Hola y buenas tardes amigos y tengan una gran bienvenida a la continuación de mi fanfic, la verdad adoro esta parejita y me inspire viendo los capítulo del lienzo perdido y se que Albafica siempre ha evitado la dulce mirada de Agasha, aunque agradezco de todo corazón sus reviews y eso me hace crecer como ser humano, porque nadie es perfecto, solo el de arriba es perfecto y bueno sin mas bla bla bla, voy a continuar.
Capítulo 2
Una segunda oportunidad
Agasha estaba frente al jardín de rosas rojas cuyo color es único y cuya fragancia contiene una exquisita fragancia que lamentablemente es mortífera para un ser que no posee inmunidad al veneno de las rosas. La chica se acordó de las palabras severas del caballero y pensó que fue muy impetuosa haber husmeado este jardín sin permiso de él.
Por otra parte Albafica estaba detrás de ella y Agasha se marcha sabiendo que si la llegara a pillar, se iba a enojar. Corrió tan rápido como sus piernas le daban y Albafica extendió su mano para detenerla pero no pudo y se sintió culpable de que ella siempre lo evadía a toda costa.
Suspiro resignado de haber perdido a su admiradora — Agasha, no te vallas, se que soy un idiota.
— Solo fuiste muy duro con la jovencita — Albafica se gira sobresaltado al escuchar la voz de Asgard de tauro quien había visto el gesto entristecido de Agasha.
— ¿Aldebaran?, yo solo...— hizo una pausa y analizó cada palabra que le dijo a la joven florista, cruza de brazos — Debes entender que no lo hize por hacerla llorar, tu y los demás saben de mk sangre, lo que paso en mi infancia, mi maestro y que ella también sea víctima de mi sangre, por ello ni a Athena le permito acercarse a mi.
— Se lo que te sucede pero al menos debiste decirle la verdad a Agasha, ella sufrió porque fuiste muy grosero con ella, es una mujer de buenos sentimientos y debes hablar con ella y decirle todo de tu problema, porque así vas a perder a Agasha — Albafica quedo enmudecido por la palabras de Aldebaran de tauro.
— Es solo que ella tiene una gran vida por delante y que quiera venir a mi para morir, es algo tan injusto...
— Shion jamas tuvo temor de tu veneno, ni yo, ni Manigoldo, además ella quiere afrontar cualquier peligro junto a ti — El hombre robusto camina hasta afuera del templo de piscis y se detiene — Recuerdas cuando fuiste herido por Minos, Shion me comento que ella hizo enfurecer al espectro, es porque siempre mantiene una ferviente fe en ti.
Albafica quedo sin palabras para decir algo a su compañero que sabia la verdad de lo que está pasando y pensó que él es el mayor tonto del mundo.
— ¡Aldebaran, espera! — el taurino se detiene — Es verdad lo que dices, que Agasha hizo enojar a Minos de grifo.
El hombre asiente — Le dijo "los caballeros de Athena jamás serán vencidos por seres tan crueles como tu" y eso hizo enojar a Minos, además Agasha aún estando lejos sigue teniendo fe en ti.
Albafica sintió un vacío en su corazón, un gran sentimiento de culpabilidad, decepción y tristeza, ahora comprendió el ego que su maestro Lugonis había tratado de decirle, que él no es un ser venenoso, si no una gran persona y supo que hacer.
— Gracias, Aldebaran, ahora debo hacer lo que debí de hacer — al caballero de tauro asiente y se marcha a ver a sus discípulos.
Había ido hasta la villa de Rodorio a buscar a Agasha y se acordó donde queda la casa del florista Braulio, el padre de Agasha y lo ve sentado haciendo un ramillete de flores. Inmediatamente oyó los halagos de los aldeanos al ver a su protector y él alza la mirada y ve a Albafica en su casa.
— Honorable Albafica, que gusto que me halla visitado, ¿Que puedo hacer por usted? — el hombre sonreía mientras Albafica traga grueso y pensaba como decirle sobre su problema con Agasha, pero se armó de valor para preguntar por ella.
— Necesito ver a su hija Agasha — Albafica se mantuvo firme sin mostrar nervios ya que su padre estaba un poco confundido y se dio cuenta de que finalmente el hombre que tanto su pequeña Agasha añoraba, se hizo presente en su casa.
El hombre sonrió complaciente — Si gusta puede pasar, ella esta en la mesa de al fondo — Albafica suspiró aliviado pensando en que ella se había marchado de Grecia.
— Se lo agradezco mucho — entro y vio a la chica que se había movido de la mesa para dar de comer a algunas aves que se asomaban a la ventana de atrás.
— Vuelen pajaritos, deben ir a casa — Albafica estaba detrás de ella y la sombra del sujeto hizo ahuyentar a las aves, Agasha giro su cuerpo y mira que es Albafica — Se...Señor Albafica, ¿Qué hace ...aquí?.
— He venido a verte.
— ¿Cuanto tiempo lleva aquí en mi casa? — pregunta Agasha tímidamente.
— No mucho, solo cinco minutos y se que estabas en mis rosales — Agasha sintió un poco de vergüenza y lo manifiesta sonrojándose, Albafica ríe un poco.
— Lamento haber husneado en su...
— Esta bien Agasha, no me molesta que mires mi rosal, se que te da curiosidad mis rosas ya que son muy...bonitas.
Agasha quedo confundida al ver que no le gritaba, ni se enfadaba cuando le dijo que fue a su rosal.
— Escucha, se que te grite muy feo y la verdad es que no quería que te hagas daño, eres una persona amable y que te hicieras daño con mi veneno o el de mis rosas, sera algo que nunca en la vida me lo perdonaría, pero veo que soy sólo un idiota mas en este mundo
Agasha luchó para que sus lágrimas no caigan de sus mejillas — Jamas debí ser grosero contigo y quería saber si fuiste tu quien le dijo esas cosas a Minos.
Agasha baja la mirada — Se lo dije porque me había rehusado el hecho de que había muerto en manos de ese espectro, pero algo en mi me hizo ver que estabas vivo y por ello le dije de cosas al juez.
Albafica toca su cabeza — Ya veo, pero yo...perdona por tanto daño que te hecho, parece que mis palabras te hicieron mas daño que mi veneno, yo lamento haber sido un tonto.
La castaña niega — No se culpe señor Albafica...
— Solo llámame, Albafica.
La chica asiente — Esta bien, Albafica, no es culpa suya, debí entenderlo que su sangre es envenenada y fue mi terquedad la que me hizo actuar así, me marcha sin ver que usted y los demás preguntaban por mi y perdoneme por causar molestias en su templo — la chica no pudo evitar que lágrimas salieran de sus grandes esmeraldas.
Albafica limpia sus lágrimas — Mi comportamiento no fue como el de un caballero, fue inapropiado y cruel y la verdad es que lo...lo siento mucho — Agasha vio tanta sinceridad en el caballero.
— Sus disculpas son aceptadas, lo que pasó al agua — Le dedica una de sus mas infalibles sonrisas llenas de ternura y Albafica se sintió complacido de que ella ha aceptado sin escrúpulos sus disculpas.
— Gracias — él la abraza y la chica sonríe sonrojada, no se lo podía creer, ¿él abrazandola?, es algo que no se ve todos los días, pero ella decidió separarse, cuando una mano se aferra a su cintura le impidió el intento de escape, la chica de tanta alegría no se dio cuenta que el rostro de Albafica estaba cerca del suyo, solo con unos cuantos centímetros de distancia, tuvo un furioso sonrojado cuando el caballero de piscis la besa dejandola estática — Es un sueño, solo un sueño, él me esta besando, me besa, oh dios, me siento tan feliz — Ella le corresponde el beso de una tierna manera.
Hasta que se separaron por falta de aire.
— Pero... Pero, ¿Por que...me ha besado? — preguntaba manteniendo sus mejillas sonrojadas.
— Es algo que debí hacer desde tiempo, pero solo eras una niña y pensé en esperar el momento oportuno para hacerlo y también es mi recompensa por hacerme defendido de las burlas de Minos, aunque eso no es todo, también por que siento algo por ti.
— ¡¿Có..Como?! — la chica grita incrédula — Esto solo es la continuación de mi sueños, si es solo un sueño.
Albafica toca sus hombros — Es real, lo que has experimentado y todo lo demás es real — sonriendo.
— ¡Es imposible!, ¡Yo le gusto a usted!, ¡no lo creo!, usted es un noble caballero dorado y yo sólo una aldeana y eso es raro...
— ¿En serio y que le ves de raro que venga aquí por ti?
— Es porque usted es muy inalcanzable para mi y... — Albafica la calla con un beso en sus labios y ella abrió mas sus ojos.
— De ninguna manera, es mas soy defectuoso pro tener veneno en la sangre , tu eres perfecta tal como eres, mi dulce Agasha — la chica se sonrojo cuando le dijo aquellas palabras que le hicieron sacar un par de lágrimas se sus ojos, pero no de tristeza, si no de felicidad — ¿Te gustaría ser la novia de este defectuoso caballero?.
— Si quiero y eres perfecto tal como eres, sin importar de tu sangre lo afrontare contigo cueste lo que cueste — La sonrisa de Agasha hizo que el también sacada una sonrisa.
— No te preocupes por mi veneno, se como mantener una estabilidad en mi veneno, así que no me hace tan mortífero como suelen jugarme — Albafica lleva a Agasha en sus brazos hasta su templo y el padre de Agasha sonreía al ver a su hija feliz en brazos del hombre que tanto solía añorar durante años atrás.
— Te amo, mi orgulloso Albafica — la chica le dedica la mas dulce y tierna mirada a su caballero.
— Yo también te amo mi dulce Agasha — Él solo le sonríe robándole un beso y la baja hasta las escaleras de las casas zodiacales, ambos empiezan a subir, tomados de las manos que causó asombro en los demás caballeros dorados y pensó para un tiempo después pedirle la mano de su hija para casarse con ella, ya que les espera un gran futuro a la pareja y que finalmente Agasha hizo su mas preciado sueño realidad, estar a lado del hombre que tanto ama.
Ambos estarán juntos hasta la eternidad.
Fin.
Agradezco a toda la gente que ha reconocido mi esfuerzo y la próxima lo haré mejor, ya que gracias a sus comentarios creceré como un autor y como sus amigos — ¡Por las posibilidades! — Y también por los amigos que no conozco y por los que ya tengo
