"Nunca supe lo que querías.
Pero si estaba segura de lo que yo quería.
Te quería a ti conmigo, solo eso."
— Frida Kahlo
Una ligera corriente de aire se coló por la ventana semiabierta de la habitación.
Eran aproximadamente las 3:00 am de la mañana, Rita se despertó cuando sintió la fría brisa acariciarla, causándole un escalofrío, ella se incorporó un poco y miró a su izquierda, Roddy se encontraba profundamente dormido, con su torso desnudo descubierto, fué entonces cuando ella también se percató de su propia desnudez, un ligero sonrojo se impregnó en su rostro, recordando lo que ella y Roddy habían hecho hace algunas unas horas, inmediatamente se levantó de la cama y se dirigió a su armario para buscar una ropa de dormir apropiada, se vistió y también se puso una bata, decidió darle un vistazo a su hijo antes de volver a dormir.
Salió de su habitación sin hacer ruido y caminó hacía la habitación de su pequeño. Entró sigilosamente para no despertarlo y se acercó a observarlo dormir de cerca, le sonrió cariñosamente y se sentó a la orilla de su cama, no pudo evitar acariciarle tiernamente su cabello, tenía un gran parecido con su padre, el mismo cabello desordenado pero de un tono castaño rojizo, herencia de un poco de ambos colores del cabello de Rita y Roddy, aunque se parecía más a Roddy por ésto y por el tono de piel color melocotón, había heredado los ojos esmeralda de Rita.
Un gran niño, de buenos modales, astuto, carismático e ingenioso; Roderick St. James Segundo ó Roderick St. James Malone.
El hijo de Roddy St. James y Rita Malone.
Rita comenzó a recordar el día que se enteró de su embarazo, fué un día cargado de emociones;
Había pasado un año desde que Roddy y Rita se casaron y se mudaron juntos a su actual hogar.
Rita había estado sintiendo malestar matutino semanas atrás, mareos constantes y náuseas, ella sospechaba de lo que podría ser, pero en realidad no quería aceptarlo, pues al haber vivido tanto tiempo con su familia, y siendo testigo del comportamiento de su madre cuando estaba embarazada de sus hermanos, había aprendido qué tipo de síntomas y señales indicaban que una hembra estaba en cinta.
Y ésta podría ser la ocasión, para temor de ella.
A pesar de la situación, ella se lo había escondido a Roddy, fingiendo que todo estaba en orden, que su malestar era causado por algo que hubiera comido, pues tenía miedo, sí, Rita Malone tenía miedo de cómo pudiera Roddy reaccionar a ésto. Pero sabía que no podría ocultarlo por más tiempo.
Una tarde, la oportunidad para comprobar si sus sospechas eran reales, se presentó.
El hermano menor de Rita, Liam, le pidió a Roddy que lo acompañara a un concierto de rock de su banda favorita, pues nadie más podía ir con él, Roddy porsupuesto aceptó, y Rita por fin quedó en privacidad.
Era cierto que la civilización roedora había evolucionado de una forma impresionante, y aunque había cosas que aún no habían podido crear como los humanos, había otras que sí pudieron adaptar, talvez no tendrían la misma tecnología de la gente de arriba, pero ya era un avance. En este caso, las nombradas pruebas de embarazo, un diminuto plástico que mostraba a través de la orina si la mujer en cuestión estaba embarazada o no.
Ella compró un dispositivo pequeño de plástico con una tela que se pintaría de cierto color que dejaría saber si el resultado era positivo o negativo, se encerró en el baño, hizo la prueba y espero pacientemente, dos minutos después, la prueba reveló: positivo.
Rita Malone estaba esperando un bebé de Roddy St. James.
Rita no podía creerlo y ciertamente no sabría cómo confesarlo al fin.
Muchas emociones llegaron a su corazón, entre ellas una mezcla de tristeza, miedo y felicidad, causándo que algunas lágrimas salieran de sus ojos, sin soportarlo más, de dejó caer al suelo, sollozando despacio y sonriendo un poco a la vez, mientras apretaba aquel plástico fuertemente en sus manos.
Después de unas horas, Roddy regresó, como ya era muy tarde, trató de no hacer mucho ruido para no despertar a Rita, pero su sorpresa se convirtió en miedo cuando no encontró a su Rita dormida en la cama, para ser sinceros, no la encontró en ninguna parte, sólo le quedaba buscar en el baño.
– ¡¿Rita?!– gritaba desesperado, intentando abrir la puerta del baño, sólo se podía cerrar desde adentro, lo que indicaba que en efecto, alguien estaba en el interior.
El ruido hizo despertar a Rita, ella se había quedado dormida en el suelo, sujetando aún la prueba en sus manos, sentía lágrimas secas en su rostro, lentamente se levantó y se acercó a la puerta, esta estaba tratando de ser abierta por alguien al otro lado.
–¿¡Rita, estás ahí!?, ¡abre la puerta, por favor!, ¡Rita!– la voz de Roddy sonaba muy nerviosa y desesperada.
–¡Roddy!– dijo de pronto ella, ¿cómo había podido olvidar que él regresaría en cualquier momento?, Rita tomó el pomo de la puerta para poder salir a su encuentro, pero entonces, se detuvo un momento, el temor la invadió de nuevo. Alejó su mano, y en vez de abrir, se apoyo contra la puerta, colocando su rostro en está, su mirada se volvió triste.
– ¡Rita! ¿estás bien?, ¿qué pasa?, ¡nena abre la puerta! – suplicó Roddy.
– Roddy...– comenzó a decir Rita al otro lado de la puerta, tratando de sonar fuerte y claro, evitando que su voz se quebrara en el intento, pues era hora de decirle la verdad – hay algo que debes saber...
Roddy de pronto se detuvo, curioso, presto atención a lo que dijo Rita y dejó de forcejear con el pomo de la puerta, tenía que escucharla.
– Roddy... estoy embarazada...– y comenzó a sollozar de nuevo, ella siempre había sido valiente, ¿cómo es que una situación cómo está la volviera tan frágil?.
Roddy estaba en shock, ¿había escuchado bien?, no podía creerlo...¡Rita estaba esperando un hijo de él...a su primer hijo!, una serie de emociones atraparon su alma, él estaba de pie en silencio frente a la puerta del baño.
Al no escuchar respuesta por parte de Roddy, el corazón de Rita se encogió un poco y la angustia comenzó a invadirla, cuando de repente, lo escuchó hablar.
– Rita...mi amor... porfavor abre la puerta – le suplicó Roddy tranquila y dulcemente.
Rita estaba lista para enfrentarlo, ella no era una cobarde, y si Roddy en verdad la amaba, ahora lo demostraría.
Rita por fin abrió la puerta y miró a Roddy a los ojos, le mostró la prueba en sus manos, pero Roddy ignoró por completo ésto y corrió a abrazarla, él la abrazó fuertemente como si nunca quisiera dejarla ir.
Rita sorprendida ante la muestra de afecto, lo abrazó por igual, enterrado su rostro en el cuello de Roddy.
– Voy a ser papá...– le susurró Roddy emocionado, su voz quiso quebrase, era una emoción desconocida e increíble para él – vamos a ser padres, Rita.
– P-pense que... tú no...– comenzó a decir Rita.
– Rita...no tenías porque ocultarlo, no sabes lo emocionado...y algo asustado que estoy...hehe– río nerviosamente – no pienses nunca que voy a abandonar lo que hasta ahora he logrado contigo...Rita te amo, siempre lo haré...¡oh! y a tí también– ésto último lo dijo acariciando tiernamente el vientre de Rita. La acción causó que Rita soltará una risita mientras se secaba las lágrimas con el dorso de su brazo.
– Roddy...te amo– le dijo de pronto Rita.
Roddy le regaló una sonrisa y la besó en la boca.
Con un suspiro, Rita volvió a la realidad, cobijó a su hijo y le proporcionó un suave beso en la frente, salió de su habitación y se dirigió a la suya propia, caminando por el pasillo observó las fotografías enmarcadas puestas en las paredes, entonces se detuvo a mirar una en particular, era la foto de el día de su boda, Roddy se veía tan elegante y atractivo como siempre, con su traje negro, Rita se veía hermosa y radiante con aquel vestido blanco de su madre, en perfectas condiciones. Roddy la abrazaba de la cintura y Rita tenía su mano izquierda debajo de la barbilla de Roddy como dándole una delicada caricia, se veían tan felices.
Rita sonrió a la fotografía antes de irse, hasta que llegó a su habitación, desde la entrada, observó a Roddy dormir, tenía un delgado hilo de saliva escurriendo por su boca, debía admitir que se veía tan adorable así.
Se había preguntado tantas veces, cómo es que éste chico había cambiado su vida, cómo la había metido en problemas y salvado de los mismos, aquel chico de alta sociedad, cobarde y mimado que rompió el rubí que habría cambiado su vida, sin saber que él la cambiaría para bien de todas formas, salvó a personas y a un lugar que no conocía sin pedir nada a cambio. Y como extra, le robó el corazón.
Incluso existían momentos en los que Rita agradecía mentalmente en secreto a Sid por haber arrojado a Roddy al inodoro, de no haber sido así, probablemente nunca lo habría conocido, era un pensamiento egoísta, pero era algo que Roddy seguramente también agradecía. De cualquier manera, ¿quién es capaz de abandonar las riquezas por amor?... seguro, alguien muy loco. Pero muy loco...por tí.
Rita volvió a la cama y tomó su lugar junto a Roddy, ella lo abrazó desde la espalda, Roddy sintió el contacto y se dió la vuelta para abrazarla también, con una sonrisa en el rostro ambos durmieron plácidamente.
