Hola, nuevo capítulo, y no tengo la mas mínima idea de porque el capitulo anterior me quedo en negrita, es la segunda vez que me pasa, definitivamente la tecnología me atropella T-T. Gracias a princess y a temi-chan por sus lindos reviews, espero que este también les guste y muchos saludos a todos.
Capitulo 2
trato de abrir los ojos, pero una fuerte luz hizo que los cerrara de nuevo, se sentía cansada, luego recordó que no había podido dormir nada, sabía que tenía que levantarse, hoy era el día de su entrevista, escuchaba el despertador, pero sonaba diferente, quiso apagarlo pero su cuerpo se sentía pesado.
-Se me va a hacer tarde-
Pensó tratando de levantarse de nuevo, pero sintió que alguien se sentó a su lado, quiso ver de quien se trataba, pero no reconoció el rostro que vio frente a ella. Aunque veía algo borroso, pudo darse cuenta de que era un hombre, estaba hablándole, pero su voz se escuchaba lejana, se quedo mirándolo fijamente, parecía joven, de cabello rojo y largo, luego sintió que la tomo de la mano y se acerco a ella.
-¿Puedes escucharme?- su voz era agradable pero se escuchaba preocupado
-¿Quién…eres tú?- pregunto con dificultad, luego intento moverse de nuevo, pero sintió su brazo pesado y su cuerpo muy adolorido -¿Qué…me pasa?-
-No te preocupes, estas en uno de los mejores hospitales, vas a estar bien-
-… ¿Hospital?- pregunto confundida
Recordó que eran pasadas las cuatro de la mañana cuando por fin pudo conciliar el sueño y cómo era posible que hubiera despertado en un hospital, no entendía nada de lo que estaba sucediendo. Poco a poco su visión estaba mejorando, y pudo darse cuenta de que efectivamente no estaba en su casa, giro su cabeza hacia su izquierda y vio que no era el despertador lo que estaba sonando, era una maquina de la que se desprendía un cable, lo siguió con sus ojos y vio que llegaba hasta un pequeño aparato que estaba en su dedo índice, allí vio las manos del hombre que estaba sentado junto a ella, aun sosteniendo su mano, levanto su mirada y pudo notar que era un hombre muy atractivo aunque con un extraño tatuaje en su rostro.
-¿Necesitas algo?- pregunto acercándose más hacia ella -¿Hay alguien a quien quieras que llame?-
-¡Hahi! ¡Es…está muy cerca!- no pudo evitar sonrojarse
-¿Estas bien?- cada vez se acercaba mas -¡Enfermera! ¡Venga rápido!- se alejo para llamarla
-¿Qu…que sucede?- llego rápidamente
-¡De pronto se puso roja y su nariz comenzó a sangrar!- dijo con preocupación
-N…no se preocupe, espere afuera, mí…mientras la revisamos-
Salió de la habitación, mientras el grupo de enfermeras la examinaban, después llego uno de los doctores que estaba a cargo de ella. Después de un momento todos salieron, cerrando la puerta, el doctor se dirigió hacia él para informarle su estado de salud-
-¿Qué sucedió doctor? ¿Está bien?-
-Si, está bien, no se preocupe, solo fue un sangrado menor, pero no tiene nada que ver con el accidente, por el momento es mejor dejarla descansar, cuando vuelva a despertar, pregúntele si hay algún familiar o alguien a quien podamos contactar-
-Claro que si doctor-
Cuando abrió sus ojos, esta vez la luz no la molesto, se encontraba sola en su habitación, todo estaba en silencio. Ahora estaba más lúcida que antes y pudo contemplar mejor el lugar en el que se encontraba, se notaba que no era un hospital cualquiera, no habían más camas, lo que significaba que era para ella sola, hasta había un televisor plano colgado en la pared, definitivamente este no era la clase de hospitales que ella conocía. Después de examinar el lugar, comenzó a examinarse ella misma, vio que su brazo derecho estaba enyesado, desde el codo hasta su mano, solo tenía sus dedos libres, su pierna derecha también estaba enyesada, su brazo izquierdo tenía algunas vendas al igual que su cabeza.
-¿Qué me sucedió?-
Comenzó a llorar al ver en el estado en el que estaba, trataba de recordar lo que había sucedido, pero no podía, en ese momento se abrió la puerta y aquel hombre entro, al verla llorando, se acerco y de nuevo se sentó a su lado.
-¿Por qué lloras? ¿Te duele algo? ¿Quieres que llame al doctor?-
No sabía quién era él, y tampoco sabía porque estaba con ella, ni porque se veía tan preocupado
-¿Donde estoy? ¿Qué me paso?- pregunto aun llorando
-…Tuviste un accidente- dijo después de una pausa
-¿Un accidente?- pregunto interrumpiéndolo
-…Yo iba conduciendo cuando saliste de la nada…trate de frenar, pero iba muy rápido y no alcance a esquivarte y…termine atropellándote-
-¡Hahi!- exclamo, para después permanecer en silencio
Después volvió a repasar todo lo que había hecho después de que se acostó, recordó que le había costado conciliar el sueño, pero por más que intento recordar lo que sucedió después de eso, no pudo
-¡Hahi!- exclamo de nuevo -¡Mi entrevista de trabajo!- recordó sobresaltándose
-¿De qué hablas?-
-Hoy tenía una entrevista de trabajo, no puedo perderla por nada, ¿Qué hora es?- comenzó a mirar por todos lados en busca de su bolso
-Todavía no puedes salir del hospital, aun no te han dado de alta- trato de calmarla
-Necesito mi bolso, tengo que llamar a Midori-
Se levanto y se dirigió hacia el armario que había en la habitación, de allí saco su bolso y se acerco con el
-Necesito mi teléfono-
-Lo siento, pero tu teléfono se rompió con el golpe, por eso es que no hemos podido avisarle a nadie-
-Podrías buscar un pequeño papel con el nombre de Midori-
Vacio todo el contenido del bolso sobre una pequeña mesa que había en la habitación y con cuidado reviso todo lo que había, pero no encontró nada
-Lo siento, no hay ningún papel- dijo mientras volvía a guardar todo
-¡¿Qué?! No puede ser, estoy segura de que…- se detuvo al recordar algo
Recordó que salió rápidamente de su casa, que tomo todo lo que había sobre el kotatsu y lo guardo en su bolso sin revisar que no se le hubiera quedado nada
-¿Cuándo tuve el accidente?- pregunto de repente
-Fue ayer…ayer en la mañana-
-… ¿Ayer?...eso significa que…- no pudo continuar hablando
No podía creer que hubiera perdido la entrevista, que hubiera perdido la oportunidad de trabajar en esa gran revista. Pero no fue su culpa, tuvo un accidente, si le decía eso al señor Mikami, tal vez el entendería y le daría otra oportunidad. Ahora lo que tenía que hacer era comunicarse con Midori, tenía que decirle lo que le sucedió y pedirle que hablara en la revista para que le volviera a programar otra entrevista.
-Necesito hablar con Midori, necesito ir a mi casa para buscar su teléfono-
-Ya te dije que aun no puedes salir, pero si quieres yo puedo ir a buscarlo-
-¿Hahi? No, no te molestes, yo puedo ir a buscarlo-
-No es ninguna molestia, después de todo es mi culpa que estés aquí-
No quería negarse, pero como salió rápidamente de su casa, no tuvo tiempo de arreglar sus cosas y no quería que él viera todo el desorden
-Dime la dirección e iré inmediatamente para traerte el número de tu amiga- sonrió amablemente
El corazón de Haru comenzó a latir rápidamente, había comenzado a creer que aquel accidente no había sido tan malo después de todo, ya que tuvo la oportunidad de conocer a un hombre tan atractivo y tan amable como él, por un momento se sintió emocionada, tal vez el podría ser el hombre de sus sueños, tal vez este accidente sucedió para que pudiera conocerlo, ahora tendría el trabajo y el hombre de sus sueños, consiguió los dos en una sola semana.
-¿Estas bien?- pregunto sacándola de sus pensamientos
-¿Hahi? …Si, ¿Por qué lo preguntas?-
-Estas roja ¿tienes fiebre? ¿Quieres que llame a la enfermera?- su rostro amable se veía preocupado
-N…no, estoy bien, no es nada- respondió escondiendo su rostro
Era tan lindo, tierno y amable, como siempre imagino que sería el hombre con el que se casaría, no pudo evitar suspirar
-Entonces qué me dices Haru ¿Me das la dirección de tu casa para buscar el numero de tu amiga?-
-¿Hahi? ¿Cómo sabes mi nombre?-
En ese momento se abrió la puerta y entro la enfermera de turno
-Es hora de la comida-
Detrás de ella venia otra mujer con un pequeño carro sobre el que llevaba sus alimentos, luego acerco la mesa y la coloco frente a Haru para poder servirle su comida. Haru quedo en silencio mientras veía que no era la típica comida de hospital, parecía comida de restaurante.
-Disculpe Gokudera-san, pero alguien está preguntando por usted en la entrada- dijo la enfermera
-Gracias, dígale que voy enseguida- luego las dos mujeres salieron de la habitación
-¿Te llamas Gokudera?- pregunto sin dejar de ver la comida que tenía enfrente, mientras luchaba por poder manejar los cubiertos
-Si, pero todos me dicen G-
-¿G?- lo miro extrañada
-Es una larga historia- sonrió -¿Entonces, me das tu dirección?-
No quería que fuera a su casa y pensara que era desordenada, pero no podía decirle que no, y más cuando la miraba y le sonreía de esa manera, además en este momento necesitaba hablar con Midori, ahora que lo pensaba, ella debería estar preocupada por qué no fue a la entrevista, tal vez ha estado intentando comunicarse con ella, pero como su teléfono se daño en el accidente, tal vez llamo a la señora Serisawa para preguntarle por ella y tal vez la señora Serisawa llamo a sus padres para preguntarle por ella y si fue así, tal vez sus padres han de estar como locos tratando de comunicarse con ella y tal vez vengan a Tokio para buscarla.
-¡Esta bien!- dijo después de pasarse el bocado que tenía casi entero -te daré la dirección de mi casa-
-¿Dices que se llama Midori?- pregunto después de anotar la dirección
-Si, y está escrito en un pequeño papel, debe estar cerca del kotatsu-
-Entonces no te preocupes, iré a buscarlo de inmediato y regresare tan pronto lo encuentre- se levanto de la cama y se dirigió a la salida -tu solo preocúpate por descansar- le sonrió y salió de la habitación
Se sonrojo cuando lo vio sonreír, definitivamente era un hombre muy atractivo
-G, que extraño nombre-
Pensó mientras terminaba su comida, de nuevo soltó un suspiro, ahora lo único que tenía que hacer era preocuparse por su entrevista, esta vez no la perdería por nada. Después de terminar de comer tomo una pequeña siesta, aun se sentía muy cansada. El ruido de la puerta abriéndose la despertó, era G.
-Lo conseguí- dijo mostrándole el pequeño papel
-Gra…gracias…- lo recibió un poco avergonzada -…disculpa por el desorden-
-No te preocupes- se sentó a su lado -¿es la primera vez que vives sola?-
-Si, llegue hace tres días- respondió más tranquila -aun no he terminado de desempacar-
-Toma- le dijo pasándole su teléfono -creo que querrás llamar a tus padres para que vengan-
-No, no puedo decirles que tuve un accidente, si les digo, lo más seguro es que hagan que regrese a Namimori y no puedo-
-¿Por qué?-
-Porque en Namimori no tengo ninguna oportunidad, además mi mama no me dejaría quedarme, siempre ha considerado Tokio una ciudad muy peligrosa-
-¿Pero entonces quien se va a hacer cargo de cuidarte mientras te recuperas?-
-No te preocupes, puedo cuidarme sola, en este momento me preocupa más conseguir que me concedan otra entrevista-
De inmediato marco el número de Midori, esperando que no hubiera llamado a nadie para preguntar por ella.
-¿Haru? ¿Qué sucedió? ¿Porque no te presentaste? Te estuve llamando- hablaba sin parar
-Lo siento, no fue mi intensión dejarte esperando, pero, es que…tuve un accidente-
-¿Un accidente? ¿Que te sucedió?-
-Me atropello un auto-
-¡¿Qué?!- grito tan duro, que G alcanzo a escucharla -¿Estas bien? ¿Dónde estás?-
-Espera un momento, ¿Cómo se llama este hospital?- le pregunto a G
-Es el hospital central, en la habitación 509-
-Estoy en el hospital central, y mi habitación es la 509- repitió
-… ¿el hospital central?- se quedo en silencio por un momento -salgo para allá enseguida-
Después de terminar de hablar le regreso el teléfono a G, ahora estaba más tranquila. Dos horas después llego Midori, quien entro a la habitación sin golpear.
-¿Haru?- pregunto acercándose a la cama -Soy Midori- la miro con los ojos completamente abiertos -no puedo creer lo que te sucedió ¿ya te encuentras bien? ¿Quieres que le avise a tus padres?-
-No, es mejor que ellos no sepan nada- negó con la cabeza
-¿estás segura?- pregunto tomándola de la mano
-Si, no quiero preocuparlos, además no fue nada grave- sonrió para tranquilizarla -mejor dime ¿tengo posibilidad de volver a programar la entrevista?- pregunto cambiando de tema
-…Bueno, sobre eso…- desvió su mirada
-¿Qué sucede?-
-Es que…- en ese momento entro G interrumpiéndolas
-Lo siento no sabía que tenias visita- se disculpo al ver lo serias que estaban las dos -las dejare para que…-
-¿Dime que sucede?- pregunto de nuevo ignorando a G
-…Lo siento Haru, pero…ya contrataron a alguien más-
-¿Qué?...-
-Habían más personas que estaban buscando ese puesto y como tú nunca llegaste, recibieron a otra chica- continuo
-Pero…-
-Después de que me llamaste, hable con el señor Mikami y le conté lo que te sucedió-
-¿Y qué te dijo?-
-…El me dijo que…solo una persona irresponsable se dejaría atropellar- respondió bajando la cabeza
-¿Hahi?-
-Lo siento Haru, pero como ya te había dicho el señor Mikami es muy exigente, dijo que la culpa había sido tuya por haber sido descuidada, que este accidente demostró que eras una persona muy distraída- en ese momento sonó su celular -discúlpame- dijo saliendo de la habitación para atender la llamada
-¿Estas bien?- pregunto G sin obtener respuesta -¿Haru?- se acerco a ella
-…Ahora que voy a hacer- dijo con la mirada perdida -sin trabajo no puedo quedarme en Tokio y tendré que regresar a Namimori, si regreso no podre ayudar a mis padres, y si no puedo ayudarlos no podremos pagar la hipoteca y si no pagamos la hipoteca nos quitaran la casa y si nos quitan la casa tendremos que vivir en la calle y si terminamos en la calle entonces no habrá servido de nada todo el esfuerzo que hice para terminar mi carrera, y así nunca podre cumplir mi sueño y si no puedo cumplir mi sueño nunca podre hacer todas las cosas que tenía pensado hacer, no voy a poder pagarles las vacaciones que tanto han querido, no podre tener la casa que siempre he querido y así ningún hombre se fijara en mi- se detuvo - …voy a morir sola- G solo se quedo en silencio sin saber que decir
-Discúlpame Haru pero tengo que irme…- dijo entrando de nuevo -… me acaban de llamar del trabajo, tengo que salir de viaje ¿estás segura de que no quieres que le avise a tus padres?-
-No- respondió aun perdida en sus pensamientos
-¿Pero entonces quien te cuidara mientras te recuperas? No puedes quedarte sola- le aclaro
-No te preocupes por eso, yo me hare cargo de ella- dijo G
-¡Hahi!- las dos lo miraron
-No me miren así, es lo menos que puedo hacer, tal parece que por mi culpa perdiste una gran oportunidad-
-No quiero ser una carga para ti- lo miro con tristeza
-Créeme que no serás una carga, después de todo lo que dijiste, no sería capaz de irme sabiendo que destruí tu vida- dijo sintiéndose culpable
-¿Qué destruyo tu vida?- pregunto Midori confundida
-En serio, no tienes que hacerlo- seguía negándose
-No se hable más, vivirás en mi casa mientras te recuperas-
