿Qué haces aquí Jaden? —interrogó, otra persona.
—Ah, son sólo ustedes —suspiró aliviado.
—Eso es un poco grosero, ¿sabes?
—Lo siento chicas. ¿Saben dónde…? —fue imposible completar su pregunta, pues ambas se acercaron al castaño con emoción. La forma en la que lo miraban era un poco… ¿dramática?
—¡Aww, es tan romántico! El hecho que tengas que venir en secreto al dormitorio de las chicas sin importar qué, sólo para ver a Alexis —chilló una de ellas.
—¡Sí, sí! Justo como Romeo y Julieta ¡Que apasionante! —siguió la otra.
—¿Huh?
—Definitivamente el amor te hace poderoso ¿verdad? —ambas se tomaron de las manos, mientras se asentían con la cabeza.
—¿Qué tiene que ver eso?
—Ay, Jaden. Que poco romántico resultaste.
—¿Jaden?
Escucharon una voz diferente, pero reconocible. Voltearon lentamente, para encontrarse a una rubia de brazos cruzados; esperando una buena explicación de todo ese alboroto.
—¿Y bien? —preguntó, mirándolos amenazadoramente.
—¡Oh, Julieta!
—¡Oh, Romeo!
—Los dejamos solos —terminaron de hablar en unisonó, las compañeras de la rubia; mientras se escabullían del lugar.
Y es que escapar era lo mejor, pues Alexis podía matar en ese instante. Jaden sudo frío y miró al piso por un momento. Tomo aire, llenándose de valor y volvió a dirigir su mirada a la rubia, sonrió ampliamente mientras levantaba una de sus manos en forma de saludo. Aunque hubiera sido conveniente tener una bandera blanca, no quería sufrir mucho.
—¡Yo, Alexis! —aquella sonrisa podía hacer que sus mejillas doliesen.
—¿Qué haces aquí, Jaden?
—Veras, creo que debería enfocarme más en mis estudios… ¡y se me ocurrió una fantástica idea! Tú, yo… estudiando juntos —pasó una de sus manos detrás de su nuca, se podía notar su nerviosismo—. Ya sabes, eres tan inteligente que… podrías ayudarme con un informe, pequeñeces como esas.
—Quieres que te haga ese informe ¿verdad?
—¡No! N-No, bueno… ¿Lo harías?
Ella miró los ojos de él, llenos de esperanza, e hizo un esfuerzo por no reír. Volvió a su semblante de chica seria, si bien no era tan estricta, quería que lo mejor para Jaden, aún si tenía que romper aquellas esperanzas.
—No —fue simple su respuesta—. Si te ayudo con el informe no podrás hacer nada por tu cuenta después, debes ser independiente.
—Oh, vamos Alexis. Sólo es una pequeña ayudadita diaria —la trató de convencer.
Y es que si no lo hacia estaba seguro que nadie más lo ayudaría, bueno, lo harían. Pero Alexis, para él, era la más… "estudiosa", por no usar un adjetivo grosero. Además era tan cercana como Syrus.
—No.
—¡Vamos! ¡Por favor, Alexis!
—Jaden Yuki —gruñó.
Oh, no… lo llamaba por su nombre completo eso sólo significaba una cosa, lo iba a reprender. Y eso era lo que menos quería, pues ya había tenido suficiente con el sermón del profesor Lyman.
—He dicho que no, y no lo haré por mucho que me lo pidas. Si lo haces tú solo vas a aprender muchas cosas. ¡Y más te vale que no te vea tonteando con tus amigos o tus jueguitos! ¡Hmp!
Bufó fastidiada, dando media vuelta, aún cruzada de brazos. ¿Es que acaso eso significaba que ya no tendría más esperanzas? Bajo su cabeza en forma de derrota, había dado su mejor esfuerzo pidiendo ayuda, y aún así… fracaso.
—Alexis…
—Vete rápido, si la delegada de dormitorios te ve aquí, ten por seguro que no hare ninguna justificación de tu parte —definitivamente esa no era la respuesta que quería oír.
—Bien.
La rubia decidió marcharse primero, dejando al castaño solo y desamparado. No parecía tener ánimos ni para moverse, necesitaba un milagro para solucionar sus problemas.
—¡Jajaja! —una muy animada carcajada se oyó no muy lejos de él. ¿Y es que cuantas personas iban a aparecer de improviso? Fue lo que pensó ya cansado—. Eso sí que fue un poco patético.
Giró un poco su cuerpo y ahí lo encontró: recostado en la pared, con una mirada penetrante. Sus cabellos turquesas(1) se movían al compás de aquella brisa nocturna que los acompañaba. Vio como su cuerpo se despegaba de la pared y se acercaba lentamente, con una sonrisa galante dibujada en sus labios.
Jaden parpadeo repetidas veces, ¿desde cuándo se fijaba tanto en Jesse Anderson?
—¿En problemas?
El cuestionado asintió y le conto su desgracia, arrancando las risas del mayor. Ya que mientras narraba la historia, Jesse recordaba las expresiones que había hecho Jaden. No es que haya estado espiando su conversión, estaba de salida, pero no pudo evitar quedarse y observar un poco, ¿cómo había sido posible que haya hechos tales gestos? Dios, de tan sólo recordarlo reía, era como un niño pequeño, y como si un adulto se acercase a él y le diera una paleta, dejándolo deslumbrado y feliz, para luego quitársela y ver su expresión cambiar, llena de tristeza y decepción.
Jaden realmente era una persona interesante desde su punto de vista.
—Pensé que Alexis me ayudaría, pero como ya habrás visto… no fue así, je…
Rio un poco avergonzado al recordar la escena. No era como si le apenara haberle casi "suplicado" a Alexis, sino… el hecho de que Jesse lo haya visto hacía que sus mejillas ardieran levemente.
—Oh, ya veo… bueno, somos amigos ¿no? Si quieres, puedo ayudarte —se ofreció amablemente—. Soy tu superior después de todo.
Aquello era cierto, Jesse estaba en último año, y por lo que oía, obtenía muy buenos resultados. Su mirada se ilumino ante el mayor.
—¡Gracias, dios! ¡He sido salvado! —pensó por un momento, lleno de alegría.
—Oh, espera… no, creo que mejor no.
—¿Eh? —su expresión cambió rápidamente.
El de cabellos turquesas no aguanto más y rio. Efectivamente, sus reacciones eran lo mejor. Paró de reír y vio como lo miraba extrañado.
—Es broma.
En un ágil movimiento acerco el cuerpo del menor hacia sí, para luego acariciar sus mechones castaños, como si de un pequeño cachorrito se tratase. Jaden aún sin comprenderlo, no se quejo ante tal acto. Aquella sensación era agradable.
x.x.x
Iba camino a su dormitorio, ya libre de preocupaciones. Había quedado con Jesse los días que se encontrarían; empezando mañana, después de clases.
—¡Maldición! —gruñó al recordar que también había quedado con Syrus.
—¡Jaden! —escuchó un grito a los lejos.
Giró su cuerpo y vio como el mencionado en sus pensamientos, corría a su encuentro. Una vez cerca, se lanzo, literalmente, sobre el castaño. Syrus Truesdale era un chico tímido y poco seguro de sí mismo, cuando estaba junto a Jaden parecía que todos sus miedos se iban.
—Ah, Syrus… justo a tiempo —se acomodo.
—¿Estas ansioso por lo de mañana? —camino junto a él—. No he tocado mi nueva Play, no hasta jugar contigo primero.
—Sí, sobre eso… —paró, haciendo que su compañero lo mirara confundido—. No puedo ir.
—¿Qué? ¿Por qué?
Si bien era cierto, Jaden jamás hubiera rechazado una invitación como esa. Pero ahora, trabajar en un informe era una prioridad antes que una Play Station. Y no era que le agradase la idea de estudiar y trabajar en su tarea extra, pero el simple hecho de saber que Jesse lo ayudaría, lo animaba mucho.
—Pues veras, como siempre —alzo la voz, en un tono de molestia—, el profesor Lyman me llamo para hablar de mis notas, y hoy me dijo que tenía que hacer un informe. Así que tengo que concentrarme en eso… por lo menos por ahora.
—Oh, ya veo… no puede hacerse nada entonces —bajo la mirada pero la volvió a subir de inmediato, como si una idea hubiera llegado de improviso—. ¿Y si te ayudo? Así terminas más rápido tu informe, y estudiamos juntos.
El pequeño hablaba con emoción, sus ojos brillaban y Jaden lo miraba confundido. Desde que cambiaron a Syrus, lejos de la habitación de Jaden, sentía que éste hacia todo lo posible para estar junto a él, más de lo normal… pues tal vez creía que se distanciaran por algo insignificante.
—¿Y bien? ¿Qué dices?
—Ehm… lo siento —cerró sus ojos mientras juntaba ambas manos y las pegaba su rostro, se sentía fatal al rechazarlo dos veces—. De verdad lo siento Syrus, ya quede con Jesse para eso.
—¿Jesse…? ¿Jesse Anderson?
—Sí, el que está en el mismo salón que tu hermano.
—Y-Ya veo…
Jaden noto como una mueca de decepción se apoderaba del rostro de su amigo, pero acto seguido vio como sonreía. Así que se sintió aliviado.
—Termina pronto ese informe para ir a jugar —sí, aquella sonrisa que mostraba era fingida, pero el castaño no lo notaba.
—¡Claro, déjamelo a mí!
Tener a Jesse como un tipo de "tutor" personal sería divertido. Estaba seguro que con él no se aburriría y aprendiera mucho. Le debía una muy grande a su amigo.
Notas finales:
(1) ¿Es turquesa? Bueno, yo creo que el color de su pelo es turquesa. La verdad, no sé… ¿Azulado verdoso? ¡¿WTF? xD.
Sentí fuertes deseos de que Syrus llame a Jaden "Aniki" como en la versión japonesa. Pero, no… me joden los nombres americanos U_U como que no da, además ya se vería muy acosador ¡D:! Más que Lyman Teacher.
&. Gracias a:
› Neko Andersen: Sé que está mal el no saber que esta pareja es amor, debe estar penado ;; Akjkasksjkajska xd. Y~ qué bueno que te haya gustado. LOL, sí, creo que se puede imaginar que están haciendo otra cosa ¡xD! Gracias por leer ‹3.
› Maka: No seas ghei mujer ¡D:! Todavía tienes el descaro de preguntar si lo hice con Beta, desgraciada ¬n¬. Y te dije que no comentaras, me cagas el espacio de mis reviews ¡xD! Bueno no tan mierda, pero me estresas aquí o me estresas en el MSN ¡decide po! (?) Deew.
