Discleimer: naruto no me pertenece… bla,bla, bla! Ya saben de quien es.
Advertencias: yaoi. Muy mal fic!
Un teme seductor
Cap. 2
"Si Dios un día segara toda fuente de luz
El universo se alumbraría con esos ojos que tienes tú
Pero si lleno de agrio enojo –por tal blasfemia- tus lindos ojos Dios apagase
Para que el mundo con la alborada de tus pupilas no se alumbrase
Aunque quisiera Dios no podría
Tender la noche sobre la nada
Porque aun el mundo se alumbraría
Con el recuerdo de tu mirada"
Después de dejarle un mensaje a Gaara, quien por alguna razón no contestó el teléfono, Naruto bajo las escaleras, iba sencillamente vestido, con un pantalón negro y la camisa azul clara, un reloj y el pelo sin peinar, un encanto.
Ino le había dicho que la cena se serviría en la terraza, así que después de perderse un poco llego al lugar pero estaba vacío completamente, era de esperarse se dijo mientras miraba su caro reloj de pulsera, aun faltaban veinticinco minutos.
Se acerco a la baranda que dividía la terraza del enorme jardín trasero su impulsividad le instaba a recorrerlo, cámara en mano, tirar tantas fotos como pudiera, a su madre decididamente le encantaría verlas, además de que la luz de la luna nueva le daba un exótico color plateado haciendo ver el lugar algo irreal. Si, su madre estaría encantada.
Suspiro, su madre, ahora que lo pensaba tenía más de una tres semanas sin hablar con ella tenía que llamarla si no quería que ella lo hiciera y le tirara en cara lo irresponsable que era.
Iba a darse la vuelta cuando escucho una musiquita sonar, la misma música que tenía su teléfono, seguido de la vibración en el bolsillo derecho delantero, miro la pantalla del aparato al sacarlo "desconocido" marcaba.
-Uzumaki- respondió.
-Estaba en la ducha, por eso no tome tu llamada- Le respondió una fría voz.
-Si, es un placer escucharte Gaara, yo también te extraño-Dattebayo- respondió con sarcasmo.
-Tu te marchaste.- recibió por contestación, cosa que el rubio tomo como un reproche, haciéndole sonreír- ¿donde estas?
-Estoy en casa de una amiga que pienso presentarte un día- su respuesta evasiva pareció conformar al joven de la otra línea.- Aunque si recibiste mi mensaje entenderás porque tal vez regrese mañana, o pasado si surge algún inconveniente.
-Toma algo de tiempo, si sabe que has llegado se pondrá alerta, el sabe bien que no confías en el…
-Tu tampoco.
-No confió en nadie.
En eso Gaara tenía razón, pensó Naruto, en la única persona que Gaara parecía confiar era en el pero decirlo era ganarse una dura respuesta, así que en beneficio de la discreción decidió guardar silencio.
-Yo lo tengo vigilado, kankuro me ayudar… ¿Porque no hablas con esa chica Hyuuga?, sabes que haría lo que fuera por ti, dile que te ayude… necesitamos gente de confianza a nuestro lado, esa maldita serpiente es astuta.
-Lo sé, pero no quiero involucrar a Hinata, no si no estoy cerca, por eso planeo volver mañana, por cierto Gaa-Chan. ¿Puedo quedarme en tu departamento? Creo que él tiene quien le informe de mis pasos en el edificio en que vivo, además así podre verte-Ttebayo. Me haces falta- término a bocajarro.
Gaara sonrió muy a su pesar, mientras negaba con la cabeza.
-Está bien.- accedió- mientras, buscare la forma de comprar las acciones que el busca, pienso que el está preparando…
-Si solo asegúrate de que no se haga con las acciones preferenciales, -el tono de Naruto era bajo, confidencial, en algún momento de su conversación había bajado los tres escalones que separaban la terraza con el jardín, y se había puesto a dar vueltas -Evitando ser escuchado por los demas personajes que pronto poblarían la terraza para participar de la cena-, en su rostro no había sonrisa, sino determinación.- El quiere quedarse con tu empresa, y está usando el dinero de la de mi padre para sus propósitos, yo tengo un plan que va a funcionar, quiero que no lo pierdas de vista y por amor de dios no te acerques mucho a el ese tipo me repugna-Dattebayo.
Naruto quería advertir mas a Gaara, pero no lo hizo aunque se sintió culpable por eso se consoló pensando que el se aseguraría de que al final las cosas terminaran bien.
Después de algo más dicho entre ambos chico Naruto cerró el teléfono, deteniéndose a respirar para adquirir su habitual serenidad, se volvió para entrar a la casa, pero se detuvo un segundo después ¿Dónde diablos estaba? Giro sobre sus talones encontrándose con el mismo paisaje, arboles por un lado y flores por el otro, iba a darse la vuelta hacia su derecha cuando dio de lleno con una pared enorme de músculos, se aparto de un salto, su corazón corría aceleradamente.
-Lo siento dattebayo creí que estaba solo- "y perdido" completo mentalmente mientras se disculpaba alzó su mirada para encontrarse de lleno con la de Uchiha Sasuke.
-Lo note.
Sasuke no dijo nada mas, en cambio se quedo mirando al menor de una manera bastante intensa, Naruto algo nervioso se pregunto cuánto tiempo llevaba el Uchiha cerca, y cuanto habría escuchado de su conversación. Decidió no preguntar sería peor para la causa.
-¿Que haces aquí?-Le pregunto al rubio.
-Etto, estaba hablando por teléfono y me aleje de la casa ya iba a regresar- respondió algo nervioso, no podía evitarlo este tipo lo ponía nervioso y enfadado.
-Aun faltan unos minutos para la cena- respondió el Uchiha sin apartar la mirada -Vamos a ver los jardines.
-¿Contigo-Ttebayo?- pregunto desconfiado- no gracias.
Sasuke le lanzo una sonrisa de chico malo, notando por primera vez lo bien que le quedaba la camisa azul al rubio. Iba bajando, llegando al lugar donde se llevaría a cabo la cena cuando noto cierta figura masculina paseando por los jardines, este estaba hablando por teléfono Naruto hablaba en un Ingles rapidísimo y su tono era bajo, como si no quisiese ser escuchado, Sasuke evito el acercársele mucho para que el otro no advirtiera su presencia, motivo por el cual solo llego a escuchar el nombre de Gaara, cosa que no le gusto nada la petición de quedarse en su departamento y la información no grata de que se marchaba mañana.
¿Quién será ese tal Gaara? Se pregunto con molestia.
-¿Algún problema con que te sirva de guía?
-¿Tienes algún trastorno de personalidad múltiple- dattebayo?-Pregunto a su vez el Uzumaki con molestia.- Cuando llegue me miraste como si no diera la talla, en la piscina me acusaste de querer engañar a Ino para poner mis garras en el dinero de tu familia y ahora te comportas como si quisieras ser mi amigo? Perdóname si me muestro escéptico…
-Tal vez me apresure en juzgarte- respondió el moreno mirándolo fijamente.- además confieso por más que busque no puedo encontrarle fallos al gusto de Ino…
Naruto lo miro con los ojos como plato, ¿A caso eso era un cumplido? Ese tipo tenía serios problemas mentales, además que su corazón traidor saltaba como si le gustara ser elogiado por el bastardo que tenía en frente.
-¿Qué relación tienes con Ino?- Pregunto el moreno a boca jarro.
Touche. Sabía que era demasiado bueno para ser verdad.
-Ino y yo somos amigos- su voz sonó acerada hasta para sus propios oídos- No tenemos ningún tipo de relación, más que una platónica.
-Eso no fue lo que vi en la piscina…
-Entonces cree lo que quieras.- Naruto fue a pasar por el lado del moreno para dirigirse a la mansión, suponía que ya la cena iba a comenzar.
Sasuke lo tomo del brazo…
-Estás haciendo todo lo posible por liberarte de mí –Su tono era cínico- Puedo preguntar por que…
-No me agradas dattebayo- respondió simplemente. El Uchiha pregunto.
-No tendrá algo que ver eso con que te atraigo…
-Bastardo arrogante- Se volvió el rubio, ese cosquilleo que le recorría el cuerpo instándolo a correr y quedarse al mismo tiempo que sentía al estar cerca del moreno no era atracción… animosidad hacia su persona tal vez - creeme si te digo que si tuviera que elegir entre con cual tener una relación la tendría con ella.
-Pero la química no se fabrica. ¿Verdad? –Murmuro acercándose al rubio –Y nosotros la tenemos desde el primer momento en que nuestros ojos se encontraron. Desmiénteme si te atreves…
-Eso n…- Naruto quería desmentirlo, decir de que no era cierto, pero por alguna razón las palabras se negaban a salir de sus labios, tal vez era por la forma tan etérea que se mostraba la figura del moreno con la luz de la luna bañándolo…
Sasuke sonrió al ver que el rubio frente a él se quedaba callado. Presiono un poco más.
-Ino no sabría cómo tratar y complacer a una persona como tu…
-¡Basta!- exclamo el rubio retrocediendo un paso mientras volvía a reestrenar su pérdida voz- ¿Sabes algo teme? No estoy disponible, y no estoy buscando una relación ni contigo ni con Inoy será mejor que nos marchemos de seguro nos estarán esperando.
-Podrías estarlo si yo quisiera- respondió Sasuke ignorando el comentario de la cena.
Naruto frunció el ceño
-¿Que te hace estar tan seguro?- sabía que no era buena idea hacer preguntas cuando te pueden contestar pero las palabras salieron de sus labios antes de que pudiera detenerlas.
El moreno sonrió, paso un brazo firme por la cintura del rubio, quien se tensó como las cuerdas de una guitarra ante el hecho, la otra la paso por la nuca del perplejo chico acercando su rostro…
-Esto. -Dijo antes de cerrar sus labios sobre los contrarios.
Intento resistirse golpearlo con los puños pero le fue imposible, los brazos de sasuke eran puro acero, un segundo después para Naruto todo a su alrededor dejo de tener sentido, en cuantos los tibios labios de Sasuke exigieron sin piedad respuestas de los suyos, respuestas que estaba obteniendo sin dificultad y no porque quisiera dárselas, ya que aunque quisiera no podría, estaba como en las nubes, su cuerpo se movía por propia voluntad, pegándose más a su asaltador, para su vergüenza sintió como sus manos subían hasta rodear el cuello del moreno y su boca respondía como si hubiese esperado toda su vida por aquel asalto… sintió como la boca de Sasuke abría a de él y el como buen idiota le dio la bienvenida a su lengua en su interior.
Acogiéndola como si no tuviera más remedio.
Ahora Naruto contaba con un punto de vista menos cínico de la frase "mi cuerpo se movió solo".
El rubio lo vio venir, desde el momento en que el musculoso brazo de su acompañante le rodeo la cintura el supo para que era, sin embargo no pudo detenerle, o la palabra correcta seria decir ¿no quiso detenerle?, la reacción de su cuerpo fue un misterio incluso para el. Un delicioso y excitante misterio.
La lengua de Sasuke exploraba su boca con todo el descaro del que era capaz, no había timidez en aquel gesto sino fiera determinación, por alguna razón ajena a sus "verdaderos sentimientos" no deseaba timidez, sino control, le gustaba lo que Sasuke hacia, -Quizas a un nivel subconsciente pero eso no desmentía el hecho- le gustaba que intentara dominarlo, lo excitaba, su lengua estaba causando estragos en su sistema y la evidencia de ello era casi palpable…
Un segundo de lucidez se poso en su cerebro "tenemos que parar dattebayo" pensó con desesperación justo antes de perderse de nuevo en aquel océano de sensaciones eróticas que amenazaban con ahogarlo. Cuando Sasuke mordisqueo su labio inferior, se escucho asi mismo gemir…
Y entonces termino…
Sasuke se alejo un poco, a ojos de Naruto se encontraba en perfecto estado, no tenia movido ni un solo pelo de su pulcra –y extraña- cabellera, mientras que el sentía todos sus nervios revolucionados atrincherados en una sola parte de su cuerpo clamando por mas…
Debería sentirse enojado, sabía que tenía que sentirse enojado pero por dios que no entendía porque, solo quería ser besado así otra vez.
-¿Porque?- pregunto con voz ahogada.
Sasuke le dedico una sonrisa de superioridad.
-Porque quise.
Mala respuesta. Naruto lo miro mal, bajando un poco la cabeza y estrechando los ojos para que estos no delataran el deseo que lo abochornaba en ese momento, el enojo estaba, pero a su lado estaba la acérrima esperanza de ser besado nuevamente. Deseo en su más elemental forma, cosa que solo aumentaba la ira. ¿Quién entiende?
-Y como siempre haces todo lo que se te viene en ganas ¿no?- su enojo, estaba junto a sus hormonas en el sur de su cuerpo, le costó un sol pero la saco de ahí.
Sasuke se encogió de hombros con indiferencia.
-Escúchame bien maldito Uchiha- Los ojos azules de Naruto brillaban con rabia e indignación-
no te me acerques así otra vez, no te atrevas a tocarme o no respondo de mi.
Pero a pesar de la seriedad de sus palabras y el tono nada dulce del chico Sasuke no se amedrento, para él la resistencia del rubio no hacía más que otorgarle emoción a la caza, después de todo, la victoria mas dulce es la que se batalla ¿no?
-¿A que le temes mas dobe? ¿A que te vuelva a besar o a que te vuelva a gustar?
Naruto abrió la boca para volver a cerrarla sin decir palabra, hizo lo mismo un par de veces boqueando como pez fuera del agua antes de dar la vuelta y caminar hacia la mansión, su cuerpo rígido, era bastante consiente del otro cuerpo que caminaba dos pasos detrás de él con una irritante calma, manos ocultas en los bolsillos de los finos pantalones que adornaban su esbelto y musculoso cuerpo, sin embargo su orgullo decidió no ceder.
Cuanto le fastidiaba ese tipo que se tomaba tantas libertades, y lo hacía a postas. Incluso sabía que si cerraba los ojos y se concentraba bien podría ver el letrero invisible que adornaba la frente del Uchiha "maldito y orgulloso de serlo"
"bastardo hijo de puta" pensó con enojo el Uzumaki.
Cuando llegaron al lugar donde se serviría la mesa tanto Ino como su madre ya le esperaban.
-Perdone el retraso señora Yamanaka-Se disculpo galantemente el rubio- La culpa es mía, Quise ver los jardines y el joven Uchiha, amablemente me hizo compañía sin embargo es todo tan bello que el tiempo se me escapo sin darme cuenta-Dattebayo.
Naruto se sintió avergonzado por poner a sus anfitrionas a esperarlo sin embargo intento que su voz sonara firme. La mujer sonrió, mirando al rubio con aprobación.
-Me encantan las flores- comento mientras los chicos se sentaban a la mesa y la doméstica traía el primer plato- el jardín es inmenso por lo que no puedo cuidarlo sola, sin embargo Ino, quien comparte mi afición, y dos personas mas que he contratado me ayudan a mantenerlo siempre tan cuidado.
-Entonces la felicito- dattebayo- Sonrió el chico- ha hecho usted un magnifico trabajo.
Sasuke miro como el rubio hablaba con su tia, quien era una mujer difícil sin embargo el chico parecía tenerla en un bolsillo, además sus modales en la mesa eran exquisitos, al igual que su porte, no parecía un chico corriente.
-Aun me sorprende el saber que nadie te ha pescado- en ese momento la voz de Ino lo saco de sus reflexiones.
-Es que soy difícil de atrapar cariño- Naruto le lanzo una sexi sonrisa que casi hace que Sasuke deje caer la cuchara que iba camino a su boca.
Ino suspiro.
-Que suerte tiene Gaara.
Sasuke se envaro en su asiento, ¿Gaara? El escuchó ese nombre antes, en boca de Naruto, cuando hablaba por teléfono ¿Pero qué tenía ese tipo con el rubio? frunció el ceño ante la pregunta, ¿Seria su pareja? Después de todo el rubio le dijo que tenía una ¿no?
-Hablando de Gaara- comento el chico ganándose toda la atención de Sasuke- Ino, señora Uchiha ¿Creen que habría algún problema si me marcho mañana?
-Pero si apenas llegaste hoy aqui- Contesto la rubia.
-Es que se me han presentado unos inconvenientes –Se disculpo- Además si gustas te visitare en cualquier otra ocasión, o mejor ve a pasar algún tiempo conmigo.
-Eso no me convence lindo,-La rubia chasqueo la lengua en un gesto bastante vulgar, pero que en ella parecía hasta ¿elegante? ¿Como lo logra? -Puedes desaparecer del mapa, mejor llévame ahora.
-Lo siento ahora no puedo – Al ver que la rubia fruncía el ceño añadió- Es que no iré a mi casa, me quedare con Gaara mientras soluciono mis problemas…
-Me temo que no podrá ser- Contesto Sasuke quien se había mantenido exento de la conversación, su tono era serio y frio- Mañana hay una fiesta en mi casa y estas invitado. Sería una descortesía faltar.
Naruto se enojo ¿fiesta? A el nadie le hablo de fiesta por lo que no sería una descortesía que declinara una invitación entregada a ultima hora cuando podría claramente tener planes hechos, el conocía muy bien la regla de la cortesía, por lo que mas le valía a ese Uchiha no discutir con el con esos términos.
Se volvió a hacia el moreno con exagerada calma –y lentitud- instándose a si mismo mentalmente a mantener su rostro impasible, no queria que nadie en la mesa, y mucho menos joven arrogante con voz de diablo notara su irritacion.
-Uchiha…- el apellido salió como si le hubiese estado quemando por dentro y necesitara expulsarlo.
-no creo haya necesidad de presionarlo de esa manera –intervino entonces la señora Yamanaka Uchiha interrumpiendo a Naruto- Naruto, mañana es el cumpleaños de mi sobrino, aquí presente, nos gustaría mucho que nos acompañes, sin embargo si necesitas marcharte de manera tan urgente yo misma me encargare de llevarte hasta el aeropuerto, claro no sin que antes me prometas volver en alguna otra ocasión.
Naruto sonrió sinceramente por la amabilidad de la señora, olvidando de manera voluntaria sus deseos asesinos contra el Uchiha. Sopesando un poco que tan malo seria para la causa que el se tomara un dia mas, después de todo solo queria estar cerca para brindarle cualquier ayuda a Hinata en caso de que ella aceptara involucrarse en la "operación despellejar a la serpiente" –el otro asunto no se realizaría allí – y estar alerta en caso de complicación… definitivamente ¿Qué podría salir mal?
-Gracias por comprender señora… –esto último lo dijo mas para si mismo, pensando en que Gaara le pidió que se tomara su tiempo- y sobre una próxima visita estaré más que encantado… err ¿Ino?
La chica estaba algo enojada, no quería que su amigo se marchara, algo que compartía con Sasuke quien tenía los puños fuertemente apretados bajo la mesa.
-Estoy enojada ahora mismo, mejor no me hables Naruto no-Querido.
Naruto suspiro sintiéndose derrotado, ¿Qué iba a hacer con Ino? Por otro lado intentaba con todas sus fuerzas evitar a Sasuke, podía sentir su mirada taladrándole y aunque sentía el impulso de voltear no lo hizo.
-Bien, hablare con Gaara, dependiendo de lo que me diga te daré una respuesta ¿Sí?- esa mujer sabia como ganar, si fuera abogada seria temible.
Ino no se sentía para nada convencida pero eso era mejor que nada, no quería quedarse ahí sola donde no era tomada en cuenta, quería hacer algo, lo que fuera pero hacerlo. Incluso podía ayudarlo en su "asunto personal" pero eso era algo le diría más adelante, cuando ni Sasuke ni su madre estuvieran presentes.
El resto de la cena transcurrió en silencio, con algunos que otros comentario triviales. Naruto intentaba contentar a una renuente Ino, ignorando olímpicamente a cierto moreno que parecía querer hacerle un hoyo con la vista, mientras que la señora Yamanaka Uchiha no perdía detalle de absolutamente nada.
Ella sabía muy bien quién era el joven rubio sentado en su mesa esa noche, lo sospecho cuando escucho su nombre en boca de su hija y lo confirmo con el nombre de Gaara, tambien sabía muy bien que pretendía su sobrino y más que nada sabía que quería su hija, después de todo era una Uchiha desde la raíz hasta la punta ¿no? lo único que se preguntaba era ¿Qué hacia Naruto aquí? Según había leído una vez estaba en alguna cara universidad situada donde el diablo perdió la virginidad terminando su carrera, además de perdiéndose de la lente de una cámara por un buen tiempo.
Era interesante ver la forma en que ahora el destino lo ponía frente a su puerta entre las garras de su sobrino y los caprichos de su hija… y era aun más interesante la sencillez y la calidad del chico aun siendo quiera y llevando el peso del apellido que llevaba.
Después de la cena la señora se retiro a sus aposentos dejando a los jóvenes solos. Como la presencia de Sasuke le incomodaba bastante, especialmente después el dichoso episodio que presentaron momentos atrás en los jardines y los cuales no estaban pegados como lapa en su memoria, ¡no se había apartado ni siquiera durante la cena! Naruto decidió retirarse también.
-Ah! La cena ha estado deliciosa-Dattebayo- alabo dejando junto a los chicos el comedor atrás- pero creo que ha sido más que suficiente para mi, creo que seguiré el ejemplo de tu madre y me marchare a mi alcoba también.
Sasuke lo miro, no había dicho palabra más que la de negarle la retirada al rubio de la isla, y no quería hacerlo ya que su enojo seria mas que evidente, pero se negaba a dejarle marchar hasta no obtener mas información del tal Gaara que ya le caía pesado.
Sin embargo Ino se encargo de eso antes de que el se viera en la necesidad de hacerlo.
-¿Porque no nos acompañas a terminar esta magnífica botella de vino? –pregunto Inocente, Naruto desconfió al instante.- y aprovechas para llamar a tu koi Gaara y decirle que te quedas.
Naruto no supo porque se sintió nervioso ante la palabra koi pero sus ojos inmediatamente buscaron a Sasuke, aun en contra de su voluntad, Sasuke lo miraba fijamente pero su expresión era inescrutable.
-Y bien?- insistió la rubia
Nervioso saco su celular, no entendía muy bien porque se comportaba de una manera tan inusual, el no era así, ademas era mejor asi ¿no? que el bastardo de Sasuke pensara que estaba ocupado asi mantendría sus gloriosas manos alejado de él. Si, eso era lo que queria, sin embargo si eso era lo que anhelaba ¿Por qué estaba tan renuente a hacerlo?
"deja de comportarte como idiota-Ttebayo"- se reprendió mentalmente "tu vas a hacer esto por Ino, no porque quiera ir a la fiesta de ese teme arrogante y mucho menos porque quieras conocer su casa y saber mas de el dattebayo"
-lo que hago por ti- le dijo a la chica.
Tomo el Iphone y marco, al final de cuentas ese era el último número que había marcado ¿no?
El teléfono de Gaara sonó varia veces antes de que este se dignara en contestarlo. Sin embargo cuando la fría voz de su amigo llego a sus oídos Naruto de alguna manera se sintió relajado, Gaara era terreno seguro, nada de cosquillitas en el cuerpo ni bichitos en la pansa, era mas bien equilibrio, paz y armonía. Sintiéndose mas a gusto y olvidándose de Sasuke le guiño un ojo a la chica y se dio la vuelta, posándose en la ventana.
- ¿que quieres?
-Cualquiera pensaría que me gusta escuchar tu voz.
- que quieres- volvió a preguntar el chico con voz pausada.
-Es que acaso tengo que tener algún motivo para llamarte Gaa-Chan.- sonrió al imaginar al pelirrojo frunciendo el ceño.-Por favor no frunzas así el ceño, se va a hacer permanente dattebayo.
Gaara suspiro audiblemente sabía que Naruto lo hacía a propósito porque el odiaba el Gaa-Chan que le pego una vez el estúpido de Sai.
-Veo que me extrañas.
Esta vez fue el turno de Naruto de ponerse serio.
-Llevo más de dos meses fuera de la ciudad, además de que por ciertos asuntos que me ocupaban mientras estaba alla tenía mucho tiempo sin verte, por supuesto que te extraño…
Naruto estaba muy concentrado en su conversación, tanto que olvido a dos chicos que seguían en la habitación, Ino estaba feliz pero esa categoría no era suficiente para abarcar a Sasuke, quien de un solo golpe termino la copa de vino que tenia a la mitad, ambos escuchando la conversación del rubio.
-¿Ino porque no buscas otra botella de vino de la reserva especial de tu padre?- pregunto el joven con intención, quería mandarla lejos tanto como podía para poder vengarse del rubio, quien en esos momentos tenía una sonrisa boba en el rostro que a Sasuke no le gustaba para nada.
Ino entendió más de lo que quería demostrar a Sasuke, incluso, más que desear que Naruto llamara a su amigo con derechos para que le dijera que iba a quedarse, quería ver la reacción de Sasuke cuando el rubio hablase con alguien que le importara, mas cuando ella uso la palabra koi. Claro que no contaba con que este la mandara lejos… en fin, ya se enteraría.
Salió de la habitación sigilosamente, los pequeños tacos de sus zapatillas no eran problemas ya que el repiqueteo de estos era perfectamente ahogado por la mullida alfombra de safavid hecha a mano que adornaba todo el piso de la sala de estar donde se encontraban en esos momentos.
Cuando la chica se hubo perdido de la vista de Sasuke este decidió acercarse al rubio, sabia que sus intenciones eran egoístas pero ¿Que iba a hacer? No podía renegar de su naturaleza Uchiha y abandonar a su presan en las garras de otro, no cuando el ya la había marcado como de su propiedad, independientemente de quien haya llegado primero.
-Creo que no llegare mañana- estaba diciendo el rubio- es que me invitaron a una fiesta-Dattebayo.
-Te dije que te tomara un tiempo Naruto.
-Ni hablar no pienso dejarte solo en esto-Dattebayo
-Es que no le entiendes idiota… -Se exaspero Gaara – Ese tipo tiene su vista puesta en ti, el quiere mi empresa si, o tal vez simplemente quiere obtener un puesto como accionista en las empresas sabaku para llegar a ti desde fuera, en mi familia los herederos somos tres, pero los Namikaze solo tienen uno y eso orochimaru lo sabe perfectamente.
-No creo que… -Comenzó a decir Naruto el había pensado esa posibilidad sin embargo escucharla de boca de su amigo era más escalofriante. Más de una vez se habia imaginado cuales eran los objetivos de la maldita serpiente, no era difícil de adivinar teniendo en cuenta que se dedicaba a la empresa más que un empleado normal. Sin embargo si decía una palabra de sus sospechas a su amigo seria su perdición, Gaara era tozudo de por si, no necesitaba mas incentivos.
-¿Ah no? –Interrumpió el bermejo los pensamientos del otro- el imperio Namikaze casi no tiene comparación, la cadena de hoteles Namikaze estan por todo el mundo, dime Namikaze Uzumaki Naruto si tu estas de su lado ¿Quién podría pararlo?
Gaara estaba enojado, el rubio lo sabía perfectamente porque solo bien enojado solia usar su nombre completo.
-No estaría jamás de su lado Gaara -Dattebayo.-Intento consolarlo, en vano.- y jamás permitiría que ese tipo me pusiera una de sus asquerosas manos en cima, lo sabes.
-No sea ingenuo pensando que el usaría sus "encantos" para atraerte. El usaría artimañas – sentencio el pelirrojo que llevaba buen tiempo pensando en esa posibilidad, prefiriendo mil veces perderlo todo a perder a Naruto quien era como su hermano menor- no quiero que te acerque por ahora. Y soy yo quien no permitirá que ese tipo te toque.
El suspiro de Naruto fue de pura frustración, ¿Porque Gaara tenía que ser tan terco?, el no era un niño para caer en los juegos de Orochimaru, ¿Por qué Gaara no confiaba en el?
-Tienes que…
Comenzó a decir cuando unas fuertes manos lo halaron de la cintura y lo pegaron a un cuerpo cuyo calor el suyo ya conocía, haciéndolo estremecer completamente.
-¿Con quien hablas?- murmuro el moreno en tono deliberadamente alto –para que al otro lado de la línea se escuchara- mientras mordía el lóbulo de la oreja de blondo con la fuerza suficiente para hacerle gemir de la mezcla de dolor y placer que le causo la sensación.
Naruto se resistió en los brazos de Sasuke, ese maldito ¿Qué planeaba? Naruto logro dar la vuelta, no sin dificultad, entre el circulo de acero que eran los brazos del moreno, teniendo la ligera impresión de que este le permitió dar la vuelta…
-Naruto- le llamo Gaara desde el otro lado perfectamente consciente de la voz masculina que escucho seguido del gemido de su amigo-¿Que pasa?
-Espera un segundo Ga…
Pero la palabra jamás fue completada ya que el teléfono fue arrebatado sin ceremonias de sus manos por cierto Uchiha y antes de que Naruto pudiera si quiera reaccionar el cleptómano ahí presente ya se disponía a hablar.
-Habla Sasuke Uchiha, supongo que tu eres Gaara ¿no?
Tomo el silencio al otro lado de la línea como una afirmación.
-Bien, Naruto ya te dijo que no se marcharía mañana, así que una vez comprendido el asunto entiendo que no hay más que decir, pase buenas noches.
Naruto no cabía en su asombro, su rostro estaba livido, pensando en lo que el Uchiha acababa de hacer, no solo le arrebato el teléfono sino que dejo a Gaara con la insinuación de que el tenia algo con el y encima colgaba el teléfono.
-Teme! Que…
Pero las palabras de Naruto se viendo ahogadas en el beso rabioso del moreno, Sasuke lo besaba con fuerza, con rabia a penas contenida para no hacer tanto daño, una mano sujetando la cintura el rubio y la otra sujetando el celular en la palma mientras que la muñeca estaba pegada al cuello del rubio para que en un inoportuno memento de cordura no se zafase.
Naruto se escucho gemir de manera poco decorosa cuando Sasuke le mordió el labio inferior, pero el sonido pareció más a placer que a dolor o enojo como el que todavía sentía muy en el fondo de su ser, intento resistirse pero la seducción de la lengua de Sasuke le impedía pensar con claridad ¿Quería apártese? ¿Por qué? Mejor dicho ¿Para qué si así estaba perfectamente?
"Recuerda lo que te hizo con la llamada de Gaara" le recordó su conciencia. Pero cuando decidió alejarse Sasuke tironeo para luego succionar el labio del menor provocando otro gemido desvergonzado por parte de este, debido a la corriente de placer que navegaban por su cuerpo, placer que se vería menguado en cuanto supiera que el moreno asaltante jamás colgó la llamada del tal Gaara, y que el motivo porque este estuviera al lado de su nuca y mejilla era exactamente para que sus gemidos fueran perfectamente escuchados por el otro chico al otro lado del teléfono, claro que esto era confianza ciega ya que el otro chico bien podía haber colgado la llamada. Sasuke esperaba que no.
Y Gaara no lo hizo, escuchando perfectamente todo lo que el moreno quería que escuchase. Mientras apretaba el teléfono con fuerzas entre sus finos dedos de hombre. Tenía una idea bastante clara de lo que pasaba entre Naruto y el otro tipo, mas conociendo a su rubio amigo. Al parecer el Uchiha estaba marcando territorio alejando a cualquier tipo de amenaza de su presa, entiéndase él.
Ese Uchiha no le caía nada bien. ¿Sería Hijo de la serpiente orochimaru?
Sonrió reconociendo un excelente adversario.
Uchiha Sasuke tal vez era su boleto para que el rubio se quedara donde estaba evitándole asi un fuerte dolor de cabeza.
Ya después arreglarían cuentas.
A ver quien usaba a quien.
…
Cuando Sasuke decidió que ya estaba mas que bien, cancelo la llamada del rubio y luego separo sus finos labios de los de el menor, quien se noto algo confundido antes de recordar que estaba enojado.
-Tu, maldito bastardo- señalo con un dedo acusatorio mientras que sus pies retrocedían imponiendo distancia entre el y el moreno- que crees que haces, esa era una llamada importante-Dattebayo.
Sasuke se encogió de hombros mientras le otorgaba una sonrisa ladeada. Noto muy bien que Naruto estaba más enfadado porque colgara la llamada que porque lo besara.
-Estabas tardando mucho.- fue su seca respuesta como si eso justificara todo lo demás.
-Ah si claro, y como te hacía falta mi compañía…- ironizo.
-Me aburría.
-Podías hablar con tu prima. -Murmuro.
-Salió.
Fue en ese momento en el que Naruto noto que efectivamente ambos estaban solos ¿Cuándo salió Ino de la habitación? O ¿Por qué?
-Aun asi eso no te disculpa, por cierto ¿Quieres devolverme mi teléfono, teme?
Sasuke frunció el ceño,
-¿Para que vuelvas a llamar a tu noviecito Gaara? Olvídalo, ahora estas aquí, con nosotros.
-Su pongo que sería una grosería por mi parte decir lo que estoy pensando, pero como nunca me ha importado lo que realmente piensen te lo diré.- la voz de Naruto era extremadamente calmada, intentando imitar la de Sasuke para no perder la paciencia- primero, espero que ese retintín que detecto en tu voz no sean celos porque estarías muy mal parado Uchiha, solo se cela lo que te pertenece, y yo no le pertenezco a nadie más que a mí mismo, dejando ya eso claro entonces ahora viene mi pregunta ¿A ti qué diablos te importa a quien quiera yo llamar con mi teléfono? No son tus asuntos dattebayo.
Naruto estaba tan enojado y tan concentrado en que su discurso tuviera el tono de voz adecuado que no noto como se aceraba el rostro de Sasuke aunque ese era un hecho que pocas personas podrían haber notado aun de estar mirándolo sin parpadear, y Sasuke sintió como un baño de agua fría las palabras del chico frente a el.
Si, ¿Qué le importaba a él con quien hablara o no el estúpido rubio? y respecto a los celos ¿estaba celoso? No, nada que ver. Nunca tanto.
Iba a replicar algo finamente hiriente cuando escucho la puerta abrirse revelando la (in)oportuna llegada de Ino.
-¿Quieres tu celular?- pregunto Sasuke ameno antes de que Ino llegara a su lado, Naruto asintió escuetamente- ven por el.
Naruto asombrado, por enésima vez esa noche, vio como Sasuke deslizaba su preciado celular la bolsa delantera derecha de los vaqueros que llevaba esa noche.
El enojo rápidamente dio paso a la indignación, el no iba a meter su mano ahí.
Sasuke sonrió ante la cara el rubio, este por su parte paso por su lado para acercarse a Ino mientras murmuraba infantil.
Si era infantil, pero su orgullo no le permitía mostrar su reticencia a devolver el teléfono a Naruto, y aunque no estuviera celoso definitivamente no quería que Naruto hablara con el tal Gaara, simplemente ese tipo no le caía bien.
-¿Paso algo mientras no estaba chicos?- pregunto inocente Ino mirando a los chicos y sintiendo la clara tensión que cortaba el ambiente. Naruto se sonrojó mientras fulminaba al moreno con la mirada, Sasuke por su parte miro al rubio fijamente, sus ojos mostraban claramente la burla que sus labios no expresaban. "ya veo" pensó la chica "con qué es eso"
El resto de la noche paso con relativa calma, hasta que Sasuke se marcho a su casa a eso de las doce y los dos restantes se dirigieron a sus respectivas alcobas.
*.·Un TeMe SeDuCtOr .·*
Era costumbre levantarse al alba, sin embargo durante el tiempo de vacaciones había intentado con verdadero ahínco cambiar eso, sin embargo dicen que la costumbre hace ley, sabía que era malditamente temprano razón por la cual se negaba a abrir los ojos, le seria mas imposible dormir de hacerlo, busco a tienta su teléfono bajo la almohada para buscar la hora pero no lo encontró, se sentó en la cama y levando la almohada, el edredón y nada… raro nunca dejaba su celular en ningún lugar, tenía bastante contactos importante en él como para no poder perderlo, ¿te imaginaria la que se arma si algún loco psicópata logra llamar a Haruno Sakura desde su número para hacerle advertencias de muerte? Sakura lo mataría a él antes de matar al pobre diablo por asustarla… iba a sucumbir al pánico cuando un ligero flash memorial ilumino su cabeza.
Recordó perfectamente unas manos blanquísimas arrebatando el teléfono de sus manos, diciendo unas palabras a su amigo Gaara y luego guardando su preciado teléfono en unos bolsillos que no eran de sus pantalones.
El teme de Sasuke se había quedado con su teléfono.
Se tiro de espaldas nuevamente en la cama pensando en que iba a hacer, que haría si al bastardo aquel se le ocurría ponerse a checar su teléfono, seguramente eso jamás pasaría ya que Sasuke no parecía de ese tipo de personas, sin embargo con eso tipo cualquier cosa era posible ¿no? no quería un cuestionario de preguntas ya que la mentira se le daba fatal.
¿En que estaba pensando? Si le preguntaba simplemente diría que no era su asunto, después de todo era la verdad ¿no? además que tan difícil podía ser, después de todo lo dijo ayer… ah! Pero es que ayer estaba muerto del coraje, hoy estaba terriblemente excitado por el beso que daba vueltas como trompo en su cabeza.
Haciendo gala de que la gimnasia mental solo te destroza los nervios, Naruto se levanto, casi con pereza de la cama y encamino su perezoso y adolorido cuerpo al baño, era necesario resolver un asuntito antes de bajar a desayunar.
No podía creer que estuviera haciendo eso por un sueño con ese tipo.
Después de secarse el alma con tremenda paja, -Su sonrisa de bobo ido lo delataba- tomo a Haruhi y se dispuso a adelantar algo de trabajo acumulado, después de todo faltaba al menos una hora para el desayuno.
*.·Un TeMe SeDuCtOr .·*
Sasuke miro el teléfono del chico que ocupo al menos la mitad de sus sueños esa noche y no simplemente para hablar como habían hecho durante la cena.
Deseaba hacer sus sueños realidad, y lo pensaba hacer, después de todo era un Uchiha ¿no?
Tomo el iphone en sus níveas manos, sabía que tenían dos llamadas perdidas del tal Gaara, ese incauto llamo al rubio dos veces en horas poco decorosas, no le gustaba tomar las cosas que no le pertenecen y menos un teléfono ya que es un objeto personal sin embargo tuvo que recurrir a mucha fuerza de voluntad para no contestar la llamada, incluso ahora sus dedos que no pecaban de curiosos picaban por el deseo insatisfecho de revisar de punta a punta el dichosito celular…
Quería conocer a Naruto Uzumaki, quería saber todo de el, después de todo era su juguetito y ¿Qué mejor manera de comenzar que por un objeto tan personal como su teléfono celular?
Dejo el aparato sobre la cama, mirándolo con rencor, ¿Qué le pasaba? El jamás trataba de convencerse para hacer algo, mucho menos cuando era algo que escapaba a sus valores, Uchiha Sasuke no se conocía por ser una persona curiosa y definitivamente no empezaría ahora.
Si iba a conocer al Uzumaki lo iba a hacer a la manera tradicional… sonsacando la información al mismo rubio.
Se levanto de la cama con parsimonia vestido en traje de Adan, que es la manera en que usualmente dormía, se dirigió al baño, le quedaba un día muy largo por delante antes de empezar con su fiesta de cumpleaños, cosa que ahora que lo pensaba tenía bastante pinta de ser todo un dolor de cabeza, después de todo Naruto estaría allí, con Ino, relación que aun no aprobaba –ni comprendía- y un millón de personas con sangre en las venas y ojos en la cara... si, estaba seguro que mas de uno queria asaltar al rubio, empezando por el.
"Esto será una tragedia" pensó con amargura, aunque se consoló pensando que lo único que tenía que hacer es mantener a todo mundo lejos del chico, o al chico lejos de todo el mundo tarea que se complicaba si tenemos en cuenta que el maldito es bisexual ¿Qué no podía gustarle solo un género? No, claro que no, es rubio, tenía que gustarle las cosas complicadas, y con ese cuerpo de adonis rubio y ese rostro angelical llamaría la atención hasta de un muerto.
Después de acicalarse como es debido, tarea que le tomo al menos dos hora de su tiempo, y preparar la lista mental de lo que tenia que comprar en la cuidad salió de su "casa" cuanto menos tiempo perdiera mejor, después de todo el era el anfitrión de su fiesta lo que significaba que tenía que estar presente a tiempo.
De camino decidió también que compraría otro cuaderno de cubierta negra donde anotar las personas que estarían en esta nueva lista de venganza… la razón, seguro como el infierno que sería la misma para todo el mundo: Uzumaki Naruto.
…
A las tres de la tarde todos se dirigían hacia la mansión de Sasuke para la fiesta, como esta era una isla privada –y teniendo en cuenta que no todo el mundo podía quedarse a dormir allí- la fiesta tenían a celebrarse temprano, para que todos tuvieran tiempo de regresar a su hogar, aunque estas siempre solían extenderse algo más.
Ino iba vestida con un hermoso vestido azul cielo, a juego con sus ojos, completamente sin mangas, cortado en "V", el escote era pequeño y elegante, el vestido corría liso hasta la altura de las rodillas bien ceñido al cuerpo mostrando la figura de infarto que se gastaba la chica, el vestido era bello el toque final se los daban unas cuantas hoja aunque de estas solo se distinguía el contorno de manera que no se mostrara cargado, ino llevaba un pequeño bolso color plateado de mano a juego con una finas zapatillas del mismo color, llevaba el pelo recogido en un delicado moño a la altura de la nuca y el rostro ligeramente maquillado.
Naruto por su parte iba bastante sencillo, cosa que no le restaba atractivo sino mas bien todo lo contrario, llevaba unos vaqueros azules gastados Armani, comprados esa misma mañana, con una camisa negra haciendo contraste con sus ojos, esta llevaba los tres botones principales sueltos dejando al descubierto el colgante que llevaba desde que podía recordar en su cuello, este consistía en lo que parecía un pedazo de cristal azul atado a un cordón negro, las mangas estaba recogidas a tres cuarto, la camisa iba dentro de los vaqueros sujeta por una correa negra a juego con los zapatos de marca que compro esa mañana también cuando fue con su amiga de tienda. Su pendiente en la oreja izquierda le terminaba de darle el toque de "no-Soy-Lo-Que-Cres…-Soy-Peor" que llevaba, definitivamente iba vestido a matar.
-Naruto- le llamo Ino en cuanto salió de su alcoba, luchado por recuperar el aliento- ¿Estas seguro que no quieres casarte conmigo? Juro que te seré fiel hasta con el pensamiento.
-Gracias Ino-chan- el rubio tomo la mano de la chica y la bezo con galantería- También estas que quitas el aliento.
La rubia no pudo evitar el sonrojo de placer que adorno su rostro, Naruto despistado como siempre procedió a hacer lo mismo con la madre de su amiga.
-¿Señora Uchiha perdone mi pregunta pero está usted segura de que no quiere engañarme para que no intente enamorarla?- coqueteo descaradamente el chico- Me cuesta creer que sea usted la madre de Ino y no su hermana-Dattebayo.
Después de los saludos se subieron al coche que los llevo hasta su destino, Sasuke les había mandado un coche para que los recogiera ya que el no podía por estar atendiendo a los invitados y sabia que el chofer de las chicas no se encontraba y aunque Ino era muy buena conduciendo jamás lo hacía cuando se arreglaba para una fiesta, le restaba atractivo según ella.
La casa estaba llena de personas cuando arribaron en ella, Sasuke los recibió en la puerta después de que estos fueran anunciados por el Mayordomo que los invito a pasar, como era de esperarse todo los presentes voltearon los a ver a los recién llegados deteniendo su vista en el joven rubio que iba de la mano de una Ino bastante sonriente, incluso Sasuke tuvo que apretar los dientes ante la escena, sin embargo y aunque no estuviera dispuesto a admitirlo ante nadie mas prefería mil veces que estuviera de manos con su prima a cualquiera de esos buitres que lo miraban con lujuriosas miradas. Naruto por su parte ni se enteraba, sonreía a todo el que veía como si lo conociera de antaño, parecía un pez en el agua, cosa que manifestaba claramente o que era un sinvergüenzas de primera o estaba mas que acostumbrado a ese tipo de personas que, aunque no estaban vestidos formalmente llevaban la arrogancia como una segunda piel denotando asi su posición social.
Naruto decidió que no se sentiria intimidado por un grupo de personas que tenían mas dinero que orgullo y que cuando asistían a algún evento su intención era mas para su provecho que para su placer ya que la mayoría de esas personas odiaban a quienes tenían en frente mas sin embargo reian cínicamente porque esa persona podía proveerle de los contactos que carecían.
Ino arrastraba a Naruto de un grupo de personas a otro presentándole a personas de apellidos bastante fuertes y posiciones sociales aventajadas, ninguno lo miraba con desdén- seguramente la teoría popular era: si llegaba de manos de un Uchiha es importante- sino mas bien con cordialidad, incluso muchos lo miraban con evidente deseo reflejado en sus ojos, sin embargo por ninguno se sentía tan intimidado como por la mirada que sentía en esos momentos taladrándole la espalda… ¿es que el Uchiha no tenia invitados a los cuales atender? ¿Por qué no dejaba de mirarlo? ¿temía que se robase algo?
Cuando Naruto al fin logro zafarse de Ino, porque este se excuso al tener que usar el tocador, el joven decidió descansar cerca de la mesa del ponche, lejos del mundo entero, sin embargo se sintió muy a gusto con un joven de pelo negro que al parecer hacia lo mismo que el.
-Perdón por robarte tu escondite-Dattebayo- se disculpo ante el chico que lo miraba con semblante serio- pero al parecer llevo un cartel en la frente que dice "mírenme" y ya comienzo a sentirme incomodo. ¿Cuál es tu escusa-Dattebayo?
-¿Para que?-.
-Para esconderte por su puesto-pregunto el rubio algo turbado ¿habia molestado a este chico de alguna manera?
El chico se encogió de hombros.
-Odio las multitudes…
-Entiendo-Ttebayo- ¿Contesto el rubio sin entender- Pero entonces porque estas aquí? Digo ¿si no te gustan las multitudes de personas porque vienes a fiestas?
El joven lo pensó un momento antes de contestar.
-Nunca lo habia pensado, antes, cuando era pequeño y tenia que acompañar a mi padre lo veía como un deber, ahora…
-¿Ahora?- le animo el rubio.
-Supongo que porque Sasuke es mi amigo- contesto con simpleza ganándose una sonrisa deslúmbrate del rubio.
-Entonces te admiro, no puedo creer que un chico calmado pero agradable como tu tenga a ese teme por amigo.
Gracias a todos lo que dejaron rivew, alert, o favoritos ^^
Especialmente claro a los que dejaron comentarios! ^/^
Y chicas, ya se que la historia no es buena, es solo para votar el estrés pero, por favor "comenten" òó
Sayonara!
Saku-aya ¡
