Prologo
Parte 2
Spock se frotó sus ojos adormilados mientras se levantaba de la cama. El timbre de la puerta principal volvió a sonar lo que hizo que se sintiera aturdido y confundido por tener que ser despertado a las 3.42 am. Sus pies descalzos se encontraron con el cálido suelo de piedra. Sabía que no debía abrir la puerta a esa hora, sobre todo porque sus padres no estaban pues habían tenido que salir para asistir a una reunión del alto consejo de Shi'khar.
Pero era demasiado curioso para su propio bien. Por lo menos, eso era lo que le decía su Madre.
Apretó el botón del comunicador junto a la puerta. "Este es Spock, por favor, identifíquese"
"Soy Caator. Spock, ¿dónde está su padre ?"
"Mi padre y mi madre están en una reunión", contesto. "Caator, ¿necesita que lo deje entrar?"
"Si"
Spock desactivó la cerradura y se apartó cuando Caator entró en el vestíbulo. Este llevaba un pequeño bulto entre sus brazos lo que hizo Spock inclinara la cabeza con curiosidad. "¿qué es eso?"
Caator se arrodilló para mostrarle a Spock un pequeño ser alienígena que lucía frágil, el cual estaba envuelto en una gruesa manta de lana. Tenía unas largas pestañas de color bronce que se agitaban sobre las mejillas extrañamente rosadas y también una melena de cabello dorado que enmarcaba sus suaves facciones.
"Es un niño humano. Lo rescatamos de una de las naves de esclavos. Su padre es el responsable de que regrese seguro a su planeta. Pero como él no está aquí, no puedo simplemente devolverlo junto con los demás. Tengo que borrar su memoria porque los habitantes de la Tierra siguen sin saber que no están solos en el universo. Sin embargo, no soy lo suficientemente hábil como su padre para hacerlo. Además, es muy joven y podría dañarle la mente."
"Yo tenía la opinión de que los humanos eran de pelo oscuro. Y en cuanto a borrar su memoria... No entiendo, simplemente por qué no le pides a Lady T'Pau que lo haga", dijo Spock fascinado por las pequeñas y redondas orejas del niño.
Caator inclinó la cabeza. "Este programa fue inventado por su padre y aún no ha sido aprobado por el consejo, creo que esa es la razón de que sus padres estén en la reunión. Además, Lady T'Prau se ha negado a participar hasta que el programa sea totalmente legal"
"¿Puedo quedármelo?" Spock preguntó sin rodeos, dirigiendo su mirada al mayor. Quería que el humano se quedara, era extrañamente exótico y tan diferente de las caras duras y angulares a las que estaba acostumbrado. Se parecía a su madre en su suavidad, era lógico, pues ambos eran humanos.
Caator parpadeó lentamente. "No, Spock, él no pertenece aquí".
"Por favor, yo me encargaré de ello. Además, mi padre volverá muy tarde, si deja al humano acá, yo le puedo informar la situación por la mañana".
Caator le miró durante 3.45 segundos, para asentir una vez y enderezarse. "Muy bien, lo llevaré a su habitación, si se despierta, intente mantenerle con calma"
Spock quería sonreír con entusiasmo, pero para evitarlo solo inclinó la cabeza de manera respetuosa para luego llevar a Caator hacia su habitación. De repente se alegró de que su madre insistiera en que ordenara su habitación antes de irse a dormir.
Caator llevo al humano en la cama y lo coloco debajo de las mantas. "Manténgalo caliente, no poseo información sobre cuánto tiempo estuvo encarcelado y aparte de lo que nos dice Lady Amanda, no sabemos casi nada sobre los seres humanos. Ellos parecen ser muy delicados"
Spock asintió solemnemente. Caator se inclinó haciendo una ligera reverencia, antes de marcharse sin decir otra palabra.
Spock subió a la cama para evaluar más de cerca a la extraña criatura. Esta parecía tener algo similar a un moretón en la mejilla derecha, pero era de un extraño color violeta, el cual lucia muy diferente del verde al que estaba acostumbrado.
También observo que tenía una cicatriz rojiza que se había secado sobre el labio inferior, la tocó con cuidado sintiendo la suavidad de esos pequeños labios debajo su dedo. De repente, un pequeño gemido escapó de la garganta del ser y luego se acurrucó a su lado como un gatito Sehlat.
Spock se sintió más intrigado cuando los ojos del niño humano se empezaron a mover, para finalmente revelar un par de ojos azules. Nunca antes había visto ese tono de azul, casi parecían brillar. Los ojos de su madre eran marrones como los suyos. Le parecía curioso que los seres humanos tuvieran muchas más variables en sus apariencias que los vulcanos.
El niño parpadeo algo cansado antes de sentarse y luego con un gran sonido de sorpresa, se alejó de Spock un poco asustado. "¿Quién eres tú?"
Spock miró fijamente a la criatura. ¿Por qué estaba hablando en ese mismo idioma extraño que su madre le había enseñado? ¿Cómo lo sabía? , "Me llamo Spock, ¿usted es hombre o mujer?"
El pequeño arrugo un poco la nariz. "Soy un chico, obviamente!"
"No sé mucho sobre los humanos para reconocer el género de inmediato, me disculpo, si lo ofendí", dijo Spock inclinando su cabeza "¿Qué idioma es el que está hablando?"
"Español, todo el mundo habla", dijo el niño, sintiéndose inseguro de repente. "¿Por qué? ¿Dónde estoy?"
"Está en mi habitación. Los colegas de mi padre lo sacaron de una nave de esclavos y luego lo trajeron a Vulcano para enviarlo de regreso."
"V-Vulcano…", El chico se sintió ligeramente confundido
"Mi planeta natal", dijo Spock para aclarar.
"¿Planeta? ¿Estás diciendo que estoy en otro planeta?", La voz del niño aumentó en un 2.4 por ciento, haciendo que Spock asintiera rápidamente con la esperanza de impedir que gritara. "Brillante!"
"¿Brillante?", dijo Spock parpadeando en confusión. "¿Que tiene que ver la luz con la situación? Además la habitación no necesita mucha luz"
Una risita se escapó de la boca del niño rubio, sorprendiendo a Spock momentáneamente "No, eso significa increíble o...uhm…"
"¿Fascinante?"
"Si!"
"¿Tiene algún nombre?"
"James Tiberius Kirk", el chico respondió orgullosamente, pero luego agachó la cabeza con algo de pena. "Pero todo el mundo me dice Jim"
"Muy bien Jim, mi padre volverá en la mañana y le ayudará a volver a casa."
Jim se pudo pálido y de repente sus ojos empezaron a llenarse de lágrimas. "No quiero volver allí, por favor, por favor déjame quedarme aquí... nadie me quiere en casa, por favor, no me envíes de vuelta"
Spock al obsérvalo tragó fuertemente. "No puedo prometerle nada todavía, pero trataré de convencer a mi Padre"
"Gracias", dicho esto Jim se lanzó a Spock para rodearlo con sus delgados brazos. Esto era a lo que los humanos llamaban abrazo, tal y como su madre le había comentado.
Al principio, la sensación fue extraña ya que las emociones del pequeño niño atravesaban su piel como una rara lluvia del desierto, notando los rastros de agradecimiento, agotamiento y de confianza que le estaban transmitiendo. Pero luego, también alzó sus brazos para colocarlos suavemente alrededor de ese cuerpo frágil, sintiendo como el otro reacciono al abrazaba con más firmeza. "¿Qué quiere decir con que nadie lo quiere en casa?"
Jim jadeó en silencio, antes de responder. "Mi mamá ya no me mira porque me parezco demasiado a papá... él murió ¿sabes? El día que nací...y... y creo que ella piensa que es culpa mía, es por eso que ella se fue de casa y nos dejó a Sam y a mí con Frank… él no es... no es una persona muy agradable"
Spock empezó a sentir algo extraño, era algo ilógico, pero eso hizo querer apretar más suavemente al pequeño. "Te protegeré"
Jim se separó un poco de Spock para mirarlo, sus ojos que aún tenían rastros de lágrimas, reflejaban sorpresa. "¿Por qué?"
Spock parpadeo al verlo, pero luego lo cogió y lo acerco más hacia su cuerpo. "Porque ahora eres mío."
"Oh", dijo Jim mientras se acercaba más a Spock. "¿Tú también eres mío?", tras esta pregunta, la extraña sensación empezó nuevamente en el estómago de Spock, sintiendo que su boca se movía sola para responder.
"Sí"
Jim empezó a reír, antes de sentarse y mirar atentamente a Spock. "Tus orejas son todas puntiagudos"
"En efecto"
"¿Eso es normal en los V…Vulcanos?"
"Si. Aunque me encuentro más fascinado por la forma de las suyas" dijo Spock mientras trazaba con sus dedos las formas de las orejas de Jim.
"Tu cejas parecen enojadas..." murmuró Jim
"Las cejas no son conscientes, por lo tanto, no pueden estar enojadas" respondió Spock
El niño sonrió, luego empezó a bostezar y recostó su rostro algo adormilado en el hombro de Spock. "Estoy cansado Spock"
"Entonces debes dormir" dijo Spock suavemente, ayudando al niño a sentirse cómodo entre las almohadas y mantas.
Las sabanas coloreadas parecían cubrir por completo al pequeño, haciéndolo ver aún más frágil de lo que lucía y como un ser que necesitaba mucha protección. Spock se preguntó si era así como su padre se sentía, cada vez que su madre se acostaba en el sofá que quedaba en el balcón. Había observado como su padre salía con más frecuencia de su estudio, cada vez que su madre se quedaba en el balcón, solo para asegurarse que de que ella estuviera bien.
"Te vas a quedar, ¿verdad?"
"Es mi cama, sería ilógico no quedarme"
Spock acerco un poco el cuerpo caliente de Jim al suyo frío. "Descansa Jim, ahora estás a salvo"
Sintió como un pequeño suspiro de felicidad le hizo cosquillas en el cuello, pero se quedó quieto mientras permitía que Jim se acurrucara más contra su pecho, escuchando como este inhalaba durante unos segundos, antes de caer en silencio.
2.15 minutos más tarde, la respiración de Jim se estabilizó y se hizo más profunda, mientras se quedaba dormido. Spock bajó sus escudos completamente, para disfrutar de la suave y calidad mente de Jim. Nunca se había sentido tan aceptado, como si estuviera en el lugar indicado. Pensó mientras acariciaba suavemente el pelo de Jim y con mucho cuidado para no despertar.
Mañana, convencería a su padre para que le permitiera a Jim quedarse. A su madre se lo había permitido, sería hipócrita si rechazaba su petición. Además, Jim le pertenecía. Cerró lentamente sus ojos; el agotamiento de Jim parecía haberle afectado, haciendo que su cuerpo se sintiera más pesado. Algo temblaba en el fondo de su mente, era algo cálido y dorado, diminuto y frágil como un pájaro recién nacido que saluda los primeros rayos del sol. Pero antes de que pudiera darse cuenta de que era se quedó profundamente dormido.
