Capítulo 2:
-Eh... nadie, nada. Cosas mías- el tono que utilizó produjo una leve sonrisa en los labios de Maki.
-Ya estoy- al salir de los vestuarios Jin observó que Mei se encontraba acompañada- Maki parece ser que Mei va a ser la manager del equipo.
- No creo que el equipo necesite una manager, estamos bien como estamos- estas palabras enfadaron a Mei quien se sonrojó cuando Maki la miró con una coqueta sonrisa- aunque si es Mei creo que podremos hacer una excepción.
-Por mí no la hagas, lo último que me apetece es tener que pasar dos horas por las tardes teniendo que ver como entrena un equipucho como Kainan- estas palabras sorprendieron tanto a Jin como a Maki- ojalá que os eliminen pronto para que se acabe esta tortura- al terminar de hablar se dio media vuelta y se dirigió hacia el gimanasio siguiendo las indicaciones de la pared.
Una vez allí observó como todavía había pocas personas allí, Mei no prestó atención y se sentó en un banco donde normalmente se sentaba el profesor mientras dirigía el entrenamiento.
Poco a poco fue llegando más gente, tanto jugadores del equipo como alumnos que asistían a ver la práctica, entre las caras creyó ver una cara familiar pero no le prestó mucha atención. Después de unos minutos, cuando llegaron todos los integrantes del equipo, comenzó la práctica. Sin embargo no fue hasta después de un rato que no llegó el profesor Takato, cuando este lo hizo se dirigió hacia su hija.
-¿Qué haces ahí sentada con los brazos cruzados? ¿Y con esa ropa?- preguntó Takato sorprendiendo a su hija la cual lo miró con extrañeza.
- Me dijiste que tenía que venir y ver la práctica, además lo de la ropa no es voluntario es el uniforme que hacen llevar ¿o te crees que me gusta vestir así?
-No, te dije que seríes la manager, tú te vas a encargar de ayudar n los entrenamientos, pero para eso debes cambiarte la ropa primero, ponte esta- Mei miró la bolsa que le ofreció el profesor aunque terminó por cogerla de mala gana y marcharse ante la mirada curiosa de medio equipo.
Al salir del gimnasio Mei buscó los vestuarios femeninos, los cuales recordaba que estaban al lado de los masculinos, al llegar se adentró en ellos y se puso la ropa que encontró en la bolsa.
La vestimenta consistía en unas mayas negras y una camiseta bastante ancha de color lila con una franja amarilla y en ella el escudo de Kainan, además también debía calzar unos botines los cuales le estaban algo grandes pero no le dio importancia y se dirigió al gimnasio.
- Bueno ¿qué quieres que haga?- ante la pregunta de su hija el profesor reunió a los jugadores.
- Muchachos a partir de hoy el equipo tendrá una entrenadora, ella es mi hija, su nombre es Mei Takato. Ella se encargará de ayudaros con el entrenamiento, dirigir las prácticas cuando yo no este y ayudaros en lo que esté en su mano- estas palabras levantaron un gran revuelo entre los integrantes del equipo.
Después de la polémica generada por la decisión del profesor sobre tener una entrenadora, Mei comenzó a hacer lo que su padre le pedía, aquel día solo tuvo que encargarse de practicar cosas básicas y sencillas con los alumnos de nuevo ingreso que todavía no tenían el nivel suficiente para entrenar con el resto del equipo.
- Bueno salimos de dudas, finalmente Mei es la hija del profesor.
-Shhh, afloja el tono, se van a enterar- indicó Jin a Kyota quien había utilizado un tono muy elevado- oye Maki, es raro que Hikari no haya venido a ver la práctica, siempre es la primera en llegar.
- Es cierto, ayer se veía enfadada, ¿pasó algo capitán Maki?- entre ellos existía la suficiente confianza como para hablar de aquellos temas.
- Nada, la acompañe a su casa como siempre, pero por el camino tuvimos una discusión y terminamos enfadados los dos.
-¿Es grave?- Jin se preocupó al ver la seriedad que reflejaba el rostro de su amigo.
-No, lo normal últimamente, peleamos mucho, creo que lo mejor va a ser que lo dejemos.
- Si crees que es lo mejor está bien, pero piénsalo, a lo mejor solo necesitan un tiempo- dijo Jin comprensivo, después de aquello siguieron con la práctica silenciosamente.
El entrenamiento le había sido muy pesado, hacía dos años que no jugaba basketball y aunque el entrenamiento era para los novatos ella les mostraba y hacía con ellos los ejercicios. Salió del vestuario tranquilamente, sin embargo mientras caminaba hacia la salida donde la esperaba su padre alguien puso una mano sobre su boca para evitar que gritase y la agarró con fuerza. Ante esto Mei mordió la mano de su agresor.
- Auch, vaya recibimiento el tuyo, yo también te he extrañado eh- Mei no pudo evitar abrir la boca de la sorpresa , el rostro que había creído reconocer entre la multitud, no habían sido alucinaciones suyas, era su mejor amiga, aquella a la cual no veía desde que terminó la segundaria.
- Yuki- gritó la rubia antes de lanzarse en los brazos de su amiga, a la cual había extrañado tanto, pronto Yuki comenzó a balbucear.
- Mei esto necesito respirar- a Yuki le había costado decir aquellas palabras porque Mei la tenía abrazada con demasiada fuerza.
- Perdón, ¿qué haces aquí? ¿por qué no me habías hablado antes? ¿cómo estás?
- Mei no puedo responderte a todo a la vez, es más yo también tengo muchas preguntas que me tienes que contestar ¿qué haces de entrenadora del equipo de barketball? ¿por qué estás en este instituto?
-Bueno eso tiene fácil respuesta, todo es por culpa de mi padre que ... ay no, mi padre, me está esperando Yuki, no puedo hablar contigo ahora porque se va a enfadar y entonces capaz de castigarme y ya lo siguiente es que me mande a una cárcel directamente
- Pero tenemos muchas cosas que hablar, bueno no te preocupes mañana durante el descanso nos ponemos al día, te extrañé tanto
- Y yo a ti tonta, te quiero- Mei dio un abrazo y un beso en la mejilla a su amiga antes de marcharse corriendo es busca de su padre, el cual le esperaba ya montado en el coche.
Mei no quiso comentarle a su padre que se había reencontrado con su amiga, no quería dirigirle la palabra siquiera estaba muy enfadada con él porque la había obligado no solo a estar en aquella preparatoria de gente rica e hipócrita sino también porque la había obligado a formar parte del club de basketball.
El silencio reinaba entre ellos dos, cuando Takato intentaba romperlo solo obtenía una mala mirada, ni siquiera una contestación. Al terminar de cenar Mei fregó todos los platos y se dispuso a subir a su cuarto pero la voz de su padre la detuvo.
-Mei ¿ no quieres que veamos juntos la tele? hoy echan una peli buenísima, seguro que te gusta.
- No, tengo que hacer mucha tarea ya que esta tarde no pude hacerla porque estuve ocupada gracias a ti.
- Vamos Mei no te pongas así ...
- Me pongo como quiero, buenas noches, descanse profesor Takato- Mei inclinó su cabeza en forma de despedida y se encerró es su cuarto.
La mañana siguiente transcurrió con normalidad, su padre la había dejado en la preparatoria, ella había dado las clases y había cruzado también algunas palabras con Jin el cual siempre se mostraba respetuoso y sonriente. Mei sentía una gran impaciencia, tenía muchas ganas de encontrarse con Yuki para hablar de las cosas que había pasado durante ese tiempo separadas.
Cuando el timbre sonó Mei se dirigió rápidamente hacia la salida del aula pero Jin se interpuso en su camino.
- ¿Te apetece pasar el descanso conmigo? podemos ir a la cafetería y hablar o si prefieres ir al gimnasio y practicar.
- No Jin, lo siento, es que ya tengo un compromiso para hoy y no puedo faltar, es muy importante para mí, pero si quieres otro día podemos hacer eso que dices, ¿sí?- el joven mostró una leve cara de decepción que al instante fue remplazada por un rostro sonrojado que mostró justo después de que la muchacha le diese un beso en la mejilla- nos vemos.
Mei caminó por los pasillos de aquella preparatoria, los cuales le parecían un laberinto hasta que logró encontrar las escaleras que llevaban hacia la azotea. Cuando Mei abrió aquella puerta una visión un tanto dolorosa para ella apareció ante sus ojos.
