Aun ningun review...no importa xD, intentare mejorar con cada cap para que les guste. La cosa se pone peor con el maldito en fin, ya veremos que pasa ;D

saludos!


+Guerra declarada+

-Buenos días-saludo el asesor entrando y tomando posición de su cómodo sofá.

Ya había llegado el equipo entero; se hallaban terminando su trabajo pendiente que muy amablemente la jefa les permitió irse sin acabarlo, lo menos que podían hacer era concluir la labor antes de que se atrasaran en la labor del diario.

-Hey Cho, ¿qué hiciste anoche?- Rigsby pregunto con tono misterioso a su compañero de a lado.

-Si quieres que te pregunte el "qué hiciste tu" solo para que me digas que tuviste una cita y sexo desenfrenado, no lo hare-contesto serio sin desviar su mirada de los papeles.

Wayne quedo boquiabierto y solo se puso cabiz bajo lentamente, ese Cho arruinaba la mayoría del tiempo sus buenas nuevas. Grace miro de reojo a Rigsby, por alguna razón no pudo evitar fruncir el ceño.

-Venga, que tu tiempo ya paso-Grace se sobresalto al sentir la voz del asesor en su oído.

-¡Jane!, no hagas eso-le reclamo viéndolo con cierto enojo, el cual se reducía con la sonrisa divertida del asesor-no se dé que hablas.

-Claaaro-contesto con sarcasmo y regresando a su sofá, Van Pelt abrió la boca como queriendo alegar, pero mejor callo, con Jane simplemente no se podía.

Y así paso parte de la mañana; las 11:30 a.m. y ni seña de Lisbon, muy extraño ya que bueno, siempre era de las primeras en llegar, nunca llegaba tarde, y ya era demasiado tarde a decir verdad; y si fuera el caso siempre marcaba para avisar el porqué de su ausencia.

-Oigan, ¿Lisbon no ha hablado con ninguno?-Jane se levanto del sofá arrugando el entrecejo.

-No-contesto Cho cruzándose de brazos.

-Qué extraño, a lo mejor la pizza le hizo daño je je-todos le miraron extraño-cof, perdón.

-Seguro algo le surgió, ya marcara-siguió Grace acomodándose el cabello.

De pronto Bertram irrumpió en el lugar llamando la atención del equipo.

-Señores buenos días, Cho debido a la ausencia de la agenten Lisbon y su falta de comunicación de que iba a faltar, está a cargo en el caso de hoy-nadie dijo nada, excepto Cho que contesto con un "sí, señor".

-Le iré a buscar a su casa, puede que algo le haya pasado-interrumpió Jane dirigiéndose a Bertram.

-Jane, por más que odie decir esto, te necesito en el caso, es de suma importancia-alego el jefe captando la atención del asesor.

-Son solo niños ricos que por palancas y favores han llegado a donde están-contesto descortés haciendo que Bertram le mirara serio.

-Serán lo que tú quieras, ¿pero que crees?; ellos mandan para nuestra mala fortuna, así que andando, ya monitoreare a la agente Lisbon; suerte agentes.

Y dicho esto el superior se retiro dejando a todos en silencio.

-Calma viejo, ya llamara-Rigsby se levanto de su asiento, poniéndose en marcha para el caso.

Todos salieron de la oficina rumbo al estacionamiento; Jane marco al móvil de la agente senior…nada, le mando a mensajes, esto le frustro pero no hizo más, después de todo ¿qué ha de pasar?

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Eran las 06:30 p.m. y el caso se había cerrado; culpable tras las rejas, otras dos demandas más en contra del asesor, nada nuevo. Jane movía incesante su rodilla, estaba preocupado, ni una llamada de Lisbon, eso ya era demasiado.

-Sí…claro…de…acuerdo; quiero que permanezca dentro de casa, vamos para allá, gracias.-la llamada de Cho llamo la atención de el resto del equipo.

-¿Sucedió algo?-pregunto Van Pelt dejando el ordenador.

-Pónganse chaleco y listos para irnos-siguió Cho guardando su arma-marque a la vecina de Lisbon, preguntándole si le había visto; la señora Allyson me dijo que en toda la semana la ve pasar por enfrente de su ventana; esta mañana no fue así y afirma haber oído ruidos extraños salir de su apartamento.

Nadie dijo nada, solo se apresuraron y se pusieron en marcha, si Lisbon había sido agredida en su hogar, tal vez el causante aun seguiría ahí.

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Cho y Jane llegaron primero y enseguida Rigsby y Van Pelt; a Jane le costaba trabajo respirar, le rezaba a los cuatro vientos para que Lisbon no se hallara en su hogar en mal estado.

Los tres agentes cortaron cartucho y se acercaron a la entrada del apartamento. Cho miro fugazmente a los otros dos y ellos inclinaron la cabeza de forma positiva. Kimball toco la puerta unas cuatro-cinco veces sin recibir respuesta alguna. Jane estaba impaciente, quería entrar ya.

Al no recibir respuesta Cho no tuvo elección; de una patada voló la puerta por los aires, entraron al instante apuntando a todos lados, nada, más no bajaron el arma. El asesor entro detrás de ellos, examino veloz pero con cuidado el ambiente de la casa, todo parecía en orden, excepto que en la mesita había dos vasos de vidrio con una botella de tequila a lado; pareciese que tuvo visitas en la noche. Por alguna razón esto le molesto un poco.

-Rigsby revisa la cocina, Grace conmigo, iremos arriba; Jane quédate aquí-una vez la órdenes dadas se esparcieron.

Cho y Van Pelt subieron con cuidado las escaleras de caracol; una vez arriba revisaron el baño y un cuarto que se hallaba a la derecha después de las escaleras, nada. Ambos vieron la puerta de al fondo a la izquierda, estaba entre abierta, así que con paso silencioso se acercaron, Cho tomo la perilla y empujo la puerta, Grace paso enseguida apuntando y ambos quedaron pasmados ante la horrible escena de sus ojos:

La cama estaba llena de sangre, las sabanas estaban rasgadas, y en la pared que se encontraba de frente donde se hallaba la cama, la huella de aquel villano despiadado se hacía ver; era enorme, alrededor en las paredes del cuarto estaba escrito con sangre: "Tiger, Tiger, burning bright…" todo el poema de William Blake a lo largo de las paredes; era una escena horrible. Ambos trataron salir del shock; y solo una cosa lo hizo: una Lisbon tendida en el suelo boca abajo cubierta con una sabana sin taparle la cara. Grace se llevo la mano a la boca para tapar un grito y se acerco a su jefa, puso sus dedos en su cuello para comprobar el pulso…ahí estaba, débil, casi ni se notaba pero aun vivía.

Lisbon abrió dificultosamente los ojos sintiendo un gran dolor en todo el cuerpo, en unas zonas más en especifico que en otras, se sentía sucia, adolorida y recordó lo ocurrido; sintió una mano en su cuello, así que saco fuerzas de donde pudo y de tirón se enderezo y empujo a quien le estaba tocando; Van Pelt cayó de espaldas, la fuerza de su jefa era descomunal. Se cubrió como pudo con la sabana y se dirigió a la salida de su cuarto, obvio no vio a Cho el cual se puso como roble, prácticamente la abrazo con fuerza para que se calmara.

-¡Suéltame bastardo, déjame en paz!-grito como loca la agente llorando sin control.

Cho saco más fuerzas y logro llegar al suelo sosteniendo a Lisbon, como pudo la tapo más con la sabana y la atrajo hacia su pecho.

-¡Jefa cálmese, soy yo!, ¡míreme!-el agente tomo la barbilla de Lisbon con firmeza pero sin lastimarla haciendo que esta le viera a los ojos.

Cho no supo cómo reaccionar; tenía 3 golpes brutales en toda la cara los cuales habían tomado ya un tono morado; una herida en el labio inferior y la boca con restos de sangre.

-¿K-Kimball?-su voz estaba totalmente quebrada, sus ojos reflejaban sufrimiento, tristeza y sobre todo confusión.

Lisbon no pudo más y se tiro en llanto y gritos de desesperación, descargando todo lo que había pasado la noche anterior; sumergió su cabeza en el pecho del agente el cual solo le abrazo aun pasmado por toda la situación.

Al oír el escándalo Rigsby y Jane no tardaron en subir. Y al llegar no supieron que decir; una Lisbon de rodillas totalmente herida en brazos de Cho llorando y gritando como nunca, totalmente destruida en muchos aspectos. Wayne entro al cuarto y no podía dar crédito a lo que sus ojos veían.

-¿¡Pero qué cojones?-Rigsby golpeo la pared de coraje.

Jane se desvió por un momento para contemplar el paisaje del cuarto: esa maldita cara, burlándose de él de nuevo y ahora de Lisbon también; el jodido poema escrito con sangre alrededor de las paredes. Esto no podía estar pasando; de todas las personas en el mundo el muy hijo de puta le había hecho daño a la persona que mas apreciaba en el universo.

Era la guerra, ese imbécil se acababa de meter en la más gorda de toda su jodida y desgraciada vida. No habría piedad ni chances, esta vez, no descansaría hasta que el muy hijo de perra pagara por lo que hizo, era un cínico enfermo que no se iría de este mundo sin haber pasado por Patrick Jane.

Grace se puso de rodillas al igual que como estaban Cho y Lisbon, el agente miro a la pelirroja y hablo:

-Llama a una ambulancia, no sabemos que le hizo exactamente ese bastardo-Grace se levanto y rápido marco en su móvil al 911.

Jane lo presentía; bastaba con mirar el entorno y a Lisbon para saber que el muy mal parido la había violado… ¡¿cómo se atrevió?

El asesor con ira en todo su ser se puso de rodillas así como había hecho Van Pelt.

-Quédate con ella; debo recibir a la ambulancia y pedir refuerzos-dijo Cho despacio para no alterar a la jefa.

Jane asintió y se acerco a Lisbon, trato de abrazarla pero esta se sobresalto aferrándose más a Cho.

-Jefa, es Jane, debo ir a recibir a la ambulancia, cálmese-Lisbon con la mirada al suelo volteo con dificultad hacia Jane y se recargo en el pecho de su asesor.

-Rigsby, acompáñame-Wayne obedeció y ambos bajaron rápidamente las escaleras.

Ahí se hallaba Jane de rodillas consolando a una destruida Lisbon; no podía creer que esto estuviera pasando, ¿cómo se llego a esto?, John el rojo era un monstruo, apretaba la mandíbula del coraje, no le perdonaría esto jamás, hasta el día de su muerte.

-Jane…yo…el-no podía hablar más trataba entre sollozos.

-Shhh, shhh, shhh-le cayó con voz suave acariciando su cabello el cual también estaba manchado de sangre, podía sentir el dolor y sufrir por el que estaba pasando la agente senior-no hables.

Beso de forma gentil su frente, Lisbon seguía sollozando pero más calmada a comparación de hace unos minutos. El ruido de una ambulancia se hizo presente; paramédicos subieron y le pidieron de favor al asesor que se apartara para poder colocarle en una camilla, con calma lo hicieron para no alterarla más de lo debido, al estar acostada el dolor y cansancio la vencieron y se desmayo; los paramédicos se retiraron con Lisbon inconsciente y le subieron a la ambulancia.

El apartamento de Lisbon ya se hallaba con cinta amarilla para marcar el límite y restringir el paso al lugar. Jane volvió a entrar al cuarto de la agente y contemplo con rabia e ira el lugar, a su mente solo llegaba la imagen de cuando encontró a su esposa e hija. Por lo menos Teresa aun vivía y eso en parte le aliviaba, lo que arruinaba eso era la situación actual.

Los 3 agentes regresaron con Jane y miraron de igual forma el cuarto.

-Ese hijo de perra nos tomo por sorpresa, a todos-Rigsby echaba chispas por todos lados, con el simple hecho de recordar a su jefa en su estado actual.

-No nos digas que lo harás solo porque no te dejaremos, esto ya es más personal, para todos-siguió Van Pelt viendo a Jane de forma seria.

-No, no iba a hacer eso-contesto Jane con voz macabra, quien sabe cuántas ideas oscuras y tenebrosas pasaban por su mente.

-Los forenses tomaran muestras de todo esto; debemos volver, Bertram querrá saber de esto, es un escándalo en las oficinas del CBI-Cho tenía razón, no podían quedarse ahí todo el día viendo la "obra de arte" de ese bastardo.

Grace y Rigsby se marcharon rabiosos del lugar quedando solo Cho y Jane.

-Te necesito frio ¿entiendes?, pensar en cómo destripar cada centímetro de tejido de John el rojo no te dejara centrarte en lo primordial en estos momentos-le dijo con mirada seria pero que claramente reflejaba ganas de matar a alguien.

-Hmph, supongo que tienes razón-contesto de misma forma.

-Grace y Rigsby irán al CBI a informar a Bertram; tú y yo al hospital-Jane asintió y ambos se alejaron del cuarto.

-Cuando le atrapemos, no lo mandaremos a prisión, si no al mismo infierno-soltó Jane de golpe subiendo al auto.

John el Rojo iba a pagar por lo que había hecho: convertir uno de sus peores temores en realidad. Cho no podía creer que estuviera de acuerdo con el por esta vez, el seguía las reglas lo más posible en cuanto a no tomar justicia por tus propias manos pero, esta vez, no podía estar tan seguro de no matarle en cuanto le atraparan.

Review please?