¿La mentalidad de una persona puede cambiar?
¿Las acciones correctas e incorrectas pueden hacer a las personas mejores o peores de lo que ya eran?
¿Cómo olvidar lo inolvidable?
Aquello que se intenta cortar de raíz para no lastimarle más.
Tratar de converserse de que es por el bien de esa persona es la mentira más grande que me he propuesto a establecer como la realidad.
Mi amarga amarga realidad. Los sentimientos nunca han sido algo a lo que yo le tome mucha importancia...y cómo hacerlo cuando tu tiempo e independencia depende de que tan listo y perseverante seas.
No había momento para pensar en los "hubieras". No podía permitirme sucumbir a esa pérdida de tiempo y esfuerzo mental inútil.
Es lo que me decía siempre al espejo, cada que pensaba en el pasado...enterrando todo lo meloso en alcohol y la universidad.
...
-Oh vamos Sou-kun, no creo que otra botella de licor haga daño- mencionaba el idiota de Isogai, que por quinta o sexta vez insistía en que me quedara a beber en el dichoso "convivio" que al final acabó siendo otra de sus fiestas dónde la mitad de las personas se dividen en "no te conozco" y " te conozco pero no te hablo"
-Imbécil, no aceptaré otro de tus supuestos convivios-le mencioné quitando la estúpida botella de licor de mi cara
-Eres un mentiroso Sou-kun, nunca te he hecho quedarte por obligación...¿Acaso el pasado te agobia?- mencionó burlón, pero no lo dejaría que se ganara con cosas que a él no deberían incumbirle.
Con eso, le empujé para retirarme de su apartamento, las personas que charlaban al son de la estridente música ni se inmutaron de nuestra escenilla y solo dejé a ese Iso-tonto en la barra.
Caminaba sin rumbo, no tenía muchas ganas de regresar a ese sitio frío al que llamaba "hogar". Me sentía algo mareado con todo lo que había bebido y sin alimento alguno.
-(Maldición solo a mi se me ocurre beber sin haber cenado algo antes)
La cabeza la sentía estallar y las luces nocturnas junto a las de los autos que pasaban no ayudaban en nada. Necesito paz, un lugar dónde pueda descansar un poco. Fue ahí que recordé que cerca del departamento de este idiota había un enorme parque.
-Perfecto no hay nadie alrededor- me dije susurrando en lo que buscaba una banca, lo suficientemente lejana para perderme en las sombras de los árboles y arbustos. Solo necesitaba un momento para descanzar y tal vez conseguir un café en algún combini cercano.
Me encontraba tan absorto en llegar a lo más profundo del parque cuando pude notar unas sombras moverse de manera extraña.
-(Espera un momen...!)-Tapé mi boca con ambas ojos no tenían cávida para lo que contemplaban en esa banca.
Era una pareja de hombres haciendo cosas totalmente indebidas para quien de pura casualidad pasara por ahí. Uno encima del otro; el alcohol que creía no bajaría de mi sistema se esfumó a quien sabe dónde, pues la cólera lo reemplazó por completo.
A zancadas, me acerqué lo suficiente para gritarles sus verdades a esos seres despreciables.
-¡MALDITOS DEGENERADOS! ¡¿QUÉ NO VEN QUE HAY GENTE PASANDO POR AQUÍ...Y USTEDES ASQUEROSOS HOMOSEXUALES HACIENDO ESTA CLASE DE COSAS EN PÚBLICO?!
Ellos me miraron y en efecto se separaron y reacomodaron sus ropas. No obstante, uno de ellos dio un par de pasos hacía mi.
-Y tú...quién te crees que eres para decirnos degenerados y asquerosos si el único ebrio idiota en este parque a las jodidas 3 de la mañana...eres tú- luego de eso el sujeto me tomó del cuello de mi camisa y me dio tremendo puñetazo.
Caí y mi cabeza chocó con el suelo, solo pude alcanzar a escuchar otra voz que pedía que se fueran, que quizás me hayan matado con ese golpe, me estaba desvaneciendo.
Ahora que mi mente navegaba en la oscuridad lo supe, era obvio que yo provoqué con mis palabras a ese sujeto. Escupí palabra tras palabra cómo si las vomitara...
Estaba molesto, pero no con ellos, si no conmigo mismo. Yo me sentí reflejado en ellos, pude ver la mirada de uno de ellos antes de ser golpeado, era casi la misma mirada temerosa de Morinaga. Temeroso y frágil.
...
El pelilargo no lo sabía en su momento, pero sus emociones eran tan transparentes que cualquiera cercano a él hubiera percatado que extrañaba en demasía a ese par de jades que le miraban con entero amor cada que sus miradas chocaban con las de su contrario.
Tan absorto en intentar olvidar su pasado, su vida solo se convirtió en un ciclo de trabajo, comer y dormir. Esa rutina a la cual por un tiempo le pareció la mas sensata, con el paso del tiempo intentó comprender lo que eran esas sensaciones que solo aquel chico de hebras azules las podía sentir con alguien más...Pero cada que miraba oportunidad, de los diez pasos que logró avanzar, retrocedía cien más.
Era inútil -decía.
Era muy doloroso-decía.
Todos esos pensamientos giraron en torno a él hasta que recuperó la consciencia. En un cuarto que no era el suyo.
-(Estoy...en el hospital?)
YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY...volví ni crean que me olvidé de este fic *la patean*
En serio no es que se me haya olvidado, si no que no se me ocurría nada que escribir y me dio como una tipo epifanía:
Lore..¿porqué no escribes capítulos cortos?
A fin de cuentas es como algo que quiero sacar completamente de mi sistema, mejor comienzo de a pocos, puede que más adelante haya capítulos más largos...o eso quiero suponer xDDD
Y si les dijera un pequeño spoiler...nah mejor no xD
AHI SE LEEN :U
