¡Segundo día del reto! Espero que les guste, anímense a comentar, me hace muy feliz saber lo que piensan.
Día 2
Tema: Holding Hands / Tomarse de las manos
Advertencias: Slice of Life
900 palabras
Summary: Cuando Erwin aceptó que estaba enamorado de su capitán, nunca imaginó que la tarea de conquistarlo no sería precisamente la parte más difícil. Una vez que Levi aceptó tener una relación con él, Erwin se encontró preguntándose qué se suponía que tenía que hacer entonces
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, hago esto sin fines de lucro.
Hasta mi último aliento
Cuando Erwin aceptó que estaba enamorado de su capitán, nunca imaginó que la tarea de conquistarlo no sería precisamente la parte más difícil. No, conquistarlo, si bien había sido difícil, no era nada comparado con lo que vendría después.
Una vez que Levi aceptó tener una relación con él, Erwin se encontró preguntándose qué se suponía que tenía que hacer entonces. Llevarlo a la cama y tener sexo como conejos era algo que podían hacer incluso sin tener una relación, pero debía haber algo más allá de eso, algo que justificara su necesidad de decir que Levi era su pareja.
Y no era que no lo supiera, era plenamente consciente de las cosas que quería hacer con él, pero todo lo que llegaba a su mente era demasiado cursi incluso para él mismo. Y si a él le parecía cursi, no quería ni imaginar lo que pensaría Levi si llegaba a enterarse de lo que pasaba por su mente.
Por otro lado, no importaba como lo viera, nada había cambiado entre ellos a pesar de que se suponía que ahora tenían una relación sentimental. Levi seguía siendo el mismo de siempre, quizás pasaban un poco más de tiempo juntos y Levi se había mudado a su habitación de forma no oficial, pero fuera de eso no había nada diferente. Y le frustraba.
No era que quisiera palabras cariñosas o apodos ridículos, Erwin entendía que en su situación era ridículo pensar en algo así, pero alguna muestra de afecto de vez en cuando no le haría daño a nadie.
—¿Estás molesto?
La pregunta de Levi le tomó por sorpresa, sacándole de sus pensamientos de inmediato. Erwin le miró avergonzado, estaba tan concentrado que incluso se había olvidado de que Levi estaba en la oficina con él.
—Claro que no, sólo estaba pensando en la nueva estrategia para…
—Eso no es verdad. —Le interrumpió Levi, acercándose hasta él por sobre el escritorio.
Estando tan cerca, era imposible para Erwin no perderse en esos misteriosos ojos grises. Aunque no se lo dijera abiertamente, sus ojos le habían hipnotizado desde la primera vez que hicieron contacto con los suyos.
Pero, más importante, Erwin odiaba la inusual habilidad que tenía su capitán para detectar sus mentiras. Algunas veces, incluso podía jurar que Levi leía su mente. Dejó escapar un suspiro exagerado y esquivó su mirada, incapaz de resistirla por más tiempo. No tenía caso tratar de ocultarle lo que pensaba, por mucho que se avergonzara de ello, Levi acabaría por descubrirlo.
—Estaba pensando que… Levi, tú y yo… nosotros… —La penetrante mirada de su pareja se clavó sobre él, como si quisiera entender lo que sin éxito intentaba explicarle con palabras. —¿Qué se supone que hagamos ahora?
Levi le miró en silencio, procesando lo que acababa de escuchar. Aunque había aprendido a leer entre líneas y a descifrar los pensamientos de Erwin antes de que incluso los pusiera en palabras, aun había cosas que se le escapaban. El romance, por ejemplo.
Estaba seguro de lo sentía por Erwin, de otra forma no habría aceptado comenzar una relación con él, pero esa misma pregunta se la había venido haciendo desde el momento en que Erwin le pidió formalizar lo que, al menos para él, ya era una relación romántica desde hacía bastante tiempo, ¿de qué otra forma se podrían explicar los besos robados, las noches en que sólo dormían uno al lado del otro, o las muchas veces en que le había abrazado por la espalda sin un motivo?
—No tenemos que hacer nada, estamos bien tal como es ahora. —Respondió simplemente, pero pudo decir por la decepción en sus ojos que no era lo que esperaba.
Erwin fingió una sonrisa y estuvo a punto de darle la razón cuando un golpe en la puerta interrumpió el momento.
Luego de que le informaran de un problema que necesitaba su atención, Erwin tuvo que dar por terminada su infructuosa conversación, aunque de cierta forma había logrado aplacar un poco sus pensamientos. Las charlas con Levi solían tener ese efecto calmante en él, incluso si parecía que no llegaban a nada.
—Te veré más tarde. —Se despidió y besó sus labios suavemente, temeroso de que Levi fuera a molestarse. Aun necesitaba hacerse a la idea de que no había razón para dudar, Levi le había aceptado y siempre correspondía a sus afectos.
Lo que Erwin no vio venir fue lo que pasó después. Sin decir nada, Levi le dio alcance justo cuando llegaba a la puerta, tomando su mano mientras caminaba silenciosamente a su lado. Ambos hombres se mantenían serios, inexpresivos, pero al verle de reojo, Erwin pudo ver un tenue sonrojo en las mejillas de Levi, probablemente idéntico al que podía sentir en su rostro tan caliente.
Caminaron de esa forma mientras nadie podía verles y Levi le soltó justo cuando llegaban a su destino, ni un segundo más ni uno menos. Tal vez había estado dando muchas vueltas al asunto, o quizás solo eran preocupaciones de más, pero para Erwin, ese roce de sus manos fue la respuesta que necesitaba a todas sus dudas y lo que mantuvo una sonrisa permanente en su rostro por el resto del día. Tomarle de la mano era lo único que Erwin quería hacer hasta su último aliento.
Eran justo esos pequeños gestos los que le recordaban por qué había llegado a enamorarse perdidamente de él.
