Capitulo 2 Más Sorpresas
Haku, tigresa y shang llegaron rápidamente hacia la habitación de víbora.
-¡Víbora! ¿Estás bien?- Preguntó tigresa posando una oreja en la puerta. Al no escuchar a su amiga empezaron a preocuparse.
-¡Víbora!- Gritó haku y de una patada derribó la puerta. Al entrar víbora lloraba y estaba enroscada entre las mantas.
-Víbora… ¿estás bien?- Tigresa se acercó hacia su amiga. Víbora se sobresaltó haciendo asustar a los demás.
-Tigresa… - Víbora se enroscó en el cuerpo de tigresa. Tigresa, por instinto, la abrazó.
-Tengo miedo… - Víbora lloraba sobre el hombro de su amiga.
-Tranquila…ya pasó todo…- Tigresa la miró a los ojos.
-¿Fue una pesadilla?- Víbora solo asintió con la cabeza. Haku se acercó hasta la cama y se sentó.
-Tranquila… solo fue un mal sueño- Haku acarició su espalda. Víbora pudo sentir el calor de la mano de haku. Por alguna extraña razón, el miedo se le iba apagando de a poco hasta que al final se serenó. Víbora miró extrañada a haku.
-¿Víbora? ¿Pasa algo?- Haku la miró confundido.
-Ya no tengo miedo… - Dijo algo sorprendida. –Gracias- Víbora sonrió.
-No es nada- Haku le devolvió la sonrisa. En eso, víbora dirigió su mirada hacia shang que se encontraba en la puerta. Su expresión se tornó a una enojada.
-¡¿Qué hace el aquí?!- Preguntó enfadada. Shang la miró confundida.
-Tranquila… no es malo…estaba bajo el poder de Kimaira…lo que nos hizo no fue su culpa- Víbora miró confundida a haku.
-¿Estaba bajo su poder?- Preguntó. Haku asintió.
-Lo…lo lamento…no quise herirlos nunca…no sabía lo que hacía- Se excusó shang.
Víbora miró a shang extrañada. Pero pudo darse cuenta de una cosa, cuando lo vieron por primera vez, sus ojos eran purpuras. Pero ahora eran de un color zafiro brillante.
-Tienen razón- Tigresa y haku sonrieron.
-Oigan… ¿y los demás?- Preguntó Víbora.
-Deben estar durmiendo…- Dijo haku.
-Ya veo…- Víbora se levantó de su cama.
-¿Adónde vas?- Preguntó tigresa.
-Tengo que ir al baño- Dicho esto, Víbora salió de la habitación pero no precisamente se dirigía hacia el baño. Llegó hasta la puerta de una de las habitaciones y la abrió lentamente.
Se arrastró lentamente hasta llegar a la cama donde se encontraba…
-Grulla- Suspiró Víbora preocupada. Su amigo estaba recostado sobre la cama con sus ojos totalmente cerrados. Su ala izquierda estaba vendada al igual que su cabeza. Víbora reptó hasta quedar a su lado. Miró su rostro. Su expresión serena cuando dormía realmente le fascinaba y la llenaba de ternura. Posó su cabeza lentamente bajo el pico de grulla.
Grulla empezó a moverse lentamente al mismo tiempo que abría los ojos. Víbora miró a su amigo reaccionar y eso la llenó de alegría.
-Mhhh… ¿Víbora?- Preguntó algo confundido.
-Si…soy yo- A víbora la invadió la felicidad al ver que grulla estaba sano y salvo.
-Do… ¿dónde estamos?- Preguntó grulla mirando lentamente hacia todos lados.
-De vuelta en la mansión de haku-
-Pero… ¿Cómo?...- Preguntó confundido.
-No preguntes…yo tampoco se…- Víbora bajó su mirada que no pasó por desapercibida por grulla.
-¿Estas…bien?- Preguntó grulla algo tímido.
-¿Eh?...si…no es nada…- Víbora agachó mas la cabeza.
-Vamos…dime…- A duras penas, grulla posó su ala sana bajo la cabeza de víbora. Víbora alzó su mirada para hacer contacto con los ojos de grulla que lo miraban algo preocupado.
-Vamos…di…. ¡Mhh!- A grulla no le dio tiempo de reaccionar que víbora lo estaba besando. Aquel contacto…esa tierna caricia entre ellos…grulla abrazó a víbora con su ala sana. Eran totalmente inseparables, el uno para el otro. Ninguno quería separarse pero en algún momento tendrían que hacerlo pero no sin antes quedarse unidos aun por un pequeño hilo de saliva.
-¿Qué fue eso?- Preguntó grulla con los ojos cerrados y una sonrisa. Sus mejillas estaban sonrosadas.
-Grulla…- Decía víbora con la respiración entrecortada. –Es muy difícil explicarte lo que me haces sentir cada vez que estoy contigo…cada vez que estas cerca…es muy difícil…en serio…- Víbora lentamente se enroscó en el cuerpo de grulla y posó su cabeza bajo su pico. Grulla se sentía más feliz que nunca. Nunca pensó que víbora daría el primer paso, el estaba completamente enamorado de ella pero nunca se animo a decirle lo que siente por miedo a que ella se riera o que sus sentimientos no sean correspondidos.
-Víbora…tengo que confesarte algo…- Habló grulla tímidamente.
-¿Si?- Pero víbora fue interrumpida por otro beso de grulla.
-Tú… me gustas… y mucho- Grulla la abrazó. Víbora sonrió. –Nunca tuve el atrevimiento de decirte lo que sentía por miedo a que me rechazaras…- Grulla bajó la cabeza un poco triste.
-¿En serio?...bueno…debo confesarte de que yo…también me gustas…pero nunca tuve valor de decírtelo…pero ahora…- Víbora fijó su mirada a los ojos de grulla y viceversa.
-Nada nos podrá separar…- Hablaron ambos al unísono. Ambos rieron y se abrazaron nuevamente perdiéndose en el tiempo. Nada más importaba, solo ellos y su amor.
-¿Por qué tarda tanto?- Preguntó haku ya impaciente.
-Se está tardando demasiado…- Dijo tigresa cruzada de brazos.
-Creo que lo mejor será ir a buscarla ¿no creen?- Preguntó shang.
-Tienes razón…vengan…vamos a buscarla- Dicho esto, haku salió de la habitación seguido por tigresa y shang. Llegaron hasta donde supuestamente se encontraba el baño.
-¿Víbora? ¿Estás ahí?- Preguntó tigresa golpeando la puerta. No hubo respuesta por lo que decidieron abrir la puerta. No había nadie.
-¿Dónde se metió?- Preguntó tigresa confusa. En eso, haku recordó algo que había visto ayer en la gasolinera.
-Mhhh…creo que ya sé donde puede estar- Haku sonrió.
-¿En serió?- Preguntó shang.
-Si…Síganme- Haku emprendió marcha hacia las habitaciones. Llegaron hasta la habitación dé grulla.
-Shhh…- Haku los silenció. Posó su mano lentamente sobre la manija de la puerta. Lentamente impulsó la puerta hacia adelante. Una vez abierta la puerta, los 3 se sorprendieron al ver tan enternecedora escena.
-Eres muy lindo- Decía víbora en un todo seductor.
-No tú lo eres mas- Dijo grulla mientras acariciaba su cabeza.
-Umhhh…- Grulla y víbora voltearon rápidamente hacia la puerta y pudieron ver a haku, shang y tigresa sonriéndoles. Ambos ocultaron sus rostros rojos de la vergüenza.
-Qué bonito- Haku soltó una risita. –Lo lamento chicos…ya nos vamos-
-Pero…- Dijo shang.
-Nada, nada vámonos- Haku se marchó de la habitación llevándose consigo a shang y a tigresa.
-Sabia que podrías- Pensaba tigresa con una sonrisa ante el logro de su amiga.
-Bueno…eso fue incomodo…- Decía grulla frotándose la nuca.
-Eso creo…pero…- Víbora besó nuevamente a grulla. –No importa…mientras estemos juntos…- Víbora y grulla sonrieron. En eso, grulla se percató de algo.
-Oye, ¿ese no era el tigre que nos atacó en el valle?-
-Sí…es el…-
-Pero…creí que era maligno…- Grulla estaba confundido.
-Déjame explicarte que sucedió-
Mientras tanto Tigresa, haku y shang habían salido hacia el jardín. La vista que tuvieron no fue muy linda que digamos, las flores marchitadas y grises, arboles sin hojas, el cielo gris, pareciera que aquel jardín perdió la vida.
-Es una lástima…era un jardín hermoso…- Tigresa miraba hacia todos lados recordando con nostalgia aquel precioso jardín.
-Sí…- Haku se arrodilló en la hierba gris. Posó sus manos en el suelo y luego miró al cielo.
Por alguna extraña razón, unas pequeñas luces verdes emanaron de la tierra y empezaron a rodear las manos de haku.
-¿Haku?... ¿Qué sucede?...- Preguntó shang extrañado. Haku miró sus manos y se sorprendió al ver las pequeñas luces. Esas pequeñas luces verdes empezaron a esparcirse por todo el jardín, rodeando arboles, flores y arbustos que se encontraban allí.
Los 3 se sorprendieron al ver lo que sucedía, el jardín volvía a la vida. Las pequeñas luces se elevaron hasta el cielo hasta que se perdieron entre las nubes grises. Shang, haku y tigresa observaron expectantes el cielo en espera de que ocurriera algo. En eso, las nubes empezaron a disiparse y dejaron paso a los rayos de sol. El cielo volvía a tener su azul brillante y la naturaleza volvió a la vida.
-Wow…- Suspiró shang. Los tres quedaron maravillados ante lo acontecido.
-¿Pero…como?...- Balbuceó tigresa. En eso, haku miró las palmas de su mano, no había rastro de daño alguno. Quedó totalmente confundido hasta que una idea se pasó por su mente.
-¿Yi?- Haku sonrió. En eso, Yi se materializó en forma de esfera blanca para después tomar su forma original.
-Fui yo- Yiron se mostró feliz al haber recuperado la naturaleza pero a su vez estaba demasiado dolido por la muerte de su amigo.
-Oye… ¿estás bien?...- Haku se acercó hasta él y posó su mano sobre el hombro de Yiron. Haku pudo notar de inmediato lo dolido que estaba su amigo.
-Lamento mucho lo de rayhook…se que era muy importante para ti- Yi suspiró.
-¿Por qué no pude ayudarlo?- Yi bajó la cabeza. Unas lágrimas resbalaron de sus ojos cayendo en el suave césped. Tigresa se acercó hasta Yi y posó su pata cuidadosamente en su hombro.
Shang miraba asombrado a aquel ser. Nunca había apreciado nada igual antes. Aquel ser alado y ataviado con túnica blanca era algo muy nuevo para él.
-Ha… ¿haku?- Tigresa y haku voltearon para ver a shang que permanecía con su expresión de sorpresa. Yi volteó la cabeza lentamente hasta que la mirada de él y la de shang se cruzaron. Shang se asustó mientras que Yi solo suspiró.
-Veo que estás vivo…- Suspiró Yiron.
-¿Qué?… ¿pero…como…?- Balbuceó shang.
-¿Te conozco?-
-S…si-
-Tus padres murieron a manos de Kimaira ¿verdad?- Shang se sorprendió ante lo dicho por Yiron y solo asintió con la cabeza.
-¿Cómo…como lo sabes?- Preguntó shang atemorizado.
-Es verdad… ¿Cómo sabes eso?- Preguntó haku. Yi suspiró. Era la hora de contarles un pasado oscuro y siniestro.
-Sé que esto sonará raro…pero puedo ver lo que Kimaira puede hacer…nuestras mentes están conectadas- Todos abrieron los ojos sorprendidos.
-¿Sus mentes están conectadas?- Preguntó tigresa.
-Sí…ella fue quien mató a mis padres…pero por una extraña razón no pudo conmigo-
-Pero… ¿Cómo sobreviviste?- Preguntó haku.
-No lo sé…hasta hoy nunca supe que pasó aquella noche…solo tengo un "recuerdo" por así decirlo- Yiron enseñó su brazo. En él había una especie de corte en forma de X de color negro pero con la diferencia de que una de las líneas estaba formada por un rayo.
-Cuando mató a mis padres, ella estaba en el apogeo de su poder…nadie pudo detenerla…hasta que solo quedamos ella y yo. Como les dije antes, ella intentó matarme en el primer intento pero algo extraño pasó…no podía tocarme…y en su último intento…perdió todo su poder y desapareció como si nada…- Yi miraba el suelo recordando su triste infancia.
Haku, tigresa y shang se miraban sorprendidos. No sabían de aquel pasado terrible que tuvo Yiron.
-Pero ahora…está regresando…su poder va en aumento poco a poco…y la pero parte es que…- Yi hizo una pausa.
-¿Es que?- Preguntó haku.
Yi suspiró. –Se alimenta de las almas que va capturando- Ante esto, todos abrieron los ojos desmesuradamente.
-Po…- Suspiró tigresa.
-Liang…- Shang comenzó a lagrimear de a poco.
Haku apretó los puños del coraje. –Maldita…- Susurró.
-Tienen que ayudarme a detenerle y acabar de una vez por todas con esta locura…- Dijo Yi mirando a los tres.
-Por supuesto- Dijo haku en un tono serio y mirándolo a los ojos.
-¿Puedo contar con ustedes?-
-¡Por supuesto!- Exclamó haku.
-¡Y también conmigo!- Exclamó tigresa. En eso, los 3 voltearon para ver a shang. Su mirada se perdía en el suelo y algunas lágrimas brotaron de sus ojos cayendo así en el suelo.
-¿Shang?- Preguntó tigresa.
-Esa maldita…- Shang levantó su mirada llena de tristeza. -¡Tiene que morir!-. Dijo casi gritando y apretando los puños de la ira. Haku se acercó hasta él y posó su mano en el hombro del tigre.
-Tranquilo…da por hecho de que acabaremos con ella- Haku le dedicó una sonrisa amigable. Shang no pudo contener sus impulsos, se abalanzó sobre haku en un cálido abrazo y reventó en llanto sobre su hombro. Haku pudo comprender en el estado que se encontraba shang y le devolvió el abrazo.
-Tranquilo…- Susurró en su oído. –Rescataremos a po…y a liang- Haku lo miró a los ojos. –Te lo prometo- Haku limpió las lágrimas de las mejillas de shang y sonrió. Shang por un momento no entendió por que se había abalanzado sobre el dándole un abrazo pero al ver la mirada de haku, sus ojos verdes profundos, se serenó por completo y cayó en brazos de haku hundiendo su rostro en el pecho del mismo.
-¿Shang?- Preguntó haku. Shang observó de nuevo a haku aun en brazos de él.
-Lo…lo siento…no fue…- Pero haku lo interrumpió.
-Tranquilo…se que estás mal… ¿pero sabes qué?...puedes confiar en mi…- Haku sonrió.
-¿De…verdad?- Preguntó shang algo apenado.
-Por supuesto… ¿por qué iba a mentir?-
-Wow…gracias…de verdad- Shang sonrió.
-No hay problema- Haku le devolvió la sonrisa.
-Umhhh… ¿Oigan?- Interrumpió tigresa.
-¿Sí?- Preguntó haku volteando hacia tigresa.
-Tenemos que avisarle a los demás sobre lo que está pasando-
-Sí, tienes razón… ¿Qué esperamos?- Dicho esto, haku salió corriendo hacia dentro de la mansión. Víbora ayudaba a grulla a levantarse de la cama. Al fin logrado, se dirigieron lentamente hacia el comedor. En eso, Haku y los demás entraron en la habitación.
-Chicos, tengo que decirles algo importante- Dijo haku.
-¿De qué se trata?- Preguntó víbora.
-Es sobre aquel ser maligno…tenemos que rescatar a po cuanto antes-
-¿Por qué? ¿Qué sucede?- Preguntó grulla.
-Está en un grave peligro- En eso, mono y mantis entraron en la habitación. Todos se voltearon para verlos.
-¿Qué sucede?- Dijo mono frotándose los ojos.
-¿Dónde estamos?- Preguntó mantis. Ambos alzaron la vista hacia cierto tigre.
-¿¡Que hace aquí!?- Dijeron al unísono. Ambos se prepararon para atacar y saltaron hacia él. Pero antes de encestarle una patada, tigresa agarró a mantis y haku a mono por la cola.
-¡Aguarden!- Dijo haku intentando calmar a mono.
-¡Nos quiso matar! ¿Lo olvidas?- Preguntó mono furioso.
-¿¡Quieren calmarse ya!?- Gruño tigresa. Ambos se quedaron mudos de la impresión.
-Gracias- Dijo haku. -¿Puedo explicarles ahora?- Mono y mantis asintieron con fastidio. Haku empezó a explicarles que es lo que había sucedido con shang en el valle de la paz.
-¿Así que estaba bajo el control de Kimaira?- Preguntó mantis.
-Por desgracia…si…no fue mi intención hacerles daño…no sabía lo que hacía… ¿Podrán disculparme?- Dijo shang sintiéndose culpable.
-Descuida…ya pasó todo- Mono le sonrió.
-Gracias…y perdón de nuevo- Dijo shang frotándose la nuca.
-No hay problema ahora- Dijo mantis subiéndose a su hombro y sonriéndole.
-Bueno, ahora que entendieron…hay que encontrar la manera de regresar a su mundo-
-¿Pero cómo?...no sabemos ni por dónde empezar…- Dijo víbora. En eso, a haku se le ocurrió una idea.
-Creo que sé como regresar…no será nada sencillo…-
-¿En serio? ¿Cómo?- Preguntó tigresa prestándole toda la atención a haku.
-Hay un sujeto que estaba trabajando en la tecnología de portales…si no me equivoco se llamaba…Giovanni-
-¡Hay que encontrarlo y pedirle que nos lleve de vuelta a nuestro mundo!- Exclamó víbora.
-Ya les dije, no será tan sencillo…hay guardias de seguridad y todo…no sé por qué…pero la última vez que lo fuimos a visitar con mi padre fue hace un año, desde entonces no supimos mas nada de él- Haku se quedó pensando por un momento.
-¿Crees que hay algo raro detrás de todo esto?- Preguntó Yiron.
-No lo sé…pero hay que averiguarlo-
-Pues… ¿Qué esperamos?- Dijo tigresa.
-Bien…pero antes de irnos…creo que cambiaré un poco la imagen- Haku sonrió.
-¿Qué quieres decir?- Preguntó grulla.
-Aguarden un rato aquí…- Dicho esto, haku desapareció de la habitación.
Todos estuvieron esperando un largo rato a haku. Ya estaban aburridos y empezaban a impacientarse.
-¿Por qué tarda tanto?- Preguntó mantis recostado sobre el sombrero de grulla.
-Creo que la pregunta seria ¿Qué está haciendo?- Dijo víbora. Pasó otro rato hasta que una voz los llamó.
-¡Creo que estoy listo!- Exclamó haku desde alguna de las habitaciones.
-¡Por fin!- Exclamó tigresa. -¿Qué esperas?- En eso, haku apareció en el pasillo con un cambio de imagen totalmente radical. Su cabello ahora era negro y algo en punta con un pequeño flequillo en la sien derecha. Estaba vestido con una camiseta blanca de mangas cortas y un chaleco negro, ambas con un escote en el centro. También, llevaba puesto unos guantes de cuero negro que le llegaban hasta la mitad de sus brazos. Sus pantalones, eran negros con un par de cadenas y se ajustaban casi a sus piernas. También llevaba puesto unas botas negras y tenía un arete en el labio inferior del lado derecho. En pocas palabras, un estilo Andy Sixx.
-¿Y bien?- Preguntó haku. Todos se sorprendieron ante aquel cambio tan radical.
-¿Qué te pasó?- Preguntó víbora con asombro.
-Creo que así nadie me reconocerá…ah, me olvidaba de algo- Haku cerró los ojos por un momento. En cuanto los volvió a abrir, cambiaron de verde a un celeste más bien blanco.
-Ahora si… ¿Qué opinan?- Preguntó.
-Te ves…raro…pero genial- Dijo víbora sonriéndole.
-Gracias- Haku le devolvió la sonrisa. -¿Y ustedes que opinan?- Preguntó de nuevo haku dirigiéndose a los demás.
-Umhhh…concuerdo con víbora- Dijo mono.
-También yo- Dijo mantis.
-Y yo- Agregaron tigresa y grulla al unísono.
-¿Tu qué opinas Yi?- Haku dirigió su mirada al guardián.
-Concuerdo con los demás…te ves bien- Yiron sonrió.
-¿Y tu shang?-
-Umhhh…si, te ves extravagante… ¿Pero por qué quieres que nadie te reconozca?-
-Bueno…es una larga historia, ya tendrás tiempo de escucharla. Ahora…vamos en busca de Giovanni…vengan, síganme- Haku se dirigió hacia fuera de la mansión seguido por los demás. Llegaron hasta el garaje.
-Espérenme aquí- Dicho esto, haku se adentró en el garaje. A los pocos minutos, la puerta del garaje se abrió automáticamente dejando salir así una camioneta blanca.
-Muy bien, andando- Yi se transformó en una esfera blanca de nuevo y se introdujo en el pecho de haku mientras que los demás subían a la camioneta. Shang miró asombrado aquella cosa con ruedas.
-¿Qué es esto?- Preguntó shang con asombro.
-Es una camioneta…- Dijo haku.
-¿Camioneta?-
-Si…esto nos llevará con Giovanni… ¿Qué esperas? Sube- Shang subió a la camioneta aun con algo de asombro. Todo esto era muy nuevo para él, ni siquiera sabía que estaba en un mundo solamente de humanos.
Y así, emprendieron el viaje sin contratiempos pero en eso, notaron que alguien faltaba.
-¿Qué pasará con el maestro shifu y el señor ping?- Preguntó mantis. Ante esto, todos voltearon hacia mantis para después mirar a haku.
-Tranquila, a la mansión no entran ni las moscas…estarán bien- Haku sonrió.
-Bueno, si tu lo dices- Suspiró tigresa. El resto del viaje transcurrió normalmente. Hasta que llegaron a la ciudad. Haku se extrañó al ver la ciudad un poco desierta.
-Mhhh…algo anda mal ¿Por qué todo está desierto?- Todos miraron a ambos lados. Precisamente, el lugar estaba desierto. No había una sola alma viva. Haku estacionó en una esquina para luego bajarse a investigar.
-Esperen aquí- Haku empezó a caminar por el medio de la calle mirando hacia todos lados. Sintió algo raro en el ambiente que le llamó mucho la atención.
-Me parece…que no estamos solos- Dijo haku.
-¿A qué te refieres?- Preguntó tigresa.
-Creo…que aquí hay alguien…- De pronto, de un edificio, los cristales de una ventana se rompieron haciendo que haku y los demás miraran directamente hacia arriba. 3 figuras iban cayendo al vacio y al tocar el suelo, una espesa nube de polvo se esparció hasta donde se encontraba haku. Los demás, alterados, bajaron rápidamente de la camioneta y se acercaron hasta donde estaba haku.
-¡¿Qué sucede?!- Preguntó víbora intentando divisar algo entre la nube. Cuando la nube se disipó, unos ojos purpuras brillaban con gran intensidad.
-Ellas son…- Balbuceó mantis.
-¡Las hermanas Wu!- Exclamó tigresa.
Continuará…
