Día 2: Una noche inolvidable.
Fonofilia: Excitación sexual producida al escuchar a la pareja usar lenguaje obsceno.
...
Astoria abrió la puerta de la habitación de un solo golpe, aún continuaba molesta y eso a Draco le estaba gustando mucho. La mujer se quitó los tacones con violencia lanzándolos a ningún lugar en particular.
—A veces tu madre me saca de quicio —gruñó Astoria sin poder controlarse, había fuego en su mirada y tensión en su cuerpo. Y estaba preciosa.
—"Sacar de quicio" es poco decir —bromeó su esposo con fingida inocencia ganándose una mirada de furia por parte de su mujer—, la mandaste a joderse, Astoria.
—¡Dijo que nuestros futuros hijos serían educados bajo las reglas de los sangre pura! —gritó Astoria escandalizada—, ¡Qué se joda!
—¿Y a mí no me mandarás a joderme también? —inquirió el rubio acercándose a ella con los ojos oscuros de deseo. Astoria entrecerró los ojos mirándolo con incredulidad, ese Draco siempre pensando en sexo.
—Jódete, Malfoy —respondió Astoria mitad molesta, mitad divertida.
—¡Joder, Greengrass! —exclamó Draco con deseo—, cuando me hablas así...
—¿Te excita? —inquirió la mujer a lo que el rubio asintió—, eso es porque eres un puto enfermo.
—Si, lo soy... Háblame más...
Draco se acercó a su espalda para acariciarle el cuello lentamente, Astoria suspiró ante la caricia dejándose llevar por él.
—¿Qué piensas hacerme? —inquirió ella con un leve gemido, Draco siempre lograba excitarla con demasiada rapidez, ella al menos merecía cinco minutos molesta, pero no, su esposo la tocaba y toda la mente de Astoria se evaporaba y solo pensaba en hacer el amor con él.
—¿Tú qué crees? —susurró él contra su oído—, y no escatimes en detalles.
—Vas a cogerme —la voz de Astoria totalmente cargada de deseo mezclada con las obscenidades salidas de su boca excitaban al rubio sobremanera, el solo paseaba sus manos y su aliento por cada parte de su cuerpo a la que tenía acceso—, vas a cogerme rico y duro, me harás gritar de placer una y otra vez, me harás gritar tan fuerte que la zorra de la vecina me tendrá mucha más envidia de la que me tiene, porque tengo un verdadero hombre que sabe hacerle el amor a su mujer. Cuando te tenga entre mis piernas penetrándome una y otra vez tu nombre será todo lo que se escuche por varios kilómetros de distancia.
—Me excita tanto que una niña tan buena como tú me hable de esa manera...
—Claro, ya te dije que eras un puto enfermo, Malfoy.
Astoria buscó rápidamente los labios de su esposo uniéndolos con desesperación, extrañamente a ella también la había excitado hablarle así a su esposo, quien besó su cuello con pasión y acarició su piel por encima de la ropa, el hombre soltó un gemido gutural que para ella fue totalmente excitante.
La mano de Draco viajó hacia el sur, encontrándose rápidamente con su cálida humedad, Astoria en cambio enredó sus manos en el cabello rubio que tanto le gustaba, su lindo esposo siempre le regalaba sensaciones inigualables, y noches dignas de recordar, y estaba más que claro que esa sería una de ellas.
