Al escuchar como la puerta se abría, la Loxar saltó del sofá para encontrarse con su pelirosa amiga que lo único que pudo hacer al verla fue cerrar la puerta y descargar todas sus cosas en la mesa del comedor.
— No me digas que pasaste toda la noche despierta. -Y aunque era más que obvio debió preguntarle para verificar por ella misma el estado emocional de su mejor amiga, Juvia por su parte asintió con su cabeza y entonces la oji verde vio los ojos rojos de la chica.
— Y estuviste llorando. - Afirmó Meredy con algo de desaliento, odiaba profundamente, con todas las fuerzas de su ser que Juvia llorara, la quería demasiado y simplemente había sido testigo por todo lo que la peli azul había tenido que pasar para que de un momento a otro alguien viniera a perturbar la paz que con tanto esmero la chica había creado, la Loxar respiró hondamente y con sus ojos volviéndose a llenar de lágrimas le asintió para abrazarla y refugiarse entre los brazos de Meredy.
— No puedo evitarlo -Entre lloriqueos la Loxar se confesó, era totalmente duro para ella volver a verlo, estar cerca de Gray y saber que jamás volvería a ser suyo.
— Ese idiota, ¿Qué se cree? ¿Por qué vuelve después de tantos años? -Con algo de esfuerzo Meredy llevó a Juvia a una de las sillas del comedor e inmediatamente después de que la acomodó en una de ellas se sentó para poder hablar con la oji azul.
— No sé, pero no es porque se haya movido su espíritu paternal, ya que ni siquiera preguntó por el cachorro. -Una nueva lágrima se deslizó por la mejilla de Juvia, hablar de su hijo era terriblemente doloroso y más porque deseaba que el pequeño fuera feliz, pero tener un padre era algo que ella no podía darle.
— Juvia, a él su hijo no le importa. -Se lo dijo cruelmente, solo quería hacerla entrar en razón y convencerla que era mejor que así se quedarán las cosas.
— Lo sé y eso es lo que más me duele, además tengo una fea sensación aquí en el pecho, ¿Crees que sea capaz de hacerme daño?. -La joven negó con la cabeza mientras ponía sus manos en la mesa.
— No, vamos. Ustedes no terminaron en los mejores términos, pero sería un monstruo si quisiera hacerte daño, eres la madre de su hijo, eres todo para tu cachorro. -Juvia mordió su labio inferior para luego desordenar sus cabellos intentando comprender todo, esperando que su loco corazón se calmara un poco y volver a la cotidianidad de sus acciones.
— ¿Qué quería en la joyería? -Meredy se zafó sus tacones y recostó su espalda en la silla, estaba completamente molida y solo quería dormir, pero debía estar ahí para ayudar y aconsejar a su amiga en un momento tan crucial como este.
— Estaba preguntando por un anillo, uno demasiado costoso y te juro que olvide todo cuando se acercó a mí, mi mente se puso en blanco y me comporté como una idiota.
— Suele pasar, pero no es alguien a quien debieras impresionar, una joya más o una menos para Natsu no hace la diferencia. -La muchacha intentaba calmarla, el dinero que el Dragneel ganaba en un día era mucho más elevado comparado con el que ellas ganaban en un año.
— ¡Gray es mi jefe! Es el dueño de la joyería. ¿Por qué me pasan estas cosas? -La peli rosa abrió ligeramente su boca de la sorpresa, no porque no creyera que Gray tuviera mucho dinero, sino que se le hacía completamente extraño que apareciera de un momento a otro y ahora siendo dueño del lugar donde trabajaba su amiga.
— Entonces Gray si es millonario como decían por ahí. -La Loxar asintió.
— Él es todo un hombre de negocios mientras yo soy solo una vendedora, me sentí tan pequeñita, como un gusano que perdió su dignidad. -Meredy frunció el ceño para negar con su dedo índice al ver la frustración de su amiga.
— ¿Y qué tiene que Gray sea millonario? Eso no lo hace una mejor persona. Juvia, el cachorro va a cumplir cinco años de edad y jamás, ¡Jamás! Le envió un solo regalo incluyendo los de cumpleaños o Navidad, no estuvo en sus primeros pasos o en el momento que dijo su primera palabra, al menos dime si llamó cuando Gajeel te dejó en el hospital. -La muchacha no podía refutar las palabras de Meredy porque precisamente todo era verdad, cada palabra, aunque fueran muy dolorosas relataban a la perfección lo que significaban los dos para Gray.
— Cuando no teníamos nada que llevarnos a la boca ¿Él estuvo ahí? -La peli azul negó casi llenándose de rabia, apretando sus puños para tratar de meter en su corazón que debía hacer como si nada hubiera pasado.
— No, él nunca estuvo con nosotros, jamás ha sido un padre para mi cachorro. -Masculló Juvia con su voz entre cortada.
— ¿Entonces por qué lo dudas? Me vale muy poco si tiene mucho dinero. Ese hombre tiene que desaparecer de nuestras vidas tal y como lo estaba haciendo antes de ayer. – la chica asintió para luego sonreír como tonta.
— Si lo hubieras visto no lo hubieras reconocido, se veía tan elegante, tan refinado y adinerado, hasta su manera de hablar cambio drásticamente. "SeñoritaLoxar, deseo ver ese anillo".-Lo arremedó para disminuir la tensión que había en el ambiente.
— Al menos dime que ya no es un flacucho y debilucho. -Juvia sonrió negando con la cabeza, casi recordando que tan diferente era del hombre del que se enamoró.
— Sus brazos eran como de este tamaño. -La muchacha indicó como modelo su propio brazo y con su mano dio el tamaño que creía conveniente. — No pude apreciar su trasero, pero se veía muy duro. -Susurró sus palabras porque sabía claramente que esa conversación era una que no debía escuchar su pequeño hijo. — Además su ropa, se veía simplemente inalcanzable, típico hombre sacado de revista. -Dijo jugando con el individual de la mesa, sabiendo que eso ya no era suyo, que al menos podía soñar con él y que eso era gratis.
— De nada le sirve eso sí no sabe jugar en la cama. -Juvia abrió sus ojos un poco escandalizada.
— ¡Meredy! -La regañó con su tono de voz, simplemente le daba vergüenza que ella repitiera lo que alguna vez Juvia le había dicho en sus típicas conversaciones de amigas.
— ¿Qué? Tienes que aceptar que la concepción del cachorro fue netamente amor, porque ese hombre no te complacía. -Sonrió picara la oji verde intentando subirle el animo a su amiga, aunque hizo un efecto que no era el deseado al menos Juvia tenía color en sus mejillas.
— Bien, lo acepto, Gray era un desastre en la cama, pero no nos engañemos, tuvo cinco años para adquirir experiencia. -Y con eso la peli azul volvió a deprimirse pensando en todas las mujeres que Gray pudo haber amado, en todas aquellas que disfrutaron de sus besos, de su compañía, de su ser.
— Tenemos que ser realistas, Juv. Digo esto únicamente para que suprimas cualquier posibilidad que tu tonta y débil mente esté creando de volver a estar con él, porque si, tú cometiste el error, pero ese idiota no tiene perdón al ignorar todos estos años a su hijo, a ti. Un hombre como él claramente debe rotar cada fin de semana de mujer y no quiero que se meta contigo, ya no es una persona buena para ti. -La chica asintió con su cabeza, sabía mejor que nadie que era verdad, que tal vez durante esa noche en vela pudo haber imaginado como sería su vida con Gray, pero no, no podía volver con él solo porque su corazón se desvivía por él.
— Gray es parte de mi pasado y aunque me duela dejarlo allí, es algo que debo hacer… pero y si quiere conocer al cachorro, ¿Qué debo hacer? -La peli rosa dibujo una delgada línea con sus labios, claramente ella odiaba al Fullbuster, pero su "sobrino" merecía tener un padre, sin embargo no sabía que tan saludable sería para todos si él viniera a estas alturas a convertirse en su padre, era una respuesta complicada y las consecuencias dependiendo de la decisión también lo serían, pero debía ser consciente de que él ya no era una buena persona.
— No, creo que no sería bueno ahora que él se acercará al cachorro, Juvia, no sabes cuáles son sus intenciones y a mi parecer es mejor que se aleje lo más posible del niño, pero tú eres su madre y es su decisión. -Odiaba cuando Meredy decía al final de la frase algo como eso, porque siempre le decía algo totalmente convincente y entonces después debía recordarle que todo era su entera responsabilidad.
Frustrante, era demasiado fastidioso y algo doloroso que él volviera a sus vidas, pero pensó en ese instante que con algo de suerte Gray podría irse lejos de nuevo y en un abrir y cerrar de ojos todo podría volver a la normalidad, así su corazón aún tuviera fuertes sentimientos por él.
—Bien, ¿Quieres desayuno? -Sonrió la peli azul cambiando de tema, poniendo un mechón azul tras su oreja y levantándose para ir a la cocina, ya había luz del día entonces debía ponerse en pie así no hubiera dormido nada.
— Quiero unos huevitos con cafecito y algo de fruta, por favor. -Le pidió Meredy para en seguida levantarse y caminar a su cama, solo quedaba descansar y entonces cuando sintió su suave colchón rozar su piel, cerró los ojos sintiéndose afortunada de no ser Juvia en ese momento, porque no quería ni imaginarse que haría si amara a una persona pero ese hombre fuera duro, frío y hubiera desaparecido cuando más lo necesitaba, tal vez su tonto corazón le haría perdonarlo y era supremamente difícil de asimilar.
Al poner los ingredientes en la estufa y cortar las frutas, Juvia se fue caminando al baño para llenar a la mitad la bañera. Años atrás todo eso hacían por ella, hasta podía decir que le ataban los cordones de los zapatos, sin embargo había aprendido a realizar muchas actividades y la habilidad adquirida era algo que no cambiaba por nada.
Se quedó un tiempo mirando el agua correr y entonces cuando notó que había llegado a la altura perfecta cerró la llave. Tocó el agua con sus manos para verificar que estuviera a una temperatura correcta, al comprobarlo se levantó ligeramente para en las puertas de madera buscar los juguetes del niño, los lanzó suavemente a la bañera para no salpicar el baño con el movimiento y entonces dejó el lugar para caminar a la pequeña habitación que compartía con su hijo. Lo buscó entre las cobijas de la cuna y entonces lo halló profundamente dormido.
— Es hora de levantarse. -Canturreó mientras acariciaba el rostro de su pequeño galán. El niño solo protestó con ternura, alegando con sus ojos cerrados que deseaba seguir durmiendo.
— Vamos dormilón, el desayuno ya va a estar listo. -Su hijo tenía el sueño pesado y despertarlo cada mañana era una tarea medianamente difícil. Lo destapó y tomándolo de los brazos logró alzarlo para finalmente acomodarlo en su pecho, el pequeño se acomodó en sus pechos mientras ella caminaba con el niño en brazos.
— No quiero ir -Juvia ladeó su cabeza sorprendida por las palabras de su infante, nunca le había dicho que no quería ir a la escuela y más porque allí podía jugar con otros niños y aprender al mismo tiempo que se divertía.
— ¿Por qué no quieres ir? -Lo separó de su cuerpo levemente para ver sus ojos grises y entonces el niño esquivó su mirada para esconderse en el pecho de su madre, Juvia no tenía que tener cuatro dedos de frente para darse cuenta que algo extraño estaba sucediendo con su hijo.
— Dime por qué no quieres ir. -Rápidamente el peli negro negó con la cabeza para sentir como su madre lo aterrizaba en el inodoro y así le empezaba a quitar la ropa.
— No es nada -Sonrió, para luego fijar su atención en la bañera, cerciorándose por el mismo que sus compañeros de baño estuvieran listos. La peli azul no quería molestar a su hijo, por eso no siguió insistiendo con muchas preguntas, pero si no era nada concerniente al hogar, entonces en la escuela donde el peli negro pasaba la mayoría de su tiempo debían saber la razón, no quería ser paranoica y crear escenas donde no las había, pero tampoco quería dejar pasar ningún detalle por alto porque no quería que nada con un impacto negativo le pasará a su hijo.
Con cuidado introdujo al oji gris en la bañera y se agachó rápidamente para levantarse con una velocidad amenazante y fingir que era un dinosaurio.
— Nuevamente el tiranosaurio rex aparece para perturbar la paz en cachorrolandia cuando todos creyeron que después de la derrota anterior no se atrevería a aparecer de nuevo. -Una sonrisa se dibujó rápidamente en el rostro del pequeño para luego fruncir su ceño y tomar sus dinosaurios para ponerlos entre él y Juvia.
— No dejaré que destruyas nuestro territorio de nuevo. -Dijo el pequeño moviendo a uno de los dinosaurios que tenía en la mano, sus palabras eran claras comparadas al desarrollo que tenía con otros niños de su edad.
— Soy más fuerte que ustedes los come hojas. -Declaró la joven sin salirse de su papel, la Loxar odiaba profundamente tener que sacrificar tiempo con su hijo por estar trabajando, pero si ella no trabajaba no podría brindarle un mejor futuro a su bebé.
Con su primer ataque empapo al niño que se movía con gran velocidad en la bañera para evitarla. Siguió con un ataque de cosquillas mientras el cachorro emitía enormes carcajadas y se defendía como podía de su madre, un punto en su contra era ese dolor en su estómago de tanto reírse y no poder controlar bien sus movimientos, sin embargo se defendió lo más que pudo para finalmente ver a su madre a los ojos.
— Nos rendimos, mami. El agua es nuestro punto débil. -Se justificó y solo entonces vio como ella se acercaba demostrándole que venía en paz.
— Bien, pues entonces debes salir antes de que te pongas como uva pasa. -Con cuidado la joven tomó la botella de champú para con un poco de liquido refregar suavemente los suaves cabellos del niño, por su parte el pequeño le ayudó a refregarse con la esponja.
La Loxar le quitó los productos con un último paso de agua y entonces lo sacó del agua para envolverlo en una toalla y con cuidado secarlo. Atrapó su pequeña mano y entonces lo llevó a la habitación para subirlo en la cama.
El peli negro mientras veía a su madre alistar su ropa saltaba en la cama para finalmente ver como ella con ternura le mostraba la chaqueta azul, su gorro negro y un jean esperando su aprobación. El oji gris no salía a la calle sin sentirse bien con lo que vestía o al menos tenía un carácter fuerte para decir lo que le gustaba y no.
Se quedó quieto mientras la chica le daba instrucciones de los movimientos que debía hacer a medida que le ponía la ropa.
— ¿Mami, por qué existe el día del padre? -La muchacha sintió como su corazón se detenía, pero su cuerpo continuaba moviéndose, por ningún motivo debía demostrarle a su hijo que ese tema le afectaba.
— Realmente no sé la historia, pero es un día dedicado a todos los padres en agradecimiento por todo lo que hacen por sus hijos, por cuidarlos y amarlos. -El niño se quedó viendo un punto fijo intentando entender las palabras de su madre.
— ¿Papá va a venir para este día? Él trabaja mucho por mí y quisiera agradecérselo. -La muchacha sonrió con un tono de nostalgia y tristeza para levantar sus hombros, sí, no era capaz de decirle que su padre nunca lo quiso, por eso desde siempre le dijo que estaba trabajando en otro país, todo para que él tuviera un mejor futuro.
— Tal vez, amor. Todo depende de que tan ocupado este. -El niño asintió y se bajó de la cama cuando Juvia lo terminó de vestir, se sentó en el borde de esta y se quedó quieto para que su madre le peinara el cabello.
Mentir era una de las cosas que Juvia odiaba, pero se había vuelto toda una mentirosa con su hijo para proteger a Gray o tal vez no era eso, solo no deseaba romperle el corazón a su pequeño con tan temprana edad.
— Mami, va a llover. -Y agradeció porque repentinamente cambiará de tema de conversación. Asintió con su cabeza y le subió la cremallera de la chaqueta para que su niño no se fuera a resfriar.
— Ven a desayunar -Lo ayudó a bajarse de la cama y miró su reloj para asegurarse de que fuera a tiempo, entonces al salir de la habitación, vio como el pequeño con esfuerzo se sentaba en una de las sillas del comedor. Fue directamente a la estufa para servirle la avena caliente antes de que se enfriará, algo de fruta y un poco de jugo. Dejó todos los alimentos en la mesa para luego servir el desayuno de Meredy.
— Meredy tu desayuno. -Golpeó en la puerta de la habitación de su amiga cuando puso todo en una charola. — Sigue -Dijo la pelirosa metida entre sus cobijas, la oji azul dejó la bandeja en la cama de la señorita.
— Come. -Sonrió para salir.
— Juvia. -Se detuvo al escuchar su nombre y entonces dio media vuelta para poder ver a su amiga que la miraba expectante con sus ojos verdes muy abiertos.
— Si vuelves a ver a ese idiota espero que lo pongas en su lugar, no me hagas romperle los huevos y de paso a ti por tonta. -La peli azul asintió con algo de miedo, sabía mejor que nadie que su amiga podía llegar a ser tan amenazante como ella sola. Cerró la puerta tras de sí sabiendo que una gran parte de su ser sentía algún tipo de resentimiento por Gray por haberla abandonado cuando más lo necesitaba, pero el resto de su cuerpo lo amaba y luchar con su corazón no era una tarea fácil.
— Ten un buen día. -Susurró la Loxar mientras salía de la habitación de la chica, respirando profundo estiró su cuerpo para ver por un lado del muro a su hijo.
— No te vayas a ensuciar la ropa, cachorro. -Advirtió mientras lo veía sentado en silencio comiendo su desayuno.
— No, mami. -Respondió el niño desde el comedor, rápidamente la joven entró al baño y se quitó la ropa, sabía mejor que nadie que la ducha era el mejor lugar de la casa para pensar las cosas, pero en esa ocasión optó por ducharse rápido, su niño no era de esos que no se podían quedar quietos un segundo o de los que destrozaban todo a penas con tocarlo, era un niño bastante calmado para su edad, sin embargo no le gustaba dejarlo solo por mucho tiempo.
El recuerdo de Gray entró en su mente como un rayo, fue tan repentino, nunca se imaginó volverlo a ver y mucho menos en la joyería, pensó en su aspecto, en que tal vez el día anterior no estaba tan arreglada y bonita como solía estarlo antes de quedar en la ruina. Al terminar de bañarse secó su largo cabello y se decidió poner una ropa bonita, no era como si tratará de conquistar a los hombres, por eso su aspecto físico había pasado a un segundo plano y en el primer puesto de las prioridades de su vida, su cachorro ocupaba ese lugar, por tanto ya no se arreglaba como antes.
Entonces, sin saber la razón se puso la mejor ropa que tenía en las cajas de cartón que usaba como closet, su niño que jugaba sentado en los sillones con sus dinosaurios solo esperaba a su madre que ese día se estaba demorando más de lo normal en arreglarse.
— ¿Ya te lavaste los dientes, cachorro? -Los ojos grises del niño se encontraron con los azules de su madre, el infante sonrió al verla con un peinado diferente y con ropa que demostraba verdaderamente su edad, salió corriendo al baño para tomar el cepillo de dientes y cepillar su dentadura mientras en su mente se convencía cada día que tenía la mejor mamá del mundo.
Claramente el plan de Juvia no era volver a conquistar a Gray, pero si él la volvía a ver solo quería asegurarse de que se arrepintiera por haber terminado con su relación.
— ¿Ya estás listo? -La chica vio su reloj algo apurada, sabía que se le había hecho demasiado tarde y desayunar ya no cabía en su itinerario, tomó la maleta del niño con dos sombrillas, una grande y una más pequeña y entonces lo agarró de la mano.
— ¿Se te queda algo? -Preguntó con ternura y él solo puso su mano en su pequeño mentón intentando pensar, al negar con la cabeza Juvia lo agarró de la mano para salir del apartamento. Vivían en un edificio que pertenecía a un barrio clase media, no era el mejor lugar para vivir, pero allí estaban en paz y al menos el pequeño estaba seguro.
Ambos salieron de la construcción para caminar por las calles, la escuela donde dejaba al peli negro no quedaba muy lejos, solo debía caminar unas tres cuadras con él y ya estaba en el lugar, en el camino, curioso, el pequeño le preguntaba cosas random a su madre, esas que
Juvia trataba de contestar con la mayor claridad posible enseñándole al pequeño lo poco que sabía de la vida y de cómo funcionaba cada cosa en el mundo.
— ¿Mami alguna vez podremos irnos a vivir al sol? -La peli azul sonrió con la pregunta del niño, la imaginación de su pequeño era bastante activa y solo había un pequeño detalle que no dejaría asentar una vivienda en el sol. Al querer responder, sus palabras se quedaron trabadas en su garganta, su rostro se puso completamente blanco y su única reacción fue apretar fuerte al niño de la mano.
— ¿Qué sucede? -Preguntó el infante al darse cuenta que se habían quedado completamente quietos, que su madre miraba a un punto en especifico y entonces el pequeño pudo identificar a una persona.
— ¿Qué haces aquí? -La chica miró con firmeza al peli negro que tenía en frente, el hombre solo sonrió con una sonrisa que le heló completamente los huesos a Juvia mientras el pequeño apretaba fuertemente la mano de su madre.
— Vengo a hablar contigo. -Dijo al mismo tiempo que miraba al pequeño como si fuera una molestia y hacía sonidos con su boca simulando que el niño era un pequeño animal o algo por el estilo.
— Entra a la escuela, cachorro. -Ordenó la peli azul al darse cuenta que estaban a unos cuantos pasos del lugar y que podía supervisarlo con su mirada, mientras lo alejaba lo más posible de su primo.
— No quiero dejarte sola con el tío Gajeel. -Susurró el pequeño que miraba con firmeza al hombre con numerosos agujeros en su rostro y sus ojos completamente rojos y algo perdidos.
— Solo tengo algo que hablar con tu tío, ve a la escuela o se te hará tarde. -Afirmó intentando convencer a su pequeño que se alejará lo más posible de ellos, esforzándose por no parecer asustada y transmitirle algo de paz, dibujó una sonrisa completamente falsa mientras el pequeño no quería abandonarla. La mujer puso la maleta en los hombros del niño y entonces le señaló la escuela.
— Yo te estoy viendo desde acá. -Lo empujó suavemente invitándolo a dar un paso, sin estar totalmente convencido el niño miró hacia atrás para ver a su madre y entonces caminó sabiendo que si algo sucedía su madre se lo diría.
— Chao, mami. Te quiero. -Le mandó un beso con su mano a la peli azul para ver por unos segundos a Gajeel y bajar la mirada, enseguida salió corriendo a la entrada de la escuela y se reunió con su maestra y otros compañeros. Juvia se cruzó de brazos para ver a su primo a los ojos intentando mostrar fortaleza, sin embargo ojeó el lugar intentando identificar personas que pudieran ayudarla en caso de emergencia.
— ¿Qué diablos haces acá? -Preguntó la chica, estaba completamente asustada, la mitad de su cuerpo estaba paralizado mientras sus manos habían comenzado a sudar, pero de una cierta forma se sentía feliz porque ahora sabía que su primo estaba a salvo.
— ¿Así es como me saludas después de tanto tiempo? -Juvia puso sus ojos en blanco.
— No seas cínico, di qué diablos quieres y lárgate.
— Está bien, pero no te enojes…Mujer, descubrí una manera para recuperar nuestro dinero. -La peli azul frunció el ceño, identificó entonces que su primo no se encontraba en sus cinco sentidos o que estaba bajo el efecto de alguna sustancia extraña por la forma en la que sus palabras se quedaban y algunas expresiones de su rostro.
— ¿Cómo? -Preguntó ella intentando llevarle la cuerda.
— Ese niño que cargas es una fortuna, averigüé cuanto me podían dar por él y poom, nos darían un billete largo por ese error, lo bueno es que no tendrías que seguirlo alimentando nunca más. -Los ojos azules de la chica se abrieron como platos al mismo tiempo que el enojo recorría cada partícula de su ser, sus instintos maternales de protección salieron al instante, sin ser consciente que él tenía mucha más fuerza y que podía acabarla con un solo golpe, se atrevió a darle un empujón.
— ¿Eres estúpido o qué? ¡Gajeel, te juro que si te atreves a tocarle un solo cabello a mi hijo, te mato! -Gritó para luego darle una bofetada. Los ojos de la joven se llenaron de lágrimas mientras negaba con la cabeza.
— Aléjate de nosotros, consigue el dinero de otra forma, pero a mí no me metas en tus asuntos raros. -Con su corazón amenazándole con salir de su pecho siguió su camino, huyendo, dejando atrás a su primo, a ese que no había visto durante años.
— Eres una egoísta, puedes tener más hijos. -Gritó con enojo el hombre que a duras penas podía sostener el peso de su propio cuerpo, la chica respiró profundamente para luego entrar en la escuela de su hijo buscando a su profesora. El niño al verla se fue corriendo a abrazarla.
— Pensé que ya habías entrado al salón. -Afirmó con su voz entre cortada la Loxar, intentando demostrarle al niño que estaba bien.
— ¿Qué quería ese señor? No me gusta el tío Gajeel. -El cachorro era siempre sincero con sus palabras, Juvia abrazó al niño fuertemente, asustada, pensando en un posible futuro donde su hijo pudiera desaparecer de un momento a otro de su lado, sabiendo mejor que nadie que se moriría si algo malo le pasará, era horrible lo que imaginaba que podían hacer con su pequeño y entonces se llenó de miedo.
— Solo quería dinero, si él se acerca a ti quiero que salgas corriendo, ¿Entiendes? -El niño ladeó su cabeza intentando comprender a su madre, después de algunos segundos el pequeño rápidamente asintió.
— Buen niño. No quiero que hables con tu tío.
— Juvia, que bueno verte por aquí. -Los ojos azules de la joven identificaron a una mujer de baja estatura y cabello largo interrumpiendo por completo la conversación que mantenía con su hijo. — Levy, hola. -Dijo algo tímida.
— Quiero hablar contigo. -Era una suerte poder ver a la maestra del niño, porque precisamente también necesitaba hablar con ella. — Ve a tu salón. -Le ordenó, el niño salió corriendo a su aula de clase para jugar con sus compañeritos mientras la clase comenzaba.
— Levy acabo de ver a Gajeel -Habló primero ya que su preocupación como madre era mucho más grande, estaba angustiada, con un agujero en su estomago porque le quitaba la paz que algo malo le pudiera pasar a su tesoro. Rápidamente la maestra del niño se cubrió la boca con sus manos totalmente sorprendida.
— Sí, sé que no quieres saber nada de él, pero estaba a unos cuantos pasos de acá diciendo que si vendía a mi hijo íbamos a volver a ser ricos. -La Mcgarden llevó prontamente sus manos a su corazón intentando controlar el fuerte latir de este provocado por la sorpresa, por el desconcierto.
— Pero, ¿Qué le pasa? -Preguntó la chica con rabia mientras mordía su labio inferior, sin tener respuesta alguna Juvia levantó sus hombros. — No lo sé, pero Levy no puedes entregarle a mi hijo a nadie más que no sea Meredy o yo, ¿Entiendes? -Los ojos chocolate de la chica afirmaron por ella.
— No te preocupes, yo personalmente me encargaré de cuidarlo mejor que nadie.
— Gracias. Sabes que me moriría si... -Ni siquiera terminó su frase sabiendo que era muy difícil siquiera pensarlo.
— No te preocupes y también me cuidaré yo. -Juvia miró a su hijo dentro del salón y luego su reloj, ya se le estaba haciendo tarde para llegar a su trabajo.
— Ten en cuenta que es peligroso y que puede volver a atacarte. -Dijo la Loxar tensionando mucho más la situación.
— Sé cuidarme. -Afirmó la pequeñita para luego rascar su brazo. — Con respecto al asunto que quería comentarte...Ayer con Jet hicimos que los niños dibujaran a sus padres por lo referente al día del padre, tu hijo tenía su hoja completamente en blanco porque no sabe cómo es él y sus compañeros empezaron a molestarlo diciendo que su papá no lo quería. -La Loxar frunció su ceño algo enojada.
— Por eso no quería venir. -Concluyó la chica. — ¿Quién se atrevió a molestarlo? Si es necesario hablar con sus padres lo hago, nadie se ríe de mi hijo. -Completamente enojada la peli azul estaba empezando a gritar.
— No, Juvia. Cálmate, ya los reprendimos, lo importante acá es que considero que debes decirle al niño la verdad sobre Gray. Tu hijo no puede seguir engañado, no es justo. Crecerá y te hará muchas preguntas que ya no podrás responder. -La Loxar mordió su labio inferior para apretar sus puños. — ¿Cómo sugieres decirle a mi hijo de cuatro años que su padre dijo que prefería morir antes de tener algo mío? Haré todo lo necesario para que mi bebé no sufra, no me importa seguir diciéndole mentiras acerca del idiota ese que tiene como padre, ¿Entiendes? ¡Es mi maldito problema! -Con fuerza la chica tomó el tirante de su bolso para salir del lugar, estaba tan enojada que no le importaba nada más, a la miércoles la cordura o la decencia.
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Acostada en el sofá, descansando de su laborioso día en la joyería, la joven no le quitaba la mira de encima a su hijo, había sido un día largo de trabajo y su cabeza dolía a tal punto de querérsele explotar, claramente de tanto pensar en Gray, en Gajeel, en su hijo, en todos los fantasmas de su pasado que habían aparecido de repente de nuevo. Lo bueno había sido que no había visto ni a Gray, ni a Natsu y podía respirar aliviada durante algunos minutos
Sus pensamientos volvieron al suelo cuando escuchó que la puerta se abría.
— ¡Tío Lyon! -Gritó el niño con notoria felicidad en repetidas ocasiones al ver como el peli plateado atravesaba el umbral de la puerta acompañado de la peli rosa, sus dinosaurios que yacían en el piso habían sido rápidamente cambiados por los brazos del apuesto peli plateado que le sonreía.
— Mi sobrino está gigante, cada día te pareces más al T-rex. -El niño sonrió con orgullo mientras veía como el Vastya pasaba el peso de su cuerpo a una mano y con la otra sacaba algo de su bolsillo, un papel de regalo brillante.
— Te traje algo. -La peli azul se levantó prontamente y los saludó. — Sabes que no era necesario. -Dijo Juvia con algo de incomodidad.
— No gano mucho dinero, pero sabes que todo lo que le doy al cachorro es porque lo quiero, ¿No es así? -El niño sonrió al sentir como Lyon lo elevaba en los cielos y lo movía como si se tratase de un avión.
— Gracias. -Dijo el niño que al aterrizar en el suelo abrió el paquete con emoción, gritó muy feliz al descubrir que el regalo era un juguete, un tipo nuevo de dinosaurio para agregarlo a su colección.
— Woow es un velociraptor. -Sorprendido el niño habló mientras lo admiraba con una hermosa sonrisa, inmediatamente trajo el resto de sus muñecos y así los presento con sus compañeros.
— Además traje una película para que la veamos todos. -Meredy tomó las bolsas que traían para empezar a hacer las palomitas de maíz, mientras que el peli plateado le mostraba al pequeño niño la caratula de la reciente película que había salido en los cinemas con contenido de dinosaurios.
— Te quiero mucho tío Lyon. -Con un abrazó de agradecimiento el niño sorprendió al Vastya, este correspondió al gesto sintiéndose muy feliz, definitivamente el pequeño solo podía transmitir alegría. L a peli azul se fue a la cocina para contarle lo que había sucedido esa mañana con Gajeel a Meredy mientras Lyon se quedaba con el pequeño y jugaba con naturalidad con todos aquellos dinosaurios que el mismo se había encargado de comprarle durante años.
Desde que el cachorro nació Lyon se había convertido en lo más parecido a una figura paterna que el pequeño peli negro tenía, no lo llamaba tío por adopción, ya que realmente había una conexión sanguínea con él, el peli plateado era primo de Gray Fullbuster y por tanto desde que él sabía de su existencia se encargaba de darle todo lo que necesitaba o al menos lo que el dinero de su sueldo le alcanzaba para ayudarle.
Podía decirse que Lyon se había convertido en el ángel guardián de Juvia y en un santo para el infante, pues siempre estuvo allí cuando ellos lo necesitaban. Entonces, cuando vio que las chicas se aproximaban a ellos sentó al niño en un sillón y puso la película en el DVD, al configurarla se sentó al lado de Meredy y tomó el gran tazón de palomitas de maíz para empezar a ver la película.
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— ¿Qué sucedió? -Preguntó agitado cuando encontró a la peli rosa después de buscarla por casi todos los pasillos del hospital.
— Fue una pelea con Gajeel, al parecer estaban discutiendo sobre la herencia y él estaba muy drogado. -Entre lágrimas escuchó como la peli rosa le contaba lo sucedido, no pudo evitar sentir rabia, frustración, ganas de ir a golpear a ese hombre para enseñarle que no debía meterse con las mujeres y mucho menos con las embarazadas.
— Pero ¿Cómo está? ¿Cómo está el bebé? -Su corazón se detuvo al ver la expresión de la peli rosa, entonces asumió que lo peor podía suceder.
— Ella tiene algunos huesos rotos, se pondrá bien, pero el doctor dijo que era muy seguro que el niño no sobreviviera porque está muy pequeño. -Sus ojos se llenaron de lágrimas y entonces un nudo en su garganta apareció.
— Sabía que iba a pasar, que ese hombre era violento, que ella corría peligro en esa casa ¿Por qué no hice nada? ¡Maldita sea! -Golpeó una pared mientras había comenzado a gritar, prontamente la peli rosa lo abrazó para calmarlo.
— ¿Sabes si podemos contactar con Gray? Al menos decirle lo que pasó. -El peli plateado negó con su cabeza. — El único que mantiene contacto con él es Loki, creo que deberíamos decirle, él tiene que estar aquí.
Se despertó bruscamente buscando al niño, cuando lo halló completamente dormido entre los brazos de su madre respiró profundamente sintiendo el alivio recorrer su cuerpo.
— ¿Qué pasó? -Preguntó Meredy algo asustada por la brusca reacción que había tenido el chico.
— Soñé con lo que pasó el día que nació el cachorro. -La peli rosa sonrió con ternura. — Ya pasó, sabes que no debemos recordar ese día. -La peli azul abrió sus ojos, el televisor mostraba ya los créditos de la película, en una determinada escena se habían quedado dormidos todos, incluyendo al niño que se encontraba muy cansado.
— Voy a acostarlo, gracias por todo chicos, no saben todo lo que les agradezco lo que hacen por mí y por el cachorro. -Juvia alzó al niño que estaba profundamente dormido cuando se levantó del sillón.
— No fue nada, descansa, Juvia. -Sabía que ellos eran muy buenas personas, que Meredy pasará su día de descanso con ella y con el niño decía mucho de ella y también Lyon era un ángel con su hijo.
— Lamento molestarlos, tendrían más privacidad si no estuviéramos acá. -Meredy sonrió negando con su cabeza. — No seas tonta, sabes que me gusta que ustedes estén acá, pero...-Bajó la voz para hablar pícaramente. — Ya sabes -La oji verde pico uno de sus ojos, claro que Juvia sabía a qué se refería con esa frase, que no saliera de su habitación y que omitiera o ignorara cualquier sonido extraño que pudiera salir de la habitación de su mejor amiga mientras su novio estaba en casa.
— Claro que sí, diviértanse. -Vio como los jóvenes se dirigían algo cariñosos a la habitación y cerraban la puerta tras de sí, acostó a su pequeño, teniendo sumo cuidado de que no fuera a despertar y entonces escuchó que golpeaban la puerta, fue a abrir porque sabía que ninguno de esos dos iba a atender con lo ocupados que estaban. Se dio cuenta que era una persona de entregas y entonces ladeó su cabeza completamente segura de que estaba equivocado.
— Es una entrega para Juvia Loxar. -La peli azul hizo un gesto de extrañez y tomó la caja rosa que el de la entrega le brindaba. — ¿Seguro que es para mí? -El hombre asintió y entonces cuando los ojos azules de la chica recorrieron la caja se dio cuenta que había una tarjeta, su corazón se detuvo al igual que su respiración casi a punto de hacerla entrar en shock.
Para: Juvia Loxar.
De: Gray Fullbuster.
Firmó el papel que constaba el recibido y entonces cerró la puerta, insegura, totalmente asustada, pero con la curiosidad por saber que había adentro, abrió la caja rosa de terciopelo, su boca se abrió grandemente al ver el anillo azul, ese que anteriormente estaba en la joyería donde ella trabajaba y que costaba millones de dólares.
Notas de autor.
Hola hermosuras! Cuando escribí esto no pensé que fuera a tener tanto éxito, en serio fue tipo meme que dice y bueno ¿Ahora qué? y pues yo toda: No, no sé, jamás pensé llegar tan lejos. Pero bueno ya la he ido desarrollando en mi mente para ver a donde vamos, poco a poco se irán descubriendo los misterios que engloban está historia repleta de drama y venganza. En serio gracias por sus reviews, por cada palabra, por cada teoría y por su apoyo y amor, bien, si les gustó este cap solo díganmelo acá abajito en la caja de sugerencias. Posdata: Sí, señores y señoras, Gajeel es malo.
AVISO:
Estoy a punto de viajar a algunos países de Europa y me iré más o menos por un mes, así que allá será muy poco lo que pueda escribir, lo que quiere decir que no habrá actualizaciones por un tiempo, pero conmigo ya deben estar acostumbrados o eso creo. Les prometo que llegaré a terminar todos mis fics, no desesperen, ni me dejen de amar. Deséenme mucha suerte, estoy muy emocionada.
Contestando Reviews:
Evanabern: Holis, bueno como tú querías que siguiera aquí vengo con un nuevo CAP, lo que hizo Juvia se descubrirá en capítulos siguientes, por lo pronto espero que te haya gustado el CAP, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Chachos: Hola! Si que me atacaste por Whatsapp intentando saber todo sobre la historia, eres la única que conoce el nombre del cachorro chan chan chan ¡! Jajaja espero que me sigas en esta historia, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Natt Night: Hola! Sí, quiero saber tus teorías, cualquier cosa que se te ocurra. ¿Cómo le hago? Realmente no lo sé pero bueno aquí estoy, ya salió algo relacionado con la familia de Juvia y ya puedes empezar a pensar por donde va el agua al molino, Jajajaja noo su hijo no se llama cachorro, no lo diré hasta que bueno, el nombre lo sabrán después con una escena de esas cursis que yo hago. Sip, el hijo de Juvia es 100% de Gray, o fue infidelidad, no tarde demasiado, acá está la conti. Voy a dejar volar toda mi imaginación, yaaay. Gracias por tus testamentos, espero que el CAP te haya gustado mucho, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
kAeDe-HiMe: Hola! Sip, hay muchas preguntas y mucho drama, pero lo bueno es que ha medida que se desarrolle el fic, van a ser contestadas. Creo que el misterio más grande es como se llama El Niño, chan chan chan. Gracias por tu review, te mando un beso enorme y un abrazo psicológico, bye.
Kaze Tsubaki: Holis! Me encanta que te haya atrapado en mis redes de drama y misterio, aún no golpes a Gray, esos golpes aumentarán después, gracias por tus palabras. Espero que el CAP te haya gustado, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Lia: Hola! ¿Por que comenzaste el día bien Sad? La actitud de Gray va a ser fastidiosa en todos los sentidos pero bueno tienes sus razones, Natsu tal vez se involucre más de la cuenta con Juvia, pero todo sea para bien, Meredy es la mejor amiga, un ángel que se le pudo aparecer a Juvia y ese cachorro es toda una ternura. Yo no humillaría si tuviera dinero, tal vez a la gente que si me lastimó pero tocaría hacer excepciones. Jajaja y eso que Gray aún no hace nada para que te emperres, pero si, Gray es un tonto. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
KassFromVenus: Holis! No tarde eh, te traje un capítulo rápido y espero que este también te guste, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Nekonekodesu 3: Holis! Waaa me encanta que te parezca hermoso, capitán ese es mi secreto, no tengo secretos, neee mentiras, no se mi mente es bien pinche loca. Ya sabes que pasó el día que nació el cachorro, poco a poco se va descubriendo todo :3 gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Guest: Hola, Me encanta que te encanten, muchas gracias por tus palabras, besote enorme desde aquí :3
Lupita Uchiha: Hola! No tarde en subir la conti, pero la razón de porque Gray la odia se sabrá después, me encanta que te encante, gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
EdWinedex: Hola! Me encanta que te encante y que lo ames, espero que este CAP te haya gustado también, gracias por tus palabras. te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Lymar Vastya: Holis! Acá lo seguí y sé que me quieres matar porque Lyon está de novio con Meredy pero no pude evitar ponerlo así, Gray, tiene sus razones para ser tan amargado y tonto, acá está el CAP, espero que te haya despejado solo un poquito las dudas. te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Hitomi Akera: Hola! Bien, para saber porque Gray está tan vengativo tendrás que esperar un poco, pero todo se solucionara o al menos eso espero. Juvia es un amor de mamá, quiere demasiado al cachorro y el pequeño la quiere demasiado a ella, pero bueno vamos a ver cómo es la relación entre Gray y el cachorro. Los pones de Gray saldrán raros pero algo obtendrá, gracias por tu review, en serio, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Gruviaforever: Hola! Yaaaay, nueva historia, acá pues ya luego hago continuación de gotas, todas tus preguntas se irán contestando al desarrollo del fic, gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Zami Zurita: Hola! Muchas gracias por tus palabras, por todo, te mando un beso anticipado en agradecimiento y bueno todas tus dudas se irán despejando al pasar de los capítulos. Gracias por todo te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
