Capitulo dos

los días pasaron muy suaves, maestro cada mañana iba a su nuevo laboratorio encerrándose de vez en cuando hasta el anochecer saliendo dando bostezos muy grandes, maestra lo acompaño todo el tiempo llevándole de comer y demás, la pequeña jugaba en la playa junto a nosotros y como el maestro nos esforzábamos más en entrenar para ser más fuertes, sin embargo, una tarde mientras tomaba el sol mire a la policía llegar con un señor mayor, ambos fueron a la casa principal donde tocaron el timbre, el oficial miro a todos lados pero mi maestro salió de su laboratorio y camino hacia ellos

– hola profesor que pasa? – pregunto

– hola, solo buscamos algo que se perdió – contesto

maestro fue con el estrechando sus manos

– y que es? – Pregunto

– El estante con toda la información del caso, sabes que ahora que se terminó debo llevar todo a kanto – replico

– Bueno…creo que no entiendo por qué están aquí – dijo

– solo revisaremos tu casa, será rápido si quieres puedes vernos – repuso el profesor

– Está bien –

abrió y entraron los tres, desde la arena vigilaba la puerta. Paso media hora en silencio y mire al oficial

– no hay nada, también revisare la otra casa – dijo

– está bien – respondió el maestro

recuerdo que esa vez fue la primera vez que tuve mucho miedo y nervios, temblando y sin poder hacer algo quede quieto escuchando sus pesadas pisadas, entraron y maestra salió tomando a su hija de la mano, no tardo mucho y salieron los tres

– Está limpio – bramo el oficial

– espero que no te haya molestado, ahora debo ir con los otros y ver que sucedió – dijo el profesor

– No hay problema – contesto

– Me dio gusto verte de nuevo, hasta la otra –

volvieron a estrecharse las manos y solo se fueron de nuevo en la patrulla, respire tan frio que congele una parte de la arena

– ya se fueron? – pregunto el maestro

– Si – dijo su esposa

soltó un gran gemido

– No creo que pueda soportar otra visita – comento sonriendo

– y…y lo escondiste? – pregunto

coloco sus manos en su cintura mientras su respiración era agitada

– Donde me indicaste debajo del suelo – contesto

– que bien, me tomare unos minutos, estoy cansado por estar actuando – comento sentándose sobre la arena

– amor estas bien? – pregunto, la pequeña fue a sus brazos

– Sí, solo que es la primera vez que hago esto y continuo impresionado – dijo

– comprendo, puedo prepararte algo para calmarte si quieres – repuso la maestra

– no, solo quiero quedarme en el suelo – paso unos minutos más hasta que se incorporo

Volvió a su laboratorio poco ya que salió y cerró la puerta

– lo dejaremos por hoy, mañana hay que irnos al parque – dijo

la pequeña salto a sus brazos muy feliz

– Si – exclamaba

– bien, entonces me hare cargo de los boletos – añadió su esposa que igual estaba muy emocionada

– Excelente, lo mejor por el momento es relajarme aunque me asegurare de que en caso de que vuelvan no encuentren nada – dijo

se acomodó el cabello y cargo a la pequeña en brazos

– Ya que tengo la tarde libre por que no preparo un postre para todos – dijo el maestro y su esposa solo sonrió

– Si eso sería genial – asintió mientras iban a casa. Sonreí

– Por un momento quise atacarlos – comento froakie detrás de mí y salte aturdido

– si pero eso nos hubiera causado más problemas – repuso audino

– Es cierto, siquiera yo lo habría hecho – comento squirtle muy serio

– pero ya que fueron así que no hay de qué preocuparnos además ya saben que iremos al parque – dijo audino mientras miraba el cielo

– Ya estoy ansioso – dijo squirtle

– Bien me voy adelantando que quiero un buen lugar para el postre del maestro – fue adelante y cayo de espalda

– qué? – pregunto

audino y froakie solo se echaron a reír

– quien deja hielo en la arena? – Bramo squirtle que se puso rojo

– Así que has conseguido un nuevo ataque – dijo audino que no paraba de reírse

– Me largo – bramo yéndose rápido, parecía muy avergonzado y era por mi culpa

– No te preocupes después de que coma se calmara – dijo audino apaciguando la culpa dentro de mí, sin más por hacer caminamos al interior de la casa

Squirtle acompaño al maestro en la cocina mientras este mezclaba harina y huevos en tanto miraba la tv con la maestra, la pequeña estaba animada pero audino tenía la vista en el infinito

– te pasa algo? – pregunte, solo un suspiro y volteo a mí

– No, solo pensaba que ya tiene tiempo que estuve en aquel lugar – respondió, con un tono triste y con una presencia distante hable

– y dónde fue? – pregunte

agacho la vista

– fue hace cinco años en casa de mi primer entrenadora…bueno fueron mis últimos días ahí – respondió

– entonces no eres de aquí? – pregunte

– no, antes vivía lejos de aquí, no recuerdo el nombre de la ciudad pero muy grande – contesto

– no fue el mejor tiempo para mí, siempre me maltrataban y no me daban de comer así que me las arreglaba – agrego

– entiendo, y recuerdas a tu primera entrenadora? – pregunte

– Poco, sé que era alta y siempre salía de fiesta – replico, sonaba muy mal, no obstante, continuaba teniendo curiosidad

– y como llegaste aquí? – en la cara de audino se dibujó una sonrisa y me relato lo sucedido

Fue en una tarde mientras audino buscaba comida en un basurero, según ella era el mejor que había encontrado ya que la comida solo tenía horas de tirada lo que la hacía más fresca a comparación de los otros donde en ocasiones estaba podrida, estando ocupada escucho pasos detrás de ella y por reacción se ocultó pensando que era su entrenadora que ya antes le había regañado, sin embargo, eran ellos que le hablaron

– estas perdida? – preguntaron

audino con temor los miraba desde atrás de la basura

– tienes entrenador? – pregunto el maestro

para ese tiempo llevaban consigo a la pequeña en brazos, fue la primera vez que miraba tanta amabilidad en una persona que tenía un tono de voz tranquilo y suave, le tenía miedo y quería irse pero no logro moverse ya que se había paralizado, sin poder huir miro al maestro sacar una caja de una bolsa que reconoció enseguida, era pan comprado en un local muy bueno el cual su entrenadora solía visitar del diario comprando una igual y la llevaba a casa solo que a ella no le daba ninguna pieza

– quieres un poco? – pregunto enseñándole el interior con los panes

– come – acomodo la caja en el suelo y se apartó regresando con su esposa quien estaba en silencio con una mirada muy tierna, audino tenía miedo pero el hambre era más grande así que no lo pensó dos veces y se arrojó comiendo todo. Cuando solo quedaban pequeñas migajas se recostó con la barriga llena, era la primera vez que ella se sentía muy satisfecha

– te gustaron? – pregunto el maestro, audino asintió adormilada y con una sonrisa

– entonces tienes entrenador? – pregunto, sin miedo asintió

– entonces por que estas aquí? – pregunto, audino lo miro un momento y se alejó rápidamente

Había escapado de ahí sin saber que el maestro la había seguido de cerca hasta su casa. Audino para salir a buscar comida sola escaparse por la ventana así que por la misma volvió a entrar, no obstante, su entrenadora había llegado antes de lo normal y resulto que encontrándola la golpeó fuertemente dejándola en el suelo, audino quiso devolver el golpe pero se contuvo y cuando no soporto más los golpes salió corriendo sin una dirección solo chocando con el maestro quien la miro muy entristecido

– oye ven acá – dijo su entrenadora

– No mereces ni un poco a audino – respondió el maestro que la cubrió

– quién eres? – pregunto la entrenadora

– solo alguien que se preocupa por los pokemon, ya había visto a audino mucho tiempo pensé que estaba abandonado pero ahora me doy cuenta – respondió, la entrenadora solo se aproximó apuntando con el dedo

– A usted no le interesa así que vallase – dijo

– me iré pero con audino, estará mucho mejor sin ti – replico el maestro

– No me importa – la entrenadora saco su pokeball

– deja que ella escoja, al menos dale la oportunidad de que decida – dijo el maestro, audino aturdida miro al maestro quien continuaba protegiéndola y estar muy serio, se sentía muy segura en ese momento

– No, es mi pokemon así que puedo hacer lo que quiera con ella – apunto la pokeball a audino

– Audino elige si quieres estar con ella o ser libre, te aseguro que estarás mejor lejos – dijo tocando su cabeza

audino lo miro y también a su entrenadora. La pokeball le apuntaba, audino se encontraba indecisa porque no tenía lugar al que ir pero el maestro tenía razón que todo sería mejor lejos así que con valor fue y arrebato la pokeball de sus manos

– audino! Regrésamela! – bramo la entrenadora quien la miro enfurecida, audino no tardo en temblar pero la tomo con fuerza y la rompió sobre el concreto dejándola en simple basura

– Maldita – dijo la entrenadora con la intención de querer golpearla pero el maestro detuvo su mano

– ya déjala, hizo su elección! – exclamo el maestro mientras audino lo quedo mirando, no sabía que hacer así que solo corrió a unos arbusto abandonando su vieja vida

Llego al bosque donde estuvo unas horas pero no sabía cómo sobreviviría porque en toda su vida la paso dentro de la ciudad pero no se rindió y permaneció de manera salvaje un par de días pero su vieja costumbre la hizo retornar al basurero donde busco comida, sin embargo, volvió a escuchar su nombre y volteo mirando al maestro que de nuevo iba acompañado por su esposa

– Hola – dijo, lo miro bastante animada pero se hizo un nudo en su garganta

– siento haberte apartado de tu entrenadora pero no podía dejar que te siguiera maltratado – dijo, audino solo negó con la cabeza

– Se ve que tienes hambre, espera –

de nuevo volvió a sacar algo de su mochila que resultó ser un recipiente

– Yo se lo daré – dijo su esposa que se aproximó dejándole ver una tarta

– mi esposo lo hizo, a mí me gusta mucho espero que a ti también –

audino se aproximó porque olía bien y tomo un trozo comiéndoselo y quedo fascinada por lo que lo devoro casi de inmediato y cuando lo termino no logro contener la lágrimas y comenzó a llorar por que no asimilaba bien el cariño de las personas

– eh…estas bien? – pregunto la esposa del maestro que se preocupó, audino se cubría y solo asintió

– Si…si tienes hambre ven con nosotros, aún nos queda mucha tarta – dijo la esposa

– No está muy lejos donde nos quedamos – añadió, audin0 asintió limpiándose las lágrimas y volvió a asentir con la cabeza

– Bien, síguenos – dijo, el maestro llevaba a la pequeña en brazos, ella fue detrás mirándolos

Cruzo más allá de donde había ido alguna vez y llego al frente de una casa, ambos fueron a la puerta y abrieron pasando pero audino quedo en el pórtico observando el interior

– Vamos pasa – dijo la esposa del maestro que llevo a la pequeña a otra habitación

– Anda – dijo de nuevo, temerosa dio unos pasos al interior

– Salimos por que llevábamos tarta a un amigo nuestro pero no estaba – comento la esposa

– y bueno te encontramos…si quieres come en la mesa – dijo, fue hacia el horno y saco la tarta cortándola y sirviéndola en un plato, audino continuaba lejos

– Ven – dijo

– pero si quieres te lo puedo llevar – agrego la esposa, audino negó y subió a la silla, miro por un largo tiempo la tarta

– no te gusto? Tengo algunas bayas frescas – dijo la esposa que se sentó al otro lado de la mesa, volvió a negar con la cabeza comiendo lento y soltó el llanto

– te duele algo?...eh…espérame un momento – bramo la esposa del maestro que salió rápido, se volvió a llenar de tarta mirando a ambos llegar

– estas lastimada? – pregunto el maestro que llevaba un botiquín y audino solo negó, ella deseaba poder hablar como ellos y agradecerles por todo pero quedo en silencio

– y tienes donde quedarte? – pregunto el maestro que la observo pero volvió a negar

– comprendo, mi esposa me comento que podrías quedarte si quieres un tiempo, al menos hasta que encuentres un buen lugar o un entrenador – dijo

acepto con una sonrisa sin saber que sucedería

El paso de los días fueron muy intranquilos porque tenía la costumbre de buscar comida en la basura a lo que ambos trataron de ayudar, la llevaron muchas veces al centro pokemon donde le dieron mucho cuidado y al paso de un tiempo tenía la salud que había perdido hacía tiempo, para cuando se dio cuenta audino ya era parte de una familia y en esa tarde tomo una pokeball vacía que pertenecía al maestro aceptando estar con ellos

Audino sonreía mucho al hablar y suspirar, me contagio esa alegría

– La pequeña ha crecido mucho – comento

la niña estaba en las piernas de su madre y ambas estaban muy animada con la película como lo estaba azumarill y froakie, pasamos una hora más ahí hasta que el maestro hablo

– En unos momentos estará listo – dijo sentándose y abrazando a su esposa

– Hice uno extra, por si alguien quiere repetir – añadió

– Que bien – bramo su esposa

squirtle solo sonreía mientras las ansias se le desbordaban

– Como quisiera tener una habilidad de fuego, así apresuraría el horno – dijo squirtle

– Calma, no falta mucho – respondió azumarill que no apartaba la vista del televisor

– Además sabrá mejor si sabes esperar – agrego

squirtle volteo repetidamente con la vista en la puerta de la cocina, me acomode mejor y disfrute de la película donde un héroe vencía muchas dificultades por llegar a su meta

Paso una hora más y se escuchó un tintineo al que mi maestro se levantó y corrió rápido a la cocina siendo seguido por squirtle, escuche un golpe seco y mire con atención

– está todo bien? – pregunto la maestra

– Si…estaba un poco caliente – replico

– pero no te quemaste? – pregunto

– No, solo muy caliente que paso el guante – contesto

– no te preocupes estoy bien – añadió

no tardo mucho y volvió con nosotros seguido de squirtle

– ya se están enfriando, supongo que estarán listas para la cena – dijo

mi compañeros levantaron el olfato y les imite quedando muy extasiado por lo bien que olía que babee, con la vista levantada note que vulpix o sus colas se movían mucho lo que demostraba sus ánimos al igual que nosotros pero no lo hacía ver

termino la primera película y prosiguió otra a la cual en la mitad se levantaron ambos dejando a la pequeña – haremos la cena, mira la tv mientras tanto y cuando te llamemos lávate las manos – dijeron, la pequeña asintió, vulpix y squirtle fueron detrás, el tiempo juntos pasaba volando y ante la tranquilidad no importaba mucho lo que sucedía afuera

No tardo mucho tiempo

– vengan a comer! – grito la maestra y juntos fuimos a la cocina

Con cada quien en su lugar nos fueron sirviendo, la cena de esa noche fue una sopa de verduras una muy rica por cierto y también unas bayas asadas de acompañamiento y al acabar recogieron los platos

– coman despacio no quiero que se ahoguen – comento el maestro que tomo una tarta cortándola

– Espero que les guste – dijo su esposa que nos repartió el postre, los ojos de todos se iluminaron y con prisa tomaron el primer bocado sonriendo

– Que rico – bramo audino

– ya tiene tiempo que la comí pero me sigue sabiendo bien – comento squirtle

– Tranquilos aún queda mucho – dijo la maestra, era un trozo de tarta que olía muy bien, en el interior podía ver manzanas y plátano, el dorado color de los bordes me abrió el apetito nuevamente y comí

Al concluir la cena me hallaba muy lleno sin ganas de moverme no un milímetro, entre mi respiración lenta sueño invadió mi cuerpo y no era el único ya que azumarill dormía profundamente, audino cabeceaba mientras sus ojos se cerraban y abrían contantemente lento – chicos ya es hora de dormir – dijo el maestro

– Papa ya están dormidos – respondió la pequeña que nos miraba

– es cierto…creo que los cargare – dijo con una sonrisa

– enserio? No te vas a lastimar? – pregunto su esposa que se miró preocupada

– Si los aguanto, bueno si me acomodo bien no tendré problemas – dijo, estiro sus brazos tomo en brazos a froakie y a squirtle

– déjame ayudarte – dijo, ella levanto a azumarill y salieron de la cocina mientras la pequeña fue por vulpix quien igual dormía, por un segundo supuse que se despertaría y la atacaría pero el cansancio era más y salieron juntas

El maestro llego con su esposa, se inclinó hacia mí

– quieres que te lleve a tu cama? – pregunto, mis pensamientos y reacciones eran lentas por lo que moví la cabeza de arriba hacia abajo

– bien…si puedes con ella? – Pregunto

– eh, si solo espérame un poco – contesto mientras pujaba, el maestro me llevo a un nido de paja donde me dejo con cuidado

– buenas noches que descansen – dijo, cedi ante la comodidad

Al día siguiente desperté a causa de un fuerte sonido y ande a la puerta rápidamente y seguí por el pasillo hasta la sala donde el maestro ya estaba en pijama soltando bostezos grandes, si dirigió a la cocina, por una ventana pasaban los rayos del sol con fuerza, con las energías repuestas me estire quitándome el sueño, me pose en los rayos del sol calentándome levemente oyendo a mis otros compañeros

– Buenos días – dijo audino con pasos lentos y aun adormilada

– buenos días – respondí, salió de la casa un momento, el día anterior después del almuerzo me hice cargo de los troncos y de unas rocas que acomode en el muelle, se podría decir que se día era libre de labores pero muy aburrido sin tener nada, froakie llego un poco después y saludo dirigiéndose al jardín trasero, después squirtle que fue con froakie y al final vulpix quien corrió por las escaleras

– Buenos días – salude y ella me miro un momento

– B…buenos días – respondió

– y la maestra ya se despertó? – pregunte

– Fue la primera – respondió entrando a la cocina, ya caliente por el sol fui a la cocina donde me encontré al maestro sentado leyendo mientras bebía café y la maestra acomodaba una canasta

– crees que con esto sea suficiente? – pregunto tocando su mejilla

– Tal vez – respondió el maestro

– Pero también comeremos golosinas dentro, supongo que será suficiente – dijo cerrando la canasta

– ya se habrá despertado? – Pregunto el maestro

– Tal vez se cansó mucho – respondió la maestra

– Puede que sí, iré a ver – dijo levantándose de la silla, la maestra preparo algo más en la estufa

Sali un momento fuera a ver cómo les iba a los dos en el patio trasero, froakie cortaba el césped con su espada de agua mientras azumarill regaba las flores y las bayas

– ya está el desayuno vengan! – exclamo la maestra desde la ventana y entramos

Dos horas más tarde ya todos estaban preparados y con las cosas ya dentro del auto partimos rumbo al parque de diversiones, el maestro y su esposa se hicieron cargo de cerrar todo para que nadie quisiera entrar a buscar y robar, salimos a la carretera y con el viento chocando en mi cara observe los arboles lejanos, en esa ocasión leí los carteles en la carretera que anunciaban restaurants unos que otra posada pero después de largo trayecto llegamos a la ciudad donde habían muchos pokemon paseando acompañando a sus entrenadores, habían muchos locales de comida que se veía deliciosa y los edificios se levantaban hacia lo más alto siendo iluminados por el sol donde sus cristales brillaban

– y cuando llegaremos? – pregunto azumarill

– no tengo idea, es la primera vez que vengo – respondió

– oh, bueno lo mejor es no apartarnos – repuso muy serio

– Si – dijo audino

– Nunca había visto la ciudad pero me parece grandiosa – dijo froakie

el sol ya estaba en lo más alto del cielo

– Algo – repuso audino mirando con tristeza las calles

El recorrido llego a su fin cuando llegamos a un estacionamiento y el maestro bajo del coche

– Bien, ya llegamos – dijo abriendo la puerta detrás

bajamos y estire mi cuerpo

– caminaremos un poco hasta la entrada y cuando lleguemos fórmense en la fila para que no haya problemas – agrego

la pequeña iba de la mano de la maestra, cuando el cargo con la canasta y camino le seguimos, por el estacionamiento mire demasiados autos de muchos tamaños y gente en la misma dirección, desde esa distancia podía oír los gritos y el metal de los juegos en movimiento, un exceso del ánimo de los demás invadió mi cuerpo y anduve con más energía

Llegamos a la entrada donde había una cola pequeña y con las instrucciones del maestro fuimos accediendo al parque, con todos dentro nos detuvimos en un mapa grande donde logre leer el nombre de muchos juegos y de la tienda de recuerdos

– y a donde iremos primero? – pregunto el maestro que se tocó la nuca, la maestra levanto a la pequeña

– y a dónde? – pregunto

sin tardar la pequeña apunto con su dedo a un carrusel

– Bien…creo que si cortamos camino en el puesto de helados llegaremos rápido – dijo con un tono de estratega

– Entonces vamos – repuso su esposa que fue con la pequeña de la mano

observe todo en el transcurso todavía recuerdo el olor del algodón de azúcar que salía volando de las máquinas y era atrapado por niños y pokemon. Pasamos por el puesto de helado y cerca ya estaba el carrusel al cual la pequeña corrió rápidamente, vulpix se mantenía muy cerca de ellas mientras se miraba muy alerta ante todos– nos formamos unos momentos

– No tengan miedo – comento el maestro y solo asentí

avance de lugar unas veces y nos tocó subir

– bien, déjame ayudarte – dijo el maestro que me cargo y me coloco en un asiento donde me sujete bien

cuando mis compañeros y la pequeña ya estábamos arriba el juego inicio, con el movimiento que me sorprendió me aferre pero me gusto ver el paisaje moverse y mi maestro saludaba correspondiendo de igual manera, ese recuerdo es de los mejores tan divertido que siempre atesoro

Nos montamos en otras atracciones hasta el almuerzo que tomamos en una mesa en la zona de recreo no muy lejos de los puestos de comida, la maestra saco emparedados y nos dio uno a cada quien dejando un platón lleno para nosotros y también nos sirvió te de hiervas, la pequeña estaba llena de energía

– Nos queda bastante tiempo así que hay que escoger el siguiente – dijo el maestro que leía algo en su reloj con mucha seriedad

– pasa algo? – pregunto su esposa

el cambio de humor rápido

– no, solo algo…y saben a dónde ir? – pregunto de nuevo

– vamos a los autos chocones – respondió la pequeña

– entonces hay que ir cuando acabemos de descansar – repuso

me tome mi tiempo para comer cada bocado ya que con la adrenalina que debía volver a sentir necesitaría muchas más energía. el maestro continuo serio mirando su reloj leyendo algo y su esposa lo noto igual así que ambos se alejaron cerca de un árbol donde charlaron, desde esa distancia podía ver que él seguía preocupado pero su esposa lo calmo con un abrazo y sus ánimos volvieron, su trabajo se volvía más oscuro y lo que encontraba no era nada alentador

Pasaron unos pocos minutos y volvieron, de vuelta junta proseguimos el descanso

Con el sol rumbo a esconderse ya íbamos al último juegos que era la rueda de la fortuna algo más calmada que la montaña rusa a la montamos dos veces y ambas me parecieron demasiado agitadas .dentro de la cabina iba azumarill y froakie, nos elevamos y desde esa altura podía ver las montañas escarchadas pero muy lejanas y lo más cercano era el centro pokemon, azumarill y froakie pegaban la cara en el cristal estando muy emocionados

– Desde aquí se ve el auto – dijo froakie

– Mira por allá está el mar – dijo azumarill apuntando

– es cierto, pero un poco solo el brillo del agua – repuso froakie

– de todos modos se ve – dijo convencido azumarill

Desde esa cima se podía sentir una gran paz y silencio

Al concluir bajamos y con los anuncios de que el parque cerraría nos apuramos a salir, pasamos por los torniquetes y esperamos reunirnos ya que el maestro y la pequeña habían ido a la tienda de recuerdos, estábamos cerca de un pequeño jardín esperando y por curiosidad olí las flores, eran bastante ligeras en aroma

– Disculpen la tardanza – dijo el maestro que llevaba un peluche grande cargando mientras la pequeña corría

– perdón, me distraje con un cartel – añadió

– Bien, ya que estamos juntos es hora de irnos – dijo su esposa y el maestro solo asintió

Volvimos al auto pero antes de entrar el maestro nos detuvo

– Bien, tengan cada uno –

en su mano tenían pequeños brazaletes que nos fue colocando, me lo puso en el cuello

– Si les molesta quítenselo – comento pero ninguno pareció irritado

– son un pequeño recuerdo, tal vez vengamos de nuevo – dijo con una sonrisa mientras iba con su esposa a quien le dio uno muy diferente, los ojos de ella se iluminaron y salto sobre el abrazándolo, eran muy raros los humanos

Volvimos ya en la noche, todo estaba muy oscuro, no obstante, los faros del auto sirvieron de mucho para guiarnos a la entrada donde el maestro entro y encendió todo, ya con el paso visible entramos y me acomode en la sala con mucho sueño

– Que viaje – comento el maestro que se sentó un momento en el sillón dejando caer su peso

– Sí, voy a tomar un baño – dijo su esposa que fue a la cocina a dejar la canasta mientras llevaba otro anillo en su mano

– oye…te amo – dijo el maestro y ambos se sonrojaron

– cuando me bañe hare la cena… – dijo nerviosamente y se retiró mientras el maestro solo se cubrió la cara un momento pero se levantó y salió un momento, a la pequeña no le parecía importarle mucho ya que miraba la tv abrazando su nuevo peluche, cada uno fue a su lugar descansando, las fuertes emociones drenaban mucha energía

tome una siesta para poder reponerme un poco y al menos llegar a un buen lugar donde pasar la noche, sin embargo, desperté cuando escuche mi nombre

– Ya ven a cenar – dijo la pequeña se inclinó hacia mí y con un largo bostezo fui a la cocina, tenía mi plato listo y comí mirando que el maestro estaba atento a su esposa con quien juntaba sus manos

– se me olvido avisarte…mañana vendrá la profesora – dijo el maestro

– enserio?...ya tiene tiempo que vino pero no descubrirá lo que tienes? – pregunto

– bueno ella lo sabe es con quien sigo la investigación – respondió

– entonces por qué vendrá? – pregunto

– Ella descubrió algo y quiere que juntemos el avance para ver si hallamos algo – respondió

– Que bien…estaré contigo por si necesitas algo como tu asistente – dijo

la maestra parecía algo diferentes con un tono muy confiado

– excelente, y….qué tal si la siguiente semana tenemos el aniversario? Siento que haya coincidido con el parque – dijo mirándola

– Seguro, estuvo bien que hayamos salido juntos – replico pero el maestro se miró más nervioso