Disclaimer... los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer, la trama es solo mía.

Un día mas.

12/12/12

angielizz


Lunes/12/12/12

9 días antes de que el mundo cambie.

- Alice - camine hacía donde aquella traviesa se había escondido, debajo de la mesa. Por supuesto, su escondite desde que eramos niños.

- Si digo lo siento debe servirte de algo

- ¿Servirme de algo?, ¿de algo?

- Tu y yo sabemos que esa chamarra era vieja muy vieja, casi un dinosaurio andante en tu espalda

- Ya basta, ahora devuelvamela

- La regale

- ¿Que?

- Mamá dijo que donaría ropa, que buscara cosas que no sirven

- A mi me servía, porque es mía

- Era - corrigió, casi feliz de aquello

- Tendrás que conseguirme otra, idéntica, una gemela de la anterior

- Creeme, sera la gemela linda.

Salió debajo de la mesa corriendo. Aun se comportaba como una niña en vez de la chica de dieciséis que era y eso era algo que solía molestarme muy seguido. Quizás porque si ella no se comportase de ese modo mi vida sería mucho menos extravagante

- Mamá dice que termines la tarea, después iremos a comprar comida - compras, era martes y en esta casa eso significaba traer comida del supermercado.

- He quedado con unos amigos de ir al cine

- Yo lo se, que no se te olvide que mi novio va incluido - y como olvidar?, si tan solo un par de meses atrás me habían dado aquella desagradable noticia, era mi hermana, odiosa, molesta y fastidiosa pero mi hermana.

Salí con mis amigos, el pequeño pueblo en el que vivía no tenia ninguna clase de cine, el mas cercano quedaba a media hora, en la ciudad mas cerca. Así que siendo tres adolescentes, sin trabajo ni dinero propio decidimos ir en el carro de mi padre, que amablemente después de lavarle el carro, nos había prestado.

Y obviamente a mi me había tocado manejar, no confiaba en que Emmet, a quien había conocido desde secundaria y con el que me llevaba de maravilla, fuese capaz de evitar un accidente de transito.

En realidad él ya había tenido uno que otro choque, nada grave por supuesto.

Y no es que creyera que el cauto de Jasper fuese a chocar el auto de mi padre, no si quería seguir saliendo con Alice, pero aun así prefería prevenir, ademas ninguno de los dos manejaba tan rápido como yo.

- Asi que piedra, papel o tijera

- No, Emmet, ya lo habíamos decidido - dijo Jasper discutiendo sobre la película que escoge-riamos a continuación.

- La ultima vez ustedes escogieron película, es mi turno - aclaré

- Pero eso no contó

- Siempre cuenta.

Cambiamos de tema, ninguno de los tres había terminado la tarea de calculo, ninguno iba siquiera intentar hacerla.

Actualidad.

- Despierta - le digo en su oido a la vez que la muevo lentamente.

He escuchado algo, estoy seguro que son esos monstruos de nuevo.

- ¿Que sucede? - dice con voz soñolienta

Tomo el cuchillo que tengo a mi derecha a ciegas, evitando terminar con una cortada.

Ellos pueden oírme, de seguro me escuchan.

- Muevete - digo un poco brusco, no hay momento de sensibilidades, ni caballerosidad.

Nos arrastramos sobre el suelo. Aun es de noche, pero ellos suelen atacarnos a estas horas. Somos pocos humanos y todos estamos separados, ni siquiera podemos hacer un gran grupo para sobrevivir.

En parte porque si lográsemos un equipo no habría comida, ni refugio para todos, sería mas difícil pasar desapercibidos, y en parte también porque la desesperación haría que terminásemos matándonos unos a otros, por eso evitábamos cualquier tipo de agrupamiento.

Pero sin embargo, estando solos, es difícil, no hay nadie que pueda hacer guardia, ir por comida, y cuidar el refugio. Somos solo ella y yo.

Ella cuida mi espalda y yo la suya. Somos un buen equipo.

Dos es suficiente para sobrevivir. Aunque es agotador.

- Edward, solo relajate, debio ser algo mas

Me detengo pero mientras veo hacia donde apunta la luz de la luna me alejo hasta que logro pararme en un punto donde mi sombra no se vea gracias a la pared.

- Si son ellos, corre Bella

- No puedo dejarte

- Vas a lograrlo. Si estan ellos afuera se que puedes lograrlo.

Nuestro refugio esta echo para protegernos pero no hay segundas salidas, no hay una puerta de escape. Estando en una casa que ya ha sido revisada por ellos. pasamos desapercibidos en el día, el sol nos protege.

Ellos son mas vulnerables a medio día, los he visto. Se ocultan de los rayos del sol, les queman los ojos.

Y nosotros somos mas debiles por la noche.

Traemos comida todo el día, Bella hace una comida que nos dure para la noche. Y en la mañana volvemos a hacernos algo de comer, pero sin embargo eso no nos sacia.

Tenemos hambre, un poco de esto y un tanto de aquello no basta, pero no podemos desperdiciar todas las provisiones.

Usamos una habitación para guardar la comida, las hachas que hemos hallado y cosas para protegernos.

No hay luz, no hay servicio de electricidad ni de agua.

Llevo un par de semanas sin un baño fresco.

Se que ella debe sentirse incomoda usando ese par de cambios que trae en su mochila, he decidido que mañana por la mañana ire por mas ropa para ambos.

La casa en la que vivimos no tiene muebles, al menos no una cama. Solo un viejo colchón que duele dormir sobre él, incluso el suelo es un poco mas cómodo. La temporada de invierno ya paso, es la mas difícil y si aun seguimos vivos es por una buena causa.

Y es un poco vieja, y chica. Solo tiene dos habitaciones, pero dormimos en el pasillo porque ahí no hay ventanas, cuando llegamos construi una puerta en el inicio del pasillo, lo que nos da ventaja para ocultarnos.

Abrí la puerta de la recamara vacía.

Revise en la oscuridad. Desee por un segundo prender un cerillo para ver mejor pero eso podría atraer los.

Bella se sienta en la esquina mas oscura, cierro la puerta detrás de mi y la sigo.

- Tengo miedo - ya lo se, no es la primera vez que me lo dice y tampoco sera la ultima que lo escuche.

- Aquí estoy

- Distraeme - me pide, no se que decirle, ya se me acabaron las opciones de conversación y que podría decirle..."Hey recuerdas hoy cuando casi nos atrapan, te veías muy bonita, a propósito por la mañana tendremos que volver por ropa"

o algo mas adecuado como... "¿Y que cuentan tus padres?, ¿Que murieron? Si bueno, lo olvide. Pero prometo que cuando mate a esos monstruos serán por tus padres y por los míos

No había de que hablar, nada que no se asociara con esta vida que llevabamos, viví dieciocho años una vida tranquila y sin embargo sentía que esta nueva vida llevaba decadas y décadas en ella, ya no sabía que cosa hablar.

- Cuando era niño tenía una mascota - murmure

- ¿Que paso con ella?

- Mi papá me dijo que escapo pero la verdad fue que un vecino la enveneno. Era una perra encantadora, te habría gustado

- Mi mamá era alergica a los perros - nos quedamos en silencio.

No es necesario decirlo, ella extraña a sus padres y yo a toda mi familia.

Ni siquiera he podido llorar como debía por todo lo que ha pasado.

- Ella... cocinaba horrible, una vez casi quema la casa. Papá contrato una cocinera despues de eso - me rió levemente.

Ya había escuchado esa historia pero no lo digo, a veces repetimos anécdotas pero esta bien, porque son historias felices, de nosotros viviendo felices.

Queremos revivirlos, de la manera posible, la que sea.

- ¿Recuerdas cuando nos conocimos? - lo hacía.

Todos los días que despertaba con ella a mi lado recordaba que le debía a ella la vida, que aunque a veces prefería morir era por ella que seguía aquí y si ella me había salvado es porque aun tenía una esperanza. Quería contagiarme de esa esperanza, se lo debía.

- Casi muero

- En todas las películas de terror que he visto, en algún momento se van, ganamos.

- No vamos a ganar Bella - ya hemos tenido esta conversación otras veces

- Tienen que irse, volver de donde sea que hallan llegado. Dejarnos tranquilos. No pueden exterminarnos por completo.

- La naturaleza... - me interrumpe

- Esto no es natural, todos merecemos vivir ellos pero ellos son solo los depredadores nosotros las presas - ya lo sabía, todos los humanos lo sabíamos, a las malas a las buenas, mas a la mala que a la buena habíamos comprendido aquello

Y nos quedamos en un largo silencio solo escuchando al viento, un sonido que causaba escalofríos, pero era uno bueno porque significaba que estábamos a salvo, por el momento.

Aun recordaba mi vida, a mis padres a mi hermana, a los dos locos de mis amigos, recordaba los domingos de vídeo juegos, los sábados de dormir tarde, los martes de compras, los miércoles de películas rentadas, los lunes de flojera, los viernes de fiestas, las rutinas cotidianas que me gustaban, jueves de estudios.

Extrañaba una sopa caliente cuando me enfermaba, muchas pastillas recomendadas por mi padre.

Pero aun mas a la lunatica de mi hermana, ella vive.

Quería creerlo, ella debía seguir viva.

Era lo único que me hacia dormir por las noches, que quizás al día siguiente la encontraría. No podía fallarle.

Mire a Bella en la oscuridad, me recordaba en muchas maneras a mi hermana y en muchísimas tantas no podía verla de ese modo.

Sabía que no la quería como otra hermana menor, no estaba seguro si la consideraba una amiga, pero me gustaba.

De un modo un tanto retorcido, me gustaba y aunque ya no era tiempo de filtrar con las chicas y esas cosas, no podía dejar de considerar ese echo.

No quería que me gustara, no quería si quiera quererla. Pero lo hacía.

No quería perderla, no a ella. No podía perder a otro ser querido, daría todo por no perderla.

- Vamos a lograrlo - le prometí aunque no estaba muy seguro de lograr cumplirla

- Se que lo haremos - la abrace mientras la atraía a mi cuerpo.

No paso mucho tiempo cuando se quedo dormida.

Y que no hubiera dado yo en cualquier vida ver a una chica como Bella dormida en mi brazo.

Ella era muy bonita.

Tenía el cabello cafe, aunque un poco sucio por la falta de aseo que nos podíamos dar en nuestra condición y era largo, un par de manos debajo de sus hombros, eso debía ser largo.

Sus ojos eran cafés y miraban todo con curiosidad, o miedo. Un café profundo.

Era blanca, aunque sus mejillas estaban un poco manchadas de tierra y la cara con un poco de polvo, seguía siendo blanca, debía ser muy palida de eso estaba casi seguro y sus mejillas solían tornarse rojas con cualquier cosa

Y era delgada, quería creer que ese era su aspecto normal y no por falta de apetito, si ese era el caso prefería que ella comiera lo que me tocaba.

Su nariz era... no lo se, me gustaba su nariz.

Ella era muy linda, quizas mas que eso. Quizás era el ser mas hermoso que había visto en meses, años

Y que no hubiese dado yo por dormir en otra vida al lado de alguien como ella. En este momento aunque me gustaba su compañia y verla dormir no podía apreciar esos detalles como en cualquier otro momento.

- Duerme, duerme Bella.


Por favor, yo se que quieren comentar. Vamos :) Si se puede