Growing Strong.

I. Bonsái

Los arboles bonsái son símbolo de paz, de la armonía entre la naturaleza, el hombre y el alma.


La pequeña abrazó más al hombre que dormía en su cama sin saber quién era, ambos dormían plácidamente en sus brazos, Minato se limitó a acercarla más pero eso hizo que la niña abriera los ojos y se encontrara con un hombre rubio.

— ¿Papi? — preguntó mientras se frotaba los ojos, acarició la mejilla del hombre, no tenían esos bigotes como su padre y su cabello era más largo, Minato abrió sus ojos y se sorprendió de ver a una pequeña, se giró para ver la habitación, era la de una niña pequeña, de ella, supuso y su mirada volvió a ella, tenía los mismos ojos y esas marcas en las mejillas.

—Buenos días damita ¿Cómo… Cómo te llamas?

—Uzumaki Himawari, tú no eres mi papá. —Minato supo al instante quien era esa niña, se levantó de la cama y notó que un movimiento en falso y él hubiera caído, sonrió a la pequeña, era preciosa.

—Soy tu abuelo Minato— al decir eso la pequeña alzó ambas cejas y abrazó con fuerza al hombre.

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Sintió una brisa fresca, era temprano pero no quería despertar ya que no tendría misión alguna por lo que se removió en su cama hasta que sintió que había algo que estorbaba, Boruto abrió los ojos para encontrarse con una mujer pelirroja, durmiendo cuan ancha era e incluso babeando.

—AHHHH QUÉ ES ESTO DATTEBASA.

La mujer despertó y le dio un buen golpe al niño, lo observó bien, se parecía demasiado a Naruto pero él estaba vivo y ahora debería verse más grande…

—NARUTO ¿POR QUÉ TE MORISTE? ¿QUIÉN TE MATÓ, 'TTEBANE?!

—Oiga loca, yo no soy mi papá! 'ttebasa— Boruto se enojó al ver a esa mujer, estaba en su habitación roncando, babeandoy ahora le acababa de pegar de nuevo.

—Boruto-kun— su madre entró al instante, su padre le siguió aunque bastante somnoliento.

—Mamá está loca me golpeó ttebasa

—A quien le dices loca, enano!

Naruto despertó en su totalidad al escuchar esa voz, miró a la mujer y entró a la habitación — ¿Mamá? — Hinata miró a la mujer totalmente sorprendida, Boruto vio a la mujer de nuevo y a su padre.

— ¿Abuela?

Kushina estaba a punto de golpear al niño ¿Cómo se atrevía a decirle abuela? Pero su hijo, era todo un adulto y ese niño era tan parecido a él, sus mejillas se tornaron rojizas y sus ojos estaban humedecidos, se acercó a abrazar al niño con fuerza, Boruto estaba sorprendido y asustado del cambio de humor en la mujer, su deseo se había hecho realidad.

— ¿Qué es todo este ruido? — en el marco de la puerta apareció Minato con el traje de jonin a excepción del chaleco, tenía en brazos a Himawari, quien no lo quería soltar.

—Cariño, ella es…— Kushina se separó de Boruto y se acercó para ver a Himawari, Boruto por otro lado miró sumamente asombrado a su abuelo.

—PRECIOSA ''TTEBANE — Kushina extendió ambos brazos y Himawari saltó a los brazos de su abuela, Naruto seguía sorprendido hasta que sintió una mano en su hombro

—Buenos días hijo— Naruto puso su mano sobre la de él, tanto Minato como él se percataron de que no estaban bajo ningún jutsu, Minato sonrió y se acercó a Hinata que veía a su hija jugando con el largo cabello de Kushina.

—Siento molestarlos, no sé cómo o porqué estamos aquí y estoy 100% seguro que no estamos bajo ningún jutsu—suspiró tendiéndole una mano— aclarado esto soy el padre de Naruto y ella es Kushina, su madre, por tus ojos deduzco que eres una Hyuga.

Hinata se sonrojó violentamente ante la presentación de su suegro.

—S- si yo yo soy Hi-Hinata Uzumaki

Kushina miró a su nuera sintiéndose idiota pues no había reparado en ella, era linda, llevaba un largo vestido color lila, estaba un poco despeinada debido a que Boruto y ella la habían despertado, habían despertado a todos, se notaba que era tan linda y tan tranquila.

Kushina bajó a Himawari quien de todas maneras la siguió pues estaba maravillada de su cabello

—Hola Hinata—la muchacha la miró con una sonrisa bastante tímida, Kushina la abrazó.

—Es muy linda tu esposa— dijo Minato quien se había quedado al lado de Naruto, Boruto seguía observando a su abuelo, éste notó que lo miraba.

—Hola Boruto—El muchacho alzó ambas cejas, se acercó a él y el adulto le revolvió el cabello.

—Cielos, creo que estoy viendo a un clon mío cuando tenía tu edad.

—Tú tienes el cabello más picudo— dijo Boruto mascullando por lo bajo.

—Hinata quisiera que fueras honesta conmigo ¿Podrías contestarme una pregunta?

Todos se giraron hacia ambas mujeres con interés.

—Claro Kushina-San

— ¿Naruto es un pervertido?

Hinata se puso totalmente roja, Boruto le había tapado las orejas a Himawari, Minato reía con nerviosismo.

— ¿QUÉEEEE? MAMÁ POR QUÉ PREGUNTAS ESO?!

—POBRE DE TI SI ES CIERTO, JIRAYA TE ENSEÑÓ COSAS SUCIAS, ESE JIRAYA. —Kushina miró a su esposo, alzando su puño a la altura de su pecho

—Y tú de que te ríes, sabes que ese viejo pervertido le pudo haber enseñado algo y él ha pervertido a Hinata.

—NO VAMOS A HABLAR DE ESTO AQUÍ, NO ES CIERTO, ERO-SENNIN NO ME ENSEÑÓ NADA.

—Kushina, Jiraya-sama fue su maestro pero puedo asegurar que Naruto sólo estaba preocupado en eso, ser mejor.

Kushina se sonrojó —Eso también me dijiste pero…—Volvió a sonrojarse, quedando del mismo color de su cabello.

Se quedaron unos segundos callados, Minato carraspeó y le ofreció los brazos a Himawari

—Pre-prepararé el desayuno—murmuró Hinata quien comenzaba a caminar.

—Te ayudo— dijo Kushina mientras ambas salían de la habitación.

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—TE VAS A COMER TODO LO QUE TE HE SERVIDO 'TTEBANE

—YA TE DIIJE QUE NO ME GUSTAN LAS MANZANAS Y DEBO IR CON EL TÍO SASUKE 'TTEBASA! — El rubio

—Creo que Sasuke estará bien con un día que no vayas a entrenar con él, tú podrías entrenar conmigo— mencionó Minato quien veía discutir a su nieto y a su esposa por tercera vez en el día, el rostro de Boruto se iluminó. —Entrenaremos juntos aunque también me gustaría dar un paseo por la aldea, podríamos hacerlo después de entrenar ¿Qué te parece?

Boruto estaba totalmente sorprendido, asintió mientras veía a su madre quien también le sonreía, después de haberse presentado a su suegro su suegra la miró fijamente unos segundos para abrazarla con fuerza diciendo que eso era lo que necesitaba Naruto, alguien sereno, con una gran voluntad y paciencia, cómo ella tenía a Minato, había preparado el desayuno junto a ella pero aun así se sentía extrañada teniéndola allí, no con miedo o con incomodidad sino el sentimiento de tristeza pues sabía que sólo estarían un solo día con ellos.

—Yo también quiero entrenar— Desde que había llegado, Himawari no se separaba de él, de hecho ella estaba sentada en sus piernas y este hecho hacía que Naruto hiciera pucheros y llorara por los rincones, prácticamente su princesa lo estaba ignorando lo que llevaba del día.

—Bueno, podemos ir de compras y pasear por la aldea y venir a cocinar, quiero cocinarte Hinata— exclamó Kushina totalmente ilusionada, Hinata por su parte abrió la boca y la cerró al instante.

—Preferiría hacerlo yo, no quisiera que se moleste además yo… bueno

—Tonterías, cocinaremos juntas, puedo hacer el postre si quieres— su nuera asintió.

— ¿Y… cómo te lo propuso? — dijo Kushina tan cerca de Hinata que ella dio un respingo, no se había sonrojado tanto desde hace casi 12 años.

Himawari se acercó a Kushina, su cabello tocaba el suelo, era tan hermoso, comenzó a trenzarlo como pudo —Quisiera tener tu cabello, abuelita.

Kushina la miró emocionada y la cargó. —Adorable, mi nieta es tan adorable.

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—Creo que debo ir al trabajo, Shikamaru podría…— el teléfono de Naruto sonó y revisó el mensaje ante la mirada sorprendida de Minato al ver tal aparato.

¿Recuerdas esa vez que dijiste que deberíamos tomarnos un día libre y decirle a Kakashi que te reemplazara? Creo que hoy es el día, Gaara y Kankuro quisieron quedarse y queremos pasarlo en familia…

Naruto alzó ambas cejas y contestó.

De acuerdo pero creo que como quiera iré a revisar unas cosas

—De acuerdo, ¿Quién me acompaña a la oficina del Hokage? Necesito dejar las cosas bien al menos para un día.

Minato y Boruto se pusieron de pie.

—Más vale que vuelvan o si no los encontraremos! — dijo Kushina a modo de despedida, Hinata y Himawari la miraban sorprendidas al ver como algunos mechones de su cabello se levantaban, cuando vieron que ellos se habían marchado se giró y su mirada demostraba un brillo peligroso.

— ¿Entonces, me dirás su historia de amor?

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Tres rubios caminaban hacia la oficina del Hokage, Boruto fue quien tomó la palabra y le contó sobre los exámenes chunnin o más bien a partir del momento en el que los tipos malo habían llegado, el hecho no pasó desapercibido por Naruto pero no quería decir nada, su hijo parecía tan emocionado.

—Entonces le lancé un rasengan gigantesco ¿Pude hacer un rasengan en menos de dos semanas, me dijeron que el viejo tardó más, mi brazo estaba tan mal pero la tía Sakura lo sanó, lo hizo ver como si nada hubiera pasado.

Minato escuchaba con atención a su nieto.

—Hace poco estábamos entrenando, siempre estaba empatado con Sarada y con Mitsuki tuvo algunos problemas pero esta vez pude noquearlo, me ayudó el entrenamiento con mamá

— ¿Posees el byakugan, Boruto? —Preguntó curioso Minato pero al ver la mueca que hacía su nieto sentía que había tocado una pequeña herida.

—No, pero Himawari lo tiene, lo despertó el día que papá se convirtió en Hokage, destrocé su peluche favorito…

Minato tocó su hombro y le sonrió —No importa, eres bastante talentoso, a tu edad aún no había hecho un rasengan ni enfrentado a ninguno de esos seres, a tu edad hubieras vencido con facilidad a tu padre.

Boruto lo miró como si hubiera bajado del cielo.

Naruto sonrió, su padre había dicho lo que su hijo necesitaba y lo había hecho sentir mejor en sólo unos minutos, a Naruto le costó una invasión de alienígenas

Al llegar a la oficina se sorprendió de ver a Kakashi y a Shikamaru, ambos estaban sumamente impresionados por quien estaba junto al Hokage y a su hijo.

—Así que tu hijo también pidió un deseo—Boruto se crispó ante la rápida conclusión de Shikamaru quien pronto comenzó a explicar ese comentario ante las mirada de los demás.

—Y dejé a Temari y a sus hermanos con mi suegra, no quisiera arruinar ese momento pero no puedo negar que me gustaría estar allí, por eso vine a decirte la razón del mensaje que te envié.

Comenzaron a hablar de los asuntos y papeleo que no podría ser aplazado, Minato ayudó de gran manera que pudieron incluso adelantar algo más, Boruto era de las personas que se enojaría y comenzaría a reclamar que debían llevarlo a entrenar pero los vio tan animados, su padre no tenía esa cara de zombie tan habitual en ella.

—Están haciendo lo que siempre habían deseado, tu abuelo murió a los pocos meses que se hizo del puesto y tu padre ha pasado por guerras y demás y ahora está aquí —Boruto hizo una mueca ante el comentario de Kakashi pero era razón, se fijó en sus expresiones.

— ¿Qué tal fue conocer a tu abuela? —Boruto sintió un escalofrío y entrecerró los ojos.

Kakashi asintió, conocía a Kushina y recordaba cada momento en el que ella peleaba con Obito o cuando ella le dijo que era un niño arrogante.

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—Entonces salimos de ese lugar y bueno… eh… Comenzamos a salir— Hinata pasó un mechón de su cabello por detrás de su oreja y terminó de acomodar la vajilla que habían usado para el desayuno, se giró para ver a su hija y a su suegra en la mesa llorando.

—Naruto fue un tonto pero pudo arreglarlo y tú, estabas dispuesta a sacrificarte pero — Himawari la abrazó con fuerza y Kushina se sorbió los mocos.

Hinata se aceró mirando a Kushina, era muy parecida a Naruto, su carácter, su espíritu, apoyó su mano en el hombro de ella.

—Hagamos una cena especial, esos hombres volverán hasta la cena por lo que podemos salir nosotras— Himawari chilló de felicidad y corrió a su habitación.

—Entonces me pondré algo más apropiado ¿Quiere que le preste algo?

Kushina la miró y negó pero la siguió hasta su dormitorio, Hinata se puso su ropa de diario y peinó su cabello, cuando se giró vio a su suegra con una camisa naranja de su esposo y una falda de ella, le sonrió y puso ambas manos sobre la cintura.

—Estoy lista.

Escucharon como Himawari veía corriendo con su usual suéter y falda —Yo también, mamá.

Salieron de la casa y comenzaron a hablar sobre lo que cocinarían, sabían de la comida favorita de Naruto pero deberían pensar en qué otras cosas estarían bien para los niños, Kushina estaba sorprendida por lo diferente que se veía la aldea, era más grande, había tiendas, edificios, incluso creía que había más habitantes, se detuvo cuando frente a ella estaba el monumento a los Hokage, pudo ver el rostro de su esposo y el de su hijo, sonrió de oreja a oreja, las personas que más amaba habían cumplido sus sueños y ella también.

— ¿Kushina? — Escuchó que alguien la llamaba, la pelirroja se volteó confundida, conocía esa voz y al encontrarse con esos ojos negros su corazón comenzó a latir como loco.

—ESTÁS VIVA— dijeron ambas al unísono.

Hinata miró a Sakura y ´se acercó a saludarla.

— ¿Quién es ella, Sakura-san? — La pelirrosa le sonrió y espero a que las mujeres dejaran de abrazarse o más bien de que Kushina soltara a Mikoto.

—Ella es Mikoto, la madre de Sasuke—Hinata alzó ambas cejas, cuando la mujer le miró Hinata notó el parecido de ella y Sasuke, era bastante linda, cuando Kushina por fin pudo soltar a Mikoto se encontró con una mirada tan fría de parte de su amiga, Sakura dio un respingo y Hinata sentía que estaba viendo a Sasuke, poco le faltaba para que Mikoto activara su sharingan.

—Oye sólo te abracé, a ti te gustaba que nos abrazáramos no me mires así.

—Tú hijo dejó a mi Sasuke sin un brazo! —Exclamó la pelinegra totalmente furiosa

Hinata tardó un poco en entender lo que decía Mikoto, Sakura palideció, estaba por decir algo pero ahogó un grito, su suegra había activado el sharingan, tres aspas.

—Mamá, abuela por fin las encuentro el abuelo y papá iban a…—Sarada se quedó petrificada al ver a su abuela con el sharingan, mirando amenazadoramente a esa mujer pelirroja.

— ¿Naruto hizo qué?! — Kushina puso su mano en su pecho, estaba asustada de ver a Mikoto activar su sharingan.

—Mi hijo tiene la mitad de su brazo izquierdo! — Mikoto la miraba con fiereza.

—Yo no sabía nada, Miko, nada de nada, mataré a ese tonto, no sabía.

Mikoto iba a decirle algo más a Kushina cuando sintió que alguien le jalaba la falda, Mikoto bajó la vista y vio a una niña pequeña que la miraba totalmente sorprendida, Mikoto la observó pero Kushina tomó a la pequeña.

—Golpeame si quieres pero no le hagas nada a Hima-chan

Mikoto cerró sus ojos y al abrirlos eran negros de nuevo, miró a la pequeña y a la chica que estaba junto a Kushina, una Hyuga.

Kushina a pesar de estar asustada miró a Mikoto y a su vez a la mujer (aunque por dentro quería decirle niña) de cabello rosa y una niña de cabello negro y anteojos, la pelirroja miró a su amiga y le sonrió.

—Te presento a mi nuera Hinata Uzumaki— Hinata miró a Kushina y después a Mikoto —Un placer conocerla, Mikoto-San.

Mikoto les sonrió —La esposa de Naruto es linda— dijo con un tono tan dulce, contrastando con el tono amenazante que uso hacía unos minutos —Pero no conoces a mi nuera, Sakura Uchiha

Kushina la miró, era de su misma estatura, un poco más delgada, mostraba parte de su vientre, tenía una frente enorme pero lo cubría con un flequillo, su cabello tenía un color sin igual.

—Tiene un cabello raro—Sakura frunció el ceño ante el comentario de Kushina.

—Mira quien habla ese color sólo lo he visto en los tomates que están a nada de pudrirse. —Dijo Sakura olvidándose de que estaba frente a la madre de su mejor amigo y frente a su nuera.

— ¿Qué dijiste frentona? — Hinata y Sarada se miraron espantadas, Sakura cerró el puño.

El cabello de Kushina parecía levantarse, ella también estaba a punto de pelear cuando reparó en el diamante en la frente de Sakura.

—Mito-Sama también tenía un diamante como el tuyo y su nieta… —Kushina sintió escalofríos al recordar a la sannin, ella había presenciado la vez que esa mujer casi mata a Jiraya.

—Mito… ¿Usted conoció a Tsunade-Shisou? —Sakura sabía el nombre de la abuela de su maestra pues Tsunade la llegó a mencionar en unos de sus entrenamientos.

— ¿Quién es ella Hima-Chan? —preguntó por lo bajo Sarada, la pequeña que se había acercado a su madre y a Sarada le sonrió —Ella es mi abuela, es la mamá de papá.

— ¿La mamá del séptimo? —Sarada la vio de nuevo totalmente impresionada y se giró a Himawari — ¿Tu hermano también pidió un deseo a la estrella?

Kushina se presentó ante Sakura y ella le dijo que era la compañera de equipo de Naruto, Mikoto por su parte se sorprendió de ver allí a Sarada.

—Sarada-Chan, creí que estarías con Sasuke y con tu abuelo. —la pequeña recordó entonces la razón por la que estaban allí. —Ah, papá y el abuelo querían hablar, dar un paseo y tal vez entrenar yo obviamente quise ir pero…

—Tu eres la nieta de Miko? — Kushina ya estaba sobre Sarada, observándola, frunciendo el ceño, los labios, rascándose la barbilla. —Te pareces a Mikoto, aunque la frente y los ojos son de tu mamá… ¿Eres la novia del enano cabezón de mi nieto?

Sarada se puso roja, Mikoto cubrió su rostro con sus manos y Sakura enarcó una ceja.

— ¿Están de compras? — Dijo Hinata de repente salvando a Sarada de decir algo o simplemente salvándola de un momento incómodo.

—Sí, estábamos comprando cosas para la comida y también la cena pero al parecer será sólo la cena— Contestó Mikoto a Hinata.

—Podemos comprar juntas pero necesito hablar sobre Naruto y lo del brazo ¿Qué tal si nos reunimos en unas horas? — Apenas dijo eso y Kushina jaló a Hinata.

—Mikoto-San yo le expliqué como perdió el brazo Sasuke…—murmuró Sakura preocupada, no había visto a su suegra con el sharingan.

—Lo sé pero pensé que sería divertida la tunda que le daría a Naruto además de que de alguna forma tenía que desquitarme por las cosas que le dijo a mi nuera, sabía que te diría algo así ¿Vamos a comprar los ingredientes?

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—¿Entonces crees que no sólo Shikadai y Boruto pidieron un deseo? — preguntó el rubio, se habían tardado más de lo que habían prometido pero Minato comenzó a enseñarle unas cosas al pequeño.

—Eso creo, cuando venía hacia acá creí ver a Mirai con el tercer Hokage—Shikamaru se encogió de hombros —Tal vez deberíamos….

La puerta se abrió de golpe, Minato se puso enfrente de su nieto, tragó saliva a la persona que estaba entrando, tenía 9 mechones de su cabello alzados, caminando a grandes zancadas.

—NARUTO— No le importo el chico que estaba a su lado, le dio un buen golpe a su hijo y después otro. —DEJASTE AL HIJO DE MIKOTO SIN UN BRAZO, QUERÍAMOS QUE FUERAN AMIGOS

Shikamaru estaba pálido al ver a esa mujer, retrocedió —Bueno Naruto, yo… Adiós.

—MAMÁ, FUE HACE MUCHO PERO NO ES COMO TU CREES— Apenas pudo decir algo más y Kushina le dio otro golpe.

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—Si quieres puedes descansar, nosotros podemos ir al campo de entrenamiento— Minato puso una mano en el hombro de su hijo y él se sorbió los mocos y se talló la cabeza.

—Estaré bien, ¿Mamá te llegó a pegar así? — Su padre rió pero negó con la cabeza —No, bueno sólo una vez, fuimos a unas aguas termales o más bien coincidimos, Jiraya-Sama estaba espiando, Tsunade lo descubrió, ella sola se encargó de él y Kushina me golpeó porque no impedí que Jiraya-San lo hiciera—Minato se acarició el costado y tanto Boruto como Naruto temblaron.

Al llegar al campo de entrenamiento, Minato estuvo entrenando combate cuerpo a cuerpo con Boruto.

—Tu puño suave es impresionante— Decía entre movimiento, los bloqueaba a la perfección pero no por eso no podía evitar no notar lo preciso y rápido que era su nieto, vio como invocaba unos clones de sombra, ahora atacaban desde varios puntos, estaban a punto de darle un buen golpe cuando vio que uno de ellos estaba por lanzar un rasengan, pudo moverse a tiempo pero vio que este se había desvanecido, hizo desaparecer unos clones y entonces sintió un empujón, sintió como si alguien hubiera rasgado su ropa, casi pero entonces vio que Boruto también lo notó y pudo inmovilizarlo.

—Me pudiste tocar y es la primera vez que nos enfrentamos— Boruto se sonrojó, Naruto lo veía con sentimientos entrecortados, ver a su hijo con su padre era algo hermoso pero al mismo tiempo por un momento no veía a Boruto sino a el mismo entrenando con su padre, el rubio suspiró, ese pudo haber sido él.

—Creo que deberíamos ir a un lugar en dónde comer algo.

—Hamburguesas—Dijo Boruto emocionado mientras alzaba sus brazos y los colocaba tras su nuca.

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Estaban comiendo unos dangos, viendo a la gente pasar, Kushina tenía una mirada nostálgica.

—Listo— dijo Himawari alzando los brazos, tanto Kushina como Hinata sonrieron a la pequeña, Kushina se palpó el cabello y rió

—Gracias Hima-chan ¿Cómo se ve, Hinata?

—Hima hizo un gran trabajo.

Y lo era, eran varias trenzas que sujetaban el cabello sin trenzar, las trenzas tenían flores, broches y uno que otro listón que Hima tenía una pequeña mochila que había llevado con ella, las flores las habían comprado hacia unos minutos. Kushina suspiró de nuevo.

— ¿En qué piensa, Kushina-san?

Kushina la miró, su nuera era tan diferente ella pero no el mal sentido, era tan linda, era paciente y la escuchaba.

—Pensaba en lo diferente que todo hubiera sido si no hubiéramos muerto o si uno de los dos hubiera vivido ¿Naruto hubiera tenido las mismas motivaciones? ¿Sería igual de terco? ¿De poderoso? Minato me contó un poco de lo que pasó en esa guerra, siempre he tenido interrogantes, imaginando mundos alternos y ahora te conozco me siento bien al saber que mi sueño fue cumplido, él ha sido amado, y si la historia hubiera sido otra siento que tú lo hubieras amado, simplemente lo siento.

Hinata puso su mano sobre la de ella —Lo hago y lo haría siempre, gracias por confiar en mí, Kushina-san.

—Debo admitir que esas cosas eran buenas—Dijo Minato quien caminaba al lado de Naruto.

—Me hubiera gustado conocer al padre de Sasuke-San—Desde que su abuela entró a golpear a su padre, explicó que la madre de Sasuke también había aparecido al igual que su padre, a Boruto le dio curiosidad y lo única opción era el de tener que preguntarle después a Sarada.

—Fugaku es muy parecido a Sasuke, Boruto—Su abuelo tenía las manos en los bolsillo al igual que él —Era muy serio, las únicas veces que lo veía sonreír y ser bastante amable era cuando estaba con Mikoto o con el hermano de Sasuke.

Boruto trató de recordar alguna ocasión en la que su maestro sonreía al lado de su esposa y no recordaba o más bien no recordaba ver a ambos ya que siempre veía a su sensei en el bosque dónde entrenaban aunque la madre de Sarada era muy agradable, era linda.

Se sonrojó ante tal pensamiento y negó con la cabeza.

Llevaban ya unas horas de haber llegado a la casa, vieron a Hinata y a Kushina riendo y platicando en la cocina, Minato se había sonrojado al ver a Kushina con ese peinado, se veía bastante linda.

Himawari los recibió totalmente enojada pues no la habían llevado con ella.

—Eres muy pequeña, podrías haber estorbado un poco. —murmuró Boruto a modo de broma pero Himawari lo tomó como un insulto, frunció el ceño y escuchó a su padre gemir asustado, se giró para ver a su hermana y corrió pues la pequeña tenía activado el byakugan, se acercó y padre e hijo corrieron.

— ¿Qué tanto están gritando y corriendo? —Dijo Kushina mientras sacaba del horno unos roles de canela cuyo aroma hizo que a Minato y a hinata se les hiciera agua la boca.

Volvió a escuchar gritos y Minato fue a verlos, se supone que habían ido a refrescarse, él fue el primero en asearse, el cuarto Hokage vio a su nieta tratando de abrir una puerta.

—Los puedo ver, puedo ver que están escondidos en el armario de papi.

—Himawari— Minato dio un respingo cuando su nieta se giró y unos ojos blancos lo observaban, se acercó a ella —Siento no haberte llevado princesa, pero creí que te ibas a aburrir mucho, puedo jugar un rato contigo ¿Quieres? Jugaremos a lo que tú quieras.

La puerta se abrió y Naruto abrazó con fuerza a su hijo, ambos chillaron de miedo y más cuando escucharon que el armario también se abría, Boruto vio a su abuelo quien llevaba en brazos a Himawari, ambos llevaban una especie de corona.

—Entonces ella lleva los pantalones— Hinata asintió ante la conclusión de la pelirroja acerca del carácter de Himawari.

—Desde que noqueó a Naruto, Boruto hace lo imposible por no hacerla enojar, mi padre y yo hemos tratado de ayudarle a dominarlo pero es un poco difícil ya que es algo hiperactiva.

—Pero Hima, yo siempre soy el príncipe— Naruto estaba totalmente desconsolado moviendo el gorro con cuernos que llevaba puesto, Boruto bufaba.

—Ya no eres mi príncipe, ¿Quién me defenderá del dragón malo?

Minato apareció con una pequeña espada y con la otra mano se detenía la corona que su nieta le había prestado, le pegó levemente a su hijo, tumbándole el gorro, Boruto empujó a su padre para que éste cayera.

—Mi príncipe—Himawari se acercó a su abuelo pero se detuvo — ¿Dónde está mi corcel?

Boruto se acercó a ella, inclinándose para que pudiera subirse.

La cena fue la mejor que había comido, Hinata era la mejor haciendo ramen pero Minato no lo dijo pues sabía que Kushina se las haría pagar, por otra parte extrañaba los panecillo, postres y demás hechos por su esposa, Minato estaba por quitarse la corona de plástico al ver que Himawari estaba distraída.

—Abuelo, no te quites la corona.

La hora de dormir se acercaba pero ninguno quería hacerlo y gracias a una idea de Himawari decidieron hacer una pijamada, ella se acomodó entre sus abuelos, al otro lado de Minato estaba Boruto y después su Naruto quien seguía inconsolable por la indiferencia de su hija, Hinata estaba al lado de Kushina quien antes de acomodarse le había dado un beso en la mejilla a Naruto

—Vi la roca Hokage y estoy tan orgullosa de ti— le dio otro beso a Boruto

—Trata de ser un poco más cortés, enano— le dio otro abrazo y le sonrió, al poco tiempo de que Himawari se quedó dormida, Kushina también lo hizo pero en lugar de abrazar a su nieta durmió abrazada de una sonrojada Hinata, Minato por su parte se durmió abrazando a su dos nietos, Naruto observaba la escena conmovido y supo que no po´día quedarse así, buscó rápidamente su cámara y tomó una foto, se acomodó de nuevo y cerró sus ojos.

—Buenas noches Naruto—Dijeron sus padres al mismo tiempo, él los escuchó y minutos después abrió de nuevo sus ojos pero ellos ya no estaban allí.