Love You Both
Disclaimer: Free! y sus personajes son propiedad de Koji Oji, Kyoto Animation y Animation Do. Esta historia se escribe sin fines de lucro y con el único motivo de amar las relaciones poliamorosas.
Hola.
Reportándome con el segundo capítulo de esta historia.
Muchas gracias por todo el apoyo que me han dado, es bastante increíble empezar un nuevo proyecto con gente alentándome a seguir. En serio les aprecio.
Ahora sí, ¡a leer!
Love You Both
Capítulo 2. Reunión bajo los árboles Ginkgo.
Llegó al colorido edificio cuando faltaban apenas dos minutos para dar inicio a la clase y se dejó caer en su silla, derrotado y con la respiración entrecortada. Aún seguía sin entender cómo había logrado perderse en su camino a la Todai, el cual ya conocía bastante bien, y mucho menos el cómo había logrado salir de ese laberinto de calles superpobladas de gentes que solo lo confundían y perdían más.
Parece que la vida al fin quiere sonreírme, pensó frunciendo profundamente el entrecejo, llega un poco tarde.
Menos de medio minuto después el profesor atravesaba la puerta del salón. Y así comenzaba su dosis diaria de aburrimiento, aunque claro, no es como si en su vida hubiera algo aparte de eso.
Cuando se graduó lo dijo y lo hizo: se fue a casa de sus padres para ayudar al negocio, a vivir una vida de tranquilidad en un pueblo costero y pequeño que no brindaba la más mínima emoción, al menos para él.
El negocio de su madre era una compañía de diseño gráfico y, aunque vivían en el pueblo costero, manejaban todo mediante internet. No había problemas, pero su padre tenía que estar viajando a Tokio para vigilar la empresita. Ese era el trabajo de Sousuke, él se quedaba con ella para que no se sintiera tan sola, y pudiera concentrarse en el trabajo mientras él se ocupaba de la casa, lo cual su padre hacía en el poco tiempo que pasaba allí. Era obvio que eso no le haría feliz, que no era s sueño y aunque lo hacía con cariño porque amaba a sus padres, jamás podría tener una vida saludable si se recluía en un solo lugar.
En el momento en que tomo esa decisión, en el instante que le dijo a Rin que ya había cumplido su sueño, sintió como si se estuviera arrancando las alas, como si se convirtiera en una hoja otoñal que caía lentamente en el viento, arrastrado por caminos recónditos que no controlaba, hasta llegar al suelo para seguir siendo arrastrado. Y sí, él lo decidió pero esa vida jamás lograría darle la felicidad que buscaba.
Sus padres se habían empezado a preocupar por él a los tres meses de su instalación allí. No los culpaba. Sabía que, a pesar de nunca haber sido una persona de rostro expresivo, este se le había apagado por completo, que aunque nunca hubiera sido de sonreír mucho, ya ni siquiera podía levantar un poco las comisuras de sus labios. Se estaba marchitando y sus padres lo vieron claramente. Ellos sabían que esa inercia no le hacía bien, que lo sofocaba porque era una persona activa que necesitaba del movimiento.
Al principio lo habían alentado a salir a hacer deporte, pero cada vez que se lo mencionaban pensaba en el agua, en como ya no podía estar en ella como antes, en sus sueños de grandeza en el mundo de la natación frustrados por la lesión de su hombro. Entonces se llevaba la mano a ese lugar y arrugaba el rostro, adolorido. Aun le dolía, ni siquiera hacía falta un esfuerzo para sentir como su hombro continuaba destrozado y la sola idea de hacer algo que no fuera nadar le desolaba. Pronto sus padres desistieron de esa idea, y más bien comenzaron a buscar un doctor de la zona que pudiera ayudarle a sanar aunque fuera sólo parcialmente. Pero era un pueblo, no había tal nivel de especialización.
-Sousuke, ¿estás seguro que quieres ayudarnos con el negocio?- era una pregunta recurrente, y no podía dejar de sentirse mal por estar causando sentimientos de culpa en sus progenitores.
Asentía, porque había dejado de hablar en gran medida, y continuaba preparando la comida o limpiando lo que encontrara. Entonces cinco meses después de su instalación allí, notó que en lugar de ayudar, estaba dañando a sus padres.
-Mamá, realmente quiero ayudarte- le dijo sintiendo la garganta resentida por la falta de uso.
-Entonces ve y estudia diseño gráfico a Tokio- le dijo su madre y por la mirada que intercambio con su padre, entendió que era algo que habían pensado con detenimiento- Podrías ayudar a vigilar la empresa como hace tu padre, y cuando te gradúes puedes incorporarte a ella si gustas.
-Además allí podrías asistir a un terapeuta para arreglar tu hombro, un asunto que nos tiene muy preocupados- aportó su padre con seriedad- nos asusta un poco que la lesión empeore sino la atiendes.
-¿Qué dices, Sou?- los ojos esperanzados de su madre más los asentimientos de cabeza de su padre, le enmarcaron que no tenía más opción sino quería seguir mortificando a su familia.
-Claro, es buena…idea-murmuró y sus padres sonrienron y se lanzaron sobre él abrazandolo y llorando porque todo hubiera salido bien.
Después de eso habían iniciado los preparativos, en los cuales se inmiscuía mínimamente, y simplemente se ocupaba de estudiar para rendir el examen de ingreso a la Todai. Su padre lo instruyó en el exiguo trabajo que debería hacer en la empresa de su madre, la cual se llamaba Butterfly en honor a su tipo de nado favorito, y ella se encargó de presentarlo al gerente y administrador en un viaje que hicieron los tres para ayudarle a instalarse en el departamento que su padre usaba cuando iba a Tokio.
Todo había sucedido sin él hacer nada, dejándose llevar por las facilidades que sus progenitores le dieron, y todo salió relativamente bien. Ahora vivía en un apartamento en el área residencial de Hongo, sumamente cerca de la universidad, y estudiaba algo que le permitiría ayudar a su hogar.
El problema es que, en verdad, odiaba el arte. No se le daba mal, pero le aburría muchísimo, le aburría dibujar, moldear con arcilla, pensar en diseños adecuados para las especificaciones que le daban, y apenas iniciaba sus estudios. En momentos así se enorgullecía de ser mentalmente fuerte, porque si no estaba seguro que ya se hubiera suicidado.
En ese instante estaba en su clase de Dibujo I -trataba de bloquear de su mente que había tres módulos más de Dibujo- y veía con ojos soñolientos a sus compañeros concentrados en la explicación del profesor, haciendo bocetos ilustrativos de esta. Él a penas y prestaba atención, y no conseguía tomar apuntes que le ayudaran a entender la clase cuando llegaba a su departamento y debía repasar todo para no rezagarse.
Algunos de sus compañeros, los cuales no se habían intimidado y alejado de él a la primera mala mirada, le lanzaban bolitas de papel- si estaban lejos- o le daban codazos o patadas- si estaban cerca- para ayudarlo a no dormirse. Realmente se los agradecía- aunque en el momento solo podía verlos con mirada asesina- porque si no fuera por ellos no conseguirían si quiera llegar a la clase correcta. A veces pensaba cómo era posible que aun hubiera gente a la que resultaba agradable pero, realmente, gustos son gustos.
Entonces después de una hora y media, el profesor- un tipo joven, de cabellos largos y ondulados, con ojos de un profundo color negro, que lograba mantener a muchas compañeras y compañeros atentos a la lección- dio la indicación de ir a dibujar algo que representara la vida en movimiento- esa era otra cosa que odiaba del arte, lo muy ambiguos que eran con las indicaciones- con la técnica que quisieran, lo cual debían presentar al final de la clase.
No le hacía demasiada ilusión cumplir la tarea, pero al menos podía salir de ese salón que parecía un muy buen lugar para dormir y babear los cuadernos.
-Hey, Yamazaki- le llamo Momota* Kotarou, un chico que le recordaba bastante a Momotarou porque tenía la misma personalidad escandalosa y alegre, además de una extraña fijación por las arañas- estabas a punto de desmayarte en el pupitre- él sólo asintió dándole una minúscula sonrisa torcida- ¿Dónde irás a hacer el trabajo? Yo voy a ir a buscar una araña, en la biblioteca siempre hay alguna.
A Sousuke lo que menos le apetecía era ir a meterse en un lugar cerrado y silencioso, no cuando sentían su cabeza pesada tanto por el sueño, como por el aburrimiento, así que pensó que quizás el dibujo de un árbol podría ayudarle a salir del paso con la estúpida tarea.
-Voy a dibujar un Gynkgo** de los de la entrada- comentó y sin esperar respuesta comenzó a caminar.
-No te vayas a dormir- le grito el otro, suavemente, a modo de despedida. Levantó la mano sin darse vuelta, demostrando que lo había escuchado.
Cuando llegó a la entrada trato de visualizar un buen lugar para observar alguno de los árboles que habían allí. En ese momento le apetecía tirarse en el césped, pero tendría que alejarse un poco de los árboles para poder hacerlo porque donde estaban concentrados había demasiado pavimento.
Entonces vislumbro el lugar perfecto, el problema es que ya había sentado alguien allí. Bueno eso no lo detendría, había suficiente espacio para ambos. Comenzó a observar a la persona- un chico que solo veía de perfil- que tenía un cuaderno de dibujo sobre las piernas y una cartuchera con muchos lápices y carboncillos al lado. Tal parecía que también era estudiante de arte.
Lo miró un poco más, tenía el cabello negro intenso y sedoso, un poco largo con los mechones cayéndole sobre gran parte del rostro, la piel visible tan pálida y brillante como porcelana, una contextura al parecer delgada, pero él notaba que era fuerte por la manera en que la musculatura de su espalda se contrarían al moverse, posiblemente era un deportista, quizás nadador. Ahí ya empezó a tener un pinchazo de mal augurio.
El chico estaba concentrado mirando hacía un nido que había en uno de los Gynkgo más pequeños, y cuando levanto la cabeza y la ladeo, pudo vislumbrar un destello de azul. Y supo quién era, misma razón por la que se quedó paralizado sin saber qué hacer.
Una ráfaga de viento fuerte se extendió por el campus, moviendo las páginas del cuaderno de dibujó del chico, y llevándose su cabello en dirección a la derecha, misma dirección en la que volteo la cabeza, y misma dirección en la que estaba él. Se acomodó el cabello, y él se quedó paralizado sin saber si le había visto o no, pero prontamente regresó a su tarea, por lo que pensó que no lo había notado.
Era increíble encontrarse a Nanase Haruka allí, justo en el lugar al cual se dirigía, después de casi tres meses de haber entrado a la universidad. Entonces recordó que hace unas pocas horas había estado pensando en él, y un sensación incomoda le rellenó el pecho.
Quizás la vida no me esté sonriendo más que ayer, pensó frunciendo nuevamente el entrecejo.
Miro nuevamente al morocho, apreciando los mínimos cambios que había tenido en un poco más de un año de no verle, quizás estaba un poco más grueso y con un aire más maduro, pero por lo que notaba, su estoicidad no había cambiado en lo más mínimo. Pero era extraño, algo se sentía vacío, sentía que algo debía estar faltando en el de ojos azules.
-Haru- escuchó a lo lejos, viniendo del edifico que estaba en dirección de la mirada zafiro.
Se volvió a petrificar al ver a un chico castaño y grande, con una sonrisa amable y feliz, y unos ojos verdes tan brillantes que parecían opacar al sol, caminar hacía Nanase. Tachibana Makoto, lo que faltaba para completar el cuadro, viéndose más maduro y atractivo, menos adorable que antaño.
Y cuando el castaño llegó al frente del morocho, se puso en cuclillas y se acercó, haciendo que el otro levantara la cabeza y alcanzara el par de labios que se ofrecían a él.
Jamás espero ver a Nanase allí, tres meses después de haber ingresado a la Todai, ni espero ver a Tachibana tampoco. Mucho menos espero ver el cariñoso beso que compartieron, ni la sonrisa de ambos al separarse. Otra cosa que no espero, ni tampoco sabía si quería, fue que ambos volvieran a ver directamente a donde él estaba, con el reconocimiento llenándole los rostros y una sonrisa- una amplia y una suave- dibujándose en los mismos labios que segundos atrás se estaban rozando.
Bueno, al menos descubrí el tipo de relación que tienen, suspiro resignado a tener que acercarse.
Pero en ese momento olvido que no todo es lo que aparenta.
*Momota no es un apellido que se parezca a Momotarou, en realidad es el apellido de unos hermanos trillizos de un manga shotacon, y bueno son tres, así que es zukulencia garantizada. Ellos me inspiran ;)
** Viendo un video de la universidad de Tokio en youtube vi estos arbolitos, y dije ¡hay que nombrarlo! Si quieren saber cómo son google les dará la respuesta.
Espero que el capítulo les haya gustado. Un poco de la vida de Sou y el reencuentro. Al principio pensé que quizás debería encontrarse primero con uno y después con él otro, pero mejor los dos en combo.
Ya saben, se aceptan comentarios de todo tipo, y más adelante quizás incluya una encuesta para que me ayuden con la trama. Por el momento esto viene comenzando y tengo muchísimas cosas pensadas, sólo tengo que ver como acomodarlas. Para quienes leyeron "El Corazón Peludo de Sousuke" deben saber que quiero hacer algo diferente, más explícito y mejor, por lo que espero que me quieran dar apoyo, y para quienes no lo han leído, igual me gustaría su apoyo.
Ahora respondiendo reviews:
Ina-Stardust R: En realidad si te creo porque me ha pasado muchísimas veces. No entiendo porque no hay más tríos. Muchas gracias por tu review y espero no aburrirte. ¡Nos leemos!
Aka Uchiha: Hola, muchas gracias por tu review, ja, ja, ja, a Sousuke le costará más de lo que crees, pero no te hago spoiler (ni yo misma sé que spoiler puedo dar aun ;p) ¡Nos leemos!
Monica: Habrá lemmon de todos los tipos mua, ja, ja, ja, mi mente sucia se muere por escribirlo *guiño, guiño* Gracias por el apoyo, espero sigas leyéndome.
karla-eli-chan: Holis, que bueno que te haya interesado el primer cap. y eso que no es de los más movidos. A mí también me encanta Soumako, Souharu, SouMakoHaru, y todos los ships en general. Sólo que no se si se puede considerar esto cómo un triángulo amoroso, en todo caso lo podrás decir más adelante. Muchas gracias por el apoyo o_0/!
KidApocalypse: Ufff, espero no decepcionarte, trataré de hacerlo lo más interesante que pueda. Muchas gracias por el apoyo, aunque me has puesto un poco nerviosa ja, ja, ja, ja. ¡Nos leemos!
¡Nos leemos!
Pd: En serio evidió a las personas que pueden escribir capítulos de 7000 o 8000 palabras ara un fic de Free! u_u
