Capitulo 2: Gran Problema

Cuando ya estuvo lo suficientemente cerca para que me oyera le solté, -Eriol, dile a tu amiguito Li, que como de un paso más hacia aquí se va a quedar sin carrera de padre, que hoy no me apetece aguantar subnormales - sé que es un comportamiento un tanto infantil pero es que era la última persona del universo que quería que se me acercara, aunque últimamente tuviera dudas ante eso, le echo la culpa a mis hormonas de ese pensamiento.

Me dedique a mirar por la ventana con la intención de ignorarlo porque sabía que después de aquel comentario, me lo devolvería, aunque tenía la esperanza de que tuviera las mismas ganas que yo para discutir en ese momento, pero me equivoque, lo supe al escuchar su voz dirigiéndose a mí con el apodo con el que normalmente lo hacía.

-Kinoboba al final te has dado cuenta de que ya ni para dirigirte a mi vales, la verdad que estabas tardando.-Lo soltó con esos aires de superioridad de los que tanto alardea.

Yo decidí seguir con mi plan de ignorarlo y distraerme con las personas que pasaban de un lado a otro a través de la ventana, pero al parecer no se dio por vencido en sus intenciones de amargarme la mañana.

-¿Qué pasa, qué este fin de semana no te han dado lo tuyo?¿De ahí esa cara de amargada?- Dijo con un deje entre curiosidad y malicia.

La verdad que ese comentario me hizo enfurecer, ¿qué coño le importará a él mi vida sexual?, así que esta vez no me callé.

-Li, ¿Desde cuándo mi vida sexual es problema tuyo?-Dije esperando que esa respuesta le hiciera callar, pero otra vez me equivoque.

-Esa respuesta sólo me hace confirmar mis sospechas, ¿sí quieres puedo ayudarte con tu GRAN PROBLEMA? .-Soltó con esa voz que podría derretir a cualquier chica, e imagino que con esa típica sonrisa torcida que tanto le gusta sacar cuando está intentado llevarse a una chica a la cama. Digo imagino porque yo aun seguía mirando por la ventana, y gracias a que era así, porque si no ya le hubiera partido la boca para quitarle esa tonta sonrisa de la cara.

No me quede callada y se la devolví como de costumbre, una costumbre que ya se estaba volviendo algo agotadora ya que casi toda mi agilidad mental aparecía cuando nos embarcábamos en estas batallas verbales, y eso a la larga terminaba cansando.

-No, gracias Li pero en el caso de que tuviera ese supuesto GRAN PROBLEMA-dije enfatizando esas palabras-ya lo resolvería yo solita, no me gustaría terminar cogiéndome alguna enfermedad que haya podido pegarte alguna de las tantas chicas con las que te dedicas a follar en horas de clase o en tu tiempo libre.- Eso pareció cabrearle bastante ya que lo siguiente que oí, fue lo que me saco de mi distracción a través de la ventana, la dulce voz de mi amiga Tomoyo.

-¿Li, no tienes ninguna tía a la que ir a meterle mano?-Nunca me hubiera esperado esa frase de mi amiga Tommy, ya que ella era la más serena de las tres, y esos comentarios sólo los hacía cuando estaba en confianza, ósea se entre nosotras.

Al parecer ese comentario causo efecto, ya que no hubo respuesta por parte de Li, si no que fue Eriol el siguiente en hablar, y para sugerir que deberían marcharse que Mia Tahasi los estaba esperando.

No podía ser otra que la tonta de Tahasi, ¿no? , dios que asco le tenía a esta puta pija remilgada, la cual se había tirado a media facultad. Jamás sabré que le ven ya que era casi plana por delante y plana completamente por detrás, tan delgada que al tío que se follara le tenía que clavar todas las caderas o las costillas, su pelo rubio rizado parecía estropajo de alambre y con lo blanca que era y la cara que tenía parecía más bien una muerta. Puede que sí que fuera el tipo de Li, porque igual de desagradable, chula y prepotente como él.

Lo último que escuche, tras el comentario de Eriol insinuando que Li había quedado con la subnormal esa (porque no creo que Eriol y Ryu se hubieran fijado en ella, teniendo mejores gustos) el cual me jodió bastante, no sé por qué, fue.

-Adiós, Kinoboba, ya sabes que yo podría ayudarte con tu GRAN PROBLEMA y quitarte esa cara de amargada por un rato. -Ese comentario me quedo bastante descolocada, ya que dudo mucho que Li lo dijera con las intenciones que insinuaba, simplemente lo dijo por joder, estoy segura…¿y si no fuera así? .

Decidí olvidarme de ese comentario, de esa absurda conversación y de mirar por la ventana y volver a prestarle atención a mis amigas, las cuales parecían muy entretenidas reanudando la conversación que estos tres individuos habían interrumpido, así que me uní a la conversación.

Nos tiramos largo rato hablando de cotilleos y cosas triviales hasta que Tommy saco a relucir a su flamante novio, estudiante de ciencias del deporte y campeón de tenis, lo cual se le notaba bástate solo con mirarle, Yummi Hitomi era el perfecto espécimen masculino, pelo corto moreno, ojos verdes, labios carnosos, y perfecto cuerpo de atleta.

Tommy nos empezó a narrar, como ella y Yummi habían estado teniendo relaciones sexuales en casa de él, en la habitación de sus padres cuando ellos salieron de fin de semana.

-Chicas no sabéis el morbo que me dio, cuando me llevo cogida en brazos a la cama de sus padres, me tumbo boca arriba con las piernas abiertas y empezó a comerme la boca mientras me metía la mano debajo de las bragas, os imagináis que llegan a venir sus padres, de solo recordarlo me pongo otra vez cachonda, buffff.-La cara de Tomoyo mientras nos lo contaba era un poema, estaba más roja que los tomates y no sé si era de vergüenza o de excitación.

-Se dé una que va a terminar mojando las bragas y yendo al baño a masturbarse como siga contando estas cosas.- Dijo Mei con tono pícaro y entre risitas.

Después de contarnos todos los preliminares al detalle, paso a describirnos un par de posturas nuevas que habían estado experimentando. Una de ellas era ambos tumbados en la cama y él tumbado detrás de ella y la otra era él tumbado boca arriba y ella a horcajadas encima suya pero dándole la espalda. Yo en mi mente calenturienta y con las hormonas alteradas me imagine intentando esas posturas tal y como las estaba describiendo. Cuando acabó de describirlas termine pensando que tenían que ser bastante incomodas, así que yo por ahora me quedo con las clásicas, aunque nunca se sabe si encontraré pronto a alguien con quien experimentar cosas nuevas.

Acabada la clase de kamasutra de mi amiga y mi tercer café, mire el móvil para ver la hora y me fije que eran casi las 14:30 de la tarde, así que con toda pereza me levante me despedí de mis amigas y salí de cafetería pensando en que haría para comer ya que la falta de sueño me tenía algo cansada y me daba bastante pereza cocinar. Pase por el pabellón de informática, el cual esta mañana estaba lleno de gente y ahora se encontraba vacío, normal era la hora de comer, pronto se llenaría la cafetería.

Llegue a mi coche aparcado al lado de las escaleras que unían el parking con el campus de la politécnica, solté las cosas en la parte de atrás, me senté en mi sitio me encendí un cigarro y subí la música de la radio.

Cuando aparque en la puerta del portal y subí a casa lo primero que hice fue comprobar que el tupper con la pasta que sobro del día anterior seguía en el frigorífico, así que la puse a calentar en el microondas mientras soltaba las cosas en mi habitación del piso que compartía con Tomoyo, piso de tres habitaciones, un cuarto de baño, una cocina y un salón-comedor bastante acogedor. Me puse un pantalón corto de estos que dejan medio culo fuera, una camiseta de tirantes y me fui a comer a la cocina.

No me apetecía para nada fregar, así que deje lo que había utilizado en el fregadero y me dirigí a la cama a echarme una siesta, la cual buena falta me hacía, ya que con el sueño que me había entrado no hay quien se ponga a programar.

Me tumbe en la cama, cogí la postura que mas cómoda me resulto y me dormí. Al cabo de un par de horas me desperté entre sudada y completamente excitada, lo que me hizo recordar que acababa de tener un sueño bastante erótico y nada más y nada menos que con Shaoran Li, dios mi hormonas estaban fuera de control. Aprovechando mi extrema excitación causada por esa fantasía, me tome la libertad de saciar el deseo que mi cuerpo estaba teniendo en esos momentos. Lleve una mano hacía mi pecho derecho el cual reacciono rápido a mis movimientos, erizándose toda mi piel a pesar de que lo estaba haciendo por encima de mi fina camiseta, entonces empecé a acordarme de las imágenes que me habían provocado semejante calentón y mis manos empezaron a recorrer mi cuerpo como si las manos de Li se trataran, imitando sus gestos dentro de mi mente.

Me vi a mí sentada en una de las aulas de la segunda y última planta del pabellón de usos comunes de la facultad, de pronto sentí unas manos grandes y fuertes acariciar desde mi espalda mis tetas por encima de mi ropa, me gire a ver quién era, y fue inevitable reconocer esa sonrisa torcida y esos ojos ámbares mirándome con lujuria, gire mi cabeza, no quería mirarle , ya que tenerlo tocándome las tetas y mirándome así estaba provocando en mi cuerpo una reacción que iba a ser difícil controlar. Sus manos se colaron por dentro de mi camiseta hasta llegar a tocar mi sujetador, a la vez que me susurraba con una voz sensual que me había puesto toda la piel de gallina que él iba a acaba con mi GRAN PROBLEMA, así que recorrió con suaves caricias mi cuerpo hasta llegar a mi espalda, al broche del sujetador, el que desabrocho con gran habilidad dejando libres mis grandes tetas hinchadas y sensibles al roce por la excitación. Volvió a donde había iniciado su juego con mi cuerpo, ya que ahora no había ropa interponiéndose y me agarro con firmeza las tetas, jugando con ellas, dejándome completamente sin aliento ante su tacto, vio que llego el momento para pasar a pellizcar esos pequeños botoncitos que sobresalen en mis pechos llamados pezones, los retorcía y estiraba, y de mi solo salía en respuesta a tal estimulación pequeños gemidos. Decidió que era el momento de ir a más, me coloco tal que mi culo quedara al borde del asiento y mi espalda hacía atrás, para hacerle más fácil el acceso a esa zona de mi anatomía que parecía un horno a punto de estallar. Me desabrocho el pantalón e introdujo su mano por encima de mi ropa interior haciendo que mi cuerpo se tensara, comenzó a acariciar mi zona con delicadeza hasta que noto que la humedad que desprendía mi cavidad empapo todo mi tanga, comprendió al instante que ese era el momento, así que metió mi mano por dentro de la poca ropa que le separaba del contacto directo con mi piel y empezó a tocarme despacio, rozando con un dedo mi clítoris y pasándolo entre mis labios, con movimientos de arriba abajo; en uno de los roces tan deliciosos, noto que mi clítoris ya estaba lo suficientemente abultado para empezar a estimularlo directamente, su mano libre se poso en mi pecho izquierdo pasando a pellizcar mi pezón, mientras que con la derecha haciendo rápidos movimientos circulares estimulaba mi, ya más que sensible al tacto, clítoris. Estaba a punto del orgasmo y pareció notarlo cuando arquee mi espalda y un escalofrío recorrió mi cuerpo indicándole que ya había alcanzado el punto álgido del placer.

Cuando yo pensé que había acabado todo, introdujo con extrema habilidad dos dedos en mi más que húmeda cavidad que ahora albergaba el resultado de mi reciente orgasmo, lo que le facilito la entrada a sus dedos. Comenzó a jugar con ellos en mi interior con extrema maestría, lo cual me hizo que todo mi cuerpo respondiera con estremecimiento ante tales movimientos. Siguió jugando con sus dedos en mi interior mientras me pellizcaba con su mano libre mis pezones, alternado de uno a otro, poniéndomelos cada vez más duros y tiesos. La culminación de mi segundo orgasmo llego cuando añadió a sus ya anteriores perversiones, pequeños mordiscos en mi cuello, lo cual hizo que estallara de placer. Al ver que yo acabe se separó de mi y se fue.

Al tiempo que en mi fantasía yo tenía mi segundo orgasmo, me di cuenta que en la realidad, había alcanzado mi satisfacción. Me halle con una mano en mi pecho izquierdo y mi mano derecha encima de mi clítoris, la cual se había encargado de mi estimulación.

Me levante toda sudada y algo descolocada de la cama por lo que acababa de suceder, me había masturbado fantaseando con Shaoran Li, desde luego tenía un problema, quien en su sano juicio se masturbaría imaginándose a su peor enemigo haciéndola llegar al placer más absoluto, definitivamente mis hormonas estaban fuera de control.

Decidí darme una ducha de agua fría a ver si se me pasaba ya la dichosa elevación de la temperatura corporal que toda esta situación me había dejado, y al parecer funciono porque cuando salí me sentí más relajada y calmada, entonces me puse a programar.

Acabe mi tarea a eso de las 23:15 y me acorde que no había comido bocado desde la pasta de esta mañana, así que me fui a la cocina y me prepare un sándwich con algo de fiambre que encontré en el frigorífico y volví a mi cuarto para conectarme a Skype esperando encontrar a mi querida amiga Mei conectada, necesitaba consejo urgente, y nadie mejor que ella y Tommy para que me aconsejaran. Perfecto estaba conectada, avise a Tommy que estaba en su cuarto para que viniera para contarles lo sucedido ya que sería mi salvación para poder dormir tranquila esta noche, estoy segura que las palabras sensatas de Tommy y la cabeza fría de Mei me ayudarían bastante.

Abrí la ventana de la conversación de Mei, y al segundo toque ya la tenía a tiempo real por webcam y sentada al lado mío en la cama a Tommy.

-Buenas chicas.-Dijo Mei

-Holiii…!- Le dijimos Tommy y yo a nuestra amiga, yo intentando disimular mi cara de preocupación.

-Tengo algo que contaros - al pronunciar estas palabras ambas me prestaron atención.

-¿Te ha pasado algo?¿Estás bien?¿Estas herida o enferma?...- Dijo Tomoyo con cara de preocupación, ella siempre tan protectora.

-Tomoyo cállate no ves que está bien, al menos físicamente…deja que nos cuente…-Soltó Mei para que Tomoyo me dejara hablar y les contara de mi situación.

-A ver chicas, como os digo esto -dije mordiéndome el labio inferior -he tenido un sueño erótico esta tarde.

-¿Y eso es lo que te pasaba?, pero si eso es algo completamente normal, y más cuando estas tan a falta de sexo últimamente.- Dijo Mei entre carcajada y carcajada.

-Saku eso es normal, no te preocupes la aparición de sueños eróticos suele darse en periodos de menor actividad sexual.-Dijo Tomoyo con total calma mientras Mei aun se seguía riendo.

-Chicas lo que me preocupa no es el sueño erótico, si no que luego me he masturbado recordando ese sueño.- Dije con desesperación.

-Y que problema hay en que te hayas tocado, si tenias ganas de hacerlo y has disfrutado no veo la pega.-Esta Mei…

-Coño que el problema es que ha sido con Shaoran Li…-Dije ya frustrada-Me he masturbando pensado en Li…

Hubo un silencio que me incomodo un poco, lo que menos esperaba por parte de mis mejores amigas, era una falta de respuesta ante esta revelación. Al fin Mei rompió el silencio.

-Saku, ¿has pedido ya cita para el psicólogo?.

-¿Enserio Mei?, yo no sé para qué os cuento nada de verdad.-Solté algo mosqueada ante el comentario de mi amiga.

-A ver chicas calmaos, en el fondo no es tan extraño que tu Saku haya fantaseado con Li, ya que es uno de los chicos más atractivos de la facultad, y el que te lleves a matar con el no significa que no tengas ojos y tu cuerpo no reaccione ante lo que ve.- Dijo Tommy con total calma y con la serenidad propia de su carácter.

-Tengo una idea.-Salto Mei de repente sorprendiéndonos a las dos.-Mi idea es que, ya que nuestra Sakura esta ha falta de un buen hombre, ¿Por qué no le buscamos uno?, alguien que esté a la altura de las expectativas claro está.

-¿Y quién podría ser?, os recuerdo que en nuestra facultad no hay mucho donde elegir.-Dije yo siguiéndole la corriente a Mei, aunque la idea no me convencía demasiado.

-Eriol Hiraguizawa.-Soltó Tomoyo dejándonos a las dos con la boca abierta.

-Pero que dices Tommy, te has vuelto loca.-Salte completamente sorprendida.

-Que le ves de malo Saku, él es uno de los amigos de Li, pero no es como él y se nota a la legua, vale que siga de alguna manera los pasos de Li en lo que se refiere a la promiscuidad, pero él es más exigente en lo que se refiere a las chicas con las que se acuesta. Además quien mejor que él, que sin duda alguna no tiene nada que envidiarle a Li. Dijo Tomoyo muy convencida.

-Pues no es mala idea la verdad.-Saltó Mei dandole la razón a nuestra amiga.

-Yo no lo veo, a mi no me convence, además que tu lo has dicho Tommy, Eriol es muy exigente con las chicas con las que se acuesta, quien os dice que se iba a fijar en mí.-Yo y mi desconfianza ante el plan que tenia lagunas a mi parecer.

-Vamos a ver como no se va a fijar en ti si eres todo un bombón, tienes la altura perfecta, unas curvas de escándalo, unas tetas firmes y grandes y un culo bien puesto, aparte de esa melena castaña rojiza que te llega por las cintura y esos ojos verdes que volverían loco a cualquiera.-Tal me describió Tomoyo que hizo que mis mejillas cogieran un color rojizo de la vergüenza.

-Solo tienes que saber sacarte partido, mañana ponte toda sexy, como tú sabes.-Me guiño un ojo Mei.

-Bueno chicas me voy a dormir, por hoy ya han sido suficientes emociones, mañana os veo a las 10:30 en cafetería y ya veo que hago con lo de Eriol.-Me despido de ellas mandándole un beso a Mei y dandole otro a Tommy.

Cuando mis amigas me devolvieron las buenas noches, me desconecte, mande a Tomoyo a su habitación y me fui a la cama, necesitaba dormir, había sido un día bástate largo y solo quería que acabara, mañana seria otro día.

A la mañana siguiente, me desperté temprano, a eso de las 7:00 para que me diera tiempo a desayunar un café bien cargado para terminar de despertarme y no aparecer por la facultad con cara de zombi ya que tenía que conquistar al bombón de Eriol Hiraguizawa siguiendo el plan de mis amigas.

Me vestí con un pantalón corto vaquero ajustado, una camiseta negra de tirantes con un corset que realzaba mis pechos ya que solo se me ajustaba desde la parte alta de la cadera hasta por debajo de mis pechos, a esto le añadí unos calcetines altos hasta los muslos y unas botas altas hasta las rodillas de color negros con tacón cuadrado.

Me alise el pelo y por esta vez me lo deje suelto, cayendo por mi espalda, me maquille usando tonos negros para los ojos y dejando mis labios al natural. De complementos me puse mi usual cascabel atado al cuello con un cordón ancho.

Cuando estuve lista, mire el reloj y vi que eran las 8 de la mañana, la hora justa para salir de casa y llegar a tiempo para pillarme un café en cafetería y echarme un cigarrito antes de entrar. Me puse mi cazadora de cuero negro, cogí mi mochila que hacía las veces de bolso y mi carpeta y me fui camino al coche.

Aparque en el parking de la facultad, justo al lado de las escaleras (normalmente siempre aparco ahí, me gusta ese sitio) y me fui directa a cafetería, esta vez por fuera de pabellón de informática puesto que iba fumando. Acabe el cigarro al llegar a la puerta de entrada del pabellón de comunes y entré directa a cafetería, me pedí un café calentito para llevar y me fui a la puerta del aula donde dábamos las clases teóricas de martes a jueves. Al llegar a la puerta eran ya las 8:20, así que ya estaba lleno de gente hablando tanto fuera de clase como ya sentados en sus sitios, busque con la mirada a Mei para ver donde se había sentado hoy y la encontré justo delante del sitio que ocupaban los tres susodichos que menos quería ver en esos momentos, puesto que aun estaba asimilando la locura de tener que seducir a Eriol, para según mis amigas acabar con mi GRAN PROBLEMA.

Cogí aire y cruce de manera decidida el aula en dirección al sitio que me había guardado Mei para mi, al ir pasando observe como varios compañeros no me quitaban la vista de encima y creo que eso puede ser debido a la ropa tan provocativa que llevaba ese día.

Cuando me senté y me quite la cazadora, y me coloque de tal manera que podía hablar cara a cara con Mei, por lo que ella me guiño un ojo e inclino su cabeza levemente en dirección al grupo de tres chicos que teníamos detrás, a los que al parecer no les había pasado desapercibido mi vestuario.

El profesor entró en clase y se colocó en la tarima que había justo debajo de las pizarras, nos tocaba programación. Me resultó bastante extraño que el insoportable de Li, aun no me haya soltado ningún comentario, ni haya intentado hacer algo para incordiarme como normalmente hacía, imagino que será porque está demasiado entretenido hablando con Eriol y Ryu de la sesión de sexo de ayer con la subnormal de Tahasi.

La clase acabo, siendo tan sumamente aburrida como siempre, así que decidi tomar el aire 5 minutos hasta el inicio de la siguiente clase, aprovechando que Li estaba distraído con una compañera, me gire para hablar con Eriol.

-Eriol, ¿vienes a fumar, me gustaría comentarte algo?.- Le sugerí que saliera conmigo aprovechando que el también fuma y ahora mismo fuera hay pocos alumnos, por lo que sería el mejor sitio para proponerle mi plan indecente. Él acepto, a lo que Mei que me había escuchado me dio un pequeño codazo imperceptible para él antes de yo levantarme de mi asiento, era su forma de darme ánimos.

Cuando ya estábamos fuera con nuestro cigarro en mano, decidí que era el momento para proponerle quedar y que así surgiera lo que yo estaba buscando, el problema era como decírselo sin parecer desesperada.

En el momento que ya tenía la frase perfecta e iba a abrir la boca para soltársela, como leyéndome el pensamiento, me propuso algo que jamás imaginaría que saliera de su boca.

-Sakura, ya sé que te parecerá extraño que yo te proponga esto, pero…¿Te apetece quedar esta tarde para dar una vuelta?.-Me quede atónita ante su propuesta, y lo único que se me ocurrió fue contestarle con un movimiento de cabeza afirmativo para indicarle que aceptaba.

En ese momento miró el reloj y me sugirió entrar a clase ya que la profesora de álgebra estaría al entrar, así que le seguí y tome asiento en mi sitio delante de él una vez dentro.

Al ver mi cara de impresión mi amiga Mei me pregunto qué había sucedido, que si el plan había salido según lo planeado, a lo que le contestó que a la siguiente hora cuando estuviéramos con Tommy se lo contaría a las dos, ella me miro con cara de desaprobación, ya que se moría de la curiosidad, pero acepto.

Al rato de haber empezado la clase, Eriol me toco en el hombro, lo que hizo que me girara y me entregó un papel, lo cogí con curiosidad y me di la vuelta para leerlo más tranquila y en una posición más cómoda que no fuera estar con medio cuerpo girado.

Mientras abría el papel para leer su contenido, pude escuchar detrás de mí como Li le preguntaba a Eriol que se traía conmigo, a lo que este de manera muy directa le contestó que no era asunto suyo.

¿Por qué le importaría tanto a Li lo que tuvieramos Eriol y yo?, era algo que me paso durante un segundo por la cabeza, hasta que le quite importancia pensando en lo que podía suceder con el bombón de Eriol esta tarde cuando quedáramos.

Terminé de abrir el papel y leí su mensaje: "Muñeca, esta tarde a las 18:30 te paso a recoger por tu casa.". Eriol sabía donde vivíamos Tommy y yo porque en alguna ocasión había llevado a Tommy a casa después de las clases de piano que tenían en bachillerato. Es lo que tiene que sean niños ricos.

Finalizada la clase, Mei y yo nos levantamos de nuestros asientos, ya que la asignatura siguiente la teníamos aprobada y nos fuimos camino a cafetería que estaba cerca de nuestra aula, donde nos esperaba Tomoyo en nuestra mesa de siempre con un café caliente encima.

Cuando nos sentamos ya después de haber pedido lo que para mí sería mi tercer café y para Mei su desayuno compuesto de café y tostadas, me dispuse a contarles a mis amigas lo que había sucedido con Eriol cuando salí a fumar. Antes de poder abrir la boca, Mei me hablo con un deje de impaciencia.

-Saku, nos vas a contar ya lo que paso con Eriol, o lo vas a dejar para cuando se casen.-Dijo con total ansiedad, será cotilla la tía.

-Que si pesada que eso iba a hacer antes de que no me dejaras abrir la boca.- Respondí ante su insistencia haciéndome la indignada, lo que hizo reír a Tomoyo.

-A ver os cuento, cuando salí a fumar con Eriol entre programación y álgebra, estaba dispuesta a preguntarle si le apetecía quedar esta tarde para dar una vuelta o subir a casa, pero justo cuando yo iba decírselo, se me adelanto y me lo propuso él. Lo cual me extraño porque no me esperaba que algo así se le ocurriera a Eriol, por lo que yo asentí y luego en clase me paso una nota que me decía que a las 18:30 me pasaba a recoger por casa.

-Sí pero eso no es todo, cuando Eriol le paso la nota a Saku, Li le pregunto a Eriol que se traía con ella, y este le dijo que no era asunto suyo, que raro, ¿Li teniendo curiosidad por algo referente a Sakura, que no sea para joderla?.- Dijo Mei sorprendiéndome ya que no sabía que ella lo había escuchado.

-¿Tú también lo has escuchado Mei?

-Pues claro Saku, lo tenía detrás de mí y precisamente bajo no lo ha dicho.-Desde luego como no caí en eso, esta situación me está atontando.

-Está claro que no es raro que Eriol te lo haya propuesto, eres una chica muy atractiva Saku, así que no es de extrañar que se haya fijado en ti. Eso nos facilita la situación para resolver tu GRAN PROBLEMA.-Desde luego que Tommy siempre sabía que decir en cada momento, era increíble la madurez que mostraba.

Acabándonos el desayuno y viendo que era hora de volver a clase, nos dirigimos al aula para continuar con nuestra jornada lectiva a la que aun le faltaban dos horas para acabar, las cuales transcurrieron con total normalidad salvo por el hecho de que Li, había desaparecido de clase junto con Eriol y Ryu por lo que ese día me había librado de nuestros ya más que habituales enfrentamientos, lo cual para mí era todo un alivio porque me así podía pensar más tranquila en como surgirían las cosas con Eriol esta tarde.

Al salir de clase me despedí de Mei y de Tomoyo que nos esperaba fuera del pabellón y después de desearme suerte y de que me hicieran jurar que les contaría todo lo que sucediera, esta noche por Skype me dirigí al coche para irme a casa. Tomoyo y Mei se quedarían a comer en la facultad porque ellas tenían clases de segundo por la tarde así que a pesar de vivir con Tomoyo, comía casi todos los días sola, así que lo más seguro que esta tarde invitara a Eriol a subir para estar mas cómodos y tranquilos, ya que Tommy salía tarde de la universidad.

Llegue a casa, solté todas las cosas en mi habitación como hacía todos los días nada más llegar, me puse ropa de estar por casa, los pantalones cortos que me había puesto el día anterior y una camiseta de tirantes, en casa aun hacía algo de calor, así que no pasaría frío. Me preparé algo rápido para comer, lave todos los cacharros y me tumbe en el sofá a ver la tele. Sin darme cuenta ante la comodidad de aquel objeto perteneciente al mobiliario donde me encontraba tumbada me quede dormida.

Me despertó el telefonillo del portal, miré el móvil para ver la hora y en mi cara se formo una expresión de horror al ver la hora, las 18:30, el que llamaba a mi portal era Eriol, está claro ahora sí que tendría que hacerle subir no podía dejarlo abajo, así que le abrí ambas puertas y espere en la entrada a que subiera.

Al poco tiempo ya lo tenía frente a mí, en mi puerta, no sé quien se quedo más sorprendido de los dos, si yo al verle tan sumamente sexy con una camisa negra con los botones de arriba desabrochados dejando al descubierto parte de su sensual pecho y unos vaqueros que marcaban bastante lo que viene a ser su zona masculina y para remate esas gafas que le hacían extremadamente sexy, o él al verme a mí con ese pijama tan ajustado y corto que dejaba poco a la imaginación.

Al ver la situación, él me sugirió el mejor de los planes que se podía dar ante tal situación, quedarnos en mi casa…