1.- Lost Signal

Es una mañana fria en Nueva York, una de tantas. La bruma que se levanta desde las heladas aguas del rio cala los huesos de los dos caminantes que llegan desde la urbe cargados con sus cañas de pescar y sus arreos. Planean un largo y tranquilo día de pesca en el East River, una pequeña tradición padre e hijo que tienen desde hace algunos años y que ambos esperan con ilusión.

El sol empieza a salir por el horizonte cuando ambos hombres consiguen botar la pequeña barca y se internan en el río, cada uno armado con un remo. Poco pueden preveer que el día, que amanecía tan tranquilo y sosegado como una mañana de lunes normal y corriente, pronto tornaría en una historia digna de contar en su bar favorito durante los próximos años y que comenzarían siempre con la frase "¿Te he contado la vez aquella que Nate y yo encontramos un cadáver en el Rio?"


Hacía poco más de una hora que Katherine Beckett estaba sentada en su mesa, examinando papeles y más papeles de su último caso. Había llegado a la comisaría con el primer rayo de sol para poner al día el caso que acababan de cerrar hacía solo unas horas cuando el teléfono comenzó a sonar. Con un suspiro de cansancio alargó la mano y descolgó mientras con la otra se frotaba los ojos en un intento por despertarse del todo. "Necesito un café" fue su único pensamiento mientras el auricular rozaba su oreja.

"Inspectora Beckett" dijo distraidamente. Al segundo alzó la vista de su mesa y prestó atención a su compañero Espósito. Un nuevo caso. Habían encontrado un cuerpo flotando al sur del East River. "Voy para allá"
Tomó su cazadora del respaldo de la silla y sacó el teléfono del bolsillo trasero de su pantalón para mandarle un mensaje a su querido marido con el lugar donde deberían encontrarse, el embarcadero, y pidiéndole que se reunieran allí. Media hora más tarde, y pese a que el sol estaba ya alto en el cielo, la inspectora aún sentía el frío morderle el cuerpo mientras sus tacones hacían resonar las tablas de madera del pequeño embarcadero en el que los de la científica habían tendido el empapado cadáver de un hombre joven. La Doctora Parish estaba inclinada sobre él rellenando unos papeles del informe preeliminar.

"¿Que tienes para mí, Lanie?" Preguntó Kate una vez estuvo junto a su amiga y ella misma pudo ver de cerca que se trataba de un joven hispano de entre veinticinco y treinta años. Bajo el cuerpo crecía un charco cada vez mayor de agua turbia del rio del que le acababan de sacar y en el que Beckett tuvo cuidado de no meter sus caros tacones. A una prudente distancia, ella tambien se arrodilló junto al cuerpo para poder observarlo a su modo y poder ir sacando sus propias conclusiones sin la ayuda de la forense.

Pudo ver tres balazos en la espalda del cadáver, marcas violáceas en las muñecas (signo de haber estado atado durante horas), y un enorme hematoma con marcas en relieve en el cuello."¿Lo han ahorcado?" se preguntó la inspectora. Lanie le daría la respuesta definitiva tras la autopsia, pero era muy probable que esas heridas fueran antemortem y que la causa de la muerte fueran los disparos. Lo que no lograba entender era que estos tuvieran las heridas de entrada en la espalda y no en el pecho, comoo debería ser, ya que el pobre hombre tenía evidentes signos de tortura. ¿Habría logrado escapar de su agresor? ...

"¿Que tenemos aqui?" la voz de un hombre, de sobra conocida para ella, interrumpió el hilo de sus pensamientos. Giró sobre sus talones para enfrentar de cara a cara a su esposo Richard quien, como siempre traía un vaso de café en cada mano y le tendía uno a ella. Se levantó de su posición acuclillada junto al cadaver para evitar una posible contaminación de las pruebas y poder tomarse su querido y anhelado tercer café de la mañana. "¡Uhhh! Parece que alguien quiso darse un chapuzón nocturno y se le fue de las manos."

Castle y su macabro sentido del humor consiguieron que ambas mujeres rodaran los ojos a la vez.

"Dificilmente pudo elegir él mismo de darse ese chapuzón, como tú dices, Castle. ¿Ves esos agujeros de bala de ahí?" la doctora Parish señaló la espalda del cuerpo con su bolígrafo. Alzó la vista hacia su compañera policía y añadió "Parecen balas del calibre 22. Tiene un par de agujeros de salida en el torso, asique hemos perdido al menos dos de las tres balas. Con suerte, la tercera aun permanecerá dentro del cuerpo y podremos compararla en el AFIS."

"¿Y las marcas del cuello y las muñecas? Parece que a nuestro amigo lo torturaron antes de echarle a dormir con los peces" Comentó Castle entre dientes. "me pregunto... "

"¿Por que disparar por la espalda a alguien que tienes atado?" completó la inspectora, ganándose un asentimiento por parte de sucompañero. "No te olvides de preguntárselo al asesino cuando le cojamos. Te veo en la autopsia, Lanie." Terminó su café de un largo trago y giró sobre sus talones para preguntar a Espósito y Ryan lo que habían descubierto hasta ahora de la víctima.

Era un joven hispano de 27 años llamado Julian Herrera. Vivía en el Harlem hispano y trabajaba de barman en un conocido club del centro llamado Pleser Cylch. Envió a los chicos a investigar la vida del chico mientras ella y Castle iban a comisaría, donde citarían a los padres de la víctima para intentar descubrir si tenía algún enemigo, y darles la mala noticia...

Continuará...


Ghest. Esa primera entrada ya se que no es un fic en si mismo, era más bien una prueba para ver si tendria buena acogida (y para ver si esa minisinosis que publiqué ocupaba las 150 palabras queespecificaban en el concurso de twitter)

ya se que los fans venimos aqui a leer fics, no esas mini entradas.

intentaré ir subiendo capitulos más serios, pero es la primera vez que escribo uno de este tipo (suspense como en la serie) Y me veo que me va a costar, pero haré lo que pueda.

Mily. Gracias por el apoyo. Intentaré no defraudarte :)