Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto. Baterias no incluidas. Puede ser inflamable.
Segundo capítulo.
Pein se levanto muy temprano y se fue a preparar el desayuno. Frió 10 huevos, calentó 10 panes, puso mantequilla y mermelada en la mesa y luego sacó una papaya y la picó en cubitos.
A eso de las 8, cuando los pajaritos habían dejado de cantar, el líder había servido 10 vasos de jugo de papaya y 10 platos de huevos revueltos con tocino y leche con azúcar y papaya. Además, agregó cubitos de papaya a sus huevos revueltos porque Pein… amaba la papaya.
Mientras pensaba en lo que había sucedido la noche anterior, tomó la campanilla y con su sonido convocó a todo el resto a desayunar.
La organización protestó pero bajó a los dos minutos, cuando Pein empezaba a hacer girar su rinnegan.
-Buenos días Pein-sama.- dijeron siete Akatsukis. Konan y Hidan simplemente lo llamaban "Pein", porque la primera lo conocía de toda la vida y el segundo simplemente era un irrespetuoso.
Todos se sentaron a la mesa y empezaron a comer el desayuno. Uno a uno, los comensales fueron levantando sus cabezas, cada uno con una expresión de sincero asco en la boca.
Pein los miró desafiante y dijo:
-Delicioso, ¿No?
-¡Claro que si!- exclamó Konan pero su voz temblaba.
Entonces de la nada, Tobi canturreó:
-¡Mo-monos locos, mo-mo-monos locos!
-Cállate.- dijo Itachi- Pareces retardado mental.
Tobi volvió a cantar.
-¡Callate!- dijo Sasori en una voz demasiado alta.
-Si me obligas a callarme…- dijo Tobi tomando un tono serio- Les diré a todos acerca de tu compañero de…
-OK, me callo.
Hidan, que por cada bocado decía una oración para agradecerle a Jashin, dijo:
-¿Acaso escucho un nuevo chisme para los secretos de sasori punto com?
Sasori se atoró horriblemente con el jugo de papaya y tosió durante un minuto entero, hasta que Deidara bajó a desayunar con el pelo mojado y le dio un sopapo en la espalda.
-Gracias, Dei.- dijo Sasori.
-DEEEEEIIIIIII- canturrearon a coro Kisame, Hidan y Zetsu.
Sasori puso una mueca extraña nunca antes vista en su cara, y Hidan empezó a apuntar en su libreta a toda velocidad.
Deidara se puso rosado y dio un sorbo gigante a su té, para que la gente pensara que era por el calor.
-¡Deidara se ha puesto rojo!- grito Kisame, entretanto Deidara exclamó "¡No exageres!"- Esto es perfecto para los secretos de deidara punto com.
-¿Qué es todo eso de los secretos de quien sea punto com?- preguntó Pein antes de que Deidara pudiera reaccionar.
-Oh, son solo una red de páginas web de los secretos de Sasori, Deidara, Tobi, usted, Konan y Zetsu…- empezó Hidan, insolente como siempre.
-También hay una de los secretos de Hidan, otra para los de…- Hidan saltó de la silla al escuchar dicha información que hasta ahora ignoraba.- …Kakuzu…- Kisame vio venir el peligro y salió de la cocina a tiempo. Hidan lo persiguió hasta la piscina, pero como el grado de p H del agua era demasiado alto para su delicada piel, decidió limitarse a insultar a Kisame desde el borde.
-¡MARICA! ¡PENSÉ QUE ERAMOS AMIGOS! ¿¡DÓNDE QUEDÓ LA LEALTAD!?
-Callate, ni siquiera te atreves a entrar.- repuso Kisame y se rió.
Mientras tanto, Konan pasaba las duras y las maduras para tragarse el jugo de papaya. No quería desentonar, además siempre había fingido que le gustaba y no podía defraudar a Pein ahora.
Eran los únicos que se habían quedado en la cocina, o al menos eso pensaban, porque Zetsu estaba escondido en la maseta detrás de la refrigeradora, con una libreta, haciendo de reportero para los secretos de pein punto com, y los secretos de konan punto com. Necesitaba detalles de primera mano.
Hasta ahora, solamente tenían informaciones de dominio público y algunos chismes que Sasori había dicho acerca de Pein.
Dejó de pensar cuando escuchó un murmullo en la mesa. Se preparó para escribir a toda potencia.
-Pein, tengo que decirte algo muy importante.
A Zetsu casi le da un infarto. La voz de Konan se escuchaba nerviosa, como si le costara mucho decir lo que estaba diciendo.
-Dime.- la voz de Pein se escuchaba un poco más humana de lo normal. Como si eso hubiera… tocado su corazón. A Zetsu le salían lágrimas de los ojos por la emoción de tan importante primicia.
-Es que… Bueno, tengo que ser directa…
Zetsu escuchó que Pein suspiraba de impaciencia y se le rompió la punta del lápiz, por escribir tan duro.
Desesperado, echó un vistazo a la cocina y vio un lápiz convenientemente sobre la repisa. Lo único que le quedaba para poder cumplir su misión era ir por el lápiz, a solo 5 pasos de la maseta. Lo malo era que si salía de la maseta probablemente Pein o Konan lo verían, pero… ¡NECESITABA FINALIZAR LA MISIÓN! ¡Los suspiros de Pein no se escuchaban dos veces en la vida!
-Pein, lo que quiero decir es que…
Zetsu estaba tan desesperado, que al no poder salir con suavidad como había planeado 5 segundos antes, se vino abajo con la maseta.
-¡Qué fue ese ruido!- exclamó el líder irritado.
Él y Konan se levantaron de la mesa y vieron a un Zetsu desparramado por el piso junto con el abono de la maseta. Estaba inconciente. De su bolsillo sobresalía una libreta de notas, la cual Pein tomó entre sus manos y sin ningún tipo de anuncio empezó a leer.
Hasta ahí! Espero que lo hayan disfrutado! Con amor, birdarang
