¡Gracias por ser tan pacientes conmigo y por los reviews! ^w^
Pues aquí les traigo el segundo capítulo, si hasta hoy, pfff semana de exámenes finales ¡te odio!
Ok dejaré de desahogar mi estrés sino me seguire de largo hehehe como saben Hetalia ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Hidekaz Hiramuya y bla, bla, bla...
¡Ahora si a leer! nwn
Cap. 2 De verdades, retos y ¿celos?
Gira, gira, gira, gira, comienza a aminorar la marcha, gira lento, ¡se detuvo!
1era ronda: Hungría dicta y Gilbert cumple
— ¿Verdad o reto? — siseó la muchacha
—V-v-verdad— Gilbert sabía que nada bueno saldría de esto, incluso el sexto sentido de Gilbird se lo advirtió ya que este salió volando segundos antes de que la botella se detuviera por completo.
— Entonces Prusia dinos…— rió diabólicamente meneando una sartén (aun no comprendo donde es que sacan tantas cosas). El ambiente se había tornado pesado, no tanto como cuando Rusia deja ver su aura oscura, pero si para estremecer a Gilbert —… ¿Con quién fue tu primer beso?
¿Tanto drama para eso? Pensaron la mayoría de las naciones, sintiendo como una gotita les resbalaba por la sien. El albino colocó un dedo en su mentón intentando recordar el Awesome beso que recibió la primera chica digna del increíble Prusia, aunque claro según el "las mujeres caían a sus pies"
¡Kesesese, soy un galán, ni el señorito se me resiste! Pensó el chico desviándose por completo de la pregunta.
— ¿¡Es que acaso no piensas responder la **** pregunta! — le gritó un exasperado italiano
—Lovi no seas impaciente que ya vendrá tu turno, no te preocupes, te tengo guardado lo mejor— España le guiñó un ojo.
—Calla, bastardo pervertido— dijo en un tono más bajo al normal de su voz, se le notaba abochornado.
Gilbert, quien estaba recapitulando cada episodio de su vida, no se dio cuenta del alboroto que se formaba a su alrededor. De pronto recordó aquella vez hace tiempo cuando se infiltró cerca de la frontera de Canadá, para espiar a los Aliados en la WWII, por órdenes del jefe loco (dígase Hitler) de su hermano…la sonrisa se le borró del rostro y al notar esto los demás guardaron silencio.
— ¿Y bien? — preguntó la chica de cabelló castaño
—Mi primer beso…fue…con… ¿Cana…dá?— todos miraban expectantes por esa repentina declaración, mientras Elizaveta esbozaba una sonrisilla y Francia se removía incómodo.
— ¡Fue un accidente! — La suave voz de Matthew resonó al fondo de la sala, estaba totalmente sonrojado. La intuición se lo decía Gilbert había recordado esa vez, nunca se le paso por la cabeza que él, Canadá, hubiera sido su primer beso— Yo caminaba totalmente distraído y…— se excuso—…y nos tropezamos, ¡eso no cuenta! — nadie se esperaba eso, y lo recalco NADIE. De todos menos el canadiense.
— ¡EXACTO, muchas personas quieren besarme al ser tan Awesome! — Prusia intentó reparar lo dicho anteriormente sin éxito, ahora sabían ese vergonzoso secreto y todo por no pensar antes de hablar.
—Continua grabando Kiku esto será interesante—susurro una orgullosa Hungría
2da ronda: Sealand dicta e Islandia cumple
— ¡Es mi turno, es mi turno, lalalalala! — Sealand bailaba en su lugar alegre— ¿Verdad o reto?
—Reto—dijo en tono secante
—De acuerdo…emmmm…veamos…te reto que grites: "¡Considero a Sealand el mejor país del mundo!" — bueno, si así logran que el niño se mantenga quieto.
—Considero a Sealand el mejor país del mundo—repitió el islandés sin ánimo alguno. Peter comenzó a correr en círculos lanzando grititos de alegría.
—Inglaterra— dijeron al unísono e inmediatamente el aludido se levantó abrió la puerta principal y le hizo señas al chiquillo para que saliera de la habitación. Importándole poco que lo echaran del juego este continuó extasiado. ¡Llegando a casa le contaré a Letonia que al fin me reconocieron como nación! Pensó Peter.
— ¿Podemos continuar? — pregunto Seychelles haciendo un mohín con la boca
3era ronda: Francia dicta y un casi muerto Inglaterra cumple
— ¿Verdad o reto? — pregunto Francis intentando torturar al inglés
— ¡Reto!— contestó sin pensar el muchacho— ¡No, espera!
— Lo siento Angleterre pero no se puede cambiar, además, será algo muy fácil no te preocupes— se quedó en silencio varios minutos intentando definir cuál sería un reto digno de recordar. Se lo replanteó varias veces, no le gustaría dejar pasar una oportunidad así.
— ¡FUCK! ¿Puedes decirme qué demonios tengo que hacer? — exclamó un ya impaciente Arthur
—Está bien, he decidido que todos queremos verte bailando en ese sexy traje de mesero— sentenció el rubio. Las mejillas del inglés se tiñeron de un intenso carmesí, de verdad se quería dar un tiro lo único que se lo impedía era el hecho de ¡dejar ganar al bastardo del vino en un estúpido juego de adolescentes! — Vamos mon amour no seas tímido, ¿acaso no recuerdas esa vez que modelaste tu lindo atuendo solo para mí?
Damn debo dejar de excederme con la bebida, siempre termino haciendo idioteces se reprochó Arthur. A lo lejos observó a Taiwán intercambiar miradas insinuantes con Hungría y Japón. Al mismo tiempo, a su lado, Alfred… ¿Qué significaba esa expresión en su rostro? Jamás se la había visto, parecía triste o decepcionado...
Efectivamente, el inglés tenía razón, la última afirmación de Francis dejó anonadado al americano. Por un momento sintió su corazón ser estrujado contra su pecho, no lo soportó e hizo lo primero que le vino en mente.
—Cumpliré el reto Wine Bast… ¿Alfred? — detuvo su insulto al notar como el norteamericano se retiraba.
—Descanso de 15 minutos— alcanzó a decir justo antes de poner los pies fuera de la sala de conferencias.
Los países desfilaron en fila india para salir a respirar un poco de aire fresco. Ya en el jardín se separaron en grupos. Taiwán, Hungría y Japón cuchicheaban entre sí de algún tema posiblemente censurado para los menores que lean esta historia. Matthew, aun avergonzado por lo sucedido hundía la cara en Kumajiro evitando mirar a cualquiera sobre todo a Gilbert. Liechstein y Seychelles platicaban muy animadas sentadas a la sombra de un gran árbol mientras Vash veía con mala cara al Bad Friends Trio haciendo bulla y molestando a todo aquel que se le cruzara enfrente. Un poco más allá se escuchaba un ¡hey tu macho patatas, deja en paz a mi fratello! Por parte de Romano. Y cerca de la entrada al edificio de la ONU, Noruega estaba sentado en las escaleras principales y un insistente Dinamarca intentaba por todos los medios posibles descansar su cabeza en las piernas del chico, pero este le amenazaba con puño en alto.
Los que decidieron quedarse dentro para tomar un refrigerio hablaban tranquilamente, sea el caso de Hong Kong e Islandia. Y a unas mesas de distancia Yao charlaba sobre asuntos políticos con Iván.
— ¿Pero qué le pasa al tonto de Alfred? — Inglaterra se dirigía al baño con la intención de remojarse el rostro y olvidarse del reto que tendría que cumplir después del descanso— Fucking frog
Dentro del sanitario Arthur se topó con Austria, quien se lavaba las manos meticulosamente.
—Esta actividad es una pérdida de tiempo, envés de eso, deberíamos estar viendo por las crisis que estamos pasando. América no debería desperdiciar así las reuniones— soltó Roderich de repente
—Lo sé, pero a decir verdad quien tiene la culpa de esto, es Francia, dudo que Alfred tenga la mente llena de perversiones. Lo conozco bien, después de todo yo lo crie…— el rubio sintió que comenzaba a hablar de más— disculpa— ¡estaba defendiendo a su ex colonia!
—No te preocupes, me retiro entonces, antes de que Gilbert intente detenerme— Austria salió rápidamente no dejando despedirse al inglés.
El chico abrió la llave del grifo para dejar correr el agua, tomó un poco entre sus manos y se salpicó la cara, fue un alivio instantáneo el sentir el líquido frío recorriendo su piel, pero la paz terminó justo cuando unos enormes ojos azules le miraban desde la entrada.
—He…llo? — atinó a decir el mayor, ¿habrá escuchado lo que dije? se pregunto a si mismo nervioso— no me digas que ya acabaron los quince minutos de descanso — miró su reloj asustado por la tormenta que se avecinaba, también conocida como Francis (o rana en el diccionario de Inglaterra).
Alfred negó con la cabeza. Intentando ignorar la presencia del inglés se acercó al lavamanos y fingió estar más interesado en la limpieza de sus manos. Entre ellos comenzaba a formarse un silencio bastante tenso.
Mientras tanto en el intento de huída de Austria…
Los pasos del austriaco eran apresurados sabía que si no quería ser atrapado por el albino tendría que salir del edificio lo más pronto posible sin ser visto. El pasillo que recorría en ese instante se le estaba haciendo demasiado largo, en definitiva su imaginación le jugaba malas pasadas. Al llegar al final y doblar la esquina presurosamente se tropezó con una niña de cabello rubio por encima de los hombros, en el cual llevaba un listón, y ojos verdes junto a un muchacho con los mismos rasgos, que, al reconocerlo dirigió su mirada hacia otro lado.
—Disculpe— dijo Liechstein haciendo una leve reverencia.
—Vamos Liech— ordenó un Suiza irritado.
—Hermano no seas tan descortés— le reprochó la chica— ¿se retira ya de la reunión, señor Austria? — preguntó con curiosidad al ver el maletín del mayor.
—Sí, tengo algunos asuntos que resolver en casa y no es una reunión propiamente dicho— Roderich no quería parecer grosero, pero si no se iba seguramente lo retendrían allí— Tendrán que disculparme de verdad llevo prisa.
—De acuerdo no se preocupe— Liechstein le sonrió y acto continuo se hizo a un lado jalando a su hermano del brazo para dejarle pasar.
Justo cuando pasaba frente a unas oficinas las voces de tres personas resonaron cerca, el acento de cada una era perfectamente reconocible; un alemán, un francés y un español. Eso solo significaba algo, Gilbert lo iba a acorralar.
— ¡Jajajaja fue tan Awesome! No sé cómo no estuvieron en esa fiesta chicos— comentaba eufórico Prusia.
— ¿Sera acaso por qué tu no nos invitaste? —le contestaron al mismo tiempo Antonio y Francis
—Pero les mande como 10 mensajes de texto y además estuve intentando marcarles, nunca contestaron— el albino les replicó decepcionado.
—Oh bueno no importa porque ese día Lovi y yo nos las pasamos recorriendo Madrid fue muy divertido— dijo un siempre optimista Antonio.
— ¡Hey señorito! ¿A dónde vas? — al notar a Austria tratando de pasar desapercibido pensó que tal vez este pretendía escabullirse de la reunión— El juego aun no ha terminado…— su vista se posó en el portafolio que llevaba Roderich, el cual intentaba ocultar sin éxito alguno— adelántense muchachos los alcanzo apenas termine con esto— la sonrisa que se dibujo en los labios de Gilbert le dio muy mala espina al de lentes.
—Buena suerte mon ami— le deseó Francia dándole la espalda a los dos junto con España.
Roderich apenas pudo reaccionar cuando los brazos de Prusia se posaron uno a cada lado, impidiéndole huir o realizar cualquier otro movimiento.
— ¿Qué quieres? — fuera o no una pregunta tonta, era ya costumbre del austriaco antes de ser acosado por el alemán
—Kesesese entonces la actividad no es de tu agrado, ¿eh? — Gilbert se acerco un poco más
—Déjame yo si tengo cosas importantes que hacer envés de malgastar el tiempo aquí jugando— su voz era firme y confiada, aunque Austria sentía un ligero ardor en sus mejillas, esa distancia con el chico lo ponía nervioso.
—En ese caso, ¿por qué no hacemos algo productivo? — la sonrisa en el rostro del muchacho se mantenía intacta.
— ¿Qué quieres…decir con eso? — esta vez las palabras salieron a duras penas
—Tú conoces bien el significado de lo que pasara ahora, pequeño aristócrata jejeje— Prusia esperó alguna reacción por parte del austriaco pero esta nunca llego, lo que comenzó a molestarle— ¿Por qué no estas diciendo nada? Si tienes algo que soltar hazlo ahora…—nada, simplemente se quedó allí evitando los ojos del albino. Esto me está hartando, de hecho no es nada Awesome, ¡ya basta!
Gilbert eliminó los pocos centímetros que quedaban entre ellos, acercándose peligrosamente a Roderich, quien no pudo hacer nada.
— ¿Gilbert? ¡Tú…! ¡Suéltame! — cállate dijo mentalmente Prusia y para cerrarle la boca a su presa este posó sus labios sobre los de Roderich, al principio de una manera intensa y después de unos segundos se volvió lento, apasionado y extrañamente delicioso.
Primeramente Roderich buscaba zafarse del agarre del alemán y al final se dejó llevar. Toda su voluntad se había quebrantado frente a la persona que alguna vez fue su enemigo, ¿cómo era posible aquello? Mientras se perdía en sus pensamientos sintió como Gilbert le alzaba los brazos y los ponía sobre su cabeza sosteniendo sus muñecas con una sola mano.
— ¿Qué…qué haces? — dijo justo cuando ambos tomaron un respiro y notó unos dedos desabrochando los botones de su abrigo.
—Jeje, ¿no es obvio? —Gilbert respondió sin detener su trabajo
—Alguien nos puede descubrir, por si no lo recuerdas estamos en Nueva York en el edificio de la ONU— le miró directamente frunciendo el ceño malhumorado
—Haberme dicho antes que deseabas privacidad, no te preocupes, varias de estas oficinas están vacías ¡kesese! —Prusia no se imaginó que Austria fuera tan exigente.
—Es…pera, yo no quize…— muy tarde, el chico lo jaló dentro de la oficina más cercana.
De regreso a los sanitarios con Alfred y Arthur…
Según decían, el silencio era paz y tranquilidad, ¡vaya mentira más grande! El que haya dicho eso jamás se vio envuelto en una situación como la que pasaban en ese instante las naciones de América e Inglaterra.
—Arthur— el menor captó la atención del inglés— de verdad, ¿crees que me conoces?...
Disculpen no pude evitar resistir el impulso de poner un poco de PrusiaxCanadá, últimamente he leído FF de esos dos y se ven tan lindooooos~!
Como verán he decidido tomar más en cuenta las parejas USAxUK y PrusiaxAustria aunque habrá pequeños momentos Spamano, Franadá, DenNor y también la pareja que me tiene fascinada IcexHK (no entiendo que le veo pero es que ya es mi trauma xD)
Por cierto las partes que están subrayadas son diálogos sacados de un doujinshi que leí hace unos días y como vi que pegaban con el contexto me pareció una buena idea, el dou se llama Walzer y es de Cocca, muy recomendable sus trabajos =w=
