Este es mi primer fanfic, basado en el libro de Jane Costello. "Dama de honor", para todas las fans de Jandi y Jihoo

Boy over flowers no me pertenece.

Capítulo 2

Mi escote ha sido atacado por dos medusas descontroladas. Por lo menos eso es lo que parece. Mis amadas prótesis mamarias, de las que estaba tan contenta, sin duda se sintieron atrapadas dentro de mi vestido y han trepado para liberarse.

De hecho, a punto han estado de conseguirlo, ya que ahora sobresalen de mi vestido para que las vea todo el mundo. O mejor dicho, para que el Action Man de hace unos minutos las viera. Cosa que es peor aún que lo de todo el mundo.

—No puedo creerlo —digo, sacándome con furia las dos prótesis del escote.

—Piensa que esa es la manera que tiene Dios de decirte que naciste sin pecho por alguna razón —me dice Ga Eul con amabilidad.

—Me alegro de que lo encuentres divertido —digo.

—Lo siento. —Es evidente que Ga Eul trata por todos los medios de no reírse—. Pero tienes que admitir que es bastante divertido.

Recorro la habitación con la vista y veo que Shin Hye, la otra dama de honor de Ga Eul, ha regresado, después de pasarse la mayor parte de la mañana con los arreglos florales. Incluso ella trata de no sonreír, cosa nada buena porque Shin Hye es probablemente la persona más bondadosa del mundo, aparte de mi querida amiga Ga Eul.

—No te preocupes, Jan Di —me consuela—. Estoy segura de que nadie se ha dado cuenta. Puede que creyeran que formaban parte de tu vestido.

Resisto la tentación de contarle que la única persona que las ha visto no podría haberse dado más cuenta aunque le hubieran saltado a la cara y le hubieran abofeteado en ambas mejillas.

—No, tienes razón —digo—. Gracias.

Siento una punzada de remordimiento por no haber encontrado tiempo para ayudarle a arreglarse. No es que Shin Hye no sea guapa, porque sin duda lo es. Tiene una piel por la que yo mataría, suave y sin impurezas, como la de un bebé, y unas maravillosas mejillas sonrosadas y unos ojos tan grandes y afables que podrían pertenecer a Bambi.

Recuerdo haber pensado años atrás, cuando la conocí, que me recordaba a una lechera del siglo dieciocho: espléndidamente suave y rechoncha y sana, solamente que con cabello oscuro. Pero aunque Charlotte tiene sus encantos naturales, no hace nada para resaltarlos. Por decirlo de manera muy brusca, hay concursantes en un show televisivo canino que han pasado más tiempo arreglándose el pelo de lo que Shin Hye ha pasado hoy.

—Casi es la hora —digo

—Sí —contesta Ga Eul, con aspecto de estar totalmente aterrada y al mismo tiempo emocionada. No todos los días te casas con el casanova de los famosos F4.

Es difícil que la magia de un día como el de hoy no te atrape. Incluso alguien tan propensa al cinismo como lo soy yo, no puede evitar recrearse con todas las cosas no cínicas de tal ocasión. Como por ejemplo lo increíble que debe de ser querer tanto a alguien como para hacerte vieja e incontinente junto a él.

Porque el brillo que hoy tiene Ga Eul es solamente por Yi Jeong, el hombre con el que está a punto de casarse. Y por el hecho de que ella crea sin rastro de duda que él es el hombre adecuado para ella. Para siempre.

—¿Qué ocurre? —susurra Shin Hye, mientras esperamos ante la sala principal a que la ceremonia empiece.

—Nada —digo—. ¿Por qué?

—Has suspirado, eso es todo —contesta.

—¿En serio? —susurro, un poco sorprendida. Ella sonríe.

—No te preocupes, Jan Di —dice—. Algún día conocerás a alguien especial.

Eres más optimista que yo, Shin Hye. Pienso mientras sigo a Ga Eul por el pasillo al son de What a Wonderful World, cantada por Louis Armstrong, localizo a Wooyoung entre los asistentes y empiezo a pensar en la última vez que lo vi, secándose las lágrimas con la servilleta después de decirle que nuestra relación había terminado.

Trato de sonreírle para demostrarle que no quiero que nos guardemos rencor, pero él se da la vuelta a propósito para concentrarse en su libro de cánticos y oraciones. Me muerdo el labio durante un momento. ¿Qué problema tengo exactamente? Woo Young no era tan malo. Ninguno de ellos era tan malo.

Miro a mi izquierda y otro de mis ex, el productor de televisión Ji Jin Hee, cruza la mirada conmigo y me guiña un ojo. Vale, quizá él sí era tan malo. Pagado de sí mismo, con su traje Paul Smith y su bronceado artificial. Desde el otro lado de la estancia puedo oler los cuatro litros de Aramis en los que probablemente se ha bañado.

No he visto a Daniel, el músico, la tercera de mis relaciones fracasadas, pero sé que está aquí en alguna parte, jugueteando con la anilla que lleva en la lengua y haciendo sonar su omnipresente cadena, que estoy segura que lleva soldada al cuerpo.

Ga Eul y Yi Jeong se encuentran e intercambian unas miradas nerviosas. Supongo que aunque hayan pasado los últimos siete años juntos como novios; después de que el regresara de Suiza y le declarara su amor a mi amiga, estampar su firma para tratar de asegurar los próximos setenta es algo que haría que a cualquiera le diera un vuelco el estómago.

Los dos se conocieron cuando entre a estudiar como becada en la preparatoria Shinhwa y logré sin querer entrar al mundo de los F4. A pesar de su fama de casanova cuando los vi por primera vez juntos, supe que él era el hombre adecuado para ella. Se produjo una conexión inmediata entre ellos y para cualquiera que los conozca eso es algo evidente.

Al pasar los minutos, mientras lleva a cabo la primera lectura de la boda, me doy cuenta de que hay una persona a la que no he visto mientras recorría el pasillo. El de los profundos ojos castaños y mandíbula esculpida. Action Man.

No, eso son muy buenas noticias. Eso significa que no tengo que volver a pensar en uno de los episodios más espeluznantes de mi vida. Porque la única persona que ha sido testigo de ello ni siquiera está invitado a esta boda. Ya puedo olvidarlo. Del todo.

Pienso en sus marcadas facciones y en la perfección de su piel, que cada vez se hacía más evidente a medida que me acercaba a él. Y recuerdo su olor, una embriagadora combinación de piel limpia y una loción para después del afeitado muy sensual. Me dejo caer sobre mi asiento. Y una mierda las buenas noticias.

Action Man, ¿dónde estás?

Nuestra amiga Seo Hyun se dispone a leer. Se supone que solo se trata de un discurso de aproximadamente un minuto y medio, pero nadie los culparía si creyeran que está a punto de recibir un Óscar. Se desliza hasta la parte delantera de la sala y sube a la tribuna. Levanta dobladillo de su vestido, para exhibir aún más sus bronceadas e interminables piernas.

A pesar de ser un poco más grande que nosotras, Seo Hyun ha formado parte de nuestro círculo de amigas desde que los F4 nos la presentaron cuando regreso de una gira como modelo, pero sobre todo porque se hizo amiga de Shin Hye. Ya desde entonces formaban una pareja tan atípica como ahora. La pobre Shin Hye era la chica tremendamente tímida que apenas podía levantar la mano en clase. Mientras que Seo Hyun era la amazona exótica que había estado en todas partes, que lo había hecho todo.

Si me preguntarais que opino de Seo Hyun diría que, en su fuero interno, es una tía maja. Pero esa opinión no es universal, ya que su idea de una buena conversación es que la otra gente oiga cómo siempre la están confundiendo con Angelina Jolie. Mientras coloca sus notas en el atril, levanta la vista para comprobar que el padrino se haya fijado en sus piernas y, a juzgar por la apreciativa expresión de su rostro, casi no cabe duda de que así ha sido. Después de hacer un mohín y de apartarse la oscura y brillante melena del rostro, se prepara para dirigirse a la audiencia.

—Damas y caballeros, antes de empezar la lectura, permítanme decirles lo importante que me resulta que se casen hoy dos de mis mejores amigos —dice efusivamente.

»Cuando me convencieron de que hiciera una lectura no podía haberme sentido más complacida por poder desempeñar una parte importante en el momento más decisivo de sus vidas.

Ga Eul y Yi Jeong intercambian una mirada. No habían tenido que convencerla de nada. Seo Hyun se había enfurruñado tanto cuando Ga Eul le explicó que quería el mínimo de damas de honor posible por lo que Ga Eul solo había accedido a que hiciera la lectura para que se callara.

—La bendición que estoy a punto de leer es una que los Nativos Americanos han usado en sus bodas durante siglos —continúa—. Puede que os interese saber que el autor todavía se desconoce. Es un texto muy bello y espero que, cuando lo oigáis, estaréis de acuerdo en que es muy apropiado para un día como hoy.

Se dispone a leerlo de manera muy teatral mientras la juez mira su reloj.

A partir de ahora no os mojaréis bajo la lluvia, porque os daréis cobijo el uno al otro.

Hace una pausa dramática.

A partir de ahora no sentiréis el frío, porque os daréis calor el uno al otro. —Etcétera.

Después de la actuación de Seo Hyun (porque es una actuación), la ceremonia empieza a agilizarse y en poco tiempo Ga Eul y Yi Jeong vuelven a recorrer el pasillo como marido y mujer, entre el fuerte aplauso de sus invitados.

Trato de no sonreír a los invitados, ya que mire donde mire parece haber un ex novio mío. Pero justo cuando intento mantener la mirada fija hacia adelante, algo atrae mi atención desde un rincón al otro lado de la sala. Él está de pie junto a una ventana que da a uno de los paisajes más hermosos del mundo. Pero ninguna vista puede competir con su presencia.

Se me acelera el pulso. Es Action Man. Y me está mirando.

...

Me pongo colorada cuando nuestras miradas se cruzan y me doy la vuelta, avergonzada. En mi cabeza se agolpan imágenes de las malditas prótesis mamarias. Aún puedo sentir sus ojos clavados en mí mientras nos acercamos a la puerta. Oigo los aplausos al tiempo que me vuelvo hacia él. Aplaude con entusiasmo y, al ver que lo estoy mirando, sonríe. Es una sonrisa dulce y amigable, que refleja una total confianza en sí mismo.

En estos momentos yo siento todo lo contrario.

Es ridículo, pero aparto la vista otra vez sin devolverle la sonrisa, sin aguantarle la mirada, sin nada. Fijo los ojos en el vestido de Ga Eul y siento que tengo ganas de abofetearme. El hecho de que acabe de darme cuenta de que le he abrochado mal dos de los botones nacarados es la última de mis preocupaciones.

Cuando llegamos a la sala principal, Ga Eul y Yi Jeong se besan mientras se descorcha el champán y los invitados van llegando para felicitar a la feliz pareja. Cojo una de las copas llenas del burbujeante líquido que lleva uno de los camareros y trato de no bebérmela de un trago mientras no pierdo de vista la puerta, por la que tiene que pasar antes o después. Y no sé qué voy a hacer cuando eso ocurra.

La sala pronto está llena a rebosar y es difícil saber quién acaba de entrar porque hay demasiada gente. Mi corazón da un vuelco cuando noto la presencia de alguien a mi lado.

Ga Eul no parece menos estresada que antes de la ceremonia.

—Jan Di, escucha —dice—. Vuelvo a necesitar tu ayuda. ¿Puedes llevar a todo el mundo afuera? Tenemos que empezar a hacer las fotos.

Echo un vistazo a los invitados, que van entrando a una sala muy acogedora con muchas chimeneas encendidas y grandes cantidades de champán. Mi misión, si decido llevarla a cabo, es conducir a todas esas personas afuera, incluso a las que llevan sandalias de tiras y tacón alto, a una terraza donde sopla el viento en el mes de febrero.

—Me das las mejores tareas, amiga —digo—. Creo que eso podría llevarme hasta el fin de semana que viene.

Como no sé por dónde empezar, lo hago con el grupo de personas que tengo al lado.

—Esto… hola —digo—. Bueno, ¿podría pediros por favor que salierais al jardín para hacer las fotos? Gracias. Muchas gracias.

Me acerco al siguiente grupo y digo lo mismo.

Cinco grupos después me doy cuenta de que esta técnica tan educada no me está llevando a ningún sitio. Obtendría mayor respuesta si hablara con el pastel de boda. Así que decido empezar a darles golpecitos en la espalda para atraer su atención.

—Esto… sí, hola, qué tal —digo—. Siento interrumpir, pero ¿podéis ir saliendo al jardín? El fotógrafo ya está preparado.

Nada. Toso, con la intención de seguir mostrándome educada pero autoritaria. En otras palabras, para conseguir que la gente haga lo que se les pide.

—Van a empezar a hacer las fotos —digo, en un tono que ya es inflexible, sin duda—. ¿Podrían salir al jardín, por favor?

Esto me está empezando a resultar bastante molesto. O bien soy invisible o es que la gente está más interesada en la bebida y los canapés de salmón que en estar fuera de pie durante media hora mientras les piden que digan «Whiskyyy».Sabía que iba a ser un reto. Necesito ponerme en plan mandona. Muy bien, puedo hacerlo. Contengo las ganas de subirme a una silla, pero aun así me entrego completamente.

—DAMAS Y CABALLEROS —digo a grito pelado, consciente de que lo único que me falta es una campana y un traje de pregonero—. POR FAVOR, SALGAN AL JARDÍN PORQUE ESTÁN A PUNTO DE HACERSE LAS FOTOS.

Todo el mundo en la sala deja de hablar y me miran como a una stripper convocada para un espectáculo. Es evidente que he gritado más de lo que pretendía.

De pronto, reparo en que uno de los chicos estaba tan cerca de mí que podría haberle perforado los tímpanos. Está encogido por el miedo y hasta el momento no me había fijado en él. Se da la vuelta, con la clara intención de saber quién está armando tanto alboroto y soy consciente de que no tengo dónde esconderme.

En cuanto veo su cara, se me cae el alma al suelo. Al menos nadie podrá acusarme de no saber cómo causar una primera impresión.


Aqui esta!

Se que me tarde un poco en subir el sig capítulo, pero estoy haciendo mis prácticas profesionales y no me deja mucho tiempo libre jejejeje.

Quiero agradecerle a:

-Kiss me again: ¡Gracias por ser mi primer review! que bueno que te haya gustado y que te encante la parejita Jan di y Ji hoo tanto como a mí.

-Bloomnskyrules: thanks for the review!, the original book is really funny, and yes there is a kind of relationship between ji hoo and seo hyun at first :P.

-Mafer longbottom-Hudgens: ¡Muchas gracias por el review! espero te haya gustado, te aseguro que te vas a divertir :)

Nota:

Estoy cambiando algunas cosas del libro, para que se adapte mejor a Boys before flowers, así también como hay ciertos comportamientos diferentes.

Personajes tomados del libro que originalmente no estan en el drama:

Park Shin Hye: tendra un papel muy importante en la historia

Jang Woo Young de 2pm: Nos molestara un ratito jaja