Disclaimer:Naruto ni sus personajes me pertenecen, son obra de Masashi Kishimoto...
Advertencias: He vuelto a subir este fic, como verán está –según yo- corregido, no he cambiado nada, el tema sigue siendo el mismo, sólo he puesto mejor redacción y una ortografía decente. Las letras cursivas –como menciono en las 'aclaraciones'- se trata del texto de un libro que Sakura encontró en su casa, así que repito, esas cursivas son el texto de un libro que Sakura lee.
Aclaraciones:
Texto del libro sin titulo.(Por ahora)
Recuerdos o visiones que solo tiene Sakura.
-'Pensamientos de los personajes'-.
(Aclaraciones).
"Hablan los personajes".
Summary: Ni los cien años que pasaron lograron hacer cambiar su destino. Ella encontró su pasado y él llego a recordárselo. Su destino sellado en un libro que le mostrara los pecados que su alma ha cometido.
Yunmoon Projects
Presenta:
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Yuro akai –Noche roja
2ª Noche - ¿Por qué conoces mi nombre?
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Después de cambiarse para la escuela bajo a tomar su desayuno, miro a su mamá leer una revista y a su papá el diario, luego de tomar su desayuno salió y colocándose unos patines se fue directo a el colegio, en el camino se entretuvo con algunas cosas que encontraba en el camino, dulces, revistas y algún peluche, al llegar vio mucha gente reunida y entre ellos estaba su amiga rubia, se acerco lentamente a ella con los patines aún puestos.
"Ino… ¿Qué pasa?".
La rubia se quedo callada, como si no la hubiera escuchado y era verdad, la rubia ni la había visto y mucho menos escuchado. Miro al frente, sus ojos se posaron en el sujeto que estaba hablando con un rubio… si no se equivocaba el rubio era Naruto Namikaze, dos años mayor que ella y capitán del equipo de soccer de la escuela. El otro individuo no lo conocía, pero era muy guapo, tomó del brazo a su amiga sacándola de todo ese revuelo y llevándola dentro de la escuela.
"Frentona, por que hiciste eso, ese chico estaba…".
"Pero nosotras llegaremos tarde si no nos apuramos, nos toca clase con Asuma-sensei".
"Faltaría pero ya tengo 2 inasistencias, me dijo que si faltaba una vez más no me aplicaría examen".
"Deberías faltar, con eso que no te gustan los exámenes".
"Huy… cállate frente de marquesina".
"Si, como digas cerda, vámonos".
Sorprendentemente no volvieron a discutir en clase, Ino estaba muy tranquila y ella estaba algo pensativa, el chico nuevo se le hacía extrañamente conocido. Después de 3 horrendas clases seguidas tenían un merecido descanso, Sakura se moría de hambre, mientras escogía sus alimentos escucho mucho ruido detrás de ella y se volteo, muchas chicas estaban alrededor del chico que había visto en la mañana, lo miro, realmente se le hacía extrañamente conocido, tal vez ya lo había visto antes… tal vez…
"Sasu…-" Un pequeño golpe en el hombro provoco que despertara de su ensoñación.
"Mira frentona, que guapo". Su amiga sonreía embobada.
"Sí". Sakura no aparto los ojos de él, sólo lo hizo hasta el momento que este la miro, volteo a otro lado, y tomó la gelatina de uva y se fue a la mesa.
El chico tenía unos profundos ojos, ojos que la perturbaron un poco, con una pequeña cucharita tomó un poco de la gelatina de uva, lo único que había comprado ya que el hambre se le había ido. Las clases pasaron demasiado rápidas, ella no tomó apuntes, no puso atención y por suerte nadie lo notó, se veía tan concentrada en clase que todos pensaron que Sakura Haruno, mejor estudiante de todo primer año de secundaria, estaba tomando notas, pero realmente estaba rayando su cuaderno. Las clases dieron fin y se dirigió a la salida con su amiga.
"Adiós frentezota".
"Claro".
Sakura camino tranquilamente, su vista abajo, con los patines en la mano, miro al frente viendo de nuevo a ese grupo de chicos al redor de los dos chicos de la mañana, como odiaba a los chicos que se creían mucho, según Ino, Namikaze Naruto era un chico muy humilde, lindo, agradable, dulce, y más, pero según su punto de vista parecía presuntuoso y fastidioso. Un chico humilde no llamaría tanto la atención como aquel. Él otro se veía frió, serio, apartado, antisocial y… cuando se le ocurriera otra cosa lo diría. Se dio media vuelta y comenzó a caminar directo a su casa, su madre trabajaba hasta tarde hoy y su padre había salido de viaje en la mañana. Tenía mucho tiempo para estar sola.
-'Como si me gustara estar sola'-.
Sintió que alguien le seguía, no es que fuera paranoica pero sentía un mal presentimiento, comino más rápido y al llegar a su casa abrió rápido y cerró de igual forma. Suspiro y dejo sus patines en la entrada al igual que su maletín, se quito los zapatos y el saco de la escuela, odiaba traer tonta ropa puesta, a medida que avanzaba se iba quitando parte del uniforme, se quito la blusa, la falda quedando solo en una playera de tirantes y un short color negro. Se acostó en el sofá y tomo el mando… su móvil sonó, muy a su pesar lo tomó.
"Frentezota".
"¿Qué quieres cerda?".
"Se que tus papás no están…". Se lo dijo en forma pícara, cualquiera pensaría que era una lesbiana, pero realmente así era la chica rubia.
"¿Y eso qué?".
"¿Cómo que qué frentezota? Te estoy invitando a la mejor fiesta del año y tú no me lo agradeces".
"Claro que no, no iré a una fiesta contigo".
"Como puedes decir eso frentezota, ¿acaso no escuchaste bien? LA MEJOR FIESTA DEL AÑO".
"No, no iré".
"Vamos frentezota, te presentare a todos, absolutamente todos mis amigos. Ya sabes, tú eres casi nueva por aquí".
"Noooooo… Escuchaste, NO IRÉ CONTIGO".
"Anda, te presentare a todos, a Kiba, a Hina-chan, inclusive a chicos grandes, como Naruto-kun…".
"No estoy interesada en interactuar con nadie por ahora, gracias".
"Por favor, Saku-chii".
"No hagas eso…".
"Saku-chii". La voz más inocente y pacifica de Ino, Sakura no podía hacer nada contra eso, después de todo ella era a la única que conocía en Japón, suspiro.
"Vale, me convenciste, ¿Cuándo?".
"¡Yupiiiiii! Paso por ti en dos horas".
"Vale".
"¿Hasta que hora puedes?".
"Mi mamá llega en la madrugada, alrededor de las 3 o 4".
"Que bien, tenemos mucho tiempo… entonces paso en tres horas".
"Si, como sea".
"Nos vemos Saku-chii".
"Adiós".
Aventó su móvil al otro lado del sofá, su merecido descanso sería para después, perezosamente se levanto, alzo toda su ropa y la hecho en el cesto de la ropa sucia. Viernes en la noche, que genial. Sakura no era una chica normal de 15 años, era un poco antisocial, apartada y algo amargada, no es que fuese demasiado, incluso todos los que la trataban la adoraban, pero cuando entraba en un estado de animo antipático todas esa negativas se daban a relucir. Por suerte para todos Sakura era muy débil, ya que, de pequeña era muy enfermiza y por ello sus padres habían tenido que viajar a muchos lados con tal que la pequeña tuviera una buena salud. Becker, Vancouver, Londres, Madrid, Brasil, Suiza, California, Hong Kong, Polonia, Islandia e inclusive una pequeñísima parte de Francia, una provincia, todos esos lugares habían tenido que viajar por la salud de la pequeña, y al final, ya casi al termino de su recuperación les dijeron que ella ya podía regresar a su hogar, Japón.
Ino fue la única amiga que tuvo el poco tiempo que estuvo en Japón, y al enterarse del regreso de su amiga pelirrosa había llegado con ella de inmediato, estuvieron más de 8 años sin verse y el volverla a ver había animado mucho a Ino, por que Sakura se había ido a los 6 y había regresado a los 14. Sin duda su amistad creció, ni la distancia hizo que la perdieran, Sakura se consideraba con suerte, tener una amiga como Ino no era nada sencillo, la rubia era la mejor amiga que había tenido, de eso no tenía duda alguna.
Subió a su alcoba y se alisto, Sakura tenía muy buen gusto, aunque en la escuela fuera reservada y su uniforme estuviera en regla, falda a las rodillas y no a medio muslo como la mayoría de las chicas, incluida su tan querida amiga, la blusa exacta, no ombligueras o playeras ajustadas como las otras, incluida su amiga, su saco a la medida, casi todas usaban el saco correctamente, unas pocas casi no lo usaban, sólo cuando era necesario (cuando la directora aparecía en acción). Pero afuera de la escuela era diferente, no era que estuviera de ramera andando casi desnuda (con putifaldas y tops), ni mucho menos de regalada, -shorts pequeñísimos ajustados de licra y blusas de tirantes-, no, Sakura dejaba mucho a la imaginación y con ganas de más, faldas cortas a medio muslo con mallones abajo y blusas normales, ni ajustadas ni muy flojas, en si, como una chica normal común y corriente se vestiría.
Se coloco unos jeans oscuros, una blusa negra y unos zapatos bajos de color rojo con un monokuro boo de lado izquierdo y derecho de cada zapato. Se maquillo un poco, a un recordaba cuando Ino la maquillo por primera vez, si se veía preciosa, pero su amiga casi le rugía en la cara cada vez que se le corría un poco y era difícil mantener todos esos kilos de maquillaje en la cara. Miro su reloj comprobando que todavía le sobraban como 1 hora, suspiro se había tardado muy poco.
Pronto escucho el timbre, como no esperaba a nadie antes de abrir la puerta coloco el bat de béisbol cerca de la puerta, si era alguien no deseado le haría saber eso.
"Frentona te ves preciosa". Su amiga se colgó a su cuello y le sonrió feliz.
"Pensé que llegarías en una hora más".
Su amiga se quito de encima de ella y la jalo del brazo, antes de salir cerró la puerta bien al igual que la verja, Sakura no era una chica de clase media, por suerte para ella sus padres tenían buenos empleos, su madre era licenciada en contabilidad, y su padre era abogado, de una muy buena firma de abogados, y ahora había conseguido un excelente caso, lo malo es que había tenido que viajar a Hong Kong, en fin, el punto es que Sakura era una chica afortunada, aunque sus padres no fueran millonarios tenían buena posición económica y sus padres la amaban.
"Pero me entere de algo". Lo dijo muy emocionada a lo que Sakura alzo una ceja.
"Así… ¿Qué?".
"El chico nuevo irá a la fiesta, voy a comprarle un regalito y veremos si esta noche se me hace y mañana ya somos novios".
"No actúes como una fan".
"No puedo hacer eso, es que es tan guapo".
"Bueno, vamos".
Caminaron hasta la acera y tomaron un taxi al centro de la ciudad, donde se acercaron a un centro comercial y comenzaron a vagar hasta detenerse en una tienda de regalos, Ino miro ilusionada todo, mientras tanto Sakura se sentó en una silla que estaba en un rincón y de su bolso saco un libro.
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Después de su relajante baño salió, sus ojos viajaron por toda la espaciosa alcoba hasta detenerse en un closet, las ropas eran sumamente hermosas, en ropa interior busco unas ropas que le quedaran, claro, había que mencionar que todos eran vestidos carísimos, entre tantas telas hermosas y suaves encontró un vestido algo sencillo, pero igual seguía siendo elegante.
Se vio al espejo, su belleza era inigualable, era hermosa, su cabello negro caía por su espalda, lacio y sedoso, sus ojos verdes lucían inocencia que ella tenía física y psicológicamente. Pero se preguntaba si realmente estaría a la altura de su lord, su prometido y su futuro esposo. Se recostó en la cama, suave, la seda le dio un calor que al poco rato quedo totalmente dormida. Esperaba el atardecer ansiosamente, sus sueños no eran más que pesadillas, pesadilla tras pesadilla. Ella había tenido la desgracia o fortuna de haber nacido en el solsticio de invierno, era tratada como una princesa, después de todo era la única mujer que había nacido ese día especial, ella era la única vampiresa que podía llevarse las tinieblas y sacar a relucir su luz…
-Pero ese es el problema, soy la luz, cuando debería ser la oscuridad-. Se dijo en su sueño. Después de todo, los vampiros no eran gustosos de luz ¿no?
Abrió los ojos al escuchar un ruido fuera, se levanto de la cama y miro por la ventana, enseguida cerro las cortinas, si ese era lord-sama quería conocerlo en persona, no por distancia. Estaba nerviosa y sentía que el estomago le daba vueltas, sería su primera vez… la primera vez que lo vería.
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"Oye frentona, deja de leer ese libro y dime… ¿Qué crees que le guste más?". Le enseño dos tipos de dulces muy buenos.
Quitó su vista del libro y hablo algo pensativa. "Ninguno, no le gustan los dulces".
La rubia la miro sorprendida. "¿Y tu como sabes eso?".
Como si su mente reaccionara abrió sus ojos un poco sorprendida. "Realmente no lo se, puede que este equivocada".
"Ese libro te esta afectando frentona, mejor no leas".
"Cállate chica buenos consejos".
"Ya sabes". La rubia sonrió orgullosa, pero luego miró los dulces que tenía en las manos. "Bueno, tal ves no le gusten los dulces, mejor le doy esto". Sakura vio un pequeño peluche de un gato en la mano de la Yamanaka.
"Como quieras cerda cursi".
Después de envolver el regalo salieron del lugar tomando otro taxi hacia la fiesta. Sakura entro en pánico al ver a tantos que no conocía. Ino la presentó con muchos chicos, chicos que había visto en distancia y pensaba que jamás iba a conocer, y es que la mayoría eran hijos de empresarios y otros de gente famosa, después de estar en platica de los chicos se aparto por un poco de agua, pero cuando regreso no vio a Ino por ningún lado, tomó fuertemente su bolso, estaba bien, pero muy asustada.
"¿Estas bien?". Sintió una mano en su hombro y dio un pequeño saltó el cual provoco que el chico la soltara.
"Aaaah…". Observo al chico, y se hizo un poco para atrás estaban algo cerca, observo el regalo de Ino entre sus manos, tal vez… él podría…
"¿Estas bien?".
"Si, sólo que…".
Se hizo para atrás al sentir como ese chico se le acercaba, su sonrojo apareció cuando vio como él daba otro paso más a ella, coloco su bolso en su pecho, dandose un poco más de seguridad, él tomó una de sus manos con mucha delicadeza y ella se dejo, estaba un poco tensa pero empezó a soltarse, ese chico no parecía querer hacerle nada malo, él chico dio un paso más y ella por instinto dio también un paso pero hacia atrás, y sintió lo que parecía la mesa de comida en su cadera, se sonrojo, ¿acaso nadie veía eso? Miro a la izquierda y la derecha, todos parecían más entretenidos en lo que hacían que en verlos o ayudarla.
-'Si me violan yo creo que ni se dan cuenta… INO… ni siquiera se donde puede estar la cerda, y la música no me ayuda en nada… ¿Dónde estas Ino?'-.
"No te haré nada, esa no es mi intensión".
"¿Q-Quien eres?".
"Soy Sasuke, miladi". Y con esas últimas palabras besó los nudillos de su mano, su sonrojo era imposible ocultarlo, ella estaba asustada. Cuando separo su boca de sus nudillos la miro directamente a los ojos. "No tengas miedo, no te voy a hacer nada, Sakura".
"¿Co-como sabes… mi… nombre?".
"Tal vez, lo escuche por ahí".
"Bueno, yo… me gustaría tanto seguir charlando contigo… pero tengo que…".
"Esta ahí".
Sakura volteo a la derecha donde el pelinegro le indicaba y miro a Ino en el fondo charlando animadamente con todos, no la había visto, y de pronto se sonrojo de nuevo… ese chico… a un no la soltaba.
"¿Puedes… regresarme la mano?".
"Lo siento".
"Bueno yo… me voy… mmm… gusto en conocerte".
-'Es tan lindo… pero me da miedo, se acercaba mucho a mi… no me gusta que entren en mi espacio personal y… bueno es guapo… pero yo no estoy interesada en alguien…'-.
El resto de la fiesta Sakura sentía miradas en su nuca, pero no volteaba, presentía quien era, ese pelinegro que parecía estar interesada en ella. Cuando miro su reloj los ojos se le abrieron a la par, eran las 3:30 de la madrugada, Sakura miro a Ino, y tuvo que sacarla del brazo, la chica estaba borracha.
"¿Qué ashes frentezota…?".
"Vamos a tu casa".
"Déjame aguafiestas…".
"Vamos".
Sakura tuvo que llevar primero a su amiga a su casa, acostarla y dejarla bien dormida. Cuando regreso a casa suspiro, pero para su felicidad, su mamá ya estaba en casa.
"Sakura Haruno, ¿Cómo te atreves a llegar a las 4 de la mañana?".
"Mamá…".
"Ve a tu habitación, estarás castigada una semana, nada de salidas, de permisos… nada de nada".
"Si…".
"Ve a tu cuarto, que mañana te levantaras temprano, desde mañana comienza tu castigo".
"Si".
Sakura suspiro con resignación, sabía que era mala idea ir a esa fiesta, en fin, la semana pasaría rápido… tomó su bolso y subió a su cuarto, encendió la lamparita de noche, leería un poco antes de dormir.
En el techo del edificio de enfrente de la casa de la pelirrosa una silueta negra miraba hacia esa dirección, los ojos rojizos miraban atentamente cada movimiento, hasta que la cortina se cerro, entrecerró los ojos y miro hacia la luna, que mala forma de aprovechar tan buen resplandor.
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Segundo capítulo corregido, me he dado cuenta que antes exageraba un poco las cosas pero… ¿es ficción no? Jajaja, espero que no haya resultado muy molesto en el momento, en fin.
Me despido.
Shao~ shao~
