No quería publicar esto...me da mucha vergüenza escribir lemmon xD Bueno esto es por mi mes de servidumbre a Kurenai Ayanami y esto es lo de hoy. Espero que no desconcierte porque a diferencia del capítulo anterior, fluffly y con feels, digamos que este es algo más...físico.
Mermelada
-Mierda, mierda ¡MIL VECES MIERDA! -
Exclamó Guren mientras ponía la mano bajo agua fría; ya que se había quemado con el puñetero horno de nuevo. Pensaba que hacer una tarta de queso sería pan comido, de hecho era una mezcla sencilla; pero entre que no lograba hacer que la mantequilla se derritiese sin saltarle encima o que los trozos de galleta no parecían hacerse más pequeños. Realmente estaba perdiendo el uso de la razón ¿Y cómo era que Shinya hacía tantas constantemente? Sabía que había otras tartas que le gustaban; pero esta también era de sus favoritas y además llevaba encima mermelada de fresa, por lo que sabía que le gustaría.
Giró su cabeza para mirar hacia el tarro de mermelada que había cogido de la despensa del Hiragi ¿Ahora que haría? En veinte minutos llegaría y se encontraría aquel desastre. Y eso que solo quería sorprenderle como él hizo el día anterior al pillarle cantando mientras tocaba el piano. Solo deseaba tirarlo todo y gritar para ...Un momento...
-¡ESO ES!-
Y sin más dilación el Ichinose comenzó a despejar la encimera con una sonrisa en su cara.
Minutos más tarde un agotado Shinya entró en su casa pensando en que solo quería abrazar a su cama, más se sorprendió al ver un montón de ropa en la entrada y dio unos pasos, entrando a la cocina abierta al salón. Pero lo que captó su atención es que Guren estaba tumbado sobre su encimera sin nada más que sus boxers y mermelada de fresa sobre sus abdominales. La boca se le hacia agua y sin pensarlo cerró la puerta y comenzó a deshacerse de su ropa.
-¿No vas a decir nada?-
Preguntó Guren, satisfecho de ver que Shinya estaba feliz con su regalo; se le veía en la forma lujuriosa en la que sus ojos danzaban por su anatomía mientras se desprendía de toda tela que cubriese el pálido a la vez que hermoso cuerpo del de ojos azules.
-¿Qué hay que decir cuando puedo enseñarte lo contento que estoy?- Respondió sin más mientras se subía a la encimera, poniéndose a cuatro patas sobre Guren.
Tal cual había dicho su boca buscó la suya, mordiendo ligeramente su labio inferior, dejando que su lengua danzase por su paladar, deleítandose con el ronroneo de aprobación de moreno. Sin embargo el de pelo gris no estaba especialmente paciente se día, por lo que se apartó y fue directamente a lamer los músculos cubiertos de dulce mermelada. Por si ya de por sí la situación no fuese ideal para el Hiragi, el otro comenzó a soltar suaves jadeos con cada lamida, provocándole de la misma forma que él hacía, como si fuera algún tipo de venganza; aunque realmente no le importaba si era así, no se iba a quejar cuando tenía a dos de sus cosas favoritas juntas. Pasó con deleite su lengua por cada rincón que había sido untado, realizando lentos círculos con ésta a la vez que sus caderas, las cuales rozaban los muslos de Guren. Cuando quedaba el tramo de la pelvis puso su mano sobre ésta, llenándola de la deliciosa mermelada.
-¿Es qué no vas a lam- ¡AH!- Exclamó el teniente al sentir algo contra su miembro.
No era otro que el propio Mayor, quitando su ropa interior con los dientes mientras obligaba a que levantase sus caderas. Antes de que pudiera protestar le giró para que estuviera tumbado boca-abajo, y sin más comenzó a deslizar sus manos por su posadera. Guren tembló ante la anticipación, sabía lo que Shinya estaba preparando; aún así se preguntaba ¿De donde había sacado el lubricante? Un momento...lo que estaba poniendo sobre su culo ¿ERA MERMELADA? Eso ya no le hacía tanta gracia, sobretodo si tenía mermelada donde uno no debía tenerla. Cuando se preparaba para protestar, abriendo ya la boca, salió un sonido que no se espera. Un sonoro gemido, causado de nuevo por la lengua de Shinya unida a la sensación de sus manos apretando con fuerza sus nalgas. Sin más el otro seguía introduciendo su lengua en la cavidad de Guren lenta y tortuosamente, sin dar tregua. Él sabía que le estaba preparando, y que no quería que hiciera eso ya que no le hacía gracia la idea de penetración; pero el condenado se veía tan bien tan concentrado y decidido. Además de que desconocía esa increíble habilidad de mover la lengua de aquella forma.
Y entonces se detuvo, lo que causo que éste gruñese. Iba a levantarse cuando sintió una mano sobre su cabeza, enterrando sus dedos con sus mechones de pelo.
-No, no~.- Shinya hizo que girase un poco su cara para mirarle a los ojos.- Ahora me toca a mi, Guren.-
Juraría ante el mismísimo dios que no había nada más sexy que la forma en la que Shinya alargó su nombre en la última frase. Además esa forma que tenía de entrecerrar los ojos, mirándole como si se tratase de un tigre apresando a su presa era... Joder cuando quería el cabrón podía llegar a ser seductor, y eso que siempre iba de pasivo. Claro que en ese momento aprendió que su novio podía tener esa faceta, especialmente cuando con un potente empujón se adentró dentro de él, causando que gimieran al unísono. Siempre le había gustado que el sexo fuera tan pasional y rápido, más con su adorable acosador tenía siempre cuidado, se reprimía porque sabía que cualquier pequeña marca se convertiría en un moratón ¿Sería que él se había dado cuenta de que se contenía de esa forma? No volvería a subestimar de esa forma al otro, nunca.
Mientras tanto la mano que Shinya había utilizado para agarrar su cadera a la vez que buscaba un ritmo adecuado, intentando acostumbrarse a la abrumadora sensación de Guren abarcando todos sus sentidos, la deslizó hasta su miembro, que a diferencia de sus acelerados vaivenes de su cadera era una caricia lenta y tortuosa. La cabeza del de ojos morados daba vueltas, entre los tirones de pelo de Shinya, los sonidos de sus jadeos mezclándose con los gemidos que el soltaba, esa forma típica suya de tocarle suave para torturarle y la fuerza de sus caderas contra su trasero eran algo que no se esperaba de él.
A partir de ahora no volvería a volver la mermelada con los mismos ojos.
Fin.
Los lemmons son mi talón de Aquiles, me cuesta mucho escribirlos y siempre siento que no consigo transmitir el erotismo o la pasión como debería de ser; además de que tal vez las acciones podrían ser diferentes.
La verdad es que la idea iba a ser solo Shinya lamiendo la mermelada, pero justamente hablando hoy con Kurenai Ayanami yo solté a mi parecer Shinya puede ser perfectamente seme (no me gusta encasillar a personajes en seme o uke; ya que cualquier relación sana y donde se respeten mutuamente dejaría que se turnasen, claro que hay personas que prefieron un rol u otro). Por lo que le quería mostrar que él es más que capaz de mostrar ese aspecto y más si le provocan.
Teniendo en cuenta de que llevaba meses literalmente sin hacer nada porque estaba enseñando a Guren creo que se entenderá.
Se que no es lo mejor que he escrito, y tal vez no guste; pero bueno aquí está y puede que haya alguien que le guste. Aunque mientras a la dedicada le guste todo irá bien~ Además ha sido muy amable al compartir mis fics con sus amigas Mika's ass y JustAnotherGayPornLover que parece que también disfrutaron leyéndolo~
Nos leemos~
Atentamente:
FeuerImHerz
