Bien. Aquí el capitulo dos. Espero les agrade y sorprenda, sobretodo lo último. Espero, también, que me tengan paciencia con los siguientes capítulos por el tema de las clases y voy a estar ocupada. Por eso pido perdón de antemano y agradezco que hayan leído mi fic. Sin nada más que decir… que empiece la lectura!

Disclaimer traído desde mensajería Pelipper: Pokemon y todo lo que incluye no me pertenecen. Pertenecen a Satoshi Tajiri.

Capitulo dos: En captura de un noibat y un secreto revelado

Dejamos a nuestros aventureros dormidos en el centro pokemon, sin embargo, un nuevo día a comenzado, lo que significa ir a cumplir una promesa. Ahora nuestros aventureros están disfrutando de un desayuno preparado por nuestros dos grandes cocineros. La mesa estaba tranquila. Nadie hablaba, bueno, algunos sí. Brock y Clemont se pasaban recetas de comida mientras Bonnie y Touko hablaban de los diversos pokemon que les parecían lindos. Ash se estaba atragantando con la comida, por su manera voraz de disfrutarlo. "Tal parece que en ese aspecto no cambio mucho" pensó la oji-azul, riendo, al ver a su amigo toser y toser. Serena, por su parte, estaba sumida en sus pensamientos. Al ver atragantarse a Ash lo único que hizo fue poner una cara de preocupación, sin embargo sus pensamientos la distraían de todo. Mientras observaba el exterior por la ventana, se pregunto qué tan evidente era su amor hacia el azabache y cómo es que Touko había descubierto que Bonnie sabía sobre su amor, si en ningún momento las vio hablando solas o de ese tema. Tan sumergida en sus pensamientos estaba la castaña que no se daba cuenta de que el azabache la estaba viendo, algo preocupado. "¿Por qué estará así? ¿Le pasara algo?" se preguntaba. Ash no entendía mucho sobre los gestos que a veces hacia Serena, o cualquiera de sus compañeras. A no ser algunos muy claros como cuando están enojadas por algo que él hizo o digo. Esa expresión sí que la conocía bien, pero las que estaban mostrando la castaña en estos momentos le eran desconocidas. En eso, Brock repentinamente se levanta y corre a toda velocidad en una dirección. Todos miraron al moreno, incluso Ash y Serena, por el repentino movimiento, hasta que se dieron cuenta de lo que le había provocado esa reacción.

-¡Oh bellísima Enfermera Joy!- decía, con corazones en los ojos, el moreno.- Tal vez me permitiría invitarla a tomar una tacita de café…Aasssggggrrrtfsds

Croagunt lo llevaba de vuelta a la mesa después de haberlo golpeado. ¿Cuántas veces lo hizo mientras estaban ellos solos investigando y estudiando? Solo Arceus lleva la cuenta….

Todos rieron ante la escena mientras una gota estilo anime se les aparecía en la nuca. Al menos esto despertó a la mayoría para darse cuenta de que el desayuno había terminado y de que era hora de que el azabache cumpliera su promesa.

-Muy bien. ¿Vamos?- pregunto Clemont al ver las expresiones de calma de sus compañeros.

-Sí, vamos.- respondieron todos, inclusive el moreno recién despertado, mientras se encaminaban hacia el bosque.

*Ya en el bosque*

-Aquí es donde nos quedamos la ultima vez- afirmo Ash.

-Los noibat nos atacaron aquí y no pudimos avanzar más.- continuo, un poco apenada, Serena.

-Ahora deben estar dormidos.- dice Brock al ver la tranquilidad del bosque.- Si no ya nos hubieran atacado

-Tienes razón- afirmo Touko.- Deberíamos continuar por aquí- señala un camino que conducía hasta el pie de una montaña.- Como los noibat viven principalmente en cuevas, allá es donde podrían estar durmiendo.

Todos asintieron con la cabeza y se dirigieron corriendo hacia el pie de la montaña.

Clemont tenía algo de dificultades para seguir el ritmo de los demás. Al llegar al pie de la montaña, el rubio cayo rendido mientras su hermana lo miraba con cara de reproche.

-Hermanito deberías hacer ejercicio.- dice, ladeando lentamente la cabeza.

-No hay tiempo para eso ahora.- exclama con una sonrisa el rubio después de haberse levantado de un salto.

Los demás solo rieron entre dientes ante la escena que producían esos dos.

-¿Estás segura que están aquí?- pregunto Serena, algo temerosa, a Touko

La oji-azul solo se quedo mirando un rato la cueva. Nadie entendía que era lo que hacía, excepto Ash quien ya había visto estas reacciones de la oji-azul.

-Sí, estoy segura- dice después de un rato

Ash se adelanto al resto y entro en la cueva. Él era el que tenía que capturar al noibat, por lo tanto él era el primero en lograr ver uno. Pikachu, en su hombro, trataba de sujetarse lo mejor que pudiera. Llegaron a una bifurcación y esperaron a los demás para poder decidir el camino.

Una vez que los otros lo alcanzaron, Touko hizo lo mismo que había hecho en la entrada de la cueva y después señalo el camino de la derecha. Todos, excepto el azabache, miraron de manera extraña a la oji-azul preguntándose cómo es que podría saber el camino donde estaban los noibat, pero se dejaron llevar y continuaron el camino.

Llegaron a un camino en el que parecía no tener salida y pudieron ver a un pequeño noibat con un ala atrapada en una roca. Parecía mal herido y, como todo buen entrenador, Ash trato de acercarse para ayudarlo, sin embargo fue atacado desde arriba por los mismos noibat que la vez pasada. Habían sentido su presencia y, sin pensarlo, atacaron tratando de defender al pequeño pokemon.

-¡Ash!- gritan los demás al ver al azabache caído en el suelo.- ¿Estás bien?- pregunta Serena

-Sí, no fue nada.- dice con seguridad el azabache.- Pikachu, parece que tendremos que luchar amigo

-Pika piii- afirma el ratón eléctrico, poniéndose en posición de batalla.

-Ash no creo que sea buena idea- dice Touko, agarrando al azabache por el hombro- La estructura de la cueva no resistirá los ataques de los pokemon.

El azabache miro para arriba mientras que algunos granos de tierra y roca caían hacia sus ojos. Él se los froto y afirmo con la cabeza. Pero los noibat no eran tan consientes de esto y empezaron a atacar a Pikachu. Este empezó a soltar chispas de sus mejillas, enojado por los repentinos ataques de los murciélagos.

-No pikachu- dijo Ash para detener a su pokemon

Este lo vio desconcertado, pero después se trepo por su espalda y se poso en su hombro con una sonrisa.

-Noibats, escuchen. Si siguen atacando el techo colapsara y todos quedaran como su amigo.- trato de razonar el azabache.

Los noibats no le entendieron por lo que siguieron atacando. Uno de los ataques fue dirigido hacia Serena y Ash, al ver esto, se puso como protección, recibiendo el ataque de lleno. Serena había cerrado los ojos ante la polvareda que había a causa de los ataques. Cuando se dio cuenta de lo que el azabache había hecho se preocupo.

-Ash, ¿estás bien?- le pregunto al ver que estaba tirado en el suelo

-Sí, no fue nada.- afirma sonriendo- ¿Tú estás bien?

Serena se sonrojo, pero pudo afirmar con la cabeza. Esto satisfizo al azabache, pero se dio cuenta de que le empezó a doler una de las piernas por lo que no pudo pararse. Serena, al ver la cara del azabache, se arrodillo e inspecciono la pierna con más raspaduras.

Touko también percibió la acción de Ash, por lo que ella también se acerco al verlo aún tirado en el piso. Los noibat seguían atacando por todos lados. Brock, Clemont y Bonnie trataban de acercárseles pero no daba resultado, hasta que empezaron a escuchar cómo se resquebrajaba el techo y caían rocas. Los noibat se asustaron y empezaron a ponerse alrededor del pequeño herido, mientras algunos de ellos utilizaban protección. Una inmensa polvareda cubrió todo por unos instantes. Brock, Clemont y Bonnie se corrieron del lugar y cuando volvieron su vista, se encontraron con una inmensa pared de rocas que los dividía del lugar donde se encontraban los demás.

-¡Ash! ¡Serena! ¡Touko!- empezaron a gritar todos mientras ponían sus orejas en la pared

-¡Estamos bien!- grita Serena, para tranquilizarlos

-Bueno… casi. Ash tiene una herida grave en la pierna. Pero descontando eso estamos bien.- dice Touko, con algo de ironía en la voz.

-Vamos a buscar ayuda. Quédense ahí- dijo Brock

-¿Y a donde podríamos ir?- critico Touko, con una cara de diversión, cosa que el moreno no vio

Ante esta pregunta, el moreno solo se puso en una esquina de la cueva con un aura de depresión.

-Solo bromeaba.- afirma, algo triste, la oji-azul al percibir la acción del moreno.

Clemont y Bonnie agarraron a Brock y lo arrastraron a la salida de la cueva para poder buscar ayuda. Una vez que salieron, no se dieron cuenta de que el tiempo iba a empeorar un poco las cosas. Corrieron, Clemont con dificultades, hasta el Centro Pokemon y llamaron a la enfermera Joy. Brock, por suerte para los rubios, no se volvió loco al verla. Le explicaron la situación a Joy y esta solo pudo asentir.

-Lo siento, pero no podremos salir ahora- dice con tristeza.

-¿Por qué no?- pregunta Bonnie con lagrimitas en los ojos

-Pronto va a llover y, por lo que sabemos, va a ser torrencial. Nadie podrá resistir este temporal si no está protegido. Lo lamento pero tendrán que esperar a que la lluvia pase.- y con esto, Joy se vuelve para seguir con sus tareas.

Los chicos solo pudieron verse con lastima. Tendrían que esperar a que pasara el temporal, por lo tanto, rogaban que sus compañeros resistan en aquel lugar el tiempo suficiente…

*Mientras tanto… en la cueva*

Ash estaba tirado, apoyando su cabeza en las piernas de Serena, mientras esta le peinaba un poco preocupada. Ash no podía abrir los ojos por el dolor de la pierna. Sin embargo ¿Cómo pudo un ataque de los noibat haberle caído tan mal? ¿O habrá sido algo más? Ash le daba vueltas y vueltas a lo sucedido. Algo le faltaba. Él había soportado millones de ataques más poderosos que ese y nunca había salido así de herido.

Serena solo podía contemplar como su azabache hacia caras de desconcierto y disgusto con los ojos cerrados. Ella también pensaba en lo sucedido minutos atrás, solo que con otros detalles. Ella había cerrado los ojos ante la polvareda que había levantado el ataque, pero había podido sentir el cuerpo de su amado protegiéndola. Solo que no era lo único que había percibido. Unos segundos después de sentir al azabache contra ella, sintió una ráfaga de viento en sus cabellos. Era imposible que a esa profundidad de la cueva haya algún punto en el que el viento pudiera entrar. Entonces, ¿qué es lo que había sentido en realidad? No lo podía definir con claridad, ya que en ningún momento del ataque había abierto los ojos. Pero podía jurar haber sentido el viento y unas pequeñas rocas que le golpeteaban la cabeza…

Touko, por su lado, se divertía de ver a tan linda pareja hacer casi los mismos gestos, sin que se dieran cuenta de la posición en la que cada uno estaba. Los observaba en la lejanía, bueno, la lejanía que le permitía la cueva. Mientras tanto, también prestaba atención al grupo de noibats que se encontraban tratando de hacer sentir mejor al pequeño atrapado en una roca. Si hubieran hecho caso a Ash nada de esto hubiera pasado. Pero no los podía culpar por querer defender al herido. Así que se callaba. No solo porque no tenía nada que decir, sino también para que su secreto siga siendo secreto. Ya había tenido varios problemas en las otras regiones (especialmente en Unova) por haber utilizado su "don" sin ninguna preocupación. Y eso que le había prometido a su madre que tendría cuidado y que no lo mostraría a no ser que sea necesario. Pues ese "don" podía ser utilizado por gente como el Equipo Plasma para… bueno… controlar el mundo. Sin embargo se había hecho su propia promesa. No mostraría su "don" a no ser que confiara plenamente en la gente que la viera. Y ahí fue donde apareció Ash y sus amigos. Lo conoció al inicio de su aventura y ya desde tan temprano se podía sentir el amor y la dedicación que le tenía a todos los pokemon, sean suyos, de sus amigos o salvajes. Eso fue lo que hizo que la oji-azul confiara en él desde un principio y siguiera confiando hasta ahora. Por lo tanto se sentía segura a su lado. Segura de mostrar ese poder que tenia sin sentir peligro. Y era lo que ahora iba a hacer, por el bien de él y el de los noibat. Touko se acerco a Ash haciendo que este abriera los ojos y observara lo que ocurrió a continuación.

Touko poso sus manos sobre la herida de Ash y estas empezaron a brillar. Ash sabía lo que estaba haciendo, sin embargo no pudo evitar sobresaltarse cuando, de repente, el dolor de su pierna había desaparecido por completo, sin ningún rastro, ni siquiera, de raspadura. Luego de curar a Ash, se dirigió hacia los noibat. Hablo telepáticamente con ellos y, con delicadeza, retiro la roca del ala del pequeño noibat e hizo lo mismo que con Ash. Al sentirse curado, el pequeño noibat empezó a volar por donde podía, alegre, y se poso en el hombro de Touko, dándole las gracias.

Serena solo pudo mirar con la boca abierta lo que había pasado. "¿Cómo ha hecho eso?" se preguntaba una y otra vez la castaña, sin poder formular la pregunta en voz alta.

-Gracias Touko.- rompió el hielo Ash

-Sabes que haré lo que sea por ver bien a mis amigos.- dijo contenta la oji-azul, aún con el noibat en su hombro.

Ambos se percataron de la cara de sorpresa de Serena. Ash, por su lado, se dio cuenta de lo que había hecho después del ataque y, mientras salía de la comodidad de las piernas de Serena, se sonrojaba como si de la cara de un blaziken se tratara. Por suerte para él, Serena ni se percato de su acción gracias al shock en el que se encontraba. Touko, mientras tanto, estaba buscando la manera de explicarse de la mejor forma.

-Serena, mira, sé que esto es raro pero…- decía Touko nerviosa

-¿C-c-cómo lo has hecho?- preguntaba, tartamudeando, la castaña.

-Veras… resulta qué….

*Despues de la asombrosa explicación de Touko sobre su "don"*

(Sabrán el por qué de su don cuando estén todos nuestros aventureros reunidos, descuiden)

-Increible…- comentaba aún más sorprendida Serena.

-Bueno… será mejor que busquemos una salida…- decía Ash, quien ya se había recuperado del sonrojo.

*Mientras tanto en el Centro pokemon*

-Esta lluvia no acaba…- decía preocupado Clemont mientras observaba el exterior.

-Hermanito… algo le pasa a Vaporeon- decía Bonnie mientras observaba como vaporeon rascaba la ventana

-Debe estar preocupada por Touko…- comento Brock, después de haber bebido un sorbo de café

-Me pregunto cómo estarán…- dijo Bonnie igual de preocupada

Al observar hacia el exterior, pudieron divisar cinco sombras, de las cuales, dos estaban posadas sobre otras dos. Mientras más se acercaban, más podían identificarlas. Eran Ash con pikachu en el hombro, Serena y Touko, con un pequeño noibat en su hombro. Entraron corriendo al centro pokemon y la enfermera Joy les entrego unas toallas para que se secaran. Brock, Clemont y Bonnie se acercaron y los llevaron cerca de una chimenea en la sala de estar, para que se pudieran calentar antes de que se resfriaran

-Aaa…. Aaa… ACHUUUU- estornudo el azabache.

-Salud Ash.- dijo Clemont

-Parece que te resfriaste.- apunto Borck

-He sufrido cosas peores.

-Oigan, ¿cómo pudieron salir de la cueva?

-Veras…- empieza Touko

_FlashBack_

*Después de explicar lo que había pasado minutos antes (cosa que enrojeció de la ira y la vergüenza a Ash y Serena)*

-Veras… resulta qué…- decía pausado Touko

-¿Qué qué?- pregunto, un poco ansiosa Serena

-Soy mitad pokemon

-… … … …- miro extrañada la castaña.- Naa mentira.- dice, sin creérselo

-Es verdad.- dice Ash, quien poco a poco se le desaparecía el rubor.

-Mi padre es un Latios. Resulto que era el mejor pokemon del equipo de mi madre y… bueno… digamos que mi padre estaba super enamorada de mi madre… entonces se hizo pasar por un entrenador, del cual mi madre se enamoro y una de una cosa paso a la otra y… … aquí estoy. Producto de "eso"

-… … …-cara de poker face por parte de Serena

-Entonces… al ser mitad pokemon tengo varias… o mejor dicho… todas sus habilidades. Desde transformarme hasta los movimientos. Soy como una especie de mega pokemon.

-O sea... ¿esta no es tu verdadera forma?

-Sí. Bueno no… bueno…- trataba de decir la oji-azul.- Esta es mi verdadera forma humana. Pero mi verdadera forma es… bueno… un pokemon

-Y ¿cuál de todos? Pero que tonta. Obvio que un Latios

-De hecho… no…

-¿Entonces?

-Eso no importa ahora. Lo que importa es que gracias a mis habilidades puedo curar tanto a humanos como pokemon, entre otras cosas.

-¿Qué otras cosas?

-Pues… ¿recuerdas el ataque del noibat que recibió Ash?

-Como olvidarlo.- apunto Ash mientras miraba a los noibat con semblante serio

-Pues… eso no fue lo que te lastimo en la pierna

-¿Entonces qué?- preguntaron ambos, haciendo también que se sonrojaran

-Justo en el momento en el que el noibat lanzó el ataque, una roca se había desprendido del techo y caía hacia ustedes. Bueno… digamos que eso fue lo que golpeo a Ash en la pierna, sin embargo, antes de que se dieran cuenta, utilicé velocidad extrema para romper la roca.

-Así qué esa era la ráfaga de viento que sentí

-Y eso no es todo. Cuando la cueva empezó a desplomarse utilicé protección para hacer que las rocas cayeran a los costados y no sobre nosotros.

-Increible… -comentó Serena sorprendida.

-Bueno… será mejor que busquemos una salida…- decía Ash, quien ya se había recuperado del sonrojo.

-Eso déjenmelo a mí- dijo Touko con confianza.

_Fin FlashBack_

-Después de crear el camino hasta encontrar la salida, vinimos corriendo hacia aquí por el temporal.

Todos se quedaron con la boca abierta ante tal explicación.

-Brock, tú ya sabes la historia. ¿Por qué reaccionas así?- pregunto el azabache después de ver la cara de su amigo

El mencionado lo agarra para hablarle en privado. Ya lejos de los oídos de los demás

-Es que no puedo creer que hayas estado apoyado en las piernas de Serena sin que te dieras cuenta. Y que después te hayas puesto rojo como blaziken.- decía en secreto y riendo entre dientes el moreno.

Ash se sonrojo y le pego en el hombro.

-Oye. Yo no he hecho eso.- decía mientras trataba de ocultar su sonrojo al moreno.

-Vaya vaya. Nuestro Ash enamorado.- decía con picardía Brock.- Pensé que nunca llegaría este día.-esto último lo dijo con cascadas de felicidad y añoranza en los ojos.

-Calla. Que no estoy enamorado- decía aún más sonrojado

-Mientras más lo niegas, más me lo confirmas.

Sin poder negarlo otra vez, Ash volvió con los demás. "Tal vez… si este…" pensó mientras caminaba. "Pero ¿qué estoy diciendo? Ni siquiera sé que es estar enamorado"

Todos rieron y hablaron un rato más, mientras se contagiaban los unos a los otros los estornudos.

-Aaachuuu.- estornudo el moreno.

-¿Cómo es que te resfriaste si ni siquiera saliste?- pregunto entre risas Touko.

-Me contagiaron

Risas y más risas se escuchaban por toda la sala, hasta que decidieron irse a dormir.

-Oye, Touko.- dijo Serena detrás de la mencionada.- El noibat sigue en tu hombro

-¿Eh?- dijo distraída la mencionada.- A si…

-Parece que le agradas- declaro sonriente el moreno

-¡Si lo atrapas ¿te lo puedo cuidar?!- exclamo Bonnie con estrellas en los ojos.

-Si quiere estar con nosotros es decisión de él. ¿Qué me dices pequeño? ¿Quieres venir de aventuras con nosotros?- pregunto la oji-azul al murciélago en su hombro

-¡Noi noibat!- exclamo contento mientras revoloteaba alrededor del grupo

-En ese caso….- Touko empezó a sacar una pokeball para que sea parte de su equipo pero Ash la detiene

-Yo lo capturare… para ti, como habíamos planeado.- dijo el azabache con un semblante serio

Serena miro distante la actitud del azabache. Aún tenía celos en lo que respecta a la relación de Ash y Touko, pero poco a poco iba entendiendo que solo eran amigos, nada más. Además, no creía que Ash estuviera interesada en una persona que fuera mitad pokemon. "Debe ser grandioso" pensó la castaña "Pero no es algo de mí interés".

Ash saca una pokeball y se la lanza al noibat. Este, sorprendido, tenía intenciones de no querer ser capturado por ese entrenador, pero igual se dejo capturar porque, bueno, aún era muy pequeño y débil como para oponerse a la fuerza de la pokeball. Dentro de la misma sintió como iba cambiando el peso de la mano que lo sostenía. Por un segundo se sintió en el aire, hasta que cayó en otra mano, o, mejor dicho, otras manos, que lo sujetaban con delicadeza y ternura. Fue llamado al exterior y, con un resplandor rojo, salió de esa prisión y se encontró frente a la chica de ojos azules a quien había querido como entrenadora. Miro extrañado que ella tuviera la pokeball que lo controlaba, pero le brindo una sonrisa que lo tranquilizo.

-Bienvenido a nuestro equipo- exclamo Touko a su nuevo pokemon, quien se le volvió a posar en el hombro, feliz y satisfecho.

-Ufff… fueron muchas emociones por hoy.- dijo, algo cansado, Clemont mientras suspiraba. Observo como su hermanita estaba tambaleándose tratando de seguir en pie y agrego-: Sera mejor que la lleve a la cama. Hasta mañana

-Sí, nosotros también necesitamos dormir.- dijo Touko mientras acariciaba al noibat.

-Sí, yo igual.- decía Serena mientras se estiraba un poco para soportar los últimos minutos

-Aaaaa…..- bostezó el azabache.- Tienen razón. Hasta mañana

-Nos vemos mañana chicas.- se despidió el moreno

Después de las despedidas, cada uno se fue a su habitación. Clemont, al llevarla a Bonnie a la cama, no se había dado cuenta de que las chicas ya se estaban cambiando, por lo que, rojo como blaziquen, salió de la habitación tratando de no verlas y de que ellas no lo vieran a él. Casi tuvo resultado, excepto por un fuerte golpe que sintió en la cabeza que lo obligo a voltearse. Le habían tirado una almohada mientras reían entre dientes. Se puso más rojo aún y salió corriendo mientras exclamaba miles y miles de disculpas.

Las chicas, por su parte, sabían que no había visto nada, así que se tranquilizaron y, después de una charla sobre las reacciones de Clemont, se fueron a dormir.

Cuando Clemont arribo a su habitación junto con Ash, no pudo evitar cerrar la puerta de un golpe, cosa que a Ash le pareció extraño y lo despertó de su poco profundo sueño con Serena.

-¡Ey! estaba soñando que Serena y yo estábamos en la playa y que lucía un divino bikini.- dijo inconscientemente el azabache. Cuando se percato de lo que dijo, trato de cambiar rápidamente de tema.- Quiero decir… estaba soñando con batallas. ¡Sí! ¡Eso! Estaba ganando la liga de Kalos.

Para su suerte, Clemont estaba en un estado de shock que no le permitió escuchar lo que el azabache le decía. Tanta era la vergüenza del rubio que sus lentes estaban empañados. Al ver esto, Ash se bajo de la cama y lo arrastro hacia la suya.

-¿Qué te paso?- preguntaba el azabache- Pareces un slugma. Hasta tienes la temperatura de un slugma

-Yooo… ellas… almohada…- tartamudeaba el rubio

-No entiendo ni bidof de lo que dijiste.

-Vi a Touko y Serena vistiéndose.- dice Clemont cayendo de espaldas.

-Aaahhh… espera… ¡¿Qué viste a quién haciendo qué?!- grito molesto y confundido Ash.

-Tranquilo. De hecho…- dice el rubio mientras pensaba más en la escena.- No vi nada.

-¡No me digas que no viste nada! ¡Me acabas de decir que viste a Serena cambiándose! ¡No te excuses ahora diciendo que no viste nada!- gritaba aún más molesto el azabache, mientras agitaba al rubio

-Te juro que no vi nada. Fui a dejar a Bonnie y cuando me voltee ya estaban vestidas.- dice, con cascadas en los ojos.

Ash lo inspecciono un poco, de arriba abajo y de abajo arriba. Después de un corto tiempo en el que pensó: "¿Qué piyama estará usando Serena?" Trató de confiar en Clemont. Si él decía que no vio nada, intentara creerle que no vio nada. Después de un largo suspiro, lo soltó y le pidió disculpas.

-Descuida. Es obvio que te pongas así. Con lo que quieres a Serena…

-¿C-c-c-c-cómo dices?- tartamudeaba el azabache mientras se ponía rojo

-¿Crees que no te escucho cuando hablas por las noches?- decía pícaro el rubio. Y continuo citando a Ash:- "Ay Serena, espero que te gusten estas flores" "Serena yo te protegeré de todo" "Serena estaremos juntos hasta el final" Asssddfefesafe- fue lo último que se escucho de Clemont esa noche, gracias al rayo de pikachu….

Esta historia continuara….

Yeeiii cap. 2 (empieza a bailar al ritmo single ladies (*-*)/). Aún me falta para completar, y también pensaba hacer de otras parejas como ClemontxKorrina y así. Además en esta "temporada" (-¡no es una temporada!- vecino golpea la pared contigua para hacerme callar y a la música -¡Algo parecido! Y respeta mi música \(*-*)/) no participan mucho los personajes de Clemont y Bonnie, así que… quería mostrar lo que ellos viven antes y después de separarse. Bueno…. Espero que les haya gustado y que dejen reviews y, si la escuela me lo permite (-¡Quememos todoooo! ( ~*-*)~ (*-*)/), tendré el cap. 3 pronto, aunque no se hagan ilusiones.

Y con esto y nada, me despido con esta carta traída a ustedes desde mensajería Pelipper. Hasta el próximo cap.