Esta historia la comencé en un intento de darle un final a la serie de Darker than black desde mi punto de vista. La trama vino a mí mientras escuchaba una cancion, espero que les guste ^^

Los derechos sobre los personajes de darker than black pertenecen a Bones, excepto los de mi propia creacion (osea: Shiori Mitaka) :D


Capitulo 1: Una ligera amnesia y la extraña joven de ojos grises.

Hei despierta sobresaltado de un sueño que no logra recordar, mira a su alrededor y se da cuenta que se encuentra en una habitación que no reconoce, probablemente de un departamento. Algo húmedo cae de su cabeza, una toalla que de seguro antes estaba tibia. En cuanto su ropa, el seguía usando el traje de Shinigami negro.

´¿Dónde estoy? ´ se preguntó luego de recorrer la habitación a oscuras, se acerca a la ventana y abre la cortina, a decir por la posición del sol era mediodía y se encontraba en las afueras de Tokio.

Hei trató de recordar cómo llegó ahí, pero lo último que recordaba era a Yin poco antes de que la matara, a Suou y Julio tendidos en la hierba….y las estrellas...

Él camina con cautela hacia afuera de la habitación, le parece escuchar un tarareo de una voz que nunca había escuchado. Parecía una canción de cuna.

Cientos de sentimientos encontrados se apoderaron de él en cuanto vio a Yin recostada e inconsciente en el centro de la habitación, llevaba puesto un vestido azul turquesa, su respiración era acompasada y continua. Estaba viva.

Por alguna razón ese hecho lo tranquilizó bastante, en cierta forma había olvidado que la chica que estaba ahí estuvo a punto de acabar con todos los contratistas y tal vez con el mundo entero. Nada de eso le importaba, estaba lleno de pura felicidad.

Un olor a comida le llegó en ese instante y se dio vuelta para observar a quien fuera que estuviera cocinando. Sus ojos se encontraron con una bella joven de cabello café muy oscuro, largo y lacio, piel blanca que parecía transparente debido a las ropas oscuras que llevaba y ojos grises, ella era la que tarareaba aquella canción lo más quedito posible mientras cocía algo en la estufa.

Hei se tensó de inmediato y se preparó para atacarla en cuanto ella alzó la vista, pensando que era una contratista.

La joven lo miró con un rostro neutral, apagó la estufa y salió de la cocina para encararlo; llevaba en una mano unos palillos y en la otra una toalla húmeda. Caminó con suma tranquilidad hacia él y sin decirle palabra estiró la mano y le tendió los palillos.

"¿Quién eres tú?" exigió saber Hei, retrocediendo para poner una distancia entre ellos, la chica hizo una mueca de disgusto. Él avanzó y trató de propiciarle un golpe a la desconocida, pero ella lo esquivó rápidamente y se metió en la cocina.

Hei parpadeó un instante, sorprendido de lo rápido que ella lo evadió, pero cuando se preparó para atarla de nuevo la joven tomó un cuchillo y se lo colocó a sí misma en la garganta.

"¿Qué estás haciendo?" Posiblemente nadie más además de Yin había logrado confundir tanto al Shinigami negro, la extraña joven mantuvo el cuchillo firmemente puesto en la parte inferior de su mandíbula, su rostro no mostraba ninguna clase de miedo….o alguna otra emoción.

"Si yo fuera un peligro para ti lo más racional para un contratista hubiera sido tomar el cuchillo y aprovechar tu momento de sorpresa para matarte. Yo no soy una contratista y tampoco soy un peligro. Yo soy alguien que puede ayudar a Yin, así que, por favor ¿podrías relajarte para que yo pueda quitarme esta cosa del cuello?" pidió con un tono monótono. Hei se enderezó, y, sin saber porqué; obedeció.

La desconocida bajó el cuchillo y salió de la cocina otra vez.

"Espera, dime quién eres tú" ´pidió él de nuevo, siguiéndola. Ella se detuvo y lo miró un instante.

"Pensé que ya habíamos superado esta parte" le reclamó con esa voz monótona, cruzándose de brazos.

"Te he hecho una pregunta" dijo Hei, tratando de que su voz sonara ruda, la chica entorno los ojos y le dio la espalda. Caminó hasta una mesa llena de comida donde dejó los palillos, luego se sentó al lado de Yin y le colocó la toalla en la frente.

"Haz estado inconsciente desde hace cinco días, Hei. Me he de imaginar que tienes mucha hambre, más de la habitual supongo. Ahí está la comida, aun no se enfría así que deberías comértela pronto" dijo la chica con el mismo tono de voz, mientras posaba ambas manos por encima de Yin, pero sin tocarla. Un brillo blanco iluminó sus manos.

Hei no sabía si confiar en esa joven o no, pero algo en su interior le decía que ella no era peligrosa, así que se acercó a la mesa y comenzó a devorar cada uno de los platillos.

"Shiori" dijo la misma voz sin emoción.

"¿Qué?" dijo él con la boca llena de comida.

"Preguntaste mi nombre, Hei. Me llamo Shiori" aclaró ella

"Ah… ¿Cómo sabes mi nombre?"

"Me lo dijiste en la puerta…" dijo Shiori, su tono frío cambio un poco, volviéndose ligeramente irritado. "Poco después de que te convencí de que podía ayudarle a Yin"

"Yo no lo…recuerdo" dijo él lleno de confusión, enfocó sus ojos en la inconsciente Yin, que brillaba ligeramente bajo las manos de Shiori y sintió cierto temor, pues aun no confiaba del todo en aquella joven.

"¿Qué le estás haciendo a Yin?" La chica bajó las manos y se dio vuelta para mirar a Hei, el brillo en sus manos desapareció rápidamente. Su respuesta tenía un deje de enojo e incredulidad, pero su rostro seguía neutro, como si fuera el de una Doll.

"Pero si ya te lo había dicho, ¿realmente no lo recuerdas?" aquella respuesta sólo logró confundirlo más, ¿a qué se refería con que no lo recordaba? ¿Qué fue lo que le explicó? ¿De qué se había perdido?

Hei no tuvo oportunidad de responder, puesto que antes de que pudiera decir cualquier cosa se escuchó el sonido de golpes en la puerta, él se tensó pero Shiori se levanto con suma tranquilidad y abrió la puerta.

"¡Ah! Shiori, menos mal que hoy no te fuiste a pasear a quién sabe dónde, no te imaginas lo que tuve que pasar ayer para entrar a este lugar con Yin dormida y Hei incon…" Qin entra al lugar con el bebé en brazos y a su lado un Doll moreno con gorra verde que llevaba bolsas llenas de comida, Qin se percata de que Hei está parado detrás de Shiori, y de que lo mira con sorpresa. Entonces para de hablar.

Shiori le dedicó a Qin una sonrisa avergonzada y avanza para tomar las bolsas del Doll. Entre los dos entran a la cocina, dejando la puerta abierta.

"¡Hei! Ha—az despertado, ¡qué bien!, ha pasado tiempo desde que te fuiste Hong Kong ¿verdad?" saluda nerviosamente mientras se apresura hacia una habitación donde había una pequeña e improvisada cuna, donde recuesta delicadamente al bebé. Luego regresa y se pone ayudar los dos chicos con las compras.

"¿No iba con ustedes Mao?" preguntó Shiori, mientras sacaba la comida de las bolsas. Le dedicó una enorme sonrisa a Qin, provocando que éste se sonrojara y se la devolviera inmediatamente. Hei observó un instante a Shiori, notando en que ella mostraba tener, después de todo, emociones; luego se percató de lo que ella había preguntado.

"¿Mao? ¿Mao esta con ustedes?" Shiori ignoró a Hei con la misma frialdad que había mostrado desde esa mañana y se dirigió a la puerta de nuevo.

"¿Qué pasa?" preguntó Qin, la joven alzó una mano indicándole que esperara. Hei se sentó al lado de Yin y observó fijamente la entrada.

"Deja de perseguirlo" susurró la chica, segundos más tarde se escucharon unos ruidos y entonces apareció un perro Akita de color dorado que se metió apresurado al departamento. Una vez que entró Shiori cerró la puerta con fuerza.

"¿Estás bien, Mao?" preguntó ella. El perro jadeaba tanto que se dejó caer de bruces al suelo.

"¡Esa condenada mujer! Me pierdo un instante buscando a Qin y de repente la tengo persiguiéndome diciendo que no se permiten perros en su establecimiento, ¡como si supiera en donde demonios quedaba aquel lugar!" se quejó el perro, Qin y Shiori se rieron.

"Gracias por detenerla" dijo Mao, dirigiéndose a Shiori.

"De nada" Hei miraba únicamente a Yin en esos momentos, pero le pareció escuchar alegría en la voz de la desconocida.

El Doll de gorra verde salió de la cocina con una salsa de soya en manos y se tropezó con el perro, derramando el líquido en el vestido azul de Yin, salpicando ligeramente a Hei.

"Oh, lo siento" dijo el Doll, Shiori alzó las cejas con sorpresa y se acercó al niño, su rostro estaba molesto.

"Ese es el vestido más improvisado que he hecho en toda mi vida ¿y tú decides mancharlo con salsa de soya? Dijo ella inclinándose para estar a la altura del Doll, Mao y Qin se encogieron ante el tono furioso de la chica, sin embargo el Doll le sonrió ampliamente. Contra todo pronóstico la joven le devolvió la sonrisa con ganas y todo rastro de enojo desapareció.

"Gracias" le dijo con fervor acariciándole la mejilla "Odiaba como se veía Yin con ese vestido, ahora me has dado una escusa para cambiarla"

"Sin duda eres la chica más extraña que he conocido en mi vida" le dijo Mao quitándose del camino y sentándose al lado de Qin. Shiori sonrió y se metió en un cuarto.

"¿Hace cuanto que ustedes dos están aquí?" preguntó Hei, no levantó la vista para dirigirles la palabra, sus ojos estaban aun aferrados a la cara de Yin.

"Bueno…yo me había cambiado de cuerpo puesto que las ardillas no viven mucho, encontré a este perro que pasaba en un parque cerca de la casa de Madame, que es con quien yo estaba. Supongo que mi sentido de la orientación se dañó un poco, porque de repente ya no pude encontrar la casa de nuevo, así que permanecí en el parque pacientemente, esperando a que las Dolls de Madame me encontraran. Fue entonces cuando me encontré con Shiori, o bueno, creo que fue ella la que me encontró a mí." Mao se rió entre dientes y continuó. En su mente recordó aquel día.

Mao está sentado al lado de una banca, viendo como las nubes se escurecen poco a poco. Alzó las orejas cuando escuchó unos pasos en su dirección.

"Al principio realmente esperaba encontrar a alguien a mi lado cuando miré a mi alrededor, después de todo los pasos que oí no fueron imaginarios, sin embargo no había nadie en el parque" narró Mao. "Esa chica me sacó un gran susto" dijo sacudiendo su cabeza canina.

"Hum, parece que no hay nadie aquí…maldita sea, a buena hora se me ocurre perderme…" suspiró Mao

"¿Por qué dices eso?"

"Bueno, porque está anocheciendo y además parece que va a llover….ahhh!"gritó el perro cuando se percata que hay una chica de ojos grises y ropas oscuras sentada al lado de él. La chica sonríe y se ríe ligeramente.

"¿Te asusté perrito?"

"¡Claro que me asustaste, te apareciste de la!….quiero decir guauf guauf" ladró Mao.

"Trate de convencerla de que se había imaginado de que yo hablaba ladrando, pero Shiori no se dejó engañar. Habían pasado unos tres días desde que tú desapareciste en la puerta, todos te creíamos muerto puesto que tu estrella no estaba en el cielo. Es por eso que cuando ella me dijo que estabas con ella no le creí" explicó Mao, Hei alzó la cabeza y miró a Mao y a Qin. El perro continuó recordando.

"¿¡QUE HEI ESTA VIVO?" exclamó el perro "pero eso no es posible, su estrella a caído" alegó.

"No es así, mira arriba" dijo ella apuntando hacia el cielo, el perro gruñó.

"Esta nublado, muchacha" ella negó de nuevo y apuntó con mayor impaciencia hacia arriba. Finalmente Mao alzó la cabeza y vio un cielo perfectamente despejado.

"Yo conocía la ubicación de tu estrella desde que estábamos en el Sindicato, por lo cual supe que la chica no mentía en cuanto la vi ahí en su lugar"

"No puedo creerlo, pero ¿Cómo es posible que nadie la viera hasta ahora?" preguntó Mao.

"No todos pueden verla, no aún."

"¿Y eso que quiere decir?"

"No puedo explicarlo ahora, pero, por favor ¿Podrías venir conmigo? Hei necesita ahora más que nunca a le gente que aprecia, y tu eres una de esas personas"

"¿Él te pidió que vinieras por mi?" ella negó con la cabeza antes de que el perro terminara.

"Esta inconsciente, es por eso que te necesito"

"¿Y cuál es tu nombre muchacha?"

"Shiori Mitaka, y ¿tú eres Mao, verdad?"

Mao sonrió levemente.

"Si, soy yo."

"Había algo en ella que me convenció y la acompañé aquí, eso fue hace cuatro días." Terminó de contar.

"¿Cómo supo ella que yo…" comenzó Hei, Mao lo comprendió al instante.

"Shiori nos contó cómo te conoció y cuál era su rol con Yin, pero no nos dijo cómo sabía las cosas que sabía de ti" dijo Mao, Hei miró a Qin con seriedad.

"¿Y tu cómo llegaste aquí?, la ultima vez estabas en Hong Kong" interrogó.

Qin roló los ojos y respiró hondo para comenzar su parte de la historia.

"Como dije, había pasado tiempo desde que te fuiste de Hong Kong , la verdad no esperaba tener muchas noticias de ti, hace cinco días el restaurante se puso increíblemente solitario, casi desierto. Y el bebé lloraba muchísimo, no podía calmarlo con nada, entonces alguien tocó a la puerta y pensé que se trataba de un cliente así que como pude fui y abrí"

"¿Si?" llamó Qin corriendo hacia la puerta. Se le cae la mandíbula por la sorpresa de ver a una bella joven de cabello oscuro que dejaba que la lluvia la empapara.

"Hola, mi nombre es Shiori Mitaka ¿puedo hablar con el dueño de la tienda?" preguntó la joven sonriendo inocentemente.

"Ella parecía buscarme, así que la dejé pasar. Había puesto al bebé en su cuna en una de las mesas de la cocina y aun no paraba de llorar cuando Shiori entró al restaurante." Narró Qin.

"Bien, ¿para qué me necesitas?" preguntó Qin, tratando de no quedársele viendo a su esbelta figura empapada.

"Usted conoce a Lee, ¿no es asi?" Qin parpadeó, totalmente confundido. Había algo en el nombre que le era familiar, pero…

"Shiori preguntó si yo te conocía, al principio me confundió pues yo casi no me dirigía hacia ti por tu nombre. Pero ella insistía e insistía"

"Vamos, tiene que ser usted…¿no recuerda a un contratista capaz de controlar la electricidad, alto, de ojos azul oscuro y cabello negro; que llevaba una Doll albina y ciega consigo?" describió la joven.

Qin la miró y de inmediato recordó a Hei, recordó lo que había ocurrido en esa misma ciudad, cómo terminó en un invernadero lleno de contratistas por su culpa y luego lo borracho e inútil que se volvió luego de volver de quién sabe donde en una búsqueda por la doll que lo acompañaba.

"En cuanto recordé que eras tú quien ella buscaba desconfié de Shiori, pensaba que era una contratista. Así que traté de evadirla, entonces…

"¡Largo! ¡Ya no quiero más problemas con los contratistas!" gritó retrocediendo en caso de que ella fuera a atacarlo. En ese momento se escuchó un ruido muy fuerte y un Doll con gorra verde entró al restaurante. Shiori miraba a Qin con la inocencia escrita en su rostro.

"La cuna se ha caído" dijo el Doll sin ninguna expresión. Qin al escuchar esto se olvidó por completo de la bella joven que creía una contratista y corrió a la cocina.

La cuna estaba en el suelo y el bebé en la cuna, no parecía haber sufrido daños. El bebé se movía como loco y no paraba de llorar. Qin entró a la cocina y sacó al bebé de la cuna.

"Ya pasó, ya pasó. Calma, calma" dijo meciéndolo en sus brazos. Shiori estaba parada detrás de él. Qin rápidamente se paró y se dio vuelta para mirarla.

"Ese llanto…" dijo ella, su voz y su rostro estaba en shock. Al oír la voz de la chica el niño comenzó a retorcerse en los brazos de Qin, tendiéndole los brazos como si deseara que ella lo cargara.

"¡Aléjate de nosotros, no te acerques!" gritó Qin, el bebé se estiraba hacia ella.

"Ya cállate" la voz de Shiori ya no era amable, su tono era serio. Avanzó lentamente hacia ellos, y alzó los brazos hacia el bebé, con mucho cuidado lo sacó de los brazos de Qin, que no opuso resistencia, y sonrió.

El niño paró de llorar en cuanto terminó en los brazos de la joven, y, a pesar de su muy poca edad, el bebé sonrió.

"Hola pequeñito, ¿hiciste todo este escándalo para poder conocerme?" el bebé asintió "no debiste hacerlo, chiquito. Asustaste mucho a tu papá" regañó Shiori en un arrullo y besó en la frente al niño.

"Era la persona más extraña que jamás había visto, pero por alguna razón, luego de que el bebé se durmió en sus brazos me di cuenta de que ella no quería hacerme daño. Shiori me rogó que viniera con ella a Tokio, decía que necesitaba que alguien cuidara tu Doll y a ti mientras ella buscaba a este can. Ella prometió que en cuanto tú te recuperaras podría volver a Hong Kong, así que acepte." Terminó el muchacho de narrar.

"Así que por eso ella los trajo aquí" murmuró Hei. En su mente el no entendía porque esa extraña parecía conocerlo tanto.

"Pienses lo que pienses, Hei, Shiori sólo se ha preocupado por ti. Antes de que te despertaras ella pasaba varias veces a tu habitación para asegurarse de que tu fiebre se bajara y que te encontraras razonablemente bien. Debo decir que con Yin es una situación totalmente diferente, pocas veces se separa de ella. La mira como si ella fuera parte de su familia, no ha parado de cuidarla" Dijo Mao.

Se hizo una pequeña pausa. En la habitación se escucharon unos pasos.

"Así que ya terminaron de contar como los arrastré a los dos aquí" asumió Shiori con una sonrisa, saliendo de la habitación, llevaba en un brazo un vestido blanco. Sin decirle ni una palabra a Hei se sentó a su lado y colocó el vestido encima de Yin.

"¿Qué vas a hacer?" preguntó él, la joven no lo escuchó o fingió no hacerlo simplemente alzo ambas manos sobre Yin. Un destello blanco se vió y de repente el vestido azul estaba arriba de la Doll y el blanco lo llevaba puesto.

Shiori sonrió ampliamente.

"Supongo que eso responde tu pregunta" respondió ella con sequedad a la pregunta de Hei, tomó el vestido y se levantó del suelo. "Iré por comida para la cena" avisó con su voz monótona, tomó de la mano al Doll que la venía siguiendo y salió del apartamento.

"Sin duda es una joven bastante extraña" aceptó Hei, repitiendo lo que Mao y Qin habían dicho.

"Lo más probable es que esté molesta por algo contigo. ¿No le dijiste algo ofensivo antes de caer inconsciente?" le preguntó el perro.

"….No lo sé. No recuerdo nada."


Espero que esta sea la forma adecuada de comenzar esto. ¡Por favor comenten! necesito saber si esto va por buen camino.

Ahh, si...una pequeña traducción:

Shiori: guía.