2: Punto de quiebre.
"Peter se fue"
Las palabras eran frías, serias, demasiado fuertes aún dichas en voz baja, Steve se movió perezoso en las cobijas intentando entender lo que pasaba.
"¿Tony?" Preguntó estúpidamente, después volteo hacía el reloj digital, eran apenas las 7 de la mañana, Tony jamás despertaba antes de las 10, comenzó a tomarle importancia, se sentó en la cama, se frotó los ojos adquiriendo una visión más nítida. Tony tenía los ojos rojos, vestía solo unos boxers negros y estaba estático justo enfrente de la cama.
"Sus cosas no están, dejó una nota. Se fue" Tony dijo amargamente, un trozo de papel en su mano y Steve percibió que temblaba algo compulsivamente, se paró de inmediato y lo envolvió en un abrazo.
"Todo estará bien, ya está grande" Steve dijo intentando calmarlo, Tony se aferró al cuerpo de Steve, se puso de puntitas para poder apoyar su frente en la clavícula del rubio, su llanto era silencioso, lo cual lo hacía aún más difícil de soportar, Steve lo abrazó con fuerza.
Tomó el papel de las manos de Tony, aun sosteniéndolo en un abrazo, comenzó a leerlo.
"Discúlpenme, sé que no es la manera, pero ya no puedo seguir así.
Los quiero.
Peter"
Era la letra de Peter, muy parecida a la de su esposo solo que más difícil de leer, digna de un médico, el capitán pensó en las palabras "Seguir así" murmuró en una manera inentendible, el llanto de Tony se intensificó.
"Se fue por mi culpa" Tony dijo con voz quebrada, Steve se separó de él, lo tomó del mentón, su mirada azul estaba rota y su expresión era completamente desconcertada, sin embargo intentó mantenerse firme.
"No es tu culpa. No sé qué lo orilló a esto, pero quiero que entiendas que no hiciste nada malo"
"¿Entonces cómo explicas que de la nada me dejo de hablar y ahora se va?" Tony preguntó mordiendo cada palabra, su mirada era agresiva, destellaba de una manera a la que Steve se había desacostumbrado, era tan intensa, tan magnética…
"No lo sé, pero sé que no fue por ti" Steve dijo inútilmente y Tony se separó de su cuerpo, gruñó exaltado y comenzó a caminar en círculos, varios escalofríos recorrían su piel tornándola de "gallina", murmuraba entre dientes cosas inentendibles.
"Tony cálmate"
"No puedo Steve, tenemos que empezar a buscarlo"
"¿Buscarlo?" Steve preguntó incrédulo y Tony lo penetró con la mirada.
"Por supuesto. No tiene a donde ir, esta solo allá afuera"
"Es un Stark Tony, tiene cuentas ilimitadas…. Además no se me hace correcto que se vaya solo por arranques emocionales"
"Tal vez algo le sucedió" Tony dijo angustiado intentando idear varias hipótesis en su cabeza, Steve torció los ojos.
"Es un adolescente millonario encaprichado. Tiene que escarmentar"
"¿Cómo puedes ser tan frío? Es nuestro niño"
"Ya no es un niño Tony, tiene la mayoría de edad y si quiere independencia, que así sea" Steve dijo molesto y caminó hasta el vestidor, Tony lo siguió echando chispas.
"¿De qué hablas? Tú jamás has sido así con él"
"Estoy cansado de los últimos meses, de verte llorar, de tu insomnio, de tu angustia y su maldita actitud, ni siquiera mirarte. Me mata Tony, lo amo, es mi hijo. Pero también te amo a ti y soy lo suficientemente capaz de entender que esta vez es su culpa y merece un castigo"
Tony lo miró atónito, por un momento dejo de temblar, sus ojos comenzaban a humedecerse sin embargo los limpio casi agresivamente, jamás había querido poner a Steve en esta clase de situación, mucho menos provocar que se molestara con Peter.
"Peter no tiene la culpa" murmuró y Steve torció los ojos.
"Toda la vida lo has mimado y sobreprotegido, quiere ser malagradecido contigo pero aun así vivir de tu fama o tu dinero, entonces es tiempo de una lección"
Tony se estremeció al escucharlo.
"Tú no eres así"
"No Tony, pero más vale una lección ahorita que arrepentirnos toda la vida de no haberlo hecho"
Stark se quedó de pie estático, la mirada perdida y su mente volcando miles de sensaciones e ideas distintas. Steve lo contemplaba temeroso de hacer estallar una guerra entre ambos, era lo que menos necesitaba en este momento Tony, o inclusive él.
La partida de Peter le dolía en lo más profundo, su mente lo torturaba con múltiples recuerdos del menor, desde la primera vez que lo vio protegiendo a esa tortuga en los boy scouts hace casi 20 años, la vez que le contó la verdad de todo, la primera vez que le dijo que lo amaba, la voz de Peter al decirle por primera vez "Papá", su primer viaje en bicicleta, su sonrisa, sus primeros dientes de leche caídos…. La imagen de él y Tony sonriendo en la sala o bajo el árbol de navidad, o en la playa… Un dolor punzocortante en el pecho lo hizo jalar aire audiblemente.
"Me duele mucho Tony, pero debe aprender por las malas. Voy a bloquear sus cuentas" Steve dijo y Tony no pudo hacer nada más que observarlo perplejo, su mente seguía perdida entre las posibles hipótesis acerca del paradero de su hijo. No quería bloquear sus cuentas, ni desprotegerlo, no quería renunciar a él ni que lo odiara. Tenía un pánico enloquecedor a que Peter lo odiara, no quería repetir la historia de él y Howard... pero mierda! Si Howard hubiese bloqueado sus cuentas y le hubiese dado una lección, un poco de afecto y enseñarle el valor de la familia y del trabajo, tal vez no hubiese caído en su década de alcohol y drogas. Aunque también había aprendido por las malas, no quería que Peter pasara por eso... sin embargo si Howard le hubiese hecho eso, él jamás lo hubiera perdonado. Observó algo temeroso a Steve, no tenía una respuesta ni una opinión concreta, así que estúpidamente asintió. Creería en Steve y su lógica, al final de cuentas, también era su hijo.
"¿Wade?" Wade conoció la voz de inmediato, era de Tony y estúpidamente mandaba escalofríos por su piel.
"Señor Stark"
"¿Wade… Peter está contigo?"
La voz del ingeniero pretendía sonar fuerte sin embargo no tenía la habitual dicción que lo caracterizaba.
"No ¿No está con ustedes?"
"Dejo una nota, se fue"
"¿A dónde?" La voz de Wade era más severa, la de Tony en cambio parecía apagada.
"No tengo idea"
"Si yo sé algo le marco"
Colgó la llamada y caminó hasta la silla recargada en el muro de su apartamento, cogió una chamarra oscura y comenzó a buscar en todos los lugares que recordaba que tuviesen relación con Peter, al tercer día lo encontró.
"¿A qué estás jugando?" La voz de Wade lo hizo saltar instintivamente, Peter alquilaba un apartamento cerca de Central Park, un traje rojo con azul sobre la cama.
"¿Cómo entraste aquí?"
"Eso no importa ¿Qué estás haciendo? Huir de tu casa y pretender ser…." Wade fijó la vista en su traje, una araña negra en el pecho, Peter no podría haber hecho esto solo, alguien debía estarlo apoyando alguien que no apreciaba en lo absoluto a Steve o a Tony. "¿…Un héroe?" Wade preguntó casi afirmando, Peter lo miró enfurecido, sus ojos azules se hicieron oscuros.
"¿A ti ultimadamente que te importa? Eres un traidor al final de cuentas, me llevaste con ellos cuando yo no pensaba regresar"
"¿Eres idiota? Tienes una familia Peter, una carrera, un hogar, un apellido…"
"Tú no sabes nada" Peter dijo molesto y Wade se irritó de sobremanera, caminó agresivamente hasta él sujetándolo de las muñecas, lo estampó en el muro más cercano, Peter era mucho más bajo que Wade, su cuerpo era demasiado delgado, su cabello castaño idéntico al de Tony.
"Me estas cansando Peter, es tiempo de que madures" Wade mordió las palabras entre molesto y desesperado.
"Suéltame"
"No te voy a soltar hasta que me digas que te hizo cambiar"
"Nada"
Wade lo tomó más fuerte de las muñecas, notó como la piel pálida del chico comenzaba a moretearse, lo empujó de nuevo contra el muro, sus huesos crujieron audiblemente.
"Hace 5 meses decidiste apartarte de ellos. Dime porque" Wade demandó en voz seria, Peter sintió las palabras ahogarse en su garganta, mantenía su mirada firme y sus labios tensos. No dijo nada.
"Me gusta estar solo" Peter mintió patéticamente y Wade irremediablemente soltó una risa.
"Ahora de la nada te sale lo Stark" Wade dijo entre risas burlescas y notó como la piel de Peter se tornaba roja de coraje, abrió las palmas en su dirección, el rubio sintió como fue empujado hasta el muro más cercano, en fracciones de segundos estaba envuelto en una viscosa y fuerte telaraña.
"Yo no soy nada como los Stark" Peter dijo molesto y caminó a la cama, Wade permanecía en el piso, inmóvil. Su vista clavada en el chico delgado que sensualmente se quitaba la ropa y se ponía un traje que para su opinión estaba casi pintado a su cuerpo delicioso, Wade intentó contener su creciente excitación al verlo. El chico caminó hasta él con ojos desafiantes y una máscara en la mano. Wade soltó una risa entre su frustración, su deseo reprimido y su molestia.
"Tienes razón, no eres nada como él. Tony jamás hubiera abandonado a Steve…. O a ti"
Peter sintió un vacío succionante en su estómago seguido de un dolor agudo en el pecho, un nudo en la garganta le impidió hablar, se puso la máscara y caminó hasta la ventana. Lanzó la primera telaraña y se arrojó del edificio.
Su cuerpo estaba suspendido en una caída libre a más de 100 metros de altura, su mente en cambio seguía pensando en las palabras de Wade, la sonrisa de Tony, todos los recuerdos acumulados de él, de Steve, de su infancia perfecta y su adolescencia completa. Sintió unas inmensas ganas de llorar y abrazar a aquel hombre, sin embargo aquella semilla de rencor molestaba en su pecho.
Lanzó otra telaraña y sintió el vértigo al elevarse sobre las azoteas.
Extrañaría a Wade. Eventualmente lo buscaría, lo quería demasiado, se atrevía incluso a decir que lo amaba… por ahora debía estar solo, debía solucionar demasiadas situaciones personales que lo atormentaban de 5 meses hacía acá.
Steve caminó cauteloso hacía el taller de su esposo, hacía más de 10 años que Tony no se encerraba por días, un nudo en la garganta lo asfixiaba.
"Capitán" era la familiar voz de Jarvis, Steve se sintió de nuevo en el 2012 por un instante.
"Tony ¿Está bien?"
"No" Jarvis dijo sincero y abrió las puertas de cristal, Steve entró con una sonrisa rota.
Tony estaba tirado en el piso del taller, Steve se acercó apresurado, notó que respiraba difícilmente.
"¿Tony estás bien?"
Tony no respondió.
"J, una ambulancia ya" Steve gritó entre la histeria y las lágrimas que salían sin permiso ni aviso.
Cuando Stark abrió los ojos ligeramente se encontró con un afligido Steve Rogers sentado junto a él, sostenía su mano entre las suyas y lo contemplaba expectante, sus ojos azules cristalinos y sus ojeras rojas profundas.
"No me gusta cuando lloras" Tony dijo sincero y levantó su mano para tocar la mejilla de Steve, fue ahí cuando notó su mano canalizada al suero.
"No lo haría si dejaras de exponerte tanto" Steve dijo molesto.
"¿Qué paso?" Tony preguntó inocente.
"Congestión alcohólica, abuso de pastillas para dormir, colapso respiratorio y fallo cardiaco"
Tony conocía perfectamente esa voz, era de Pepper y no sonaba para nada tranquila ni mucho menos feliz.
"Mierda"
"Sí Tony, mierda" Pepper dijo enojada y lo asesino con la mirada, Steve la miró implorándole paciencia.
"Todo está bien ya" Steve dijo inútilmente y Pepper salió molesta de la habitación, Tony volteo hacía Steve.
"Afrontémoslo, me has visto peor que esto. Mucho peor" Tony dijo sincero, sus palabras agrias recordando su segundo embarazo, Steve sintió un escalofrió recorrer su cuerpo, los vívidos recuerdos de Tony debatiéndose entre la vida y la muerta le causaban un dolor indescriptible que sabía jamás podría superar.
"Tony creí que te había perdido" Steve dijo en voz fúnebre, contenía sus lágrimas con trabajo.
"Vamos, mala hierba nunca muere"
Steve levantó su mirada herida, sus arrugas ya eran notorias, el efecto del suero se había casi esfumado en él.
"Tony, no sé si me entiendas. No puedo seguir sin ti" Steve pronunció las últimas palabras de una manera lenta pero firme, Stark se mordió el labio y asintió dócil.
"Perdón" murmuró después de unos minutos.
"Sé que la partida de Peter te afecto, a mí también, demasiado. Pero ya pasaron 5 meses en los que te encierras día y noche, tomas sin control y ahora esto… Tony, yo sigo aquí. Yo… yo no soy fuerte si tú no estás junto a mí" Steve dijo difícilmente, su voz rota y sus ojos cristalinos.
Tony Stark sintió la culpa carcomiéndolo. Era un maldito bastardo egoísta siempre. Incapaz de huir de sus demonios, de sus tan naturales adicciones. En cuánto la tormenta se avecinaba él se hundía en el más profundo cráter, y como siempre, ahí estaba Steve, dispuesto a levantarlo, dispuesto incluso a hundirse con él.
"Ven" Tony dijo en voz tenue y recorrió su cuerpo en la cama, Steve se acostó en la cama junto a él, lo envolvió en un abrazo tierno, besando su cabello largo canoso.
"Prométeme que no intentaras hacerlo de nuevo" Steve dijo entre un sollozo involuntario.
"No lo haré de nuevo, lo prometo" Tony dijo con voz firme y Steve enterró su cara en el cuello de Tony, estrechando sus brazos en el cuerpo delgado del ingeniero, intentando retenerlo por siempre.
Tony sonrió tímido, dio un beso en el cabello rubio de Steve y fijó su mirada en el florero de cristal, contempló un borroso reflejo de un hombre vistiendo un traje rojo con azul, el forero reflejaba la ventana, volteo instintivamente hacía el cristal y vio detenidamente como un hombre vistiendo un traje rojo con azul desaparecía de la ventana.
¿Se había aventado?
¿Quién era esa persona?
¿Cómo había logrado mantenerse pegada a un muro a tantos metros de altura?
¿Y por qué los observaba precisamente a ellos?
Sintió un súbito miedo, el recuerdo intranquilo de Bucky en su mente, de Ultron, de Thanos, de todos aquellos que habían intentado quitarle lo que más amaba. Abrazó a Steve con una preocupación bloqueando su mente: Peter. Debía encontrarlo, debía protegerlo.
O en el peor de los casos, debía averiguar quién era ese extraño del traje rojo.
