-Aaaaaaaaaah-un grito demasiado cerca lo despertó, lo que provocó que sacara su varita ante la amenaza y que a su vez se cayera de la cama. Rápidamente se puso de pie, y se fijó que Hermione estaba despierta y todo el gran comedor se había girado para mirarlos ya que había sido ella la que había gritado.

-¿Qué pasa?- preguntó nerviosos girando la cara de un lado hacia el otro buscando la amenaza-¿Has tenido una pesadilla?- dijo bajando la varita

-¿Quién demonios eres tú, y que hacías durmiendo conmigo?-preguntó Hermione muy enfadada, Ron se fijó en que sus ojos desprendían una ira que no era acorde con el momento

-¿Qué…que dices Hermione? yo….yo no creía que te molestase, me quede dormido….

-¿A parte de pervertido eres idiota o qué?- Ron abrió mucho los ojos por la sorpresa que le provocó el comentario. Y no le dio tiempo a contesta cuando en ese momento llegaron los Weasley, Harry y la enfermera.

-Señorita Granger, me alegro de verla despierta, ¿Cómo se encuentra? ¿A dormido bien?-Harry que hasta ese momento sonreía mientras escuchaba la pregunta de la señora Promfrey cambio totalmente su expresión al ver la cara de su amigo, que seguía algo pálido y con los ojos muy abiertos y fijos en Hermione.

-¿Dónde estoy?- preguntó haciendo caso omiso a la pregunta de la enfermera

-Está en el Gran Comedor, que lo hemos acondicionado como enfermería hasta que arreglen la misma

-¿EL Gran Comedor? ¿Qué es eso? ¿Esto es un hospital?- preguntó frunciendo el entrecejo

-Eh… Señorita, está en Hogwarts- le contestó la enfermera dudando de sus propias palabras, desvió la mirada hacia los demás integrantes de la familia pelirroja que miraban extrañados a Hermione

-¿Hog…que? ¿Qué me ha pasado? ¿Dónde está Mathew?- preguntó mirando hacia los lados, buscando a alguien.

-¿Quién?- preguntó Ginny sorprendida ante el comportamiento de su amiga

-Mathew, mi novio, iba con él en el coche y de repente me despierto aquí…. ¿He tenido un accidente? ¿Y quién es toda esta gente porque me miran así? – preguntó fijándose por primera vez en los Weasleys

-Eh…Bien, llamad a Minerva, decirle lo que le pasa a Hermione- y tras esto Percy y Bill salieron en busca de la profesora- Señorita Granger cuénteme todo lo que recuerde.

-¿Del accidente?

-No, de su vida, su nombre, sus amigos, su colegio…todo- Hermione la miro extrañada pero accedió a contestar

-Bien, mi nombre es Hermione Jean Granger, nací el 19 de Septiembre de 1979, mi novio es Mathew y llevamos ya un año, mi amigos son Susan, Daniel, Hanna, Marie, George y Lucas, voy al colegio Sanit William pero este año me han aceptado en derecho en la universidad de Oxford- tras estas declaraciones todos los Weasley se quedaron pálidos, Hermione había perdido la memoria

-¿Le suena de algo los nombres de Ronald Weasley, Harry Potter, Ginny Weasley, Albus Dumbeldore…?

-No, ¿debería? – la enfermera les dirigió una mirada a todos los allí presente justo cuando McGonagall llegó.

-¿Qué le ha pasado?

-Ha perdido la memoria

-¿Qué? -preguntaron a la vez Hermione y Minerva- Perdone que le diga pero me acuerdo muy bien de todo- le corrigió Hermione.

-Es totalmente Muggle

-¿Qué soy qué? Mire señora, como eso sea un insulto la voy a meter en un buen apuro porque pienso ponerle una hoja de reclamación a usted y al hospital este.

-Señorita Granger, soy Minerva McGonagall ¿me recuerda? – preguntó la profesora acercándose a la cama

-No- y Hermione fijó en la ropa tan extraña que llevaba, era una túnica larga, negra y verde esmeralda con una especie de encaje dorado por el pecho- ¿Es usted una especia de religiosa? ¿Una monja o algo así?- Ante estas palabras la profesora frunció los labios y la miro severamente mientras Bill y Charlie intentaban ahogar la risa.

La profesora se giró hacia la enfermera- ¿Qué le ha podido pasar? ¿Alguien le ha tirado un maleficio?

-Puede ser… no lo sé

-Solo se desmayó, estaba hablando y se cayó desmayada - aseguro la señora Weasley

-Cuando se usan los conjuros desmemorizadores la persona que lo recibe no se desmaya ni pierde el conocimiento

-¿Maleficios? ¿Conjuros? ¿esto qué es, una broma?- preguntó Hermione seriamente, pero como respuesta solo recibió la mirada de todas las personas que había allí- Quiero irme de aquí-dijo mientras se levantaba de la cama, pero Ron reacciono antes que ella y le colocó sus manos en los hombros de ella para evitar que se levantara- ¿Pero que te crees que haces?

-Tienes que descansar Hermione- le contestó Ron con un tono muy dulce

-Mira tú no eres quien para decirme que tengo que hacer, yo me voy de este manicomio

-¿Mani…que?- preguntó GInny mientras Hermione intentaba zafarse de las manos de Ron.

-Señorita Granger me temo que no se puede ir- le dijo la profesora- Usted ha perdido parte de la memoria y se va a quedar aquí hasta que la recupere

-Claro, porque me han lanzado un conjuro ¿no? Y la que tiene que quedarse ingresada soy yo…. Panda de locos….que me sueltes niño- le repuso a Ron.

-Que tienes que dormir Hermione.

-Que no quiero dormir, que me quiero ir a casa o por lo menos ver a mis padres o a Matthews, no sé qué hacéis todos aquí mirándome como si fuese un fantasma o algo .

-Que se tumbe, vamos a hacerles unas pruebas- dijo la señora Pomfrey con un tono de autoridad

-¿Me vais a hacer beber una poción, o vais a sacar un conejo de la chistera?- repuso bastante alterada.

-Uf…. No sé que Hermione es más insoportable si la normal o la Muggle- afirmó Ginny

-¿Qué es eso de Muggle? ¿Por qué usáis palabras tan raras y que hacéis vestidos así? Si esto es una broma no me está haciendo ni pizca de…-pero fue interrumpida por la enfermera

-Esto lo he visto yo antes…. Hace muchos años nos llegó un caso así…pero, no sé…- parecía que hablaba mas para sí misma que para los que estaban presentes allí- ¿Estaba hablando de Bellatrix? ¿Pronuncio su nombre?

-Sí, fue lo último que dijo antes de desmayarse- afirmó Harry

-¿Ha tenido contacto con ella en los últimos meses?

-¿Con Bellatrix? Si… la torturó hace unas semanas...- confirmo Ron

-¿Qué me torturo? ¿Pero de qué demonios habláis?- pero todos la ignoraron

-Ha sido ella, ella de nuevo- siguió hablando Promfrey

-¿A qué te refieres?-Preguntó McGonagall

-Hace unos años, cuando Bellatrix estudiaba aun aquí le hizo algo parecido a una chica, es una maldición que ella misma creo, la joven solo con pronunciar su nombre se desmayó y perdió la memoria, la memoria mágica, recordaba quien era y todo pero no sabía nada de este mundo, y también era una hija de Muggles, era su forma de quitarlos del medio sin matarlos. Siempre supimos que fue ella pero no teníamos pruebas contra ella.

-¿Y cómo recuperó la memoria?- Preguntó Ron

-No lo hizo, aun sigue en San Mungo, porque aunque no lo recordarse aun era mágica, al sentir emociones fuertes hacía magia, como los niños pequeños, por lo que la dejaron ingresada

-Madre mía…. Estáis locos o sois unos actores increíbles. De hecho usted me suena de una serie, no no, usted se parece a la anciana de Hook- dijo refiriéndose a McGonagall pero todos volvieron a ignorarla

-¿Está diciendo que se va a quedar para siempre así?- preguntó Harry atonito.

-Eso me temo…aunque…

-Aunque ¿qué?

-Dumbeldore en los últimos años me estuvo haciendo muchas consultas sobre esta maldición de Bellatrix, me temo que se olía que algo así pasaría. Llegó a la conclusión de que solo la magia mas ancestral podría devolverle la memoria, la misma magia que te salvo a ti Harry. Y es que ya hubo un caso parecido hace mucho años ¿Conocéis el cuento Muggle de la Bella durmiente?

-Si- respondió Harry

-No-contestaron los demás Weasley, Hermione estaba atenta a la conversación y a la vez estaba alucinando con esas personas que tenía delante.

-La bella durmiente existió, fue una joven de la Edad Media, hija de unos brujos muy poderosos a la que le lanzaron una maldición ,al contrario que en el cuento Aurora ya estaba comprometida con el príncipe y ambos estaban profundamente enamorados, cuando él se enteró estaba en la otra parte del mundo, y montado a su caballo fue al encuentro de Aurora, al darle un beso despertó, aunque Aurora no perdió la memoria simplemente se quedó dormida.- Hermione empezó a reírse

-¿Está intentando decir que soy la bella durmiente de la era contemporánea?- dijo irónica pero todos volvieron a ignorarla

-¿Quiere decir que si la besan recuperara la memoria?- preguntó Ron poniéndose rojo

-No, quiero decir que puede ser que el amor le devuelva la memoria, al igual que el amor salvo a Harry del avada kedavra cuando era un niño.

-¿ Y si Ron…- empezó Ginny pero la enfermera la interrumpió

-No, Ron no puede hacer nada, como en el cuento de la Bella durmiente el amor tiene que ser reciproco, es la única forma y aun así no es seguro- Ron se quedo pensando, eso quería decir que tenía que volver a enamorarla si la quería recuperar, y en ese momento se arrepintió de no haberle dicho "te quiero" esa mañana

-Bueno, ya sabe lo que hay que hacer- dijo Minerva mirando a Ron, provocando que este se pusiera rojo- Pero aun así me gustaría Poppy que investigará todo lo posible, por si hay otra opción. Ahora, Hermione le voy a decir una cosa, no, no soy una monja, soy la profesora Minerva McGonagall, trabajo en el colegio Hogwarts de magia y hechicería, y usted estudia aquí, es una bruja- Hermione abrió los ojos, pero no por la sorpresa sino por el miedo de que aquello no fuese una broma y estuviera rodeada de locos.- Es una de las mejores brujas que ha albergado este colegio, estos dos- dijo señalando a Harry y a Ron- son Harry Potter y Ronald Weasley, sus mejores amigos y con los que lleva metiéndose en problemas y en líos desde que tienes 12 años, hace apenas unas horas que te has convertido en una parte muy importante de la historia de la magia al ser una de las líderes de la guerra que se ha librado en este castillo. Todos ellos son parte de la familia de Ronald, que llevan años cuidando y velando por tu seguridad mágica- Hermione no aparto la mirada de la profesora y en sus ojos podía verse reflejado el miedo.

-Me quiero ir de aquí, por favor, os juro que no diré nada de este sitio y podréis seguir viviendo en esta realidad pero a mi dejarme, por favor.

-¿Me cree?

-Claro que no, mire yo tendré muchos defecto pero idiota no soy, la magia no existe, la magia es ciencia, la chistera tiene un doble fondo donde se guarda al conejo, cuando el mago corta a su asistente por la mitad no la está cortado sino que en cada una de las mitades cortadas hay una mujer, la magia es ciencia, y si la magia hubiese existido Houdini hubiese escapado y no habría muerto pero él falló, el ser humano comete errores.

-Houdini no fue más que un squib, puso en peligro al mundo mágico…

-¿Un qué?

-Dígame como hace esto la ciencia- la profesora saco su varita, se quitó las gafas y las puso en la cama, movió la varita y las gafas se convirtieron en un libro. Hermione ahogo un grito y parecía que la mandíbula se le había desencajado. La profesora volvió a agitar la varita y convirtió el libro en un espejo, y luego en un conejo- A mi no me hace falta ninguna chistera.

-¿Co-como…como de-demonios ha hecho…eso?- pregunto Hermione viendo como las gafas, ahora convertidas en conejo daba saltitos, hasta que la profesora volvió a agitar la varita y lo volvió a convertir en unas gafas.

-Ya se lo he dicho, magia.

-No…no…

-Usted es maga

-No puede ser…me acordaría…. Además la magia no existe, no puede existir.

-Lo acabas de ver

-No… me han drogado o algo… ¿Qué me habéis hecho? ¿Esto es una cámara oculta?- preguntó furiosa

-Hermione de verdad, créenos, eres magas, todos lo que estamos aquí lo somos- le aseguró Ron

-¿Cómo voy a creer a una panda de locos que me están diciendo que soy maga? Maga…

-Por Merlín que cabezota eres- resoplo la señora Weasley- dadle su varita, a ver si nota algo- Harry saco del bolsillo de su chaqueta la varita de su amiga, que había guardado cuando esta se desmayó y se la tendió, Hermione por un segundo dudó en cogerla o no, por un momento temió que todo aquello fuese cierto. La cogió, era más pesada de lo que parecía, y no supo qué pero algo notó, algo sintió por todos los rincones de su cuerpo- ¿Y bien?

-Es un palo de madera….- cada vez dudaba mas de sus propias palabra y temía que se le fuera la cabeza a ella también

-Concéntrate en un objeto y mueve la varita- le dijo la profesora. Hermione hizo caso, se concentro en una chaqueta que había en una mesa, se concentro todo lo que pudo y movió la varita y la chaqueta se movió en el aire y cayó al suelo, Hermione pego un gritito y soltó la varita como si le ardiera en la mano.

-Eres una bruja y de las buenas Hermione- dijo la profesora

-De…dejarme sola, iros, FUERA-gritó por último con lagrimas en los ojos. Todos los presentes se miraron los unos a los otros sin saber muy bien que hacer- Que os vayáis ¿sois sordos o qué?- Se volvieron a mirar y después que la señora Weasley hiciera un gesto con la cabeza todos se marcharon y la dejaron sola, tenía mucho que digerir.

Todos los Weasleys, exceptuando George que nadie sabía dónde estaba, y Harry se sentaron alrededor de un mesa sin saber muy bien que decir, hasta que Ron decidió hablar

-Será mejor que vaya… no es bueno que este sola-dijo mientras se levantaba

-No vayas, Hermione no sabe quién eres hijo- le contesto su madre- creo que se vería mas arropada por Ginny en estos momentos…

-¿Por qué?

-Son dos chicas

-Bien, iré a hablar con ella.

Ginny se dirigió hacia donde estaba su amiga pero no la vio tumbada en la cama y empezó asustarse se giro en todas las direcciones buscándola pero no la encontraba, su corazón cada vez latía mas fuerte… ¿y si se había escapado? Cuando sus peores pensamientos cruzaban velozmente por su cabeza alguien le toco el hombro

-Está en la sala contigua, le hemos preparado una habitación solo para ella, no es bueno que haya gente acercándose continuamente- le aclaró a señora Promfrey. Ginny asintió con la cabeza pero sin decir nada se fue alejando hacia la sala que le había dicho. Se paro en frente de la puerta y llamo con dos suaves golpes, no recibió respuesta por lo que decidió entrar. Se encontró con Hermione acostada en una cama con la almohada encima tapándose la cara.

...

Espero que os guste este segundo capitulo, un besazo!