Capítulo 2 La paleta

Mimi vio de reojo el cuaderno que Tai le ofrecía, luego su atención recayó completamente en observaba detenidamente la paleta que el Yagami paseaba por su boca.

Mimi había faltado el día anterior, que fue viernes, y necesitaba notas, notas que le había pedido a Matt le consiguiera con cualquiera de sus compañeras. ¿Por qué? Porque al sexy vocalista nadie le negaría nada y era seguro que hasta se pelearían por prestárselas.

Entonces… ¿por qué se lo entregaba Tai?

Matt pareció leer sus pensamientos porque sin mirarla y metiendo la mano en la mochila que Taichi traía a la espalda extrajo otra libreta más. Cuaderno que ella tomo dejando al Yagami con la mano extendida.

Matt rio por las narices al ver la incomodidad del moreno y como verlo con el rostro sonrojado era lo mejor del mundo pues se dispuso a explicar la situación a la chica para incomodarlo aún más.

—Tus compañeras pensaron que era buena idea prestarle a Tai también los apuntes. Quieren que ÉL sea quien les devuelva los cuadernos el lunes—se burló Matt mientras su mirada recaía en el caramelo, en espera de que el moreno abriera la boca para hacerse con ella.

Mimi asintió, pensando que quizás se equivocó de recadero, aunque… lo bueno era que ellos siempre iban juntos, así que en realidad no importaba a cuál de los dos le pidiera el favor.

Los ojos azules del vocalista igual que los ambarinos de la chica, estaban pegados al caramelo que el Yagami movía con su legua y que parecía ser su distracción para no terminar muriéndose de la vergüenza que sentía en ese momento.

El futbolista comenzó a desesperarse porque ella no tomaba el cuaderno, dio un suspiro y de alguna manera, Taichi hizo lucir a la golosina más apetitosa cuando la saco toda brillante, bañada por su saliva, para decir —Aquí tienes. — recalcando que era el cuaderno de la mano derecha lo que le ofrecía y no la paleta que ella había seguido con la mirada y estaba en la izquierda.

Pero Mimi no perdía de vista el caramelo porque estaba esperando por ver lo que seguiría a aquel sensual movimiento por parte de Tai … y paso…

Matt al notar el caramelo a su alcance, sin pensarlo se lo quito a Tai para llevarlo a su boca de manera natural.

—Listo, —Tai dio un suspiro y cerro la mochila para lanzarla sobre su hombro apenas ella sujeto el cuaderno. — ¿podemos irnos? Yama, se nos hace tarde —más que preguntar era una imperante demanda por parte de Taichi, la que termino cuando con un poco de molestia recupero la paleta para regresarla a su lugar, es decir dentro de su boca.

Matt sonrió pícaramente, —si en cuanto Mimi te diga donde te ve para regresarte las libretas y puedas devolverlas a sus dueñas.

Tai abrió grande los ojos, retiro la paleta de su boca para poder casi gritar. —Eso no va a ser, no voy a regresar a ese salón lleno de… —aseguro indignado sin percatarse que solo era una artimaña de Matt para volver a hacerse del caramelo. Una vez que lo noto dijo —Está bien… está bien…—concedió más que por los cuadernos, por el dulce, pues al dejar de alegar Tai recupero la paleta y la introdujo en su boca de un rápido movimiento.

Mimi estaba fascinada. Cuantas veces más esa paletita pasaría de una boca a otra y…

Tai y Matt sabrían que eso era un beso indirecto.

Taichi dio media vuelta y camino raudo por el pasillo alejándose de la vista de ambos.

Matt se tomó un poco más de tiempo para despedirse de Mimi antes de tener casi que correr para alcanzar a su mejor amigo.

—¿Qué más compartirán? —se cuestionó Mimi sin poder borrar de su mente la idea de que tal vez… y solo tal vez esos dos deberían dejar de lado los intercambios de saliva por intermediarios para comenzar a darse besos directos que son mucho más placenteros y sabrosos.

—Quiero una foto de ellos dos en un beso francés.

Continuara…

Woouuu! Esto salió todo raro pero, es un capitulo… ¿no?

Atte: Ciel Phantomhive