Disclaimer: Dragon Ball Z no me pertenece. Todos los derechos están reservados por Akira Toriyama.
Juegos del Destino
Capitulo 2: Esto es obvio
Bulma conducía de prisa hacia su casa aún sorprendida por lo que acababa de hacer.
— No puedo creer que acabo de… ¡Fue un impulso! —dijo para si la joven de cabello azul—. Esto lo tiene que saber Milk.
Bulma necesitaba contarle todo lo que había pasado a su amiga y pronto, antes de que el corazón le estallara.
Al llegar a la corporación cápsula la muchacha subió las escaleras lo más rápido que pudo hasta su habitación y marcó el teléfono de su mejor amiga.
— ¿Qué estuviste a solas con Vegeta por el mismo castigo? —repitió Milk cuando Bulma terminó su relato—. ¡Bulma eso es… vaya!
— Lo sé, yo tampoco puedo creerlo, pero te lo juro que es verdad, inclusive hablamos un poco así que puedo decirte que Vegeta no es tan callado y serio — le contó Bulma a su amiga.
— La verdad es que me da gusto por ti, después de tantos años de estar en el anonimato para él, ahora has logrado un avance en una sola tarde —dijo Milk contenta por su amiga.
— No podía esperar a contártelo por eso te llamé enseguida que tuve un pie dentro de mi casa, bueno tengo que dejarte necesito hacer la tarea pero mañana te cuento con lujo de detalle.
— De acuerdo, te veo mañana.
Milk colgó el teléfono con una sonrisa en la boca; se sentía feliz por su amiga ya que ella había sido testigo desde el principio de lo mucho que le gustaba Vegeta a Bulma y al parecer en esos momentos las cosas comenzaban a marchar viento en popa, el encuentro de aquellos dos había sido destinado.
— La verdad es que me sorprende que el beso que le dio la haya hecho sentir apenada, Bulma no es así —pensó Milk—, desde que la conozco, cuando le interesa alguien no duda en hacer el primer contacto, pero con Vegeta todo ha sido completamente diferente a lo que acostumbra… inlcuso cuando lo ve de lejos se pone muy nerviosa y pierde el hilo de las convercaciones—recordó la chica de pelo negro—. Bueno no queda más que esperar a ver como trascurren las cosas entre esos dos.
Tenía rato intentando concentrarse para hacer su tarea, pero todo era inútil. Vegeta desistió un poco mientras se entregaba completamente a los recuerdos de aquel día en la escuela:
—He sido muy blando con ella ¿porqué? —se preguntó Vegeta recordando su breve amabilidad con la joven Brief—. ¿Porqué no pude simplemente ser mas serio con ella? Me dejé llevar demasiado… es que ¡Ahh! ¡Demonios! —golpeó el escritorio haciendo que sus útiles salieran volando—. Esa maldita mujer… hubiera sido mejor nunca haber hablado con ella que todo fuera como en la preparatoria no se porque diablos me pone tan nervioso y no puedo pensar bien teniéndola cerca, esto definitivamente no puede seguir así debo alejarme cuento antes de ella antes de que se de cuenta que me… ¡Ahhhg ya deja d epensar tonterías! —gritó.
Vegeta trató de calmarse un poco y después de conseguir bajar su ritmo cardiaco, intentó retomar su tarea, aunque no logró gran avance ya que la imagen de Bulma aparecía constantemente en su mente.
Bulma terminó su tarea ya avanzada la noche, una vez que todo estaba en orden para su siguiente día de clases se dispuso a dormir peor una vez en cama no lograba pegar el ojo; su corazón latía fuertemente al recordar a Vegeta. Bulma dio varias vueltas cambiando la posición para dormir una y otra vez sin éxito, hasta que poco a poco se quedó dormida con aquel joven de cabello rebelde en el pensamiento.
Al día siguiente Bulma y milk se encontraron en el salón y aunque yel profesor ya había llegado ambas morían por platicar sobre lo que había ocurrido con Vegeta.
— Llevaba como 10 minutos de haber entrado al salón cuando escuché al profesor hablar con alguien afuera y le daba indicaciones sobre el ensayo —dijo Bulma por lo bajo fijándose que el profesor no las viera.
— ¿Y luego? ¿Qué pasó? —preguntó curiosa Milk mientras anotaba lo que estaba en el pizarrón.
— Le ayude a hacer su ensayo porque no tenía ni idea de que hacer el pobre, después de eso el profesor nos entrego el celular a cada uno y nos fuimos al estacionamiento… ahí me despedí de él de beso en la mejilla, creo que no se lo esperaba, se quedo inmóvil y yo también cuando me di cuenta de lo que acababa de hacer.
— Le gustas, lo sé —dijo Milk convencida.
— No lo sé, no quiero pensar cosas que no son.
Pasaron muchos días de aquel encuentro entre Vegeta y Bulma y después de ello no se habían vuelto a ver de cerca; se topaban a la distancia y se saludaban con la mano, cosa que los demás alumnos veían extraño ya que Vegeta nunca devolvía saludos ni le dirigía la palabra a nadie.
Pero a pesar de la lejanía de ambos, Milk se había dado cuenta de que Vegeta estaba en la misma posición que su amiga, ya que se notaba nervioso al verla e inclusive en una de tantas ocasiones, Milk pudo ver como el chico se sonrojaba después de despedirse de Bulma.
Un mes después.
Bulma, Milk y Goku estaban sentados en las bonitas jardineras llenas de arbustos afuera de su salón, el maestro de ambas chicas no había llegado y Goku ya había terminado con sus clases.
— Ya hace hambre ¿no les parece? —comentó Goku sobándose su estómago.
— ¡Tú siempre tienes hambre Goku! —acusó Milk—. ¿Podrías dejar de pensar en comida y pensar un poco mas en mi?—dijo Milk irritada.
Ante tal comentario Goku abrazó a su novia y le besó la frente cosa que desconcertó a Milk.
— Claro que pienso en ti Milk, lo siento —se disculpó Goku.
— Par de tortolos ¡No cambian he! —se burló Bulma ante tal escena romántica.
— ¿No te parece que ya necesitas novio? —le preguntó Goku serio a su amiga.
— ¿Queee? —gritó Bulma histérica.
— T-Tranquila Bulma, Goku no lo hace por molestar —intervino Milk—. Goku es que tu no sabes es que Bulma ya tiene alguien en quien pensar.
— Así es Goku, pero no pienso decirte eres demasiado inocente para saber —dijo Bulma vengativa cruzándose de brazos.
— No hace falta que me digas ya se quien es ¡A ti te gusta Vegeta desde la preparatoria Bulma! —dijo Goku algo fuerte pero afortunadamente no había nadie ahí que pudiera escucharlos o al menos eso creían ellos.
Sentado a dos jardineras de donde estaba los tres amigos, Vegeta había escupido su refresco al escuchar la conversación; había pasado cerca de los amigos más ellos no lo habían visto gracias a los arbustos y sin querer escuchó lo que Goku dijo, por lo cual decidió sentarse en la jardinera para oír con detenimiento. Las palabras de Goku resonaban en su cabeza y estaba esperando escuchar la respuesta algo nervioso.
— ¡Cállate Goku! —le tapó la boca Milk a su novio—. Bulma cuanto lo siento, te juro que no le he dicho nada no se como se enteró —se disculpo Milk muy preocupada.
— ¡No tenías que gritarlo tan fuerte Goku! —dijo exaltada la peli azul—. Afortunadamente sólo estamos nosotros pero ¡imagínate que alguien te oyera! Aunque a todo esto quiero saber como es que sabes ¿quién te dijo? ¡Dime! —ordenó Bulma
— Bulma ¡es mas que obvio! te conozco desde la preparatoria y se que cuando lo ves las piernas te tiemblan ¿o no? Eres mi mejor amiga aparte de Milk y te conozco tan bien… aparte de que eres obvia ¿verdad que es cierto?—dijo Goku mirando a Milk.
— ¿De verdad lo soy? —preguntó Bulma preocupada mirando a su amiga.
— Últimamente si lo has sido Bulma y apenas tiene un mes que paso lo de su castigo, cada vez que lo ves haces lo que sea para entablar conversación, o te ofreces a acompañarlo o a llevarlo a casa sabiendo que el tiene coche, amiga eres obvia, aunque no creo que el se haya dado cuenta —dijo Milk tranquila.
— ¡Oh por dios! Ojalá no se haya dado cuenta —rogó Bulma al cielo.
— Bueno pero aún no me contestas Bulma —interrumpió Goku con una sonrisa maliciosa.
— ¿Para que necesitas que te lo diga si ya sabes la respuesta? —dijo molesta la chica.
— Es mejor oírlo de ti ¿no crees? —contestó Goku ansioso.
— Bueno si, la verdad si me gusta y mucho, desde la preparatoria ¿contento? —confesó al fin Bulma con aire digno.
— ¡Uy! —dijeron al unísono Milk y Goku con miedo.
— Bueno, parece que el profesor ya no llegó asi que mejor nos vamos —propuso Milk.
— ¡Vámonos! —exclamó contento Goku
Vegeta aún permanecía entado en la jardinera, inmóvil gracias a la respuesta que Bulma le había dado a Goku. A pesar de que s ehabía prometido alejarse de la joven sabía que esa era su oportunidad, tenia que actuar en ese momento, necesitaba decirle a Bulma que el también sentía algo, pero no sabia como porque no era nada bueno para eso y no era su estilo hablar mucho con las personas.
Los tres amigos caminaron dirigiéndose hacia la salida despreocupados cuando de pronto Vegeta los alcanzó.
— Mujer —dijo Vegeta detrás de ellos.
Bulma se sobresaltó al sentir la mano de Vegeta y Goku y Milk se voltearon al oír la voz.
— Eh… Vegeta ¿Qué pasa? —le preguntó Bulma extrañada por el repentino encuentro.
Vegeta no contestó, sólo se quedó viendo a Bulma algo serio. Goku quién había captado el mensaje que Vegeta estaba tratando de dar tomó a Milk de la mano haciéndola caminar de nuevo.
— Milk vayamos a tu casa me estoy muriendo de hambre —sugirió el chico.
— Pero Goku, Bulma…
— No te preocupes ella va a estar bien, esta en buenas manos.
Y Goku se llevo a Milk ante la mirada desconcertada de Bulma.
— ¿Y a estos que les pasa? —preguntó Bulma observando como Goku se llevaba a rastras a Milk.
— Necesito tú ayuda —dijo Vegeta mirando a Bulma sorprendiéndose de sus palabras; "necesito" hasta entonces no había esto dentro de su vocabulario.
— ¿D-De mi? ¿P-Porqué? ¿Pasa algo? —balbuceó Bulma algo preocupada ya que para que Vegeta la necesitara era porque algo grave le había pasado.
— Es que…—vaciló él pues no se lo ocurría nada para retenerla, nada demasiado convincente—. Necesito que me ayudes a estudiar ya vienen los exámenes y no voy muy bien en algunas materias, además eres científica ¿no? Tú debes entender más de matemáticas que nadie más.
Bulma abrió los ojos de par en par debido a la sorpresa, Vegeta estaba mintiendo, ella lo sabía; las calificaciones del aquel joven no eran malas, siempre se acercaban a la perfección y eso era conocimiento de toda la escuela, pero Bulma se alegró de tener una excusa para pasar tiempo con él y sobretodo que Vegeta lo hubiera propuesto.
— Pero Vegeta tu no necesitas… he visto tus calificaciones y has salido…—
— Bien sabia que dirías que no, pensé que me podrías ayudar pero ya buscaré a alguien mas …
— ¿Alguien más? No señor eso sí que no —pensó Bulma decidida a jugársela en ese momento—. No he dicho que no te ayudaré, es más estoy de acuerdo ¿Cuándo empezamos y en donde?
— En mi casa después de clases por estos cuatro días ya que eso durará el periodo de exámenes, después de eso podrás hacer lo que quieras.
— Entonces mañana te veo en el estacionamiento para irnos a tu casa ya me tengo que ir.
— Como gustes —contestó con sequedad Vegeta.
Bulma se despidió de beso en la mejilla de Vegeta y se fue corriendo al estacionamiento.
— Qué costumbre tiene esta mujer de hacer estas cosas ¡Ya me las pagará! —exclamó Vegeta frotándose la mejilla.
Ya en su auto Bulma conducía despacio asimilando lo que Vegeta le había pedido, necesitaba hablar sobre ello asi que se dirigió a la casa de Milk en donde seguramente encontraría a Goku.
— Todo esto es muy extraño, sé perfectamente que Vegeta no necesita ayuda de mi parte, sus calificaciones son buenas… no sé que sucede pero no quiero imaginarme cosas que no son.
Bulma llegó a casa de Milk y comprobó que efectivamente Goku seguía ahí; su amiga preparó la cena y los tres amigos se sentaron. Bulma comenzó su relato ante las caras estupefactas de Goku y Milk.
— ¡Más claro ni el agua! —exclamó Milk asombrada cuando Bulma terminó de contarles—. ¡Él lleva buenas calificaciones eso lo sabemos todos, no necesita ayuda tuya simplemente lo hace para pasar tiempo contigo!
— Tengo que decir que estoy de acuerdo con Milk, aunque Vegeta es una persona algo extraña pero su forma de actuar lo delata.
— No lo sé… es que… no quiero hacerme vanas teorías sobre Vegeta, simplemente creo que debo dejar que las cosas sigan su cause, eso es todo.
Los amigos siguieron cenando y conversando hasta que fue hora de irse a sus respectivas casas. Bulma llevó a Goku hasta su casa y al bajarse del auto el joven le lanzó una mirada severa a su amiga.
— Bulma, sé que no quieres salir lastimada con este asunto de Vegeta —comenzó Goku—, pero creo que si no te arriesgas a averiguar si Vegeta siente algo por ti, te vas a quedar sentada esperando porque él no te lo va a decir—. Bulma abrió los ojos ante aquel comentario de Goku quién ya entraba a su casa con aire despreocupado.
Quizás su amigo tenía razón, ya que conociendo a Vegeta él no le diría de frente sobre sus sentimientos, eso sólo le dejaba una opción pero necesitaba tiempo para reunir agallas.
:) Reeditado, espero les guste, mis notas de aclaración estarán en el último capítulo, gracias por leer y entender.
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Princesa Saiyajin presentó...
Ángeles fuimos y desde el cielo semillas dimos de amor
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