Hola de nuevo a todos, aquí el segundo capítulo de esta historia que espero que os guste.
Pokemon pertenece a sus respectivos creadores, no a mi.
Chapter 2: ¿Una nueva región?
Una semana después del incidente de Ash…
Narrador: Nuestro héroe favorito ha sufrido una pequeña crisis respecto a su sueño, pero gracias a Serena logró superarla, ¿Qué será lo que les deparará el futuro?, acompáñanos en esta historia. Fin del narrador.
-Wow, ¿Hablas en serio Clemont? – preguntaron sorprendidos un chico de pelo azabache, una chica peli-miel y una pequeña niña rubia.
-Si, como ya os he dicho, el profesor me ha dicho que han descubierto una nueva región – respondió el joven científico mientras se recolocaba las gafas.
-¿Y cómo dices que se llama? – preguntó Serena, curiosa.
-¿Y cómo es que te lo ha dicho a ti? – preguntó su hermana con estos ojos ¬.¬
-Primero, la región se llama Alola, y segundo, me lo ha dicho a mi porque todos los líderes de gimnasio deben de estar al día de toda la información perteneciente al mundo Pokemon.
-Conque Alola, eh, no suena mal – dijo esta vez Ash - ¿Sabes algo más acerca de la región?
-Bueno, el profesor me ha dicho que lo mejor será que vayamos a hablar con él – respondió de nuevo.
Y así los cuatro se pusieron en camino hacia el laboratorio del profesor. Cuando llegaron llamaron y se encontraron con una gran sorpresa, un chico alto, de pelo negro y ojos azules les abrió. El chico vestía un chándal negro acompañado de una camiseta azul, una chaqueta negra desabrochada y guantes y zapatos negros, en su cuello llevaba una especie de bufanda azul cielo.
-¡ALAIN! – gritaron los 4 MUY sorprendidos
-Hola chicos, pasad y ahora os cuento – dijo Alain, también sorprendido de que el chico al que derrotó en la final se haya presentado en el laboratorio del profesor Sycamore junto a sus amigos. Los 4 pasaron a un sofá que había en la sala en lo que Alain llamaba al profesor.
-¿Qué hará aquí Alain? – se preguntaba Clemont.
-No lo sé, pero si está con el profesor será algo bueno – decía Bonnie inocentemente.
-Ash, ¿Qué te ocurre? – preguntaba Serena al azabache preocupada, ya que justo al verle su semblante cambió de gracioso y alegre a frío y serio – no estarás recordándolo de nuevo, ¿verdad?
-No sé Serena, Alain está aquí y justo hace una semana perdí contra él, no sé en que pensar – respondió serio, nada común en él.
-Venga Ash, deja de pensar en eso – Serena le dio un fuerte abrazo que sorprendió al chico, pero le reconfortó.
-Muchas gracias Serena – dijo esta vez con una sonrisa, pero de nuevo volvió a su semblante pensativo.
Mientras, tanto el profesor como Alain ya habían bajado a donde estaban los chicos, con un pequeño mapa y dos aparatos que parecían móviles.
-Hola chicos, gracias por hacerme esta visita, supongo que Clemont ya os habrá dicho acerca del nuevo descubrimiento, ¿No? – preguntó el profesor mientras se sentaba en un sofá enfrente de ellos, con Alain a su lado.
-Sí, ya sabemos acerca de la nueva región, pero dinos profesor, ¿Qué hace Alain aquí? – preguntó Serena, preocupada al ver el cambio en Ash al ver al chico de pelo negro.
-Bueno, verás, después de la liga me dijo que quería seguir aprendiendo más sobre los Pokemon, que quería aprender su comportamiento, sus habilidades, todo, por eso lo admití de nuevo como ayudante – respondió el profesor, a lo que hizo que Alain sonriera en señal de que decía la verdad.
-¿Y que ha pasado con Manon? – preguntó Serena acerca de la chica.
-Ah, sí, ella me dijo que quería conocer la región con su ya recuperado Chespin – respondió Alain
Mientras Ash, en su mundo de pensamientos, "Entonces es eso, Alain quiere conocer más a los Pokemon, en cierto modo se parece a mí" – pensó Ash mientras empezaba a cambiarle la cara, volvía a sonreír mientas pegaba un salto para ponerse de pie – Decidido, quiero ir a la región de Alola y desafiar a su Liga Pokemon – dijo haciendo que los demás sonrieran al ver que había vuelto en sí.
-Como me alegro de que digas eso, Ash – dijo Alain.
-Y la próxima vez, te derrotaré a ti y a tu MegaCharizard X – volvió a decir mientras señalaba a Alain decidido.
-Espero que llegue pronto ese momento – respondió el chico.
-Bueno, verás Ash, todavía se desconoce esa región, por lo que no se sabe si habrán Gimnasios y Liga Pokemon – dijo el profesor con una sonrisa nerviosa.
-Pero no me diga eso – respondió mientras caía al suelo muy del estilo anime, mientras a los demás le salía gotitas en la cabeza y reían.
-Pero no te preocupes, si quieres puedes ir a otra región a prepararte mientras termino de investigar – le respondió el profesor.
-Si Ash, además yo ayudaré al profesor, pronto hallaremos que se esconde en esa región (tan pronto como nintendo/game freak quiera xD) – dijo Alain.
-Entonces, ¿Qué haremos mientras? – preguntó Clemont.
-¡Ya sé! – Gritó Ash mientras se volvía a levantar – chicos, ¿Por qué no me acompañáis a Kanto?
-¿A Kanto?, ¿Nosotros? – se preguntaban sorprendidos Clemont y Serena auto señalándose, mientras Bonnie pegaba saltos diciendo que quería ir.
-Claro, a quien sino se lo voy a decir – respondió con una sonrisa.
-Bueno, no sé, le tendré que preguntar a mi mamá – le respondió Serena, que sin duda estaba emocionada de que Ash la hubiera invitado a viajar a Kanto.
-Nosotros tenemos que preguntar también – dijeron los dos hermanos justo después de Serena.
-Está bien, vamos a preguntarles chicos – dijo el azabache mientras iniciaba un camino a la puerta – y, Alain – hizo una pausa – cuando nos volvamos a ver te venceré.
-Estaré esperando ansioso ese día – respondió decidido el chico de pelo negro.
-Esperad – dijo el profesor antes de que se fueran – Ash, Serena, aquí tienen – dijo mientras le entregaba uno de los aparatos a cada chico.
-¿Para qué sirven, profesor? – preguntó Serena mientras miraba el aparato, curiosa.
-Son dos PokePhone, son muy útiles gracias a sus funciones, desde poder llamar hasta tener un GPS incorporado por si os perdéis.
-Gracias profesor – agradecieron ambos – ahora vámonos chicos – dijo Ash mientras se adelantaba.
Una hora después cerca de la casa de Clemont y Bonnie
-Pues no se lo tomó tan mal, ¿No? – hablaba Serena con los dos rubios mientras Ash iba por delante.
-Parece que no, esperamos que no lo haya fingido – dijo Clemont.
-Ese es el espíritu de Ash – respondió Serena con una sonrisa – no creo que lo fingiera.
-Serena tiene razón hermanito, ¿Verdad Dedenne? – le preguntó a su Pokemon, que salió de su bolsita para hacer su característico sonido en señal de afirmación
-Eh chicos, ¿esa no es tu casa Clemont? – preguntó Ash señalando hacia una casa de dos pisos color crema.
-Si es esa, vamos – dijo mientras empezaba a correr, por raro que parezca.
Los chicos entraron y vieron a Clembot con un recogedor, haciendo las "tareas del hogar".
-Clembot, hola – saludó el joven científico rubio - ¿Dónde está Papá? – preguntó Bonnie.
-Buenos días, el señor ha ido a arreglar una avería, dijo que enseguida volvería – respondió el robot.
Mientras el padre de Clemont y Bonnie llegaba se pusieron a charlar para saber cómo decirle que querían viajar a Kanto con Ash, a la media hora se abrió la puerta.
-Hola Clembot, ya llegué – después se dio cuenta de los chicos – Clemont, Bonnie, ¿Cómo están mis chicos?, oh, también están Ash y Serena, buenos días.
-Buenos días, Sr. Meyer – dijeron los dos nombrados amablemente.
-Por favor, solo Meyer, y bueno, ¿A qué han venido? – preguntó el hombre curioso.
Los chicos le explicaron todo, la nueva región Alola y la propuesta de Ash de ir a Kanto los 4.
-¿Nos dejas ir papi, porfa? – suplicaba Bonnie.
-Si papa, por favor – acompañaba Clemont a su hermana.
-Mis hijos… - pausa dramática – claro que los dejo ir, solo prométanme que se cuidaran.
-Claro Papá – respondió Clemont feliz de que su padre los dejara ir.
-Prometo que cuidaré de ellos, Sr. Meyer – esta vez era Ash el que hablaba.
-Entonces no tengo de que preocuparme, si Ash y Serena están con vosotros sé que estaréis bien, muy bien chicos, supongo que os quedaréis a dormir, ¿no?, ya oscureció – pregunto el padre de los hermanos.
-Es verdad, ya se ha hecho de noche – dijo Serena mirando por la ventana – creo que será lo mejor, si no es molestia.
-Claro que no es molestia, adelante, Ash, Serena, dejad vuestras mochilas en el cuarto de invitados – respondió Meyer señalando hacia un cuarto.
-Muchas gracias señor – ambos fueron a dejar sus cosas.
Después de una buena ducha y una gran cena entre bromas e historias llegó la hora de dormir, sin embargo, una chica de ojos azules no conseguía conciliar el sueño.
"Estoy durmiendo en la misma habitación que Ash" – pensaba mientras miraba al azabache, quien parecía que estaba completamente dormido – se le ve tan tranquilo y tan… – susurró, pero hay se quedó.
-¿Taaaan…? – se escuchó.
-Aaa….Ash, estás despierto, bueno… esto…. Yo…. – la chica no sabía que decir, tartamudeaba y se la veía muy nerviosa y con un gran sonrojo que no se le notaba por la oscuridad.
-Responde Serena, ¿tan qué? – volvió a preguntar curioso, pero no recibió respuesta, Serena estaba muy nerviosa, ella creía que él estaba durmiendo, y casi revela sus sentimientos – sigo esperando – decía tranquilo el chico.
Sin embargo, Serena se levantó y se fue al pequeño balcón que había en la habitación, Ash la siguió, curioso de que es lo que iba a hacer.
-Vaya, que hermosa noche hay hoy – dijo Serena mientras se apoyaba.
-Si, la verdad es que hoy fue un hermoso día – habló Ash mientras entraba, el problema es que el espacio era mínimo y estaban prácticamente pegados, Serena se sonrojo al sentir el contacto del azabache.
-Ehh, Serena, ¿Te ocurre algo? – preguntó preocupado Ash al verla completamente roja.
-Que… nonononono, estoy bien – hablaba rápidamente mientras hacía movimientos con las manos, entonces recordó el día después de la Liga, ese pequeño besito que le dio él.
-Ash – titubeaba la chica - ¿si? – preguntó él.
-Bueno… verás,¿ recuerdas la mañana siguiente a la Liga? – comenzó nerviosa, Ash intentaba recordar todo eso, como Serena le ayudó, como el Team Rocket les dijo que sin él no harían nada, pero llegó al último recuerdo, un pequeño beso a la peli-miel que pasó rápidamente, mientras pensaba eso se sonrojó un poco – sí, lo recuerdo.
-"¿Se ha sonrojado o me lo he imaginado?" – pensó la chica - Entonces, dime, ¿Por qué lo hiciste? – le preguntó nerviosa.
-¿Por qué hice el qué? – preguntó como si no supiese nada.
-Vamos, no seas tonto, sabes a lo que me refiero – replicó mientras se le hinchaban las mejillas, haciendo un puchero.
"Se ve hermosa así", fue lo que pensó Ash, "oh, enserio Ketchump, no pienses eso", se reprimía a si mismo – bueno…eto… me salió como si fuera un acto reflejo, te vi llorando y con tanta tristeza que me salió solo para intentar tranquilizarte.
-Hmmp… asi que solo lo hiciste como acto reflejo– respondió ella con tristeza, "joo, aunque bueno, por lo menos no me quiere ver triste" pensó la chica
-Bueno, no pongas esa cara, que no te ves tan linda – soltó de repente Ash, "¿pero qué digo?", pensaba mientras se peleaba consigo mismo.
-Bueno, gracias – respondió alegre y sonrojada, no solo por lo que le soltó Ash de repente, sino por las caras que estaba poniendo – será mejor que vayamos a dormir, mañana habrá que empezar el viaje a pueblo Boceto.
-¿Pueblo Boceto? – preguntó Ash.
-Claro tonto, es donde yo vivo – respondió cariñosamente Serena.
-Ah, claro, bueno, vayamos a dormir, mañana será un gran día – dijo mientras se dirigía a la cama.
-Buenas noches Serena – le deseó Ash a Serena mientras se acostaba
-Buenas noches Ash – respondió esta mientras le daba un beso en la frente – duerme con los angelitos, jaja – ya era tarde, el chico ya estaba completamente dormido.
"Le…Le he dado un beso" – pensaba Serena mientras sonreía e intentaba dormir. Sin duda, hoy había dado un paso en su relación con Ash.
Y así es como termina este segundo episodio del fic, ¿Qué está sintiendo Ash?, ¿Cómo lo tomará Serena?, y sobre todo, ¿Ira Serena a Kanto junto a Ash, Clemont y Bonnie? Para más información vean el próximo capítulo de: ¿El fin del viaje o solo el principio?
Esta historia continuará…
