Hola, mis queridos lectores. Les traigo una maravillosa sorpresa, una pequeña continuación de este One shot, en realidad se trata de una escena que olvide incluir y que no quería dejar por fuera. Espero que puedan ayudarme dándole like a mi página de Facebook EAUchiha-Fanfiction y a mi Facebook personal Anne Kristina Rodriguez (en mi perfil está el enlace directo a ambos perfiles) desde allí estaré pendiente de ustedes y publicaré sobre mis próximas actualizaciones.

Agradecimientos especiales a mi Beta: Hikari Takaishi Y

Espero que la lectura sea de su total agrado.

Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto.


Día con los Uchiha 2.

Los días posteriores a la visita del Sasuke adulto y Sarada, Mikoto no dejaba de darle vueltas al asunto de la futura esposa de su retoño. Pero, no conocía a alguien que conociera directamente a los Haruno, y no quería ser tan insistente en ello. Sasuke le había advertido que no fuera tan obvia y así lo iba a hacer.

Dejó escapar un suspiro involuntario mientras preparaba el desayuno esa mañana, si tan sólo él le hubiera dado más referencias. Algo más concreto como dónde vivían exactamente y cómo lucían los padres de la Haruno.

– ¿Qué pasa? Te he escuchado suspirar unas cinco veces desde que estás aquí– comentó Fugaku sentándose en la mesa, con la intención de leer su periódico mientras espera su desayuno.

– Es sobre Sasuke– respondió ella.

– ¿Nuestro Sasuke o...– la oración quedó a medias cuando ella asintió– él debe estar bien, Mikoto. Ha de estar en casa con su esposa e hija.

– Sé que él debe estar bien, pude notarlo al percibir su aura de tranquilidad. Eso de cierta forma me trajo algo de paz, pero no se trata de eso.

– ¿Entonces?– cuestionó Fugaku confundido.

– Aún no sé cómo contactar a los Haruno y conocer a mi futura nuera– se quejó. El líder del clan negó divertido, su esposa aún seguía insistiendo en el tema.

– Pero Sasuke te dijo que no fueras tan obvia, ¿qué se supone que dirás cuando les aparezcas en su casa sorpresivamente? Mucho gusto, en el futuro su hija será la esposa de mi hijo y ambos tendrán una hija...

– Si, ya lo capto– cortó Mikoto poniendo los ojos en blanco– no pretendo acercarme directamente a ellos, sólo quiero averiguar los lugares que ellos frecuentan y tropezarlos "accidentalmente"

– Tal vez si sales a caminar un poco por la aldea los veas– sugirió él. Ella sonrió encantada, aquella le había parecido una fantástica idea.

– ¡Toda la familia irá de compras!– exclamó emocionada. Fugaku bufó con fastidio, él no quería hacerlo. Bueno, no podía negar que también tenía curiosidad de conocerla pero ese era su día libre y quería pasarlo en casa.

El desayuno transcurrió con normalidad, Itachi comentó que estaría libre de la Academia, cosa que hizo que su madre se pusiera más eufórica aún.

– ¿Qué le sucede a mamá?– preguntó a su padre en voz baja.

– Piensa salir a buscar a una niñita pelirrosa de grandes ojos verdes– contestó en el mismo tono. Itachi meditó un poco lo que acababa de escuchar y luego dijo.

– Yo también quiero conocerla– a Fugaku le resbaló una gota de sudor por la nuca, alguien estaba dispuesto a aprobar las locas ideas de su esposa.

– No hay de otra– suspiró resignado. Él también iría "de compras". Esperaba poder encontrarse con la familia de la pelirrosa y también esperaba que su esposa no se le fuera la lengua.

Mikoto les ordenó a todos que debían ir a prepararse para salir inmediatamente después de terminar su desayuno. Y le dejó a Fugaku como tarea encargarse de Sasuke mientras ella limpiaba la cocina e iba a cambiarse también.

Hora y media después, todos estuvieron listos para salir.

El camino al centro de la aldea es un poco largo, considerando que los dominios del clan Uchiha están a la afueras de la aldea. Mikoto miraba de un lado a otro buscando algún indicio de aquella familia y de un lugar confiable para comprar lo que necesitaba para preparar el almuerzo, puesto que ella siempre compra los ingredientes en los locales que están dentro del barrio Uchiha.

Visualizó una mujer rubia con una pequeña pelirrosa en brazos, comprando frutas en un puesto ambulante. Codeó a su esposo en las costillas y quiso acercarse a ellas, pero él la detuvo.

– ¿A dónde crees que vas?– demandó.

– Sólo voy a preguntar por las frutas– comentó fingiendo inocencia– quizás le saque algo de conversación, algo normal, querido. Deja la paranoia.

– Sólo vamos– accedió caminado junto a ella hasta el puesto de frutas.

Ellos fingieron estar ocupados escogiendo las frutas, ignorando la presencia de la rubia a su lado. Pero la realidad era otra, se dedicaban a analizar con detenimiento a aquella mujer. Mikoto entendió a qué se refería su hijo adulto cuando mencionó que su hija tenía el encanto de su madre. La pequeña Uchiha tenía mucho parecido con su madre a su edad, salvo que Sarada tenía el color de cabello y ojos de su padre.

Su oportunidad se presentó en el momento que la Haruno dejó caer accidentalmente el bolsito en el cual llevaba su dinero.

– Itachi, ayuda a recoger a la señora su cartera– ordenó Mikoto, con una sonrisa amable hacía la mujer. Itachi obedeció la orden de su madre y le pasó el objeto a ella.

– Gracias, hombrecito– agradeció ella.

– No hay por qué– respondió Mikoto en su lugar.

– Es difícil salir sola de compras cuando tienes un niño en brazos– dijo la Haruno– supongo que usted puede entenderme.

– La entiendo a la perfección– respondió– algunas veces me toca hacerlo sola porque mi esposo está ocupado con el trabajo y no tengo nadie que cuide de él– dijo señalando a Sasuke, quien no dejaba de observarlo todo con mala cara.

– Es un niño, pero no parece ser fácil dejarlo al cuidado de extraños– mencionó sorprendido de cómo él se alejó de ella cuando quiso tocar su mejilla.

– Sasuke no está acostumbrado a convivir con muchas personas– contó– tampoco es que le agrade mucho las multitudes– ambas mujeres rieron– su hija es preciosa, por cierto. Debe tener la edad de mi Sasuke.

– Su nombre es Sakura– la presentó. A diferencia de Sasuke, ella era una niña risueña que sonreía a todos, incluso le permitió tomarla en brazos junto a Sasuke. Él no pareció de acuerdo con compartir a su madre con otro niño– ellos harían una buena pareja en el futuro– comentó la mujer encantada de ver a los niños en los brazos de la Uchiha.

– ¿Usted lo cree?– preguntó Mikoto con fingida inocencia. Ella asintió en respuesta. La Uchiha en su mente reía, ella sabía que por supuesto que serían una linda pareja, un matrimonio lleno de amor con un precioso retoño.

– Mi Sakura parece interesada en él– comentó viendo como su hija observaba con atención al niño junto a ella. Sasuke no parecía agradarle las circunstancias, pero ella sabía que esos ojos no lograrían cautivar por completo a su hijo sino hasta pasada la adolescencia, y aún faltaba mucho para ello.

– Debo irme a casa, fue un placer hablar con usted– dijo tomando a Sakura de regreso– mi nombre es Haruno Mebuki, es un placer.

– Uchiha Mikoto, el placer es mío– contestó la Uchiha estrechando la mano de la Haruno.

Mebuki se despidió de ellos con la mano y comenzó a caminar en otra dirección.

– ¿Estás contenta ahora?– habló Fugaku por primera vez desde que llegaron a ese lugar, él había preferido mantenerse ajeno a la conversación y vigilar si a su mujer no se le escapara ninguna palabra que pueda resultar sospechosa, pero por fortuna ella supo comportarse.

– Ahora sí– respondió con una sonrisa radiante– puedo estar tranquila al saber que Sasuke tendrá una buena familia en el futuro. Además, ¿viste lo linda que es ella? Apuesto que debe ser una hermosa mujer. Una mujer que fue capaz de hacerlo un hombre feliz– declaró enternecida.

Fugaku se permitió sonreírle a su mujer. Él sabía que lo único que a ella le importaba era conocer a la futura familia de su hijo menor y de alguna forma agradecer a una hermosa niñita pelirrosa por hacerlo salir de su oscuridad y darle a sentido su existencia.

Fin.


Hasta aquí esta pequeña historia, espero que haya sido de su agrado.

Espero que se tomen la molestia de dejarme sus opiniones en un Rewiew, me encanta leerlos.

Nos leemos en la siguiente historia. Hasta la próxima.

EAUchiha