Eran las ocho de la mañana, varios jóvenes de nuevo ingreso se encontraban reunidos en el patio principal de aquella escuela escuchando el discurso del director de la institución sobre aquel nuevo inicio como nuevos alumnos y que esperaba ansioso que todo se llevaran como grandes amigos en aquel año escolar

Por su parte cierto castaño se encontraba casi al final de todo aquel grupo de alumnos claramente nervioso por empezar la preparatoria en una escuela diferente, si al igual que aquella a la que iba a comenzar a asistir tenía escolaridad completa al igual a la que iba anteriormente, lo único que lo diferenciaba era que en aquel lugar no estudiaría su hermana menor, sus padres luego de cierto incidente decidieron cambiarlo solo a él ya que su pequeña hermana continuaría estudiando en donde estudiaban los dos juntos antes

El discurso del director terminó y les aconsejó a todos que fueran a sus salones de clase para iniciar con estas, el joven se acomodó la mochila en la espalda y dirigió su vista hacia el papel que tenía arrugado en su mano derecha, donde se encontraba escrito el número de su nuevo salón de clase

Caminó con paso dudoso por los pasillos del edificio mientras vería los números de los salones hasta que dio con el que le correspondía a él, miró a todos lados esperando a no ser el único nuevo en aquel salón pero su suerte parecía odiarle ya que al notarlo era el único de los alumnos que estaba frente a aquella puerta, tragó saliva con dificultad y abrió finalmente la puerta, encontrando a varios alumnos hablando entre ellos, era en verdad molesto y penoso a su vista el ser el único nuevo en aquel lugar, buscó con su mirada algún asiento vacío, encontrando un par al final del salón junto a la ventana, decidiendo sentarse en el penúltimo de este ya que tenía mejor vista del patio

-todos a sus asientos, no porque sea el primer día voy a ser amable con las reglas-a los minutos entró el profesor a cargo del curso, el cual era un hombre de cabello negro algo desaliñado, ojos café y una cicatriz que resaltaba en su mejilla izquierda-este año será mas estricto que los anteriores y no quiero que nadie se quede atrás ¿entendido? Ya que de estos años dependerá su futuro

En el salón se escuchó un generalizado "si" aunque el castaño estaba mas interesado de ver las flores que había a un lado del edificio junto a unos arboles, siendo llamado la atención un buen par de veces por el profesor hasta que finalmente reaccionó al escuchar como golpeaban con cierta fuerza su mesa

-s... ¿si?-preguntó dudoso el menor claramente sobresaltado por tener al profesor tan cerca de él con una expresión de seriedad y clara molestia al no tomarle atención-¿su... sucede algo...?

-eres un rostro nuevo, así que sería bueno que te presentes al salón-aconsejó con una expresión algo mas blanca y calmada al ver que el chico había reaccionado, enderezándose y comenzando a caminar de regreso al frente del salón

En el momento en que el castaño iba a presentarse a todos sus compañeros la puerta del lugar es abierta con cierta fuerza dejando entrar a un chico con el uniforme desaliñado y sucio quizás por alguna pelea reciente, era moreno y de cabello plateado, sus ojos eran difícil de explicar el color que tenían ya que en algunos momentos de su caminar se podían ver entre un azul muy pálido hasta un gris oscuro

-Zapp, apenas iniciamos el año y ya estás faltando a varias reglas, endereza tu actitud-con fastidio el profesor decía aquello con el ceño fruncido señalando al recién llegado el cual pasó de largo sin hacerle caso alguno, simplemente chistando con fastidio, sentándose al fondo del salón justo en el asiento detrás del mas bajo, el profesor simplemente suspiro con molestia volviendo a mirar al nuevo alumno-bien, dejando eso de lado, presentate ahora si

-ah... esto bueno, me llamo Leo, Leonardo Watch, me cambie de escuela porque... hubo un problema y mis padres me transfirieron-dudó mucho mientras hablaba, pensando que aquello era debido a los nervios por ser el único nuevo en aquel lugar, terminando por suspirar con pesadez llevando su mano derecha a su cabello intentando ocultarse de la mirada de varios de sus compañeros

Luego de aquellas palabras el profesor había dado inicio a las clases, explicando un par de cosas de aquel nuevo año y lo que se haría, Leo dividía su atención entre la materia y el exterior, poniéndose nervioso varias veces al sentir como si fuera observado con insistencia, al darse vuelta una que otra vez simplemente veía el rostro de desinterés de su compañero llamado Zapp el cual ni siquiera le estaba mirando, es mas, lograba notar que ni siquiera estaba tomando atención a nada en aquel lugar

Una vez que aquella hora terminó dio paso al receso donde varios se quedaron en el salón y otros salieron a estirar las piernas, por su parte el castaño salió del lugar para conocer un poco mas aquel edificio, aunque su recorrido se vio interrumpido cuando estaba pasando por uno de los laterales del colegio que era una especie de largo jardín, quien lo detuvo en su recorrido fue el mismo moreno que había llegado atrasado a clases, este mantenía una mirada fiera sobre él, provocando que se encogiera de hombros tratando de buscar una salida

-así que tú eres el nuevo aquí ¿que eres un omega acaso? ¿no sabes lo peligroso que es caminar solo por donde casi nadie pasa?-sonrió con malicia el mas alto colocando su mano izquierda sobre el hombro derecho del mas bajo

-no soy... no soy un omega, soy un beta si no... si no sabes-comenzó hablando con cierta confianza aunque a cada palabra se veía mas intimidado por quien se encontraba frente a él, deduciendo muy rápido las cosas y tragando saliva debido a aquello-eres un alfa... ¿no?

-tche aburrido, es mas divertido ahuyentar a los omegas que a los betas... ggrrmmm... aunque tienes una actitud similar a un omega... y si, soy un alfa-al comienzo su facción había vuelto a cambiar a una de fastidio cambiando la ubicación de su mano izquierda a la cabeza del castaño, para inclinarse a su altura y sonreír con burla-y como alfa que soy estoy por sobre ti, simple beta, así que igual puede que me sirvas aunque sea de recadero

Mientras el platinado daba su explicación sobre aquello, de alguna manera Leo logró escabullirse como pudo escapando de las garras de aquel alfa, suspirando de alivio al verse lejos del alcance de este y al no ser perseguido, aunque le molestaba de alguna manera el tener que estar como un ratón escapando de un gato

El resto del día no le fue de la mejor manera posible, durante las horas de clase al estar sentado en frente de aquel moreno era constantemente molestado, cada cierto rato pateándole la silla para intentar tirarlo o también jalonearlo del cuello de la camisa, en los ratos libres tampoco fue fácil, el primer obstáculo era irse lo más rápido del salón para no ser alcanzado por el mas alto y el resto del rato era tratar de eludirlo como pudiera huyendo de él, una táctica cobarde pero que lo ayudaría a sobrevivir del claro abuso de poder y fuerza que quería usar contra él su propio compañero

Al finalizar las clases del día pudo sentirse libre finalmente al no encontrarse en ningún momento con su compañero de clases, llegando a salvo a su casa dando un profundo suspiro de alivio, siendo en aquel momento recibido por su hermana menor la cual iba hacia la cocina de la casa

-¡buenas tardes hermano! ¿como te fue en tu primer día de clases?-le preguntó con una sonrisa animada aquella castaña claro separando sus manos de la silla para juntar las puntas de sus dedos-¿te has llevado bien con tus compañeros? No dejes que te hagan nada recuerda, después de todo eres hermano mayor y eres sorprendente

Sonrió algo torpe y apenado al escuchar lo animada que se encontraba su hermana, ella tenía tantas esperanzas puestas en él muy por el contrario que sus padres, rió un poco y caminó hasta donde esta se encontraba para ayudarla a ir a su destino

Una vez estando en la cocina y preparando algo sencillo para los dos le contaba como había sido su día, omitiendo las partes que involucraban las molestias causadas por su compañero Zapp, fingiendo de igual forma que la mayoría de su día no había sido una mierda por eso mismo, luego de aquello fue el turno de él de preguntarle por su día a su hermana, la cual no contó mucho en comparación a él, ya que ella seguía yendo a su antigua escuela, siendo lo único diferente aquel año el que ella comenzara a usar aquella silla de ruedas

Una vez llegó la noche Leo se dio un baño y se tiró sobre su cama, costándole acomodarse para por relajarse y dormir, por alguna razón no podía dejar de pensar en aquel molesto compañero de clase, aunque atribuyó aquello al hecho de que le hizo en primer día imposible, suspiró con pesadez para poder finalmente encontrar una posición cómoda para dormir