Es curioso como en ocasiones solemos dar por hechas algunas cosas, restandoles importancia o simplemente pensando que siempre se mantendran igual, queriendo ignorar el hecho de que desafortunadamente...

Nada dura para siempre.

El retiro de All Might como héroe numero uno y simbolo de la paz trajo con sigo una gran cantidad de cambios y consecuencias a la sociedad, pero una de las personas que mas sentía el enorme peso de este cambio era su futuro sucesor.

Pese a los constantes reclamos por parte de sus amigos y las reprimendas de los profesores el joven Midoriya continuaba exigiendose demasiado y llegando no solo a lastimarse a si mismo en repetidas ocasiones, también afecto gravemente su ciclo de sueño, pues durante mas de 3 meses dormia solo 3 o 4 horas al día dando como resultado un nivel de cansancio y estres que rivalizaba incluso con el de Aizawa (y eso ya es bastante decir)

La gota que derramo el vaso fue un insidente durante una de las prácticas de salvamento, debido a lo afectados que estaban sus reflejos, no se percato de que la cuerda que intentaba usar para subir a Momo, se habia soltado, desde la altura que se encontraba Yaoyorosu pudo haber salido gravemente lastimada, afortunadamente Todoroki se lanzo al acantilado y con su poder de hielo genero pilares que les permidieron desender de forma segura.

A consecuencia de esto, Izuku fue suspendido por 2 dias en los cuales debia dedicarse a descansar, no podia seguir arriesgandose a si mismo y a sus compañeros solo por el hecho de estar cansado.

La mayoría de los alumnos de la clase 1-A murmuraban sobre la irresponsable actitud de su compañero peliverde, sin embargo solo una de ellas podía comprender toda la tristeza y frustración que no expresaba abiertamente el pequeño Deku.

Encerrado en su habitación no pudo contener más su llanto, ahogando los sollozos en su almohada, recriminandose a si mismo por haber permitido que todo llegara a ese punto, era cierto que debia esforzarse al máximo para poder asumir su papel como el sucesor de All Might, pero toda esa presión por lograrlo lo más rápido posible solo había causado estragos en su cuerpo y su mente. Se estaba auto destruyendo intentando ser el mejor de una manera tan desesperada, lo sabía pero no pudo evitar entrenar hasta altas horas de la noche, reescribir todos sus apuntes mas de 3 veces, llenar pagina tras pagina de posibles usos para el One for all además del aumento exponencial de fuerza, esta obsesión lo llevaría a un prematuro final, de no ser por una joven, que con su brillante sonrisa y su calido toque, logro que volviera a poner los pies en la tierra.

Con su rostro aún cubierto por la almohada escucho que llamaban a su puerta, rápidamente intento secar sus lágrimas para recibir a la persona que venía a visitarlo.

Al abrir la puerta, ahí estaba ella, tan hermosa y radiante como siempre, con esas sonrosadas mejillas, ese cabello castaño suave y esos hipnotizantes ojos color chocolate, que esta vez, en lugar de su habitual alegría, reflejaban una gran tristeza y preocupación. No necesitaba decir mucho, esa mirada era mas que suficiente para hacerle saber que su mejor amiga estaba muy preocupada por el, asi que la dejo entrar.

Era obvia la razón de su visita, por lo cuál el silencio se hizo presente durante unos minutos Ochako no estaba segura de por donde comenzar, no queria hacer sentir peor a Deku, ya debia sentirse bastante mal después de lo que ocurrió horas atras, sin embargo fue Midoriya quien finalmente rompio el incómodo silencio.

-Lo siento...

-Deku-kun...

Su orgullo le imploraba mantener la compostura, pero en su gartanta se formo un nudo inmediatamente después de pronunciadas esas palabras. Las lagrimas comenzaron a brotar nuevamente y debido a la vergüenza se dejo caer lentamente apoyando su espalda contra la puerta de su habitación, escondiendo su rostro en sus rodillas y rodeandolas con los brazos, Uraraka estaba conciente de la reputación de "lloron" que le había dado Bakugo a Deku, pero para ella, la escena frente a sus ojos lejos de causarle rechazo o lastima por el joven de verdes rizos, era una imagen que sencillamente le rompia el corazón.

A diferencia de cualquier otra chica en la academia, Ochako siempre había visto mucho mas allá del aspecto de Deku, y por más que intentara reprimir o ignorar sus sentimientos por el, estos seguian ahí, y ahora más que nunca podía reconocer todo lo que Izuku lograba despertar dentro de ella.

Desde la primera vez que lo vió supo que había algo especial en él, luego de ver que de todos los aspirantes durante el examen de admisión él fue el único en regresar y arriesgarse con tal de salvarla, al convivir con él, conocerlo más, darse cuenta del tipo de persona que era, observar de primera mano como siempre se esforzaba al máximo para lograr sus objetivos y como esa chispa de determinación lograba expandirse y motivar al resto de sus compañeros y amigos a mejorar y a esforzarse ellos también.

Era una mezcla de ternura, admiracion, respeto, confianza, seguridad y aun que se negara a reconocerlo, una gran atracción.

Lentamente, Ochako se acerco a Deku sentandose a su lado y finalmente rodeandolo con sus brazos, el joven Midoriya (tal vez como un mero reflejo) solto sus piernas y acepto el abrazo que le ofrecia la castaña, recargando su rostro en el hombro ajeno intentando controlar su amargo llanto. Las mejillas de Uraraka rapidamente se tiñeron de un adorable tono carmesi debido a la accion del contrario, pero no lo detuvo, sabía que en ese momento él necesitaba un hombro en el cual llorar y desahogar toda esa tristeza, y no iba a permitir que algo como la vergüenza de tener la cabeza del chico practicamente sobre su pecho, le impidiera brindarle el consuelo que tanto necesitaba.

Pasaron unos minutos asi, en los que ella se limito a acariciar la espalda y los rizos de su Nerd favorito, luego de que las lagrimas dejaran de emanar por sus irritados ojos esmeralda Izuku se incorporo dejando a Ochako en el suelo un poco confundida. ¿A caso ocurria algo más de lo que ella no se estaba enterando? Pero la respuesta era mas simple de lo que imaginaba.

-Kacchan tiene razón...

¿Por qué mencionar a Bakugo en este momento?

-Soy un maldito lloron...

Por eso.

-Debes pensar que soy patetico... igual que el resto...

Pero no podía estar mas equivocado, Ochako podía usar más de mil palabras para describir a Deku, pero "Patetico" definitivamente no era una de ellas.

-No lo eres... simplemente has guardado mucho dentro de ti, y es normal que al llegar a su limite, las cosas broten por si mismas.

-No se que es lo que me pasa...

-Yo creo saber que es lo que ocurre...

Esa afirmación lo saco de balance, solo se quedo en silencio, dejando que la chica antigravedad siguiera.

-Todos queremos ser profecionales para poder cumplir nuestros sueños y ayudar a los demas, ser parte del nuevo simbolo que traiga la paz y la justicia a la sociedad... pero... ser el simbolo de la paz es una carga demaciado pesada como para que solo una persona vuelva a tomarla en sus manos...

Con un ligero sonrojo en sus mejillas, Uraraka tomo las manos de Izuku, el normalmente se pondria muy nervioso y se iria de espaldas ante tal gesto, pero mantuvo la calma y dejo que Ochako terminara de hablar.

-Incluso el mas grande de los heroes, necesita su propio pilar para sostenerce, y recordar siempre la razón por la que lucha...

es por eso, que si tu quieres... tal vez...

La vergüenza comenzo a hacerle dificil proseguir, afortunadamente para ella, Midoriya era muy intuitivo, y dedujo rapidamente lo que ella queria proponerle y el no dudo en interrumpirla.

-¿Te gustaría ser ese pilar para mi?

La chica se sorprendio notablemente, dejando escapar un suspiro, pero inmediatamente recobro la compostura y le brindo una sincera sonrisa.

-Seria un honor...

De pronto, sin ningun avizo Izuku rodeo a Uraraka con sus brazos, provocando un sonrojo aun mayor en las mejillas de la pobre muchacha, cuya cara dejaria avergonzado a cualquier tomate.

-Gracias...

Deku recargo suavemente su cabeza contra la de Ochako, percibiendo el suave aroma que emanaba del cabello de la castaña, un aroma que poco a poco fue mermando su conciencia y haciendo que sus parpados se sintieran cada vez mas pesados, las piernas de Midoriya iban flaqueando y Ochako en un intento por evitar su inminente caida se inclino rapidamente para que ambos cayeran sobre la cama del muchacho.

Deku perdio el conocimiento en el instante que su cuerpo hizo contacto con la suavidad de su cama, en cuanto a Ochako, ella se quedo en silencio, siendo presa de los brazos de Midoriya, o tal vez presa no era la palabra adecuada...

Sus cuerpos quedaron de costado, con un brazo debajo del torso contrario lo cual hacia dificil intentar safarce de dicho agarre, sin embargo, una vez que cuidadosamente logro liberar su brazo ella se quedo ahí, disfrutando ese momento, que solo les pertenecia a ellos, sintiendo la suave y calida respiracion de Izuku, los ritmicos latidos de su corazón, pese a tener la cabeza debajo de la de Deku, Uraraka se fue moviendo con cuidado hasta quedar frente a frente con él.

Ante sus ojos tuvo un espectaculo que nadie nunca podria valorar de la misma manera que ella, pues pudo contemplar con el pasar de las horas como el semblante del exahusto joven aprendis de heroe fue cambiando.

Primero vio como su rostro reflejaba cansancio y desesperacion

Media hora despues, se hizo presente la calma y tranquilidad

Y finalmente despues de una hora volvia esa expresion alegre y llena de ternura, que tanto la habian cautivado desde siempre.

Justo despues de ver regresar ese maravilloso semblante sabia que podia relajarse un poco, asi que ella tambien cerro sus ojos y dejo que el cansancio y la comodidad fueran tomando el control de sus acciones, justo 10 minutos despues de dejar de oponer resistencia al sueño finalmente hizo algo que su cuerpo y su corazón le suplicaban que hiciera desde el segundo en que se dio cuenta de su provilegiada pocision.

Se giro poco a poco quedando a espaldas del inconciente Deku, posteriormente, tomo su brazo libre y se rodeo a si misma con el, haciendo que el joven la abrazara por la cintura.

Instintuvamente, al momento del contacto con el cuerpo ageno Deku jalo a Uraraka, acercandola mas y si bien en cualquier otra circunstancia ella abria saltado llena de vergüenza y asombro, en ese instante, nada podia arruinar el momento que tenia en sus manos.

Estar acurrucada con Deku, siendo la fuente de alivio que el tanto necesitaba, asi pasaron las horas, con los dos jovenes disfrutando del calor y contacto mutuo, siendo su aliento y sus corazones el unico sonido dentro de aquella habitacion.

Dias despues, Midoriya se notaba de mucho mejor animo, ya no estaba cansado ni mucho menos se presionaba a si mismo, solo hacia su mejor esfuerzo y dejaba que las cosas fluyeran con normalidad, pues sabia perfectamente que ahora tenia un pilar en el cual apoyarse, recordando con cariño aquella tarde en la que se quedo dormido en sus brazos, disfrutando su calida piel, su suave tacto y aquel aroma, un aroma muy dulce.