Título: El Contrato.

Título Original: The Contract.

Autor Original: KnuxadowManiac

Traductora: queen-chiibi

Link del original: www. fanfiction s /8549256 /1/ The-Contract (Juntar espacios)

Descargo de responsabilidad: Ni Durarara!, Ni la historia me pertenecen el escrito de la novela es de Ruihgo Narita, las ilustraciones de Suzuhito Yasuda y la adaptación a manga corre por cuenta de Akiyo Satorigo (Puff, que biblia) y la historia es de genialosa KnuxadowManiac , yo solo soy la traductora.


Parte 3 – Pesadilla.

-En realidad no esperan que me ponga eso, ¿Verdad...?-

Mikado miró la ropa tradicional con incredulidad. Era un kimono de mujer. La mujer que le ayudaba a prepararse para la ceremonia le sonrió en forma de disculpa.

-Lo siento, pero el novio envió eso. Sería muy grosero rechazar su cortesía.-

Mikado se ruborizó un poco, pero luego suspiró y dejó que la mujer le ayudara a ponerse el kimono. Realmente no entendía por qué tenía damas de honor. ¡Solo porque se casaría con un hombre no significaba que automáticamente era una mujer! Pero, al parecer, le hacia la novia. Suspiró de nuevo. Si el día continuaba así, estaba seguro de que habrá suspirado su alma al final del día.

-Kyaaa ~ ¡Qué hermoso kimono ~! –

Una de las damas de honor chilló, mientras que le colocaban el extravagante obi bordado. Mikado tragó saliva. Eso parecía caro. ¿Tal vez el que pronto sería su "esposo" se trataba de alguien superior a lo que pensaba? ¡¿Y si en realidad era un JEFE yakuza?! Mikado estremeció ligeramente ante la idea, pero rápidamente envío en pensamiento lejos. Esto se terminaría pronto. Sólo necesitaba esperar un poco más. Casi una hora más tarde, el kimono fue finalmente colocado correctamente. El moverse con él sentía ligeramente incómodo para el chico, pero después de un tiempo se acostumbró a ello, al menos, sin mirarse extraño. Su dama principal le entregó un ramo de claveles blancos, mientras que las otras fijaron un largo velo blanco de su pelo, para que no se resbale. Nunca se sintió tan ridículo antes. Al parecer, la idea debió de reflejarse en su rostro, porque su dama de honor principal se rió y le palmeó la espalda.

-No te preocupes, ¡Que luces precioso ~! ¿Me equivoco chicas? – Preguntó a los demás damas de honor.

-Se ve tan hermoso ~, ¡Aah, que envidia!-

-Escuché tu marido todavía es muy joven, tiene sólo 23 ~-

Bueno, al menos el hombre no era viejo. Mikado no sabía por qué, pero por alguna razón aquel pensamiento era muy tranquilizador.

-Y es muy guapo ~ - otra dama de honor se rió.

Mikado se sonrojó ante el comentario, pero por suerte, su cara estaba escondida bajo el velo. Justo en ese instante, alguien llamó a la puerta y preguntó si la novia (Mikado se estremeció al ser señalado como tal) estaba lista porque la ceremonia estaba a punto de comenzar. Sintiéndose un poco nervioso, Mikado salió, siguiendo a los demás al Santuario. En realidad no presto atención durante la ceremonia, tal vez sólo quería bloquearlo. No levantó la vista cuando el novio llegó, aunque sentía que su corazón latía más rápido. Fue a mitad de todo que escucho al sacerdote, sólo murmuraba las respuestas practicadas en el momento correcto. En su cabeza, sus pensamientos estaban corriendo. ¿Realmente estaba sentado aquí, casándose con alguien que no conocía de nada? ¿Cómo sabía que esto no era más que un mal sueño, y se despertaría una vez que sonara el despertador? ¿No hizo planes con Masaomi para el próximo fin de semana? Recordó lo feliz que se sintió cuando escucho que sus padres lo venían a visitar a Ikebukuro. Él nunca habría pensado que esto fue la causa de su visita... Cómo deseaba que esto fuera sólo un sueño; quería aferrarse a esa esperanza. Pero no podía engañar a su cerebro, la voz en su cabeza seguía enumerando evidencia de que de hecho estaba despierto, aplastando sus últimas esperanzas. Al estar tan perdido en sus pensamientos, que casi saltó cuando sintió que su madre le empujo ligeramente en las costillas, mientras le susurraba al oído. -¡Di acepto! –

-¿Acepto? –

Mierda. Pronto, estaría…estaría... El sacerdote continuó.

-¿Y usted, Orihara Izaya, acepta a Ryuugamine Mikado como su amada esposa, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte los separe? –

Los ojos de Mikado se abrieron ante el nombre. Esto tenía que ser un sueño. Levanto su cabeza de golpe, los conmocionados ojos azules se encontraron con los traviesos ojos castaños a través de un velo blanco, un mal sueño.

-Acepto –


Parte 4 - Besando a la novia.

-Puedes besar a la novia. –

¡E…esperen un segundo! El hombre con el que sus padres se habían endeudado... El hombre con el que se había acordado el matrimonio arreglado... El hombre que le había enviado esas cosas caras ... El hombre con el que acaba de casarse ... ¿Era Orihara Izaya? ¿El famoso informante de Shinjuku? ¿El hombre del que Masaomi le dijo que se mantuviera alejado desde su primer día en Ikebukuro? ¿La única persona capaz de hacer frente a Heiwajima Shizuo? ¿Ese Izaya Orihara?

Esto tenía que ser un sueño, ¡O una broma! Tal vez era un programa de cámara indiscreta, ¡Y Orihara Izaya era realmente Kida disfrazado...! Solo eso… Todos sus pensamientos de repente desaparecieron de su cabeza cuando sintió un par de labios contra los suyos. Ni siquiera se dio cuenta de que Izaya levanto su velo. Los ojos de Mikado se ampliaron casi cómicamente con el contacto mientras su rostro instantáneamente se ruborizo de un rojo brillante, hasta la punta de sus orejas.

El travieso pelinegro no lo dejó en un casto beso, sino que se inclinó más cerca, moviendo los labios contra los del adolescente; el sonrojo del chico se intensifico con la sensación. Nunca lo admitiría, pero los labios del informante sentían muy bien en los suyos. Supuso que el hombre era lo que uno llamaría un experto besador, a pesar de la total falta de movimiento por parte del adolescente. Finalmente, Izaya se separó lentamente del beso, riendo ligeramente por la cara roja como remolacha de Mikado. Ese había sido su primer beso.

-Te ves hermoso, Mikado-chan. – Dijo, y luego tomó la mano del adolescente suavemente, deslizando un delgado anillo de plata en el dedo del muchacho.

-Pensé que te gustaría algo más simple. - , dijo con una sonrisa que hizo sonrojar de nuevo a Mikado.

-Pero si quieres, ¡Te puedo conseguir uno con un diamante ~! – El informante se rió, besando la mano de Mikado, haciendo caso omiso de los gritos que venían del grupo de damas de honor.

-¡N…no…esté es el correcto...! – Mikado tartamudeó, maldiciendo a la sangre que se había disparado a sus mejillas de nuevo.

El pequeño grupo de personas reunidas se echó a reír, como si esto solo fuera otro bonito matrimonio más y fueran sólo otro bonito par de recién casados. Mikado se sintió enfermo. Su dama principal se acercó a ellos, poniendo una mano sobre el hombro de Mikado. Esbozó una amable sonrisa a ambos.

-Lo siento, pero tendré que pedir prestada a la novia por un rato. Todavía hay muchas personas que quieren felicitarlo, y hay algunas cosas que discutir acerca de mudarse juntos, además de los padres de Mikado... usted sabe el resto. ¡Realmente lo siento! Estaran juntos de nuevo para la noche de bodas ~ - La última parte la dijo con un guiño.

Espera... ¿Mudarse? Ahora que pensaba en ello, de alguna manera tenía sentido, aunque... ¿Eso no decidió ayer? Le sorprendió la rapidez con que se habían organizado esta ceremonia, pero ¿Una mudanza...? No sabía donde vivía Orihara Izaya ... Si recordaba correctamente, en algún lugar de Shinjuku...

-¿Eeh...? ¿Ahora? ¡Enserio, cuando estaba a punto de admirar mi bella esposa ~! – Izaya reclamo en su tono juguetón de costumbre, mientras picoteaba a Mikado en la mejilla.

El adolescente se sonrojó de inmediato, más que feliz de ir con las mujeres. Su dama de honor se rió de nuevo, mientras tiraba de él.

-¡Ustedes dos son una pareja muy dulce ~! - Mikado se sintió enfermo de nuevo.


Parte 5 - Interesante

Mikado no estaba seguro de cómo se las arregló para sobrevivir a este día; pero de alguna manera lo hizo. El kimono era muy caliente e incómodo y difícil de poner, y había montones y montones de personas que querían felicitarlo, a la mayoría ni siquiera los conocía, en su mayoría amigos de Saitama de sus padres, que sólo lo habían visto una vez de pequeño. Estaba más allá de Mikado cómo alguien podría pensar que se casaría con un hombre 7 años mayor que él voluntariamente, y uno al que despreciaba a muerte. Bueno, no podían saber sobre la última parte, ¡Pero aún así...!

Controlar sus movimientos era el asunto menos agotador, al menos físicamente; esto para no tener que correr de una persona a otra. Mentalmente, tenía los nervios casi destrozados. Qué fácil y rápido se podía poner fin a su antigua vida, él nunca lo habría imaginado. Se le adormeció la mente. No había nada de su vida anterior a lo cual volver.

Y ahora se encontraba aquí, en Shinjuku, en un apartamento aparentemente caro, viendo a su 'marido' abrir la puerta. Si Karma realmente existía, debió haber destruido el mundo y matado a un millón de los perritos y gatitos más lindos en su vida pasada, para merecer algo como esto. Mikado dio un grito de sorpresa cuando sintió a Izaya levantarlo al estilo nupcial, miro al informante en estado de shock.

-Vamos Mikado ~ Es tradición que el novio cargue a su esposa recién casada a través del umbral ~- el pelinegro canturreo alegremente.

- ¿P…por qué estás haciendo esto...? –

-Ara, Mikado-chan, ¿No lo acabo de decir...? – Mikado miró al informante a los ojos, tratando de luchar por cualquier rubor o signo de nerviosismo.

-E…Eso no es de lo que estoy hablando... me refiero a todo.-

Izaya miro hacia el adolescente, una sonrisa felina en sus facciones.

-Porque usted es interesante. –

Continuara…


Q.C:¡Muchas gracias a quienes leyeron el primer capitulo!

Por darle una iportunidad a esta extraña pareja, por cierto no queria decir que odio el Shizaya es simplemente que lo mismo una y otra vez cansa, espero no haber ofendido a nadie.

Y promesa cumplida, actualizado el domingo :)