Los personajes mencionados en esta historia no me pertenecen, son propiedad de la genio mangaka Rumiko Takahashi.
Capítulo 2
Dicen que la amistad entre un hombre y una mujer nunca funciona. Al final uno de los dos termina enamorándose.
El flujo de gente en el aeropuerto se había normalizado y la lluvia se había detenido ¡vaya diluvio había caído anoche! Era aún muy temprano apenas comenzaba a salir el sol ¿sería bueno ir al restaurante de Ukyo tan temprano? Supuse que ella debía estar despierta, le gustaba salir a correr antes de abrir el restaurante.
-¿por qué no?- pensé
Así que tome mi maleta y salí del aeropuerto, afuera hacía mucho frío y las calles seguían húmedas, tuve mucha precaución de que ningún carro me mojara ya que habían muchos charcos
Mientras caminaba me di cuenta de que no podía llegar a casa de Ukyo con las manos vacías eso no estaría bien, pero tampoco tenía dinero, por fortuna encontré un parque lleno de flores, corte algunas para Ukyo sabía que le gustan las flores
Seguí caminando durante mucho tiempo el restaurante aún estaba muy lejos.
Para matar el tiempo comencé a imaginar cómo sería el reencuentro con mi mejor amiga, los posibles escenarios que se formaban en mi mente me encantaron por fin podría verla, tenía tantas cosas que contarle de mi entrenamiento y quizá podría enseñarle algo de lo que aprendí ya que ella también es una gran artista marcial, también pensaba como sería mi reencuentro con Shampoo no sé si ella me dejaría acercarme o peor aún si la abuela me lo permitiría, aunque por otro lado no había entrenado dos años sólo para que ella no me dejara acercarme hoy más que nunca necesito la ayuda de Ukyo seguro que me daría algunos consejos para acercarme a mi pequeña amazona. El tiempo pasó demasiado lento pero al fin llegue al restaurante, ¡estaba muy nervioso! las rodillas comenzaron a temblarme cuando la vi abrir el restaurante
-¿por qué me siento así?- pensé
Era extraño que me pusiera tan nervioso por otra mujer que no fuera Shampoo es sólo que esa mañana Ukyo se veía radiante, más hermosa que de costumbre vestía con un suéter beige, pantalón azul, botas cafés y tenía el cabello suelto con su singular moño sobre la cabeza.
Me aseguré que las flores se vieran bien para ella y entre sigilosamente al restaurante la encontré de espaldas arreglando unos cuadros que se veían muy bien me acerqué poco a poco y tapé sus ojos con mis manos.
-¿Ran-chan eres tú?
-Mucho mejor- conteste
-Esa voz...
Dio media vuelta y me miró fijamente con esos enormes ojos cafés que tanto extrañaba ver
-¡Mousse!
Me abrazó con fuerza estaba feliz de verme
-¿cuándo llegaste? Tu carta decía que llegarías hasta hoy en la noche
-Llegue ayer por la tarde
-¡Tonto! ¿Por qué no viniste enseguida? ¿tienes idea de cuánto te he extrañado?
-Bueno pues es que no tenía paraguas y caía un diluvio discúlpame en verdad quería llegar antes pero no podía arriesgarme
-¿aun te transformas en pato? ¡Qué lindo!
-Sí, quería pasar a Yusenkio por mi cura pero estuve tan ocupado que no me dio tiempo además no sabía que te gustaba verme convertido en pato
- Es que eres tan adorable cuando te transformas, aguarda aquí
De pronto se metió a la cocina y salió con un vaso de agua el cual me arrojó
-Jajajaja perdona pero es que extrañaba verte convertido en pato
-Si alguien más me hubiese hecho eso lo habría golpeado, pero tratándose de ti... no sé por qué pero me encanta verte reír -pensé
-Vamos no pongas esa cara, traeré agua tibia
Volvió a entrar a la cocina y está vez regreso con una tetera con agua caliente me la vació encima y regrese a mi forma humana
-No estaba molesto Ukyo, yo jamás me molestaría contigo, por cierto estas flores son para ti
-¡Mousse son hermosas! No tenías que molestarte
De pronto se acercó y me beso la mejilla lo cual me confundió Ukyo no era una chica especialmente dulce y hoy se estaba comportando de esa manera con migo
-Qué bueno que te hayan gustado, por cierto ¿tienes algo de comer? Muero de hambre
-Claro enseguida te prepararé uno de mis tradicionales okonomiyakis que tanto te gustan
-¡Estupendo! Muero de hambre
Le causó mucha gracia cuando escucho mis tripas rugir
Mientras preparaba uno de sus okonomiyakis que tanto me encantan tome asiento en la barra.
Cuando terminó lo decoro con corazones y una leyenda que decía:
"Bienvenido a casa patito"
No le presté muchas atención y lo devoré enseguida
-Ukyo estaba delicioso saben mejor de lo que recordaba
-Qué bueno que te haya gustado
Volvió a lanzarme una gran sonrisa ella se veía tan bien cuando sonreía eso sin contar que está mañana estaba radiante
-Oye Ukyo ¿puedo preguntarte algo?
-Claro Mousse lo que quieras
-¿Cuándo dijiste Ran-chan te referías a Ranma?
-Sí, así le digo de cariño y él me dice U-chan
-No sabía, por cierto ¿no has intentado separar a Ranma y Akane verdad?
-No, después de que te fuiste hice las paces con ellos comprendí que Ranma era feliz con ella y si trataba de separarlos sólo le haría daño a Ran-chan, así que decidimos ser amigos como cuando éramos niños
-Me alegra escuchar eso
-Aunque claro también ayudo el que yo...
Dudó al decir esas palabras y se sonrojó
-¿El que tú que Ukyo?
- Olvidado no es nada importante
- Vamos dímelo por favor recuerda que puedes confiarme cualquier cosa
-No mejor olvidado
Ukyo parecía apenada
-Vamos dímelo
-Bueno... yo... me enamoré de alguien más y... no lo note hasta que... bueno nos alejamos... fue ahí cuando me di cuenta de que no podía dejar de pensar en él, lo soñaba todas las noches y a veces hasta se me quemaba la comida sólo por estar pensando en él y es que como no hacerlo si es muy guapo
Ukyo se había enamorado eso era estupendo al menos ya no sufría por Saotome
-Y... ¿cómo es? ¿Te trata bien? Más le vale que te trate bien si no se las Vera conmigo
-Si bueno ... él ...
-¿Puedo conocerlo?
-Mmm tal vez algún día...
Ukyo estaba sonrojada
-Pero cuéntame de ti ¿cómo te fue en tu entrenamiento?
Di un suspiro muy largo
-Estuve entrenando con los mejores maestros de China fue algo muy duro y me costó demasiados huesos rotos viaje a varias provincias y en cada una me enfrentaba a las pruebas más difíciles pero todo lo superé por mi amada Shampoo
Ukyo se puso triste al escuchar el nombre de Shampoo fue algo que me confundió
-Es cierto había olvidado que la amas
-Aunque estoy consciente de que me fui dos años y tal vez ella encontró a alguien mas
-Mousse debo decirte algo, un mes después de que te fuiste ella vino al restaurante y me pregunto por ti
-¡¿en serio ella vino a buscarme?!
Estaba emocionado si Shampoo había venido a buscarme significa que le importo
-¿y que te dijo Ukyo?
-Bueno... estaba arrepentida por haberte tratado de esa manera y quería pedirte disculpas claro que me moleste y le arrojé agua mmm después busqué un perro y...bueno solo puedo decirte que jamás vi correr tan rápido a Shampoo
-¡¿Qué hiciste que?!
-Oye no te enojes conmigo ella está bien
-¡Tengo que ir a verla!
Mis palabras molestaron a Ukyo
-¡Acabas de llegar y ya quieres irte a ver a esa gata!
-Ukyo por que le dices así, sabes que este viaje fue sólo por ella
-Perdóname no sé qué me pasó ¿puedes ir en la tarde? Quisiera que desayunáramos juntos
-Claro ese okonomiyaki me dejó con hambre
-De todas formas tu antigua habitación sigue intacta, sube y deja tus cosas
-Gracias Ukyo
Subí a mi antigua habitación, seguía intacta tal y como Ukyo había dicho deje mis cosas sobre mi cama y tome un baño, mientras me bañaba no podía dejar de pensar en la reacción de Ukyo cuando le dije que iría a ver a Shampoo, será porque mi pequeña amazona jamás le agradó o tal vez... eran ... ¿celos?
¡NO! ¿Ukyo celosa de Shampoo? Por favor eso es ridículo, la idea me causó gracia
En fin termine de bañarme y regrese a mi cuarto al verme en el espejo vi esas cicatrices que tenía por todo el cuerpo señales de que mi entrenamiento había sido muy duro, mis brazos eran más grandes, mi pecho y mi abdomen estaban muy bien definidos vaya que ese entrenamiento dio muy buenos resultados.
En cuanto termine de vestirme desempaque mis cosas, una vez termine baje para desayunar con Ukyo ella ya tenía listo el desayuno
Mientras comíamos le conté todo sobre mi entrenamiento cuando terminamos subí a mi habitación a dormir un poco yo quería ayudarla a atender el restaurante pero ella insistió en que debía dormir
Dormí como 4 horas que me cayeron de maravilla, cuando me desperté escuche a Ukyo que estaba atendiendo a unos clientes su comida no sólo me gustaba a mí y es que para ser sincero ella era la mejor cocinera de todo Japón, tal vez de Asia o quizá de todo el mundo
-Muy bien debo arreglarme para ir a ver Shampoo hoy es el gran día
Estaba muy nervioso pero me arreglé lo mejor que pude y baje al restaurante
-¿Cómo me veo Ukyo?
-Tan guapo como siempre ¿a dónde vas?
-Iré a buscar a Shampoo
Ukyo se molestó un poco
-Está bien sólo no llegues tarde y lleva paraguas por que volverá a llover
Me acerqué para abrazarla
-Gracias te agradezco todo lo que has hecho por mí, pero no me esperes despierta
Dicho esto me acerqué a la puerta y tome una escoba pensando que era el paraguas mi mala visión me traicionaba de nuevo
Salí del restaurante un poco nervioso pero más decidido que nunca por fin vería al amor de mi vida.
Aquí termina el segundo capítulo de esta historia ojala les haya gustado, espero actualizar muy pronto.
No leemos en el próximo capítulo.
