Olaaa mis queridos lectores :D!
Yo aqui con esta up! Espero que les guste :D y perdon por la tardanza pero ayer tuve un examen y tenia que estudiar y mañana tengo otro :( asi que talvez el sig. capitulo este o para mañana en la media noche o para el viernes, aun no se nada es seguro y menos conmigo XD! Los dejo ire a estudiar! Desenme suerte!
Espero que este Ichigo tan sexual no les moleste, pero bueno el tiene una razon por ser asi... pero eso lo descubriran mas adelante! Es un maldito y lo amo! XD
En el siguiente UP habra un leeeeve lemmon el hard es para lo mejor XD! asi que aguantense!
N/A: personajes de tite, historia mia :)!
Enjoy it!
Lucifer
« Siempre enciendo el aire acondicionado en verano. De vez en cuando uso la calefacción en invierno. Aunque realmente no la necesito, digamos que en estaciones de vientos helados o incluso tormentas de nieve utilizo un método más "natural". Para esos momentos siempre tengo "Mi propio cambiador de temperatura" para modificar yo mismo mi temperatura corporal.»
-¡Al diablo con eso!-
-¿Qué?-
-¡Con eso! ¡Con tus prioridades y tus reglas! ¡Lo que sea!- la joven prácticamente se desmoronaba entre sus brazos mientras bajaba del auto –Solo quiero tener sexo contigo… no es que quiera casarme y tener hijos ¿Sabes?- el hombre resoplo por el hombro frustrado, ligeramente alargo su mano indicando el camino para dejarla pasar primero. Si, se acostaría con ella, pero eso no le impedía ser un caballero ¿verdad?
El silencio se hizo presente, ya iban por el piso 42, o al menos eso era lo que marcaba el elevador. Mientras más subía, el joven de cabellos –rebeldes- naranjas no podía dejar de meditar. Su estilo de vida lo consideraba libre. No podía pedir más. Tenía un trabajo de lo más estable, una amorosa familia, amigos y compañeros, confidentes, vivía de lo mejor en un penthouse luxury en el centro de la enorme ciudad de NY, maniobraba un porsche 911, podía salir y beber lo que sea, ir y venir con quien sea… aunque en realidad no fuera del todo feliz. Su familia era lo único que lo mantenía fuera de todos esos gustos y tentaciones por las cosas materiales. Tenía a Orihime Inoue. Sí, no podía pedir más… pues tenía a Orihime.
-A todo esto, ¿Quién es Inoue Orihime?- cuestiono, recargada sobre el espejo del ascensor.
-¿No habías dicho algo como "Al diablo con eso"?- rio –Pensé que solo venias por sexo-
-Sí, bueno… solo es: curiosidad- sincero cruzándose de brazos, insinuando su prominente pecho.
-La curiosidad puede aniquilarte-
-Gracias al cielo no soy un gato, así que dime- ánimo para que hablara un poco, digo el hombre iba a montarla en unos minutos, al menos debería tratar de conversar –Vamos, no volverás a verme después de esta noche... a menos a que pidas lo contrario- insinuó, burlona.
-No te creas con tanta suerte- la joven que poseía unos ojos castaños –casi miel- se limitó a fruncir el ceño –Orihime es… mi mejor amiga-
-Parece que alguien está mintiendo…- atino con una voz de lo más irritante. Como si le exigieras canturreando en la cara a alguien con ese tipo de voz chillona un: "A mí no me engañas"
-¿Por qué mentiría?- piso 46…
-Uno: porque conozco a los hombres, dos: Ichigo, conozco tu caso; y créeme, no eres el primero que sufre de esto, y finalmente tres: el tono que usas cuando pronuncias su nombre… ¡Dios! Deberías oírte… ¡¿Qué te hicieron, hombre?!-
-Comprendo. Pero si insinúas que estoy enamorado de ella… estas equivocada-
-Aquí el único equivocado eres t-
-Basta de charla-
«Hago esto cada… no tengo idea. A veces se presenta como necesidad, soy hombre después de todo. Otras veces, es porque se da la ocasión. Aunque debo ser sincero: me gusta el sexo. Creo que mis deseos sexuales son más fuertes que los de la mayoría de los hombres. Así que siempre que se da esa "ocasión" uso precaución; y ya que estamos sincerándonos, debo confesar que nunca he tenido relaciones sexuales sin preservativo. "Ellas" siempre decían algo como: "Esta bien… tendremos cuidado" "Puedes hacerlo si quieres, sé que me cuidaras…" sin embargo, yo siempre me negaba.»
-Ichigo… ¿Te gusta?-
-Sí, está bien-
«No, no lo estaba. Por alguna razón… últimamente me estoy aburriendo. Usar el sexo como ceremonia para dormir ya es aburrido. Antes me saciaba hasta el cansancio… lo hacía por gusto… ahora se siente como si fuera rutina; y eso es aburrido. Me gusta mucho esto, pero aun así, me empieza a molestar. –Tan solo hazme sentir mejor- »
-¿Qué sucede?-
-Nada- corto seco y de lo más frio posible. ¿Qué es lo que las mujeres veían en el? ¡El tipo no era más que un vil bastardo!
-…-
« ¿Cuántas veces han sido ya? ¿Desde cuándo? No lo sé. Mientras hago esto… lo único que puede acatar mi mente es desear el hecho de que este cuerpo fuera otro, de que por arte de magia sus ojos castaños cambiaran a unos grises brillantes como estrellas en pleno cielo nocturno. El deseo efímero de que esta persona fuera otra… me carcome. No quiero a cualquiera. La quiero a ella. Pero ella… no me pertenece. »
-¿Ichigo?- se había olvidado… que hoy era uno…
…de esos días.
-¿Ichigo estas en la- sin palabras… con la sorpresa sobre su cara «El agua bendita ya no puede ayudarte… mil ejércitos no podrían detenerme» -¡Wow! ¡Y-Yo lo siento!- gracias al cielo, la situación era de lo más liviana. Gracias a dios solo los encontró besándose, acostados sobre el sillón [Como maldecía su vida en esos momentos]
-¿Qué pasa? ¿Quién es ella?- cuestiono la mujer de ojos castaños, el hombre que justo antes se hallaba sobre sus labios había desaparecido mágicamente de su lado.
-…Orihime…- trago duro, si el hombre nunca supo lo que era sentirse morir; bueno podía presumir que ahora si conocía ese amargo sentimiento.
-Oh… así que ella es Orihime- burlona camino hasta posarse a un lado de Ichigo reposando su codo sobre el hombro izquierdo del pelinaranja, notando la vaga reacción de Orihime.
-¿Por qué… ella sabe sobre mí?- cuestiono cruzándose de brazos, confundida.
-Mmm… así que ella es tu priorid-
-¿Por qué no te callas de una vez y te largas?- interrumpió quitando su hombro para que no pudiera recargarse sobre él, con la mirada fulminante –casi asesina- ahuyentándola con un miedo que no paso por alto la joven de ojos grises.
-¡Bien!- exclamo con tal enojo que casi olvidaba su bolso y de usar algo que le cubriera el torso -¡Con permiso!- grito furiosa pasando de largo a Orihime dejando el apartamento en un silencio tan incómodo, que la ojigris empezaba a arrepentirse por haber llegado de esa manera.
-Sé que quieres una explicación per-
-Te olvidaste- corto, casi indiferente; por lo que preocupo un tanto a Ichigo.
-Sí, lo olvide- finalizo, no necesitaba mentir, ella lo descubriría de un modo u otro.
-¿Sabes qué? Olvídalo- haciendo ademanes con sus manos giro sobre su eje y camino con intenciones de tomar el ascensor –Deberías de ir por ella, se fue muy furiosa- presiono el botón; esperando.
-Hime ¿Al menos podemos hablarlo?- intento sin conseguir mucho, el ascensor había llegado y ella ya lo había tomado
-No- aclaro, cerrando las puertas sobre sus narices.
-¡Mierda!-
Sin perder tiempo bajo por las extensas escaleras, tropezándose varias veces. No iba a dejar que se vaya así nada más, con esa idea errónea rodeándole en la cabeza. Tenía que explicar… pero espera, ¿Por qué explicar? Ella no era su novia, ni mucho menos su amante. ¡Era su mejor amiga!
-¡Orihime!- llamo corriendo detrás de ella por todo el lobby, la joven no pudo más que sonrojarse pues su supuesto amigo estaba vestido tan solo con boxer's.
-¡No vengas corriendo hacia mi tan solo en boxer's!- grito avergonzada pues toda la gente que se hallaba tranquila en el lobby los observaba curiosos.
-¡Entonces escúchame y no salgas como una esposa que acaba de sorprender a su marido con otra!- exclamo entre el cuchicheo de la gente, que hablaba entre susurros. Casi como una novela barata. Orihime se sonrojo, ella nunca había llamado la atención de la gente; y mucho menos actuaba como una esposa celosa.
-¡¿Qué?! ¡Para empezar yo no fui la que olvido lo que íbamos a hacer hoy!- eufórica salió del lobby seguida por Ichigo, quien llamaba la atención de las mujeres que pasaban por ahí cerca; pues se hallaban en plena avenida. Orihime se dio cuenta de ello y mascullo un ligero rugido de ira -¡¿Qué es lo que ven?! ¡Si lo quieren ahí esta! ¡Vengan por él! ¡Así me ayudarían a quitármelo de encima!- grito dirigiéndose hacia la bola de mujeres que se hallaba a un costado de ellos.
-¡Esta bien es mi culpa!- calmo el ojimarron tomándola por los hombros, claramente su amiga no se hallaba bien; algo había pasado –Orihime ¿Qué sucede? Es casi como si tu… ¿Estas celosa?- pronuncio, burlón.
-¡¿Qué?!- atino sonrojándose de sobremanera, primero que nada porque se estaba burlando de ella frente su cara y segunda porque tal vez sea cierto -¡No! ¡¿Cómo podría?!-
-¡Me tienes como mejor amigo! ¡Sería algo muy natural que estuvieras celosa!- sonrió como si fuera lo más normal del mundo, a veces esa actitud de él la sacaba de quicio.
-¡¿Hasta qué punto llegara tu ego?!- herida dejo de forcejear contra él, se había rendido. Él había ganado una vez más… -Suéltame… quiero irme- no obtuvo respuesta.
Tan solo sintió como unas fuertes manos la sujetaban de la cintura para después alzarla por los aires para reposar su cuerpo completo sobre su amplio hombro. Él la había cargado, más bien obligado a cargarla. Con lentitud regreso al lobby en donde aumentaron los comentarios y los susurros de sorpresa, ignorando todo aquel escándalo Ichigo tomaba ambas piernas de Orihime con sus manos para evitar que pataleara y le propiciara tremendo golpe que tal vez lo deje inconsciente.
-Giriko el ascensor- ordeno puesto que tenía las manos bien ocupadas.
-¿Último piso verdad?-
-Si-
Llegando al apartamento, ignorando aquel sillón en donde se hallaba hace unos momentos atrás la llevo por las escaleras caminando hacia su habitación. Orihime quien se había resignado a ser llevada de esa manera se percató del lugar a donde se dirigían, su corazón pálpito como loco precipitadamente, ella no debía estar ahí. Ichigo había bajado la guardia, así que aprovecho eso. Pataleo como cualquier niña reñida hasta dar con el estómago del mayor haciendo que la dejara libre.
-Pudiste ser más delicada- se quejó con las manos sobre la zona dañada -¿Quieres decirme que demonios te pasa?-
-Estoy bien, no estoy celosa, te perdono… ahora déjame ir- Ichigo rio.
-Hablas como si estuvieras raptada o algo así- aclaro con las manos cruzadas sobre su perfecto pecho –Hime, enserio ¿Qué pasa?-
-Bien, vine para hablar- suspiro –Chris me mando otra carta- el semblante del ojimarron cambio a una más… distante. Ese nombre le disgustaba.
-¿Qué decía? ¿Qué te vayas a Canadá y te cases con él?- inquirió sombrío, hiriéndola. Inoue no contesto, ya estaba demasiado afectada -¿Podemos hablar de esto en la habitación?-
-No quiero entrar ahí- Ichigo no comprendía, ¿Por qué no? No iban a follar de eso estaba seguro… y por alguna razón los grises de Orihime se hallaban tristes… Oh, ya comprendía todo. Frunció el ceño y la tomo del brazo un tanto brusco, regreso por el pasillo dirigiéndose a otra habitación un tanto más alejada que las demás.
-¡No Ichigo! ¡Espera! – intento forcejear, y soltar su mano. Liberarse para poder salir por donde había entrado. Pero la fuerza de aquel hombre era demasiada… no podía contra aquella brutal determinación.
Abrió la puerta de aquella habitación encendiendo la luz, se encontraron con un cuarto de color blanco, sin adornos, ni sillones, tan solo una seca cama en el centro; ni siquiera contaba con algún ropero.
-¿Qué es esto?- cuestiono confundida.
-Hime, jamás me he acostado con alguna mujer en mi habitación. En este cuarto follo con quien quiera pero nada más…- ¿Por qué sonaba como una tonta excusa? ¿Y qué hay de su voz? ¿Por qué rayos lo decía como si le debiera alguna explicación?
-¿Por qué siempre que hablo contigo tiene que estar la palabra –sexo- en el intermedio?-
-…No lo sé…- sincero –Solo quería que lo supieras…-
-Créeme que esto me reconforta- contesto sarcástica –Aun así no sé de qué te preocupas…- sonrió – Sabes que no puedo enojarme contigo… aunque eso me jode- Ichigo sonrió.
-Aún podemos tener nuestra noche de películas… podemos ver una de acción, pedir una pizza y tomar algunas cervezas- recomendó alzándose de hombros.
-Preferiría tequila…-
-Hecho-
Se pasaron la noche entera viendo Resident Evil, por alguna razón ambos eran amantes de los zombies. Comieron pizza, como había mencionado Ichigo. Y tomaron tequila; al menos Orihime por que Kurosaki prefirió un poco de whisky y algunas cervezas. No pasaron ni dos horas para que ambos estuvieran algo ebrios… aunque más la ojigris.
-¿Hace cuánto que rompiste con Chris? ¿Un año?- cuestiono recargado sobre la extensa cabecera de mármol tallado a mano, mientras jugaba con el cabello de Orihime quien se hallaba recostada sobre sus firmes piernas.
-Diecinueve meses- aclaro para después pronunciar un ligero "hip" prueba de su ebriedad. Kurosaki rio divertido para luego fruncir el ceño, un tanto bipolar.
-¿Los cuentas?-
-No, él sí, estaban escritos en la carta- hablo inclinando la cabeza hacia atrás para mirarlo de su barbilla para arriba. Ichigo bajo la mirada para encontrarse con la brillante gris.
-Aha- exclamo no muy contento aprisionando su nariz contra sus dedos, haciendo que se ahogara para después reírse a carcajadas.
-¡Deja de molestar! ¡Estúpido Kurosaki! – Dijo dando vueltas sobre sus piernas –algo muy malo- como cualquier niña pequeña y mimada -¡Ojala y se te caiga el miembro por tanto follar!- grito con sus manos cruzadas y las mejillas infladas.
-¿Estas ebria?- cuestiono serio.
-No estoy ebria- hablo hacia su lado izquierdo, Kurosaki sonrió malicioso.
-Am… Hime estoy del otro lado- risueño la observo, estaba de lo más ebria, con sus mejillas sonrojadas por el exceso de alcohol. Orihime rio para después girar hacia el lado contrario repitiendo lo mismo que hace un momento: "No estoy ebria"
-¿Lo extrañas?-
-¿A quién?- pregunto tallando sus ojos.
-A Chris…- la mujer de extensos cabellos naranjas sonrió tierna para después poner una cara de inmensa tristeza dejándolo estupefacto.
-No…- susurro –No lo sé- Kurosaki dejo la cerveza que llevaba tomando desde un rato a un lado. Inclino su cuerpo hacia adelante encorvándose para dejar su rostro a milímetros del de la ojigris, quien ni se inmuto, estaba demasiado ebria para hacerlo.
-No lo hagas… no lo extrañes- hablo con una voz entrecortada por el dolor, no podía hacerlo, lo sabía porque ella de seguro que lo odiaría pero lo necesitaba… porque después de todo él tal vez si la amaba –No lo necesitas… Me tienes a mí- susurro observando el iris color gris.
-Siempre te he tenido a ti- pronuncio con ojos cristalinos, posando sus dedos sobre los carnosos labios ajenos que se hallaban a centímetros… -Pero tú siempre tienes a alguien más…- odiaba el alcohol, porque podía ser demasiado sincero y a veces excesivamente.
-Por qué no puedo tenerte… pero cuando estoy con ellas tu siempre haces presencia y me enloquece pensar en tenerte de esta arrebatadora manera… me excita- palabras sinceras, con toques de sensualidad, y lujuria en la punta de la lengua…
-Entonces hazlo… házmelo – inclinando su rostro hacia un lado, incitando a la bestia –Haz conmigo lo que nunca has hecho con alguien más-
-¿Y qué es eso Orihime?-
-Hacer el amor… hazlo conmigo-
Wuhooo Ojala y merezca review ^^ por que para hacer un capitulo despues de un examen que talvez este demasiado dificil (es de quimica) necesitare de sus reviews para subir mi autoestima y tener ganas de ecribir XD!
Asi que si, DEJEN REVIEWS :D!
MATTE NE~~
