¡Hola!

Antes que nada quisiera dedicarle especialmente este capítulo a Leon Mega Wong como agradecimiento por ser el primer seguidor que tengo para este fanfic! Te lo agradezco desde el fondo de mi corazón! No tienes idea de lo feliz que me puse cuando me di cuenta que me habías comenzado a seguir, eso me motivó muchísimo para poder seguir adelante! Así que el capítulo va especialmente para ti! Espero que lo disfrutes!

Y bueno, para el resto de lectores, si les ha parecido interesante la historia o les ha gustado, espero que también sigan acompañándome.


Link abrió sus ojos despacio, como si fuera la primera vez que lo hacía en mucho tiempo. Se sentía liviano, y no era sólo su cuerpo, su mente también compartía este estado, como si hubiese dejado atrás algún peso o una carga muy grande que había en su interior.

No recordaba nada, pero tampoco había necesidad para hacerlo.

Se incorporó, sentándose para observar con atención el lugar en el que se encontraba.

Una espesa neblina lo rodeaba todo. El ambiente era fresco y sereno, no se percibía movimiento o sonido alguno. Las siluetas de los árboles lo hicieron darse cuenta que se encontraba en medio de un bosque. Los gruesos troncos de los árboles subían hacia el cielo, perdiéndose en la inmensa blancura que los engullía. Aparte de eso, no había nada ni nadie más. Tampoco había colores ni olores, eso fue algo que comprobó también al observar su propio cuerpo y sus pertenencias. Tenía una espada y un escudo, pero aquella no era una espada que pudiera decir que reconocía, lo mismo pasaba con el escudo.

Se puso de pie, dispuesto a comenzar a andar, no sabía la dirección, pero eso tampoco importaba.

Avanzó por unos instantes, sólo para darse cuenta que el ambiente era demasiado silencioso. No se acostumbraba a ello, y pronto cayó en cuenta que hacía falta algo. Instintivamente llevó su mirada a un costado, y después al otro, y también hacia atrás, pero nadie lo acompañaba.

Navi.

Por primera vez se le cruzó por la mente uno de sus recuerdos.

Trató de buscar a su hada acompañante con la vista, pero no veía aquel resplandor tan propio de ella por ningún lugar.

Navi no estaba con él, pero en realidad aquello le parecía natural.

Continuó caminando, adentrándose en un bosque que no parecía cambiar, hasta que repentinamente, vio un grupo de luces a la distancia. Apresuró el paso, y se dio cuenta que eran linternas llevadas por unos seres que flotaban de un lado a otro.

Poes.

Reconocía a aquellos seres. Sus cuerpecillos aplastados flotaban escondidos bajo una manta blanca hecha girones.

Los espíritus se alertaron de su presencia, y se volvieron todos hacia él al mismo tiempo, abalanzándose en su dirección en medio de risas agudas y burlonas.

Link se colocó en posición de defensa, colocando el escudo y la espada delante de él, pero los espíritus no lo atacaron, simplemente formaron un círculo alrededor suyo en el que comenzaron a girar dando pequeños saltitos, como si estuvieran danzando.

-Parece que tú también caíste en este mundo –le dijo una de las voces chillonas que provenía de un Poe que era más grande que los demás. Aquel debía ser su líder.

Link no contestó. No comprendía lo que aquel ser le quería decir con esas palabras. El cuerpo del muchacho seguía en posición de alerta, siguiendo con la vista cada movimiento que hacía su líder.

-A este lugar llegan las almas que siguen atadas al otro mundo –continuó hablando el Poe, que no se veía intimidado por la gélida mirada que le dedicaba el Héroe del Tiempo –. Nosotros podemos regresar a ese otro lugar, es muy sencillo. Existen algunos lugares, sitios oscuros donde han existido muchas muertes, donde las almas están congregadas y no pueden descansar, o debajo de la tierra, donde se entierran a los cuerpos de las personas, en esos espacios es donde nos resulta más fácil regresar. Si quieres podemos enseñarte, pero hay un precio a pagar, y te convertirás en uno de nosotros.

La mirada del rubio se volvió más dura, y fue lo único necesario para poner en claro su postura. Jamás se convertiría en uno de ellos, no mientras la decisión estuviera en sus manos y pudiera evitarlo.

-Entonces prefieres hacerlo del modo difícil –el Poe comenzó a reír con fuerza, mientras el resto de sus seguidores lo imitaban y se empezaban a lanzar sobre Link.

El muchacho reaccionó con rapidez. Su espada era liviana y esto le permitía tener movimientos ágiles y veloces. Además, contaba con la ventaja de ser larga, lo cual le daba un buen alcance al momento de luchar contra sus enemigos.

No tuvo dificultad para acostumbrarse a su nueva arma, sin embargo el grupo que lo rodeaba era tan numeroso que se complicaba poder mantener un buen ritmo de pelea. Aún con todo esto, Link era un espadachín experimentado, desde que era niño se había entrenado y se había enfrentado a toda clase de peligros que se habían cruzado en sus aventuras en Hyrule.

En medio de aquella encarnizada batalla, sus memorias comenzaron a caer como goterones en su cabeza. Su viaje que comenzó con el viejo árbol Deku, la aldea Kokiri, Hyrule, el castillo... Zelda.

De pronto su cabeza comenzó a doler, pero no sólo fue su cabeza, también su corazón. Una imagen pasó por su cabeza como un relámpago: la princesa Zelda, su misión.

¿Qué había pasado con eso?

El Héroe del Tiempo cayó de rodillas, sujetando su cabeza con fuerza, tratando de detener el dolor, y las memorias.

Los Poe que habían sobrevivido a la batalla, aprovecharon la oportunidad para abalanzarse una vez más sobre él. El cuerpo de aquel muchacho les serviría de alimento, y su alma se convertiría en una de las luces que llevaban en sus linternas.

Las risas llenaron el bosque, mientras los espectros que se amontonaban encima suyo, y el cuerpo de Link desaparecía en medio de ellos.


Este fue el capítulo ¿qué les ha parecido?

¿Tienen alguna idea o teoría de lo que podría suceder con Link ahora que está en esta situación tan peligrosa?

No se olviden de comentar! XD Estaré ansiosa por saber sus opiniones! También son cosas que me ayudarían a mejorar!

¡Hasta la próxima!