La perfecta novia del otaku.

Muchas gracias a quienes me comentaron el capitulo de prueba. Me alegro tanto de que les gustara.

Gracias:blacksoulstar95, nehabaro, Ghoulphobia, koko, NekoPro23, natsume pichu, Ariasu-sama, Amor kagamine y Rararagi-san

Gracias a natsume pichu y Amor kagamine por recordarme el nombre del anime.- No me acordaba como se llamaba.

Espero que les guste.

Resumen: Choromatsu era un otaku popular entre sus amigos por mentir diciendo que tenia novia, la mentira avanzo hasta el punto de tomarle una foto a una desconocida que presumiría como su "novia". Al entrar a la preparatoria descubre que la chica en realidad es un chico y que este esta dispuesto a seguir su mentira a cambio de una cosa... Tendría que ser su esclavo. ¿Quien demonios aceptaría eso? Solo un otaku muy desesperado. [AU-escolar] -OsoChoro.

Advertencias: —Au-escolar.

—Ninguno de los matsu son hermanos en este fic.

—Trasvestismo(?) de parte de Osomatsu (si, y aun asi es seme)

—Occ ya que soy de los que tienen que ver la serie 200 veces para manejar bien a los personajes. (lo siento!)

—Me inspire un poco en la chica lobo. 030

Nombre del anime en el que me inspire es :Ookami shojo to kuro ouji


II.- El otaku y la hora del almuerzo.

—¿Me hiciste un bento casero? ¡No debiste hacerlo! -la sonrisa que Osomatsu te entregaba era radiante, sin embargo tu estabas temblando ligeramente.

—Bueno... -querías decir algo ya que la opción de salir corriendo de momento había sido bloqueada por tus piernas temblorosas. Balbuceaste un par de cosas indescifrables bajando la mirada, sentías el aire frió en tu nuca. Esa sensación de estar en peligro no se iba del todo. Seguías escuchando la risa armónica de Osomatsu, a lo lejos la charla de las chicas de su clase hablando obviamente de "la linda pareja" que eran. ¿Acaso no se daban cuenta?

¡Estabas en peligro cerca de ese sujeto!

—Jaja pero que pena, es que nadie había hecho algo así por mi...Choromatsu. -y el tono en el que dijo tu nombre te hacia entender que quería que dejaras de ver tus pies y lo vieras a la cara. Osomatsu se rascaba la nuca mientras seguía con esa sonrisa boba en el rostro. —¡Un bento casero!. No debiste hacerlo... -sus ojos escarlata sin un rastro de luz en ellos te vieron fijamente. —No debiste hacerlo.

—¡Hum! -un ruido extraño salio de tu garganta cuando trataste de contener el grito de terror que te provocaba esa mirada sobre ti. Era casi como si fuera capaz de matarte con la mirada.—¡No lo comas entonces, idiota!

Espera. ¿Que acababas de decir? Era como si quisieras cavar tu tumba allí mismo.

Osomatsu enarco una ceja al escuchar que lo llamabas idiota, tu cara estaba roja, blanca o quizás azul al olvidar como respirar en ese momento. Por fin tus piernas te respondieron y te alejaste rápidamente. ¡Tenias que huir antes de que te matara!

Pero para tu mala suerte, sumado a tu poca condición física al ser un otaku (y pasar tu tiempo viendo series en lugar de hacer ejercicio), no solo no pudiste huir de manera decente, sino que terminaste cayendo a mitad del pasillo de bruces al suelo.

Waa, querías que te tragara la tierra.

¿Habia una manera decente de levantarse después de esa estrepitosa caída? Te lo preguntaste mientras empezabas a ponerte de pie. Una mano se puso frente a ti para ayudarte a levantarte, ilusionado levantaste la mirada solo para encontrarte con Osomatsu. Gwaa ese tipo, hacia que quisieras golpearlo directo a la cara. A regañadientes aceptaste su mano para que te ayudara. Apretó con fuerza tu mano y jalo levantándote con facilidad.

Una vez que estuviste de pie trataste de alejarte, pero Osomatsu paso sus dedos por tu rostro. Una suave caricia a penas tocándote.

—¿Te hiciste daño? -pregunto moviendo un poco la cabeza para ampliar su visión sobre tu rostro. ¿Como era que podía poner esa expresión de preocupación mientras te revisaba? Hasta parecía que le importabas.

Quizá muy tarde te das cuenta que ha pasado un brazo por tu cintura, prácticamente están separados por pocos centímetros. Ah, ahora entiendes porque las chicas empezaron a gritar de emoción de repente.

—¡E-estoy bien, solo aléjate! -dices de manera apresurada, sintiendo tu rostro caliente. Estas seguro que estas màs rojo que los enigmáticos ojos de Osomatsu. Pudiste alejarlo y pensabas volver a correr esperando no caer, pero el lobo disfrazado de oveja te detuvo abrazándote por a espalda.

—¡Lo siento, lo comeré! Estoy muy feliz de que hiciste el bento para mi,de verdad. Estoy seguro que me encantara. Solo no te enojes conmigo. -dijo en tono lastimero, casi parecía que estaba lloriqueando. Pero también lo había dicho lo suficiente fuerte para que los que presenciaban la escena curiosos lo escucharan.

"Oww, que lindo." "yo quiero un novio así" -te pareció que decían algunas chicas. Sentías una vena palpitar en tu sien, antes estabas avergonzado y ahora cabreado.

Osomatsu te abrazo un poco màs antes de susurrar a tu oído para que solo tu lo escucharas.

—Si no me gusta el bento te voy a violar.

—¡¿Ugh?! -¡Y el maldito lo decía como si nada! ¡¿Que maldita clase de monstruo era?! No, tu querías ser virgen por siempre.

Temblaste un poco en tu lugar, tu "novio" te había soltado para recuperar el bento. Antes de ir hacia ti y como si fuera lo màs natural del mundo tomo tu mano entrelazando los dedos. Y antes de reaccionar también te dejo un ligero beso en la comisura de tus labios. Te pusiste rojo de nuevo. Gwaaa Te daban ganas de matarlo, ¡maldito demonio!

Osomatsu te arrastro hasta la clase 1-3 donde su hermana y un montón de chicos habían juntado las bancas para comer juntos. Osoko sonrió al verte y mucho màs al ver que ibas de la mano con tu "novio".

—Hey, háganle un espacio a los tórtolos. -Dijo osoko y algunos se movieron un poco pero. ¿Porque solo había un lugar? Ibas a preguntarlo cuando Osomatsu se sentó en el único lugar disponible, bueno podrías quedarte de pie... excepto que ni siquiera puedes pensar en hacerlo cuando Matsuno ya te había jalado hacia él. Y de alguna manera extraña terminaste sentado en sus piernas.

Las chicas contuvieron un "kyaaa", los chicos rieron bajito. Y tu estabas que te morías de la vergüenza. Querías irte, hasta comer a mitad del pasillo sonaba mejor que estar sentado en ese lugar. Trataste de levantarte pero el moreno te jalo haciendo que te sentaras de nuevo. Casi pierdes el equilibrio y tuviste que detenerte apoyando tu mano en su pierna.

—Cuidado con lo que tocas. -te susurro Osomatsu y dejaste de moverte. ¡Pero el maldito estaba restregándose contra ti! ¿Que mierda tenia ese tipo en la cabeza?

Estabas poniéndote de malas y nervioso... y ansioso y un montón de cosas que Osomatsu hacia que sintieras al mismo tiempo. No sabias a que darle prioridad, esta vez le estabas dando prioridad a la vergüenza de tener que estar sentado en las piernas de tu pervertido novio con tu (super pervertido) novio restregándose contra ti. Querías huir.

—Waa. ¿Donde compraste tu bento? -pregunto de pronto Osoko sacándote de tus pensamientos.

—Me lo preparo mi chico super especial. -contesto Osomatsu con una sonrisa, parecía que estaba sorprendido de que, al final de cuentas, el bento luciera delicioso. Y tenia que ser delicioso, después de todo el maldito te había amenazado el día anterior con "meterte algo por donde no te daba el sol" si no le dabas un almuerzo digno. —Tiene todo lo que me gusta. ¿Verdad Choromatsu? . - asentiste. Y como no, si el maldito te había dado una lista de todo lo que le gustaba comer.

De hecho te había dicho que le compraras el bento, pero no tenias dinero. Habias gastado todos tus ahorros en un erogame con una chica que se parecía a tu "perfecta novia". Cuando salio te emocionaste un montón y conseguiste que alguien lo comprara por ti, estabas ansioso por jugar su ruta. Lamentablemente cuando llegaste a esa parte del juego no podías dejar de pensar en la chica trasformándose en el idiota que ahora estaba manoseándote debajo de la mesa, te hacia sentir frustrado.

—Esto esta delicioso. -susurro Osomatsu, de inmediato todos pusieron los ojos sobre el bento. "¿puedo probar un poco?" cada uno pregunto a su manera y tras la afirmación de Osomatsu empezaron a comer de tu bento. Sabias cocinar, eso era casi extraño. Pero era algo que te habían enseñado desde pequeño así que no lo veías como algo realmente especial.

—¡Estoy orgulloso de mi novio! -dijo en tono presumido Osomatsu, dejando un suave beso en tu mejilla. Masticaste con desgano el pedazo de salchicha en forma de pulpo que Jyushimatsu te había compartido a la fuerza por dejarlo probar tu comida, rodando los ojos. No podías creer que de verdad creyeran que eran novios. Osomatsu continuo alardeando de lo genial que era su almuerzo cuando sentiste sus dedos recorrer de manera descarada el interior de tu pierna. ¡Estaba manoseándote!

—Detente. -le gruñiste lo suficiente bajo para que solo él escuchara, pero te lanzaba esa mirada de corderito susurrando un "No estoy haciendo nada" acompañado de un puchero. Puede ser que esa expresión engañara a todos, pero tu sabias que ese tipo tenia de inocente lo que tu tenias de atleta. Disimuladamente le diste un codazo y se detuvo, al menos por unos segundos antes de pasar sus dedos de manera descarada por tu entrepierna.

—Gyaa... -contuviste un grito nada masculino fingiendo que de pronto te había dado hipo. El aliento de Osomatsu golpeaba en tu nuca haciendo que un escalofrió recorriera tu espalda, tus rodillas temblaban ligeramente mientras tarabas sin éxito de alejar la mano de Osomatsu.

No reacciones, no reacciones, no reacciones. No podías dejar de repetir eso en tu mente, de verdad que estabas concentrándote en ello. pero de pronto

—Ahh.. -un extraño sonido escapo de tus labios, todos se giraron a verte. —Digo "AAh, que se me olvido comprar una bebida"! -dijiste de manera apresurada levantándote, dándole un pisotón a tu adorado "novio" mientras salias. —Ahora regreso.

Y saliste del salón lo mas rápido que podías.

Maldito Osomatsu, Malditas hormonas. ¡Maldita tela que se sentía bien al tacto! Gwaa no podías creer que estabas ligeramente duro por culpa de la mano de ese pervertido. Aunque cuando te encerraste en un cubículo en el baño te sentiste màs pervertido que él.

¿Que demonios pasaba? Ni siquiera con el ultimo erogame o el ultimo anime hentai que viste tuviste reacción alguna. Debía ser por el estrés, si, de seguro era eso. Ibas a quedarte allí hasta que tu problema se fuera por si solo, pero entonces un mensaje te llego. Lo abriste solo para distraerte. Era una foto, una foto de tu falso novio cuando estaba vestido de tu falsa novia. En la imagen se podía ver a "la chica" levantando ligeramente su falda, dejando ver sus largas piernas, los botones superiores de su vestido estaban desabrochados dejando ver sus hombros y su delgado cuello, veía hacia otra parte como si estuviera "avergonzada". ¡Se veía tan linda!

Espera, ella no era una chica, era un demonio disfrazado de la mujer de tus sueños. Era un maldito burlándose de tus "inocentes" fantasías. Era un lobo que quería comerte vivo, un hombre. Mas que nada era un chico y eso lo tenias claro.

Entonces...

¿Porque si sabias que era un chico estabas màs duro después de ver su foto?

¡Las hormonas, una maldición china, el calentamiento global! Ni siquiera sabias a quien culpar de lo caliente que estabas en ese momento. Tuviste que hacer mucho uso de tu auto control para no masturbarte aun así tu cuerpo pedía a gritos que lo hicieras.

Al final cuando lograste calmarte saliste del baño no sin antes lavar tu cara con agua fría. Nadie debería darse cuenta de la tortura que habías pasado (era una tortura para ti, al menos). Cuando saliste del baño Osomatsu estaba esperándote recargado en la pared del frente.

—¿Te gusto la foto? Pajamatsu.

—No.. ¿Y como demonios me llamaste? -arrugaste las cejas tratando de fulminarlo con la mirada.

—Pajamatsu, te va genial porque eres un pajero. -dijo entre risas, enrojeciste después de escucharlo. —De seguro te hiciste una viendo mi foto.

—Yo no lo hice... -al meno no ese día.

—Pero de seguro lo has hecho. -¿Acaso podía leer tu mente? Te quedaste en blanco y Osomatsu rió con mas ganas.

"El que calla otorga" o algo así.

—Dios, eres tan gracioso... Pajamatsu. Debería sentirme alagado por ser el dueño de tus pajas Pajamatsu.

—¡No me llames así! -pero él continuo repitiendo tu nuevo apodo mientras te acompañaba a tu clase.

Gwaa querías que te tragara la tierra... de nuevo.


¡Que tal?

Xd cuando salio en el anime lo de pajamatsu me moría de risa, tenia que escribir sobre ese apodo en la historia.

Espero que les guste.

Nos leemos pronto, saludos!