De nuevo es sábado. La buena noticia es que ya termine mi curso y finalmente estoy de vacaciones. Gracias por sus reviews en el prefacio, me hicieron reír mucho. Cumplí mi misión y nadie pudo entender lo que pasaba. No las culpo, ni yo sabía lo que pasaba mientras lo escribía. Pero poco a poco todo va a tener sentido.

Este capítulo esta dedicado a: Mely-Mad Hatter, Garu0212, SweetInsanity1039, SinnyFioreTheGirlPizzaPower, jupter, EmyCherry, Nitta Evans, Sakuyachan16, Gabi17 y queenBwaldorf.

Gracias por decirme sus teorías pero solo una de ustedes esta en lo correcto y ha logrado descubrir el tema central de la historia. Pero no desesperen, si no lo entienden en este capitulo lo entenderán en el siguiente.

Capítulo: 2/10

Canción: Decode de Paramore

Parejas: Principal: Craig y Tweek.

Secundarias: Style, Clyen, Bunny ¿Stenny? ¿Cutters?

South Park no es mío, es de Trey Parker y Matt Stone.


"Es tan difícil verte, cuando estoy yo está Tweek, cuando estás tú está Craig"


Capítulo 1: "La división de equipos"

"Cuando yo solía conocerte tan bien"

La secundaria pasó con normalidad, tal y como le gustaban las cosas a Tucker, luego llegó la preparatoria; el último escalón que subir para llegar a la carrera deseada. La preparatoria de South Park compartía edificio con la secundaria. Algunas veces veías ahí niños pubertos que soñaban con el día en que ellos caminaran por los pasillos preparatorianos. Craig era de quienes ya deseaban ingresar a esa etapa. Con libertad de usar todos los vicios e incluso de conducir, estaba ansioso de sacar su licencia. Tweek al contrario no lo deseaba, sintiendo aún los seis años robados de su infancia, le parecía demasiado pronto para entrar a ese nivel tan alto. El segundo cuarteto se reunió, Clyde y Token ya estaban en la nueva aula cuando Craig y Tweek entraron. Para nadie era secreto que esos dos deseaban algo más, se notaba en los brillantes ojos castaños del amante de los tacos cada vez que su afroamericano amigo se presentaba en algún lugar, cantando con esa voz que tenía hipnotizado al otro.

Luego entró el cuarteto de "idiotas" o al menos así los denominaba Craig. Kyle peleaba con Cartman por millonésima vez, atrás de ellos iban Stan y Kenny. Ya todos habían olvidado el incidente en el pasillo y el cambio de actitud del rubio y el pelinegro. Dejándolo como un recuerdo que no merece ser revivido. El resto de la clase llegó, eran los mismos de siempre, los chicos con los que habían estado en la primaria y en la secundaria. Jimmy saludó a todos mientras Timmy le veía en silencio, con un aire romántico. Era un nido de maricas a palabras de Tucker e incluso de lesbianas. Pero no se quejaba, porque en el fondo, él se sentía parte de ese nido, al menos cada vez que miraba a su rubio amigo. Sin saber que lo mismo le pasaba a Tweek siempre que veía a Craig.

El consejero entró luego de unos minutos. El señor Mackey nunca cambiaría, seguía con esas pláticas de mierda que nunca lograrían mejorar las relaciones entre los estudiantes. Pip continuaba siendo discriminado, Tweek era acosado, Cartman seguía siendo el principal causante de Bullying. Pero eso no lo veía el consejero o al menos no hacía absolutamente nada al respecto.

—Hola a todos ¿mm,kayy? Les doy la bienvenida a este año ¿mm,kayy? Pero la universidad será un reto más difícil…

Casi toda la clase prestó atención hasta ahí. Kenny charlaba con su cuarteto de amigos. Stanley y Kyle seguían siendo los mismos mejores amigos, aunque ninguno lo admitiera deseaban ser algo más que amigos. Cartman sabía eso y les hacía burla a cualquiera oportunidad, tiñendo las mejillas de ambos de color rojo. Pero el principal inconveniente de Kyle no eran los demás alumnos o sus padres, si no un chico de cabello rubio y los confusos sentimientos de Marsh. El chico del pompón rojo dudaba sobre a quien quería, Kenny se le había insinuado muchas veces, pero su corazón también latía por Kyle.

—Que pendejo — dijo Clyde a Craig al ver que el chico del gorro azul miraba al cuarteto — ¿Quién tiene esa clase de dudas? Si fueran dos chicas tendría sentido ¿pero dos chicos?

—No todos tienen la fortuna de saber a quién aman — dijo Craig — y no te hagas el espantado que sueñas con ser el novio de Token

Clyde se sonrojó de pies a cabeza al igual que su afroamericano amigo, los dos gritaron insultos a Tucker. Pero el pelinegro ya no les prestaba atención, su vista se clavó en Tweek y su raro nerviosismo de hoy.

— ¿Pasa algo Tweek? — inquirió Tucker

—Y-Yo… n-no… ¡Gah! — dijo el rubio mintiendo, la verdad era que tenía un raro presentimiento, una sensación que le recordaba al escalofrío provocado por la voz en su cabeza. Pero no quería recordarle a Craig su pequeño problema, y menos frente a otras personas

Garrison entró al aula de un fuerte portazo. Suerte que ya no les daba clase el día entero, hubiera sido una tortura. El comportamiento del profesor cambió drásticamente durante la secundaria. Ahora era más mal humorado e incluso algunos alumnos podían asegurar que se asustaba por cualquier ruido a su alrededor. Eso sin mencionar las visitas a una casa a altas horas de la noche. Ahora Garrison era de temer. Detrás de él iba el señor Adler, el grupo se relajó al verlo. Era de los pocos maestros que consideraban "normales". Es curiosa la normalidad en esa escuela, su maestro más común era un hombre o mujer con un trauma absurdo que lograron superar hace unos años o meses.

—Aun no termino ¿mm,kayy? — dijo Mackey al verlos entrar

—El tiempo se acabó Mackey, ya empezó la clase de Adler

El consejero y Herbert se dirigieron una mirada de unos segundos. Luego Mackey tomó sus cosas y dejó el aula. Garrison suspiro, dejó que Adler se acomodara antes de decir.

—Si tienes algún problema no dudes en decirme — luego vio a la clase, uno por uno — conozco bastante a estos idiotas

Dicho eso salió del salón, con un paso apresurado, como si se le hiciera tarde para otra clase ¿De cuándo acá a Garrison le importa llegar a tiempo al salón? Craig sentía que todas las personas que conocía le ocultaban algo, sentía que todos lo habían traicionado. Aumentando así su apático comportamiento. Solo confiaba en Tweek, y solo porque sabía que los dos se sentían exactamente iguales. Volteó de nuevo a ver al cuarteto de pendejos, Kenny había tomado la mano de Stan y fingía leerla; mientras Kyle soltaba un bufido que rápidamente le atribuyó al antisemitismo de Cartman en vez de a ese romance que se asomaba y deseaba destruir a toda costa. Adler inició su clase, hacía muchos años que dejó la clase de taller y se dedicó a la biología. Conocía bien al grupo también, pero eso no evitaba el miedo inicial que todo maestro lucha por ocultar a toda costa.

Craig comenzaba a aburrirse y no podía evitar sentir aquella sensación de aún no ser el mismo ante los ojos de los demás. Necesitaba hacer algo que lo regresara a la cima, como en el kínder. Miró a Adler y luego a sus amigos, supo exactamente qué hacer. Pero necesitaría un aliado más fuerte si quería hacer eso. Primero pensó en Cartman, pero temía una puñalada por la espalda, luego vio a Stan. Perfecto.

"¿Cómo puedo decir lo que está bien cuando estás nublando mi mente?"

—Te propongo algo — Dijo Tucker bloqueando la puerta al término de la clase — se que tú también odias a Adler

— ¿Qué con eso? — dijo Stan sin querer relacionarse de nuevo con Craig y sus raros problemas de actitud

—No te gustaría… ¿Hacerle una broma?

Stanley tragó saliva, la verdad era que sí deseaba hacerle una broma al profesor que casi lo reprueba en taller, pero no confiaba del todo en aliarse con Craig. Miró a Kenny, quien sonreía ante la idea a pesar de no ser invitado, mientras que Kyle fruncía el ceño. Tweek dejó de recoger sus cosas y clavó su vista en Tucker, odiaba la idea de que se metieran en problemas ¿Qué acaso olvidó esa promesa? El rubio sacudió la cabeza, en realidad él tampoco quería pensar mucho en eso. Clyde se reía entre dientes, conocedor de la idea de su amigo. Mientras Token sonreía al ver feliz a Donovan. Craig no era tonto, esperó hasta que Cartman saliera del aula, pero no contó con que se quedara afuera, capaz de escuchar cada palabra en esa aula sin maestro.

— ¿Qué clase de broma? — Preguntó Stan

—Le gustan mucho los seres vivos ¿No? ¿Qué tal si le dejamos un espécimen de ardilla listo para ser diseccionado? — contestó Craig

—Se meterán en problemas chicos — dijo la voz de Butters detrás de Craig. Todos voltearon a verle, había regresado por un libro olvidado, topándose con ese acuerdo

—No pasará nada Butters — dijo Kenny por instinto, siempre tranquilizaba al rubio que causaba una revolución de sentimientos en su interior

—Sí Butters — dijo Craig — Además, no querrás ser un soplón ¿O sí?

Leopold quiso responderle, pero ya no encontró las palabras. Tweek en cambio sí, soltó un grito que regresó a la realidad a Tucker.

— ¡No puedes hacer eso! ¡Gah! ¿Y si te descubren? ¡Y-Ya e-estamos en la c-c-cuerda floja! ¡Demasiada presión!

Tucker sintió de nuevo el nudo en el estómago al recordar eso. Pero se limitó a abrazar al rubio sin importarle la presencia de los demás y decirle en un susurro, para que solo él pudiera oírle.

—Te prometo que no pasará nada…

Claramente escuchó un "No jures en vano" en su cabeza, pero supuso que había salido de la boca del rubio que lentamente dejaba de temblar en sus brazos. Cartman esbozó una gran sonrisa y se fue de ahí. Kyle quiso interferir, pero Stan se veía tan emocionado. Le demostraría que también era capaz de arriesgarse así. Que merecía su amor. Esperaron al viernes para poner el plan en acción. Adler guardaba la lista de asistencia en el cajón de arriba del escritorio. Ahí pusieron a la ardilla muerta e incluso la abrieron del vientre. Craig sintió una emoción inmensa, una sensación de normalidad embriagante. Los demás alumnos llegaron poco después, luego Adler entró. Se dirigió con tranquilidad al escritorio, sacó el libro de biología de su mochila, junto con los marcadores para el pizarrón y luego abrió el cajón. Contrario a lo esperado Adler no se asustó, solo soltó un largo suspiro, sacó la lista un poco manchada de sangre de ardilla y dijo con una voz que denotaba el enojo controlado.

—Craig Tucker, Token Black, Leopold Stoch y Stanley Marsh son el equipo 1. Su tema serán los trastornos mentales. Tweek Tweak, Clyde Donovan, Kenny McCormick y Kyle Broflovski son el equipo 2. Su tema son los trastornos sexuales

Luego miró con odio a los mencionados. Clyde preguntó el porqué de los equipos, enojado por la idea de un fin de semana arruinado.

—Así lo pensarán dos veces antes de colocar una ardilla en mi escritorio señor Donovan — luego lazó una rápida mirada a Eric

Craig miró al castaño. Su sonrisa era tan grande que enseñaba los dientes ¡Hijo de puta! Maldijo mil veces su idiotez. ¿Cómo carajo no se le ocurrió antes que el gordo de mierda era capaz de espiarlos y delatarlos con Adler a cambio de una mejor nota? Ahí estaban las consecuencias de su inocente broma, bueno, al menos no llevó el caso a la dirección. Ahora que lo pensaba, hacía mucho que no veía a la directora Victoria por ahí. Ahora la directora era la señorita Selastraga ¿Qué había sido de Victoria? Nadie la volvió a mencionar.

—Entregarán el trabajo la próxima semana y harán una exposición frente al grupo… y si el proyecto no es lo suficientemente bueno serán suspendidos. Además, nada de internet, aprendan a usar los jodidos libros — selló Adler con tono enojado, no permitiría ese comportamiento durante su clase

Mientras Tweek buscaba entre los numerosos libros que ahí había más confundido se sentía. Sexualidad ¿Por qué tuvo que tocarle ese tema precisamente? No sabía nada de eso y le era difícil hablar en público, ahora hablar de sexualidad, enfermedades venéreas y todas esas cosas.

—No va a ser tan malo — dijo Clyde al ver el estado en que se encontraba su amigo — solo serán los trastornos, como los tipos que lo hacen con animales y esas cosas…

Pero eso causó un peor efecto. La simple idea de encontrarse con esa clase de cosas raras le aterrorizó. Y aún más le asustó la idea de estar lejos de sus amigos. Miró a su derecha. Kenny ya hojeaba no solo uno, si no tres libros sobre ese tema, saltándose las hojas cuyos conocimientos ya tenía. Del otro lado estaba Kyle. Reclamándole al de la biblioteca el no tener un libro de determinado autor. Clyde leía una historieta oculta en un libro que sostenía al revés y Tweek temblaba al ver los títulos de los libros del estante.

—Tienen suerte de tener a alguien como yo — dijo Kenneth — Se todo lo que dicen esos estúpidos libros y hasta más

—No te sientas la octava maravilla — dijo Kyle en tono hastiado, pero no por la discusión con el encargado, si no por el hecho de que Stan sintiera algo por un chico como McCormick — Adler no es tan tonto como para creer las cosas sucias que has viso en las películas porno ¡Clyde deja de leer esa puta historieta!

—Estoy trabajando — se defendió Clyde

— ¿Con el libro al revés? — Lo atrapó el judío

Las mejillas del castaño se colorearon al instante. Cerró la historieta y comenzó a leer un libro, solo para toparse con cosas más explícitas que la revista Playboy. Kyle rodó los ojos, maravillosa idea el separar a los amigos. Ahora Stan trabajaba junto a Butters, Token y Craig. Pero al menos estaba alejado de Kenny. Ninguno de los presentes sabía cómo calmar a Tweek en un ataque nervios, Clyde siempre se hacía a un lado cuando eso pasaba. Y ahora el rubio estaba al borde de uno, con las manos extendidas hacia el librero. Cerró los ojos y tomó el primero libro que pudo y se sentó en la mesa, abriéndolo. Cuando se asomó al contenido sus mejillas se tiñeron de rojo, pero no por las cosas que ahí decía, si no porque se imaginaba a Craig y al él haciendo cada una de ellas. Kyle bufó. Sin duda reprobarían la presentación.

El segundo equipo estaba en casa de Token, revisando los libros que él tenía. Maldito fuera Adler al prohibirles usar el internet. Tucker estaba sentado en el sillón viendo la televisión. Stan sacó varios libros y los puso en la mesa. Butters empezaba a sacar las hojas y el material para hacer el informe mientras Token preparaba la computadora para la presentación.

—Mueve el culo y ayúdanos Craig — se quejó Stan — fue por tu idea que estamos en esto

—A ti no te pareció así Marsh — le respondió Tucker

—Basta los dos — dijo Token — todos aquí somos culpables por seguirle la corriente a Craig y todos vamos a trabajar

Craig se les unió de mala gana mientras Leopold hacía una lista de los temas en los que se enfocarían. Colocó los temas en unas tarjetas, usando siglas para referirse a los trastornos. Luego revolvió las tarjetas y cada uno de los integrantes tomó una. Stan sacó la que decía T.B.

—Trastorno bipolar — dijo Leopold

Token sacó la que debía T.O.C. "Trastorno obsesivo-compulsivo", Butters sacó T.L.P. "Trastorno de personalidad límite" y a Craig le tocó la última, T.P.M.

—Bien, dividamos los temas — dijo Kyle

Tweek no escuchaba bien al capitán autoproclamado de su equipo. Tenía los ojos fijos en el libro, pero no veía nada, era una sensación de salir de su cuerpo, terrible. Cada segundo que pasaba se sentía más en las nubes y menos ahí en la biblioteca. Sus ojos se volvieron muy pesados y sus párpados se cerraron por completo, para luego abrirse sorprendidos al sentir una sacudida. Kyle le decía algo pero no lo oía bien. El sonido regresó poco a poco, hasta que los gritos del pelirrojo finalmente golpearon los tímpanos ajenos.

—Tweek ¿Entiendes? — decía el pelirrojo

—E-entender ¿qué? ¡Gah!

—Tu tema — repitió el judío — tus temas serán la hipersexualidad y la anafrodisia ¿entendido?

El rubio asintió con la cabeza, todavía un poco confundido por la sensación que había experimentado.

— ¿Estás seguro de querer regresar solo? — dijo Clyde a Tweek una vez que los cuatro salieron de la biblioteca, ya era bastante de noche y la casa de los Tweak quedaba lejos

—Sí ¡Gah! T-te desviarás s-si me a-acompañas

—Bueno — dijo no muy convencido — pero si algo pasa me llamas

— ¡Le diré a Token que coqueteas con Tweek! — gritó Kenny

— ¡Kenny cállate! — Grito Clyde — ¡Token no me gusta!

— ¿Y quién dijo que te gustaba? — inquirió el pervertido

Clyde se puso rojo de pies a cabeza, corrió en dirección del rubio con la intensión de golpearlo, McCormick tomó a Kyle de escudo y pronto los tres estaban gritando y quejándose.

"Nos estamos engañando a nosotros mismos"

Tweek sintió un poco de normalidad por fin. Esbozó una sonrisa y se alejó poco a poco de los gritos del trío que peleaba. La noche había caído y sentía un poco de miedo al pasar por esos lugares tan solitarios. Se preguntó cómo le habría ido a Craig con su nuevo equipo. Al doblar en una esquina chocó contra algo o peor aún, contra alguien. No pudo evitar soltar un grito y pedir piedad mientras se cubría la cabeza con los brazos sin levantarse del frío suelo. Entonces sintió unas manos en los brazos y una cálida voz.

—Calma Tweek, soy yo Craig

El pelinegro acababa de salir de la casa de Token rumbo a la suya cuando chocó por accidente con su mejor amigo. Tweek dejó de temblar y aceptó la ayuda del pelinegro para ponerse de pie. Por un segundo pensó que se trataba de un asesino.

— ¿Cómo les va con su tema? — preguntó Craig una vez que él y Tweek se sentaron en una banca de un parque cercano

—M-mal ¡Gah! T-te dije q-que lo de la ardilla n-no era u-una b-buena idea ¡Gah! ¡Si fallamos n-nos suspenderá C-Craig! ¡Gah!

Tucker tomó la mano de Tweek. Los dos se sonrojaron bastante, el pelinegro se movió sin siquiera pensarlo, era como si alguien más lo hubiera hecho. Pero qué más daba, no le desagradaba para nada el tacto de la mano del otro. Continuaron los movimientos involuntarios, Tweek apoyó su cabeza en el hombro de Craig. Pero al rubio tampoco le molestaba estar en aquella posición. Craig tomó el rostro de Tweek entre sus manos y lo vio directamente a los ojos, eran resplandecientes y rivalizaban con el resplandor de la luna, sintió el inmenso impulso de besarlos.

La situación entre Kyle y Kenny era tensa, y ese silencio de camino a casa no ayudaba para nada al problema. Kenny podía sentir los inquisidores ojos del judío en su nuca y, harto de eso, se paró en seco; girándose para encarar a su rival.

—Deja que Stan decida — dijo Kenneth — no te dará ventaja el hecho de que me odies

—Stan merece algo mejor que tú — se desahogó por fin Broflovski

— ¿Y tú te consideras algo mejor que yo? — se ofendió Kenny

—Soy su mejor amigo ¡Llevo toda mi vida tratando de enamorarlo! Y ahora se siente atraído hacia ti, perdóname Kenny, pero tú no sabes nada de él ¿Cuál es su animal favorito?

Kenny se quedó callado, en parte por la forma enojada en la que habló Kyle, en parte por el pequeño sollozo que salió de su garganta judía y además porque no sabía la respuesta a la pregunta. Tenía razón, no conocía casi nada de Stan. Sí, era su amigo, pero nunca se compararía con el lazo que Kyle compartía con él.

—Me lo suponía — dijo Kyle siguiendo su camino, no sin antes empujar a Kenny con el hombro

Odiaba ese maldito juego, se sentía como una de las putas de Stan. Un día podía preferirlo a él, pero otro podría querer a Kenny. Prefería quedarse solo antes que compartir a la persona que amaba. Unas lágrimas mezcla de enojo y tristeza escurrieron por sus pómulos enrojecidos y su mandíbula apretada. Kenny se giró y vio irse a su amigo de la infancia, ahora más que nunca se sentía como una mierda, pero el sentimiento hacia Marsh no desaparecía por completo. Pero aunque desapareciera, eso no le quitaría las dudas a Stan de la cabeza.

—Maldita sea — dijo caminando detrás de Kyle

Stan iba rumbo a su casa cuando Butters lo detuvo, preguntándole si lo acompañaba a la suya. Aunque Marsh se desviaba un poco sabía que no podía dejar que un chico tan delicado anduviera por las calles solo en la noche.

— ¿K-Kenny no me menciona cuando hablar con ustedes? — preguntó Stoch

—No en realidad — contestó Stan sin comprender realmente

Fue hasta después de dejar a Stoch en su casa e ir entrando a la suya que su cerebro hizo clic ¿por qué quería que Kenny lo mencionara? ¿Acaso Leopold estaba enamorado? Sintió un nudo en el estómago, lo que le faltaba a su aturdido corazón.

Un segundo antes había sentido el impulso de besar a Tweek y ahora se despertaba pesadamente. Abrió lentamente los ojos agradeciendo que fuera sábado. Entonces se dio cuenta, no estaba en su habitación. Es más, dudaba seriamente estar en su casa. Se sentó un poco en la cama. Miró a todos lados, tratando de identificar donde estaba. Al darse cuenta quedó helado. Miró a su izquierda y vio algo que lo sorprendió más. Tweek dormía tranquilamente a su lado, podía ver su blanca piel asomarse por las suaves sábanas. Dio un salto y terminó en el piso, la sacudida despertó a Tweek. El rubio miró confundido a su amigo, Craig estaba completamente desnudo, Tweek también. Al darse cuenta de eso los dos se cubrieron con lo que pudieron. Las pistas no podían estar más claras, había tenido sexo.

Craig se puso de pie y se vistió en un suspiro, saliendo de la casa sin despedirse o decir una sola palabra. No habían bebido, no tenían drogas, nada ¿entonces por qué tuvieron sexo y ninguno de los dos lo recordaba? De nuevo la sensación que sintieron durante esa pelea en sexto grado.