Holis!! Lamento la demora... solo que la maldita escuela no me deja vivir en paz T.T
Muchas gracias por todos sus bellos comentarios n.n me gustaría mantener ese número de coments por cap, pues lo reviews siempre son útiles para la motivación cuando mi muso se va XDDDDD
Sin más que decir, les dejo este nuevo cap
2. —Silencio
El dolor parecía no quería irse y dejarlo en paz; se mantenía constante y persistentemente dentro de su cabeza, rebotando de un lado a otro dentro de su cráneo, de una manera tan dolorosa; su cerebro comenzaba—o al menos, intentaba—a asimilar todo lo ocurrido en la últimas horas vividas, no obstante, aquel dolor que emergía cada vez con más fuerza dentro de su ser le impedía entenderlo todo. Por más que el joven peliverde viniese todos los días a silenciar aquel tormento diario, que resurgía apenas sus ojos veían el primer resplandor de luz, después de sueños llenos de imágenes incomprensibles que seguramente habían pertenecido a la vida de quien él procedió; ese muchacho que venía a diario, siguiendo la misma rutina de siempre: darle de comer aquellas piedras rojizas que le daba a probar poco importándole si deseaba o no tragarlas, él solo hacía su trabajo; no se hacía problema si él convulsionaba al tragar, simplemente sujetaba con una mano su cabeza y con la otra, de daba de comer forzadamente …y el de ojos dorados sabía ya que si se oponía, le iría mal…
-¡Ah…!—exclamó, mientras la piedra era metida a su boca bruscamente
-No te quejes—le reprochaba el de ojos violáceos.--¿O acaso prefieres seguir agonizando?—rió burlescamente, soltando su cabeza del agarre de su mano sin delicadeza alguna, dejándolo nuevamente en la cama, gimiendo tras haber sentir un gran pedazo de piedra atorado en su boca—Estúpido… --lo miró despectivo: aún no lo perdonaba por parecerse tanto a aquel que había odiado
-¿No te había dicho ya, Envy…?—la voz le sonó conocida, tanto, que el de cabellos verdes hizo durante unos pocos segundos, una mueca de dolor. El ojimiel entre-abrió los ojos en ese momento, contemplando la expresión de terror del joven de cabellos verdes--¿… que dejarás de culpar a Pride?
Envy lo miró con furia, primero a él y luego a Padre, quien se mostraba imponente de pié frente a él, recriminándole sus actos con esos ojos, del mismo color que los de aquel que descansaba su lado
-¡Pero es que él…!
-¡Pero nada!—alzó más la voz el hombre de blanco, con una mirada aterradora en los ojos—Envy, compórtate o me veré obligado a castigarte.
Cabreado, Envy se levantó de la cama donde el rubio yacía, ya más calmado, pero aún sin entender todo lo que ocurría en aquella habitación, nuevamente a oscuras, como la primera vez que abrió sus ojos, aún ciego al mundo del que ahora era parte. El de ojos violáceos siempre se giraba a verlo antes de irse, susurrando unas palabras o frases que sus oídos no podían percibir a la distancia
"Maldito…" Era la palabra que sus ojos le transmitían al mirarle fijamente, por más de un segundo antes de abandonar la habitación como siempre hacía tras haber cumplido con su obligación.
Padre lo vio marcharse. Suspiró, y a la vez negó con la cabeza recordando su actitud.
-Pride…--se acercó al homúnculo, cuyos ojos curiosos y cansados le observaban en el más completo de los silencios, él solo observaba, contemplaba y miraba la escena siguiendo con sus ojos vacíos cada movimiento del hombre y del homúnculo, como si aquello fuese ajeno a su mundo. Padre se quedó a su lado de pié, mirándolo cerrar sus ojos nuevamente--.Mi querido hijo…--con una de sus manos, acarició levemente la mejilla del homúnculo, que nuevamente se había rendido al sueño; aquella fue la primera muestra de cariño que en su vida él había recibido. Y él, como siempre, no dijo nada: limitándose tan solo a relajar su cuerpo ante el llamado del sueño, relajando su mente—ahora despejada de aquellos dolores—y simplemente terminó de parpadear, para cerrar sus ojos definitivamente.
††††††
Cierto canturreo de un ave volando cerca del marco de la ventana hizo a su conciencia despertar, volviéndose al mundo real, alejado de sus pesadillas, cuya presencia para su asombro, no le había interrumpido en sueños, y le extrañó—aún más que lo anterior—que siquiera le molestaran al despertar.
Alzó su mano ante sus vista clara, mirando cada detalle de esta con minucioso y fino cuidado; primera vez era que podía ver claro, y se sorprendió cuando en aquel despertar había cambiado su forma de ver las cosas de las que estaba rodeado; su cabeza no le dolía y su vista estaba fija en el punto en que miraba, la voces no le llamaban y las imágenes dejaron de brotar de la nada. Maravillado, contempló cada detalle de la palma de su mano, recorriendo con su vista las líneas de está; movió su mano lentamente delante de su rostro, primero lenta y luego más velozmente, y luego la giró y repitió la misma hazaña. Aún más curioso de su cuerpo, levantó la pierna izquierda por sobre las sábanas blancas hacia los aires, levantando su cabeza levemente en el acto y moviéndola hacia un lado, al tiempo en que movía los dedos de su pie y su vista bajaba, deteniéndose en los rojos tatuajes que adornaban su extremidad, marcas que entonces, no le llamaron más la atención que el movimiento que realizaba con su nuevo cuerpo.
Percibiendo esa tenue luz entrenado por el umbral de la ventana, iluminando débilmente la oscuridad inmersa en aquella habitación a oscuras… No le gustaba; él odiaba aquella oscuridad que le impedía ver completamente el cuerpo del que él era dueño; frunció el ceño ¿Nada podía hacer para quitar aquella oscuridad tan incomoda? Miró fijamente la ventana entre cerrada, donde por un pequeño hueco se asomaba un fino rayo de luz. Pride deduzco que si empujaba hacia fuera dejaría a la luz pasar a la habitación; una buena idea que—a él mismo—le impresionó haber pensado
Lentamente, fue quitando las sábanas que cubrían su cuerpo desnudo de homúnculo recién nacido—que tan solo llevaba cinco días de vida—y fue moviendo sus piernas en dirección al suelo: perdió el equilibrio al bajar de la cama, y habría caído a no ser porque sus manos reaccionaron a tiempo y se apoyaron a los bordes de su lecho durmiente; él aún estaba mareado, y sus piernas aún no se acostumbraban a caminar, si es que en verdad no recordaba como hacerlo tal vez… Cuidadosamente, comenzó a apoyarse de sus pies y sus manos se mantenían sujetas a los extremos de la cama a medida que avanzaba, pues temía caerse si se soltaba. Al notar el frío que dominaba en la habitación fuera de su cama, su piel se heló y dio leves escalofríos, tiritando al principio sus dientes…. Y él con el cuerpo desnudo ¿Cómo no iba a sentir frío? Cogió la sábana de la cama, y con esta se cubrió el cuerpo entero, dejando solamente a la vista la cabeza, el cuello y parte de su pecho. Siguió avanzando hasta la ventana, apoyándose, una vez que la cama ya no alcanza al recorrido, con cualquier mueble de la sala a oscuras, que en aquella oscuridad no podía identificar uno de otros; pues en su mente solo estaba la idea de abrir esa ventana y poder ver el mundo lleno de luz, el cual ansiaba conocer.
Finalmente llegó a la ventana, apoyándose en el marco de esta. No le fue muy difícil quitar aquella madera putrefacta que la cubría para dejar paso a la luz… y cuando así lo hizo, sus ojos—vacíos y sin vida—mostraron levemente la inocencia de un niño que veía el mundo, lleno de dudas y ansioso de respuestas. Deleitado, contempló aquella escena que le transmitían sus ojos: El amanecer.
El sol, que se asomaba a través de las montañas, de colores amarillos y naranjas que lo iluminaban; el cielo, cubierto entre una mezcla del color del sol y varios tonos del azul, donde levemente pequeñas estrellas desaparecían conforme los rayos del sol las alcanzaban. Asombrado, vio el verde prado que estaba en el suelo, las flores y arbustos le adornaban, brillantes en el rocío, que la hacía ver frascas… y Deleitado ante esa imagen, respiró hondo, sintiendo al aroma a nuevo, nuevo como lo verde, nuevo como el amanecer…
… todo para él era nuevo; como aquel amanecer, que parecía recibirle al mundo…
Sus ojos se posaron el un ave que descendió a una rama cerca de su ventana: de canto alegre y plumaje azul, quien movía su cabeza graciosamente al tiempo en que revoloteaba cerca de las hojas. Pride juró que por un instante, que esa ave se giró a verle con sus ojos llenos de ternura, y su canto entonces se volvió triste; ya no era alegre. Quiso estirar su mano para alcanzarle, mas en ese instante, alguien abrió la puerta de la habitación bruscamente, alejando al ave lejos de su alcance, volando lejos afuera, hacia el amanecer.
Envy, al volver su vista hacia la cama y no encontrarlo allí, inspeccionó con la vista la habitación; y al encontrarlo apoyado en el marco de la ventana, semi-desnudo con la sábana caída hasta un poco más debajo de la cintura, no pudo más que sentir vergüenza ajena ante la imagen del cuerpo desnudo de Pride.
-Vaya…--el de cabellos verdes giró sus vista hacia un lado, apartándola de aquella imagen que le perturbaba--¿Así que al fin despertaste? ¿Eh?
El de cabellos dorados buscó el rastro del azulejo con su mirada, pero se había marchado tan rápido que no logró ver donde iba. Luego, al escuchar las palabras de aquel que siempre venía exactamente a la misma hora a darle de comer, que en cuya mano aún llevaba esa vieja bolsa de Piedras Rojas, en su mirada aún denotaba el rastro del odio que le profesaba. Bajó la mirada hacia el suelo de madera, sin saber como responder.
Ante esto, Envy ser acercó hasta él, quedando a escasos centímetros de su cuerpo. Tomó su rostro del mentón, para hacer que esos ojos vacíos lo miraran fijamente sin apartar su vista de sus propios ojos violáceos al contestarle.
Pero él no dijo absolutamente nada, siquiera se quejó cuando Envy apretó más fuerte el agarre de su mano a su mentón.
-Prefieres el silencio, pequeño—rió burlesco, soltando velozmente su mano de su rostro, como si estuviese asqueado ante el contacto del nuevo—O tal vez no sabes hablar.
Y él no contestó nada, simplemente le observó como lo hacía con cualquier cosa nueva que descubriera. Sus ojos vacíos bajaron desde el cabello verdoso hasta los talones, y luego de estos nuevamente observó hacia arriba, en su rostro; donde detuvo sus mirar para toparse con los ojos rencorosos de Envy.
-Puedes ser realmente odioso—Envy apartó sus vista de los ojos inquisitivos de Pride—Pronto recordarás como hablar…--volvió a mirarle con odio, de la misma forma en que solía hacerlo siempre al terminar una visita a aquella habitación—Entonces dejarás esa mirada de estúpido—dicho esto, se marchó como siempre solía hacerlo. Soltó la bolsa de Piedras Rojas al suelo mientras se acercaba a la puerta: No pensaba darle de comer ahora que él había despertado y por si mismo ya podía hacerlo… y no soportaría seguir viendo por más tiempo aquellos ojos, que parecía recriminarle por el pasado que había habido entre ambos.
Pride observó la bolsa vieja caer al suelo, y luego con un deje de dolor al homúnculo alejarse de él, cerrando la puerta tras si. Sentándose en el suelo, comenzó a devorar aquel exquisito manjar que tanto amaba, que acallaba su dolor, pero que a la vez, le hacía sentirse más solo que nunca: sin recuerdos que le ayudasen a entender el rompecabezas de su vida, ya sin las voces que en su mente oía, dejándolo en la más completa incertidumbre de su vida; solo con aquella voz en su cabeza, repleta de dudas y sin saber como expresarlas al mundo que le rodeaba.
… Él solo quería escapar de ese cruel silencio…
Rizita-chan: Gracias amiga por pasarte a leer esta historia, ¡¡Animo!! seguro que después te irá mejor... y no importa si te demoras mucho en tus historias, yo en las mías tardo siglos en actualzar, pero bueee: la cosa es ponerle empeño n.n una vez más, Gracias amiga por leerme
haneko-chan: Seguro que después de leer este 2º cap, habrás cambiado de idea T.T en verdad lo siento, pero no ando muy inspirada que digamos... Oh!!, Si!! pobre Pride T.T él siempre sufre --también llora-- besos!! y gracias por comentar n.n
Linz Hidaka: Si: hay muy pocos fics dedicados a este personaje tan lindo... y los que hay, siempre lo emparejan -cofcomoyoymimaníaporelpridewincof-- Así que cobré animos y decidí hacer este fanfics dedicado a él, mi personaje favorito. Gracias por comentar
x Souseiseki x: Mamiiiiiiiii, lo leíste!! --suelta lagrimilla--T.T que bueno que te haya gustado mi summary (Más improvisado no podía quedar XD) Oh, pues... sobre un paring yaoi... tendría que pensarlo (pero no en este fic u.ú) --Baila de cabeza XDDDDDDDDD-- Te quiero, mami linda n.n
VeroNeko: Espero que aún piense que es interesante tras este 2º cap. Besos y cuidate!!
Nebyura: Siiii!! yo amo a Ed!Pride como no te imaginas; de hecho, es mi personaje favorito de animé (Bueeeno, si fuera del animé no puedo imaginarme amarlo más u.ú) Besos y cuidate!!
Bueno, gracias a todas por sus bellos comentarios, son de verdad muy motivantes
besos y los quiero!! n.n
