La niebla se dispersa
Agradezco a todos los que leen esta historia, tratare de seguir sus consejos y de ser constante con los capítulos, así que si gustan o ven algo que pueda cambiar comenten .Sin más preámbulo tomen asiento y disfruten.
Chapter 2:
Un barco con una extraña bandera se acercaba, estaban los chicos en lo correcto, no era de estar calmado
Una tribu conocida se acercaba pero por razones muy obvias no serian recibidos de la mejor manera.
Eran los marginados, enemigos mortales de los berkianos, su gran vela era señal de mal augurio, algo cruel sucedería.
-Astrid, trae a los demás jinetes, esto es grave.
Ella frunció el ceño, sabía que si hipo hablaba así no era nada bueno.
-No te dejare solo-Contesto de manera sobreprotectora.
Y es que el barco estaba a pocos minutos de tocar el puerto, y había menos aldeanos de lo normal, pues la pesca misma lo requería.
Ella al rose de sus labios hacia la mejilla del castaño dio a entender todo, estaba decidida.
-Está bien-Contesto poco convencido, Y a los pocos minutos se acercaron los demás jinetes, ya que los barcos no eran nada discretos.
-Hipo estas a cargo, así que… ¿Qué piensas hacer?-Pregunto patapez.
-Junten a los aldeanos en el gran salón y todos los guerreros disponibles estén alerta-Respondió dirigiéndose al pueblo.
-Chimuelo vamos a recibir a nuestros "invitados".
-Yo voy con Astrid-Dijo Patán apresuradamente, tratando de sacar ventaja
Mientras que ella usaba su nueva hacha para casi dejar sin rostro al muchacho, respondió-Prefiero que me coma un "muerte roja" antes de ir contigo, ADEMAS yo ya estoy saliendo con alguien- dijo mientras abrazaba a hipo y le daba un beso fugaz.
El sonrojo del jinete era obvio, era más rojo que un tomate en época de cosechar y con eso surgió una ligera sonrisa de su boca, ya tenía su respuesta.
-Nnnoo es el mejor momento Astrid… -Contesto totalmente apenado
-Uuuu al fin lo aceptan los soldaditos del amor-Se burlaban los gemelos.
-Ustedes tienen suerte de que necesitamos personas, sino yo misma los hubieras colgado-Respondió ferozmente –Y TU HIPO ABADEJO HORRIBLE III, de esta no te salvas-apretándolo del brazo.
-Bueno pues, Astrid y yo estaremos aquí, gemelos junten a la gente, Patán y Patapez traten de no matarse entre sí-Ordeno el jefe temporal.
Y así todos esperaban a la llegada de lo que podía significar una guerra.
TODO PASO TAN RAPIDO….
Era casi inevitable, Alvin bajo con sus hombres dispuesto a invadir y destruir todo a su paso, usando de excusa que estoico había declarado la guerra por pescar en aguas marginadas.
A pesar de todos los intentos de hipo, el ejercito de Alvin los sobrepasab para sorpresa y beneficio de hipo no hubo bajas, todos fueron encerrados para placer del jefe de los marginados. Quería torturarlos, y luego matarlos frente a estoico, aunque eso tardara 2 semanas, el se divertiría.
Solo 3 jinetes lograron escapar, junto a sus dragones… Gracias a que usaron un pasadizo, literalmente una cueva bajo la casa de Ghoti, era de esperarse, la mujer más anciana de todo berk, debía tener unos cuantos secretos.
-Por poco y nos atrapan-Dijo con decepción Hipo.
-Eres un idiota Hipo, yo pude haber acabado con todos de una vez con ayuda de diente púa, ¿cierto amigo?-Afirmo Patán.
(Su dragón solo lo ignoro)
Astrid golpeo con fuerza desmesurada el estomago de Patán, el cual cayó al piso cual yak asustado.
-Mejor guarda silencio, Si no fuera por Hipo, tu lindo trasero estaría lleno de marcas de látigos cortesía de los marginados.
-¿Crees que mi trasero es lindo?-Contesto de manera picara, el aun tendido en el suelo.
-No vales la pena- contesto una muy furiosa Astrid.
Hipo prendió una fogata y después cocinaron unos pescados que los dragones al caer la noche fueron a traer.
El joven castaño no tenía hambre, mas bien, estaba pensativo.
Tenía tantas preguntas, estaba tan desesperado.
-¿Hipo te sientes bien?-Preguntó la rubia, mientras recostaba su cabeza en el pecho de su amado.
-Astrid, le falle a mi padre, y si es cierto lo que dice Alvin, espero que papá este bien.
-Pues pensemos en algo para detener la invasión, tenemos tiempo, no mucho pero si el suficiente-dijo la chica mientras miraba los enrojecidos ojos del castaño.
-Está bien, pero necesitaremos ayuda, tengo un plan.
Y así fue como Hipo y Astrid montados en sus respectivos dragones, decidieron dejar a Patán, como un informante, mientras ellos viajaban a una isla aliada, a pedir apoyo.
Pero no sabían que era lo que les esperaba…
Continuara…
Tratare de ser constante con los capítulos con un intervalo de un día, Agradezco mucho el apoyo que me han otorgado en el primer capítulo fueron más visitantes de los que esperaba así que las sugerencias que quieran hacer las tomare con gusto.
Nos vemos el Jueves!
