Los personajes no son míos. Solo la historia lo es. ¡Te odio Meyer! ¡Por que haz creado a Hombres/Vampiros/Lobos tan irresistibles! ¡Yo quiero uno!
Otro día mas en la cárcel, mejor conocida como instituto. No me malentiendan, mis calificaciones son excelentes, pero las clases, son demasiado repetitivas... Aburren
— ¡Amigo! –Escuche tras de mi, para luego sentir como golpeaban fuertemente mi espalda
— James – Gruñí- No puedes acaso dejar de golpearme
— No
— Que...
— Idiota eres – Concluyo por mi - Si ya me lo has dicho un millón de veces. Debes cambiar de frase
— ¿Por qué tanta alegría?
— Hoy llega Swan
— ¿La haz visto?
— No. Para nada. Aunque si es como su madre...
— Acaso todos ustedes tienen una foto de la madre de esa chica- Pregunte divertido. Diablos, debía comenzar a proteger mas las fotos de Esme... Solo por precaución
— Jackson, me enseño las fotografías – Se encogió de hombros
— Bueno. Aquí me quedo – Le dije mientras me recargaba sobre la puerta del salón de Algebra
— Ok. Nos vemos luego ñiñato torpe
— Se que amas preciosura – Asegure entre clase paso normalmente. Rápidamente llegue hacia el salón de música. Era la única clase a la cual nunca quería llegar tarde
— Alumnos. Hoy como todos saben tenemos una compañera nueva – Sonrío él profesor Clarson – Señorita Swan. Por favor pase – Le indico a la chica que se encontraba aun fuera del salón... Lentamente la puerta se fue abriendo, mostrando por fin a la dichosa chica Swan - Bien ella es Isabella Swan
— Bella. Me llaman Bella – La corrió la chica
— Sepan comportarse con Bella – Me observo fijamente
Isabella Swan era el típico prototipo, de lo que nose debía hacer para seducir o gustarle a un chico. Su cabello se encontraba despeinado, sus ojos estaba ocultos tras los anteojos más grandes y feos que eh visto en toda mi existencia y su forma de vestir era realmente extraña. ¿A quien le había robado la ropa? ¿A su padre?. Eran realmente grandes. Hasta parecía, que estuvieran a punto de caérseles. Sin duda me divertiría demasiado haciéndole la vida imposible
— Bien. Siéntate para que pueda continuar con la clase por favor – La chica sin pensárselo dos veces, se dirigió al único asiento libre, el cual se encontraba a mi lado
— Lo siento querida. Este lugar esta ocupado – Dijo Lauren ocupando el lugar, segundos antes de que Swan se sentara
— Mejor ve a sentarte con los Nerds de allí al fondo – Le aconseje en apenas un susurro, mientras comenzaba a acariciar lentamente la pierna de Lauren, ascendiendo cada vez mas
¡Dios! La preparatoria era excelente. Quien diría, que en la mayoría de mis clases se encontraba Isabella Swan. Eso significaba que, en cada clase, la molestaba con algo nuevo: Tirando sus libros, pegándole goma de mascar en el cabello, Poniéndole apodos ridículos y muchas cosas mas. Ella por su parte, solo salía corriendo hacia no sé donde, si decir siquiera nada
— Así que te has estado divirtiendo en clases – Pregunto de mala manera Alice, apenas me senté en la mesa. Ya había pasado un semana de la llegada de Swan
— Podría decir que si — me encogi de hombros ¿Para que negarlo?
— Deja de molestar a la hija del jefe Swan — ordeno furiosa
—Alice. Es divertido ¿No lo haz intentado?
— No. Claro que no estúpido, yo no soy como tú — Auch, ese fue un golpe bajo, muy bajo — ¿Qué te ha hecho ella, para que la tomaras como blanco personal en tus bromas?
— Nada. Solo que las cosas se dieron así
— ¡Edward!. Me eh enterado todo lo que le haz echo a la nueva – Exclamo James mientras se sentaba junto a nosotros – Bien echo hermano. Vaya que esa chica es fea
— Si. No se párese en nada a su madre
— Jackson. Quieres dejar en paz a la madre de la chica — me queje, lanzandole un pedazo de pizza que tenia entre mis manos
— Solo digo que es sexy. No me culpen por ser observador
— ¡Que idiotas que son! — grito Victoria
— Victoria cariño
— Te callas James. Yo no soy otra mas de las malditas perras con la que te acuestas, así que vete olvidando de esos apodos idiotas como: Cariño, Bebe, Lindura...
— ¿Por qué te enojas?
— Por que eres un maldito idiota, James – Grito antes de salir furiosa fuera de la cafetería, dejándonos a todos confundidos
— Oigan ¿Alguien sabe que fue lo que hice para que se enojara? – Todos negamos con la cabeza. James la mayoría del tiempo se comportaba como un imbécil con Victoria y ella jamas se enojaba con él. Esto sin duda era raro
— Bien. Me voy – Les dije a todos
— Deja de molestar a la chica Swan – Logre escuchar el grito de Alice antes de salir de la cafetería.
— Señor Cullen. Gracias por brindarnos su presencia – Comento con sarcasmo él profesor Banner. Hace mas de dos semanas que no asistía a su clase
— Descuide Profesor. Sabe que yo vivo para hacerlo feliz y si mi presencia lo hace...
— Yo no diría eso Cullen. Todo lo contrario – Rodé los ojos – El receso ha terminado hace media hora. ¿Por qué ha tardado tanto en llegar a clases?
—Bueno... Se podría decir que me entretuve en el camino – Comente
— ¿Qué fue lo que lo entretuvo? – sonreí con maldad. Esto iba a ser divertido
— Profesor. Me sorprende que usted no lo sepa siendo profesor de Biología
— Cullen. No sea irrespetuoso
— Profesor. Me entretuve observando las plantas ¿Acaso no cree que la naturaleza en preciosa? – Le pregunte inocentemente, a la vez que desviaba mi mirada y le guiñaba un ojo a la muchacha que se encontraba en la primer fila
— Haga el favor, de sentarse de una vez – Ordeno – Y compórtese con su nueva compañera de banco
Mis ojos no daban crédito a lo que veían... Isabella Swan en persona sentada inevitablemente junto a mí. Al parecer esa chica estaba destinada en sufrir entre mis manos. Las cosas se estaban haciendo cada vez más fáciles y ahora como compañera de banco, la podría molestar aun con mas comodidad
— Profesor...
— ¿Si Swan?
— ¿Podría cambiarme de asiento? – Pregunto tímidamente
— Lo siento Swan, pero todos los asientos están ocupados - Comenzo a escribir en la pizarra nuevamente
— Lo sé. Pero no dudo que una de mis compañeras quiera cambiarme el asiento – Insistió ella. Al instante mas de una asintió, a manera de estar de acuerdo con la nueva
— Swan. Se sentara allí en lo que reste del año así que vaya acostumbrándose – Isabella solo mascullo algo intangible y dejo caer cabello hacia delante, impidiéndome verla
— ¿Acaso tienes miedo que te coma? – Pregunte burlón – Estoy a dieta
— Me alegro por ti
— ¿Por qué no quieres sentarte conmigo? – Utilice un tono de voz demasiado suave
— No me agradas – Susurro al igual que yo
— Que lastima, por que tú a mi si – Jugué con un mechón de su cabello entre mis manos. De un solo y disimulado manotazo ella me alejo – Vaya. El gatito tiene garras – Me estaba divirtiendo demasiado junto a ella, sin duda esta faceta de chica mala en ella me gustaba
— Deja de molestarme – Pidió en apenas un susurro
— No lo hago. Solo quiero que seamos amigos – Mentí. Claro que quería molestarla. El timbre sonó indicando que la clase había terminado – Isabella – La llame
— Es Bella
— Como digas Isabella. Solo quiero ser tu amigo. Es mas como demostración de eso, agendare mi numero en tu celular – Le mostré el pequeño aparato que se encontraba entre mis manos
— ¿Cómo haz...?. Devuélveme mi celular - Exigió mientras trataba de alcanzar su celular de entre mis manos, claro que yo elevaba la mano impidiéndoselo. Su altura no la ayudaba en mucho
— Oye. ¿Acaso estas bailando? – Pregunte burlón
— Que me devuelvas, mi celular – No se como paso, pero ella dio un salto lo suficientemente alto como para causar que su celular cayera de mis manos y se estrellara contra el piso, para rompiese en pedazos irreconocibles. ¡Vaya que había caído con demasiada fuerza!
— Yo... Lo sient... - No pude terminar de decir nada, por que la chica recogió lo poco que quedaba de su celular en el suelo y salió corriendo del salón. ¿Acaso estaba llorando?. Diablos, odiaba que las mujeres lloraran. Por eso terminaba cor las chicas por mensajes de texto. Para no verlas llorar
Sin pensarlo demasiado fui en su busca. Como lo suponía, se había ido antes hacia su casa. ¡Demonios!. El jefe Swan me mataría
— Lo tienes merecido
— Ya cállate Rosalie
— ¿Acaso te molesta que te digan la verdad Eddie? – Comento con sorna, utilizando ese horrible apodo. Sin embargo, no replique nada. Tenia razón, me había comportado como un estúpido al haberle roto el celular, pero en mi defensa fue accidental
— No me esperen. Tardare en volver – Me levante del cómodo sofá de mi casa
— Ve y saluda de mi parte, a la zorra con la que hoy te toque acostarte
— Emmet. Calla a tu novia si no quieres que deje de comportarme como un caballero con ella
— Cuando te haz comportado como un caballero? – Pregunto ella
— Créeme. Tu ni siquiera sabez lo que es, que te trate como a la demás – Sonreí
— Eddie – Chillo Alice antes de saltar a mi espalda y colgarse de mi cuello – Sabia que harías lo correcto
— ¿Cómo lo sabias?. Lo acabo de decidir
— Yo todo lo sé Edward. Todo – Afirmo seria – Ahora vete – Me empujo hacia la salida
No tarde menos de media hora en llegar hacia Seattle y comprar un celular nuevo. Recordaba perfectamente como era el celular que se rompió, sin embargo compre uno mucho mas actualizado, con pantalla color, táctil, GPS. Estaba seguro que le gustaría mucho mas que ese dinosaurio que tenia como celular
Suspire, unas cuantas veces antes de bajar de mi querido Volvo y dirigirme hacia la puerta de la casa del Jefe Swan, solo espero que el no se encuentre en casa. Toque repetidas veces la puerta
— Hola, se encuentra...Woaw – exclame sorprendido, ante la hermosa chica que se encontraba frente a mi. Castaña, ojos marrones, rostro de ángel, buenas curbas, ropa ajustada. ¿En donde había dejado esos feos anteojos y esa ropa holgada?
— ¿Qué necesitas?
— Isabella. Yo quería disculparme
— ¿Isabella? – Repitió burlonamente – Te equivocas amigo. Yo no soy Isabella
— ¿A no?. Entonces ¿Quien eres él mago de OZ? – Esta bien que se encuentre enojada conmigo por que rompí su celular. Pero tampoco para que me trate como a un estúpido ignorante
— Escúchame bien – hablo con voz amenazante – Me estas confundiendo con mi hermana Isabella. Yo soy Marie
— ¿Marie?
— Acaso debo repetirlo para que lo entiendas - Vaya que esta chica era agresiva. Sin duda no era nada parecida a Isabella
— No es solo que es...
— Sorprendente, difícil de creer, fantástico. Tienes muchas opciones para elegir –Comento aburrida – Ahora ¿Qué haces aquí?
— ¿Aquí? – Demonios. Me estaba comportando como un idiota
— En mi casa. Tocando mi puerta
— Oh. Vine a traerle este regalo a Isabella – Le extendí el paquete
— Un celular – Afirmo al ver las imágenes de la caja
— Si. Hoy rompí su celular por accidente
— Con qué tu eres ese chico
— ¿Qué chico?
— El idiota que molesta a mi hermana – Me quede sin contestación alguna ¿Qué le podía decir?. Si. Yo soy el chico que le hizo la vida imposible a tu hermana – es muy dulce de tu parte comprarle un celular a Bella, luego de haberlo roto – ¿Acaso estaba siendo sarcástica? – ¡Vaya que es hermoso!
— Si lo es – Asegure con orgullo
— Lastima – Se encogió de hombros antes de tirar la pequeña caja bajo sus pies y comenzar a aplastarla – Ahora es chatarra – Aseguro mientras me entregaba la caja – Bueno un disgusto el hablar contigo – Dijo eso la muy... Me cerro la puerta en las narices
¡¿QUIÉN DEMONIOS ES MARIE SWAN ?
Ok. Segundo Cap. Espero que les guste DEJEN REVIERWS
