Segundo acto: Silencio.
Era el turno de Midoriya de ir a la cafetería por las bebidas de él y Uraraka. Normalmente era la chica quien se ofrecía a hacerlo, pero siendo que ella tenía un trabajo que terminar por no haberlo hecho a tiempo ahora él debía tomar el papel de mensajero. Es decir, tampoco lo veía como algo malo, en esa cafetería trabajaba su buen amigo Bakugō, quizá podría hablar un poco con él fuera de la universidad y ponerse al corriente de lo que había pasado en la vida de ambos. Su amigo de la infancia siempre lo evitaba cuando lo veía, de igual manera.
Sin embargo, cuando fue su turno de ordenar, sólo pudo notar que Katsuki se fue a la sala de descanso y ahora lo iba a atender ese chico de cabello bicolor por el cual todas las clientas suspiraban.
La decepción fue ligeramente notable en el rostro de Izuku, causando que el empleado lo viera con una ceja alzada.
— ¿Puedo tomar su orden?
—Hm, sí… Espera.
Midoriya había tardado más de lo que una persona normal hubiera tardado, pero reconocía esa voz. La había escuchado en algún otro lado, pero no podía recordar bien…
— ¿Señor?
— ¡T-Tu voz!
Varios de los clientes habían volteado a ver la curiosa escena, murmurando entre ellos. Varios decían que dos almas gemelas se habían encontrado, mientras uno que otro aprovechaba para grabar el momento, después de todo algo así no pasaba todos los días.
El chico de cabello bicolor tardó un poco más en reaccionar, pero la expresión de sorpresa en éste fue más que suficiente prueba para dar a conocer que él también se había dado cuenta de lo que pasaba.
Izuku podía escuchar su corazón resonando dolorosamente en sus oídos, notando también el repentino calor en sus mejillas; debía estar rojo como un maldito tomate. El chico tras el contador no estaba más diferente a él, sólo que su expresión no era tan exagerada como la era la del chico con cabello verde.
Varias chicas habían comenzado a murmurar, una que otra decepcionada porque el apuesto empleado de la cafetería hubiera encontrado ya a su alma gemela. Otras sólo mencionaban lo romántico que era el que ambos se hubieran encontrado tan inesperadamente, comenzando a fantasear sobre otras escenas posibles para la pareja.
Katsuki salió de la sala trasera, enarcando una ceja ante la escena.
— ¿Qué demonios pasa aquí?
Ambos chicos miraron en dirección al rubio, siendo Midoriya quien reaccionó primero. Su expresión de sorpresa pasó a ser una de felicidad, apoyándose sobre el contador para encarar mejor a su amigo de la infancia.
— ¡Kacchan, adivina, adivina!
— ¿Qué mierda quieres?
— ¡Él es mi alma gemela!
Bakugō intercambió su mirada entre Todoroki –el chico de cabello con doble color– y Deku, luciendo más irritado que nada. ¿Hacían tanto escándalo por eso? Él había encontrado a su alma gemela hace unos pocos días pero no hacía un espectáculo por ello, es más, nadie que no fueran ellos dos lo sabían.
Como lo había supuesto desde que se encontró con su antiguo amigo, el estar cerca de Midoriya sólo lograba irritarlo en sobremanera.
—Entonces, ¿eso es todo? Si no es nada importante entonces apúrate, haces molestar a los clientes.
Izuku miró tras de sí, notando las miradas irritadas de varios clientes. Gritó unas disculpas hacia ellos, apresurándose en tomar su orden e intercambiando números con Todoroki Shōto, como se había enterado se llamaba.
Cuando llevó el café a Uraraka lo primero que hizo fue mencionar su encuentro con su alma gemela, cosa que tomó por mucha sorpresa a la chica.
Desde ese día habían pasado dos meses.
El ver juntos a esos cuatro chicos ahora no era nada extraño –a pesar de que Bakugō normalmente protestaba por verse envuelto en esas molestas actividades de amigos–. Normalmente se juntaban para hacer sesiones de estudio, que casi siempre terminaban en Uraraka siendo la alumna de los tres chicos; lo admitía, algunas materias no eran su fuerte, pero tenía suerte de tener amigos tan inteligentes. ¡Ni siquiera se esperaba que Katsuki fuera alguien tan estudioso! Aunque parecía incluso lógico, sabiendo que el chico había entrado a esa universidad gracias a una beca, justo como Midoriya.
Cuando se enteraron de dicha coincidencia el rubio no pudo estar más enojado, gritándole a Izuku sobre el porqué siempre tenía que estar buscándole pelea en todo. Era absurdo teniendo en cuenta que hasta ese momento ninguno sabía nada.
Ochako alzó la mirada hacia Midoriya y Todoroki, quienes se despidieron pues irían en una cita. Era sorprendente lo rápido que habían avanzado esos dos en su relación. Y con la separación de aquella pareja, Bakugō y Uraraka eran los únicos que quedaban, caminando silenciosamente el uno al lado del otro. No como si a la chica le molestara, pues poder disfrutar del silencio junto a alguien tan explosivo como Katsuki era casi como una hazaña.
Le gustaba, ese silencio.
Miró de reojo al chico, notando que éste sólo miraba al frente sin su usual ceño fruncido. Lucía calmado, no como alguien que en cualquier momento podría comenzar a soltar insultos a diestra y siniestra contra cualquier persona que lo rodeara. Aquel pensamiento la hizo sonreír con ligereza, ganándose una mirada extrañada por parte de Katsuki.
— ¿Qué?
—Sólo estaba pensando en lo extraño que es verte tan calmado, Bakugō-kun.
—Tch… Deku no está en ningún lado, así que no hay nada que me pueda hacer enojar.
La castaña rió suavemente, devolviendo su mirada al frente y continuando el camino en silencio.
O eso hasta que cayó en cuenta de algo.
— ¡¿Es decir que yo no te hago enojar?!
— ¡Me comenzarás a enojar si haces ese tipo de comentarios!
— ¡Espera, espera! ¡Dilo otra vez, tengo que grabarlo!
— ¡Jódete, cara redonda!
Y aunque el silencio no volvió a ser presente en el resto del camino, Ochako siguió pensando que era agradable el estar con Bakugō.
Respondiendo reviews.
Dragon-Slayer-Del-Arcoiris: ¡Oh, muchas gracias por pensar eso de mi historia! Me hace verdaderamente feliz saber que alguien la disfruta. ¡Y me alegra que pienses que mi forma de escribir es linda, es la primera vez que me dicen algo así! Muchas gracias por tu review~.
¡Me siento muy feliz con el apoyo que el fic está recibiendo hasta ahora! Es decir, sólo con el primer capítulo ya tenía 8 favs y 9 follows. ¡Eso es algo que no me había pasado antes! Me alegra saber que más gente esté disfrutando de mi historia. ¡Nos vemos~!
