Segundo capítulo, disfruten! :3 Y gracias a las que dejaron reviews en mi otra traducción "Apagón" y a la única que dejó review en esta historia hasta ahora :P, y a las que sólo lo leyeron, gracias también ^^
Disclaimer: Los personajes pertenecen a Shungiku Nakamura, y la historia a countess sunako…
CAPÍTULO 2
1 semana después…
Misaki gruñó cuando el sol le pegó en los ojos. Los abrió llorosamente y miró el reloj al lado de la cama. Eran sólo las 7 de la mañana. Olvidó cerrar las cortinas la noche anterior y ahora el maldito sol estaba en sus ojos. Suspiró, rodó y abrazó la almohada detrás de él. Sonrió al inhalar. Olía como Usagi-san.
Había pasado una semana desde que Usagi-san se fue y Misaki lo extrañaba como loco. Y esa era la razón por la cual dormía en la cama de Usagi cada noche desde entonces. Amaba oler a Usagi-san en la almohada y las sábanas, como jabón y cigarrillos. Era el paraíso.
Hablaban casi todo el día y noche y Misaki no quería admitirlo pero siempre esperaba ansiosamente esas llamadas todos los días. Iba a la escuela sonriendo y se iba a dormir a la noche con una sonrisa también. Se movió y notó que su pijama estaba desabotonado. Los eventos de la noche anterior inundaron la mente de Misaki y se sonrojó fuertemente al ocultar el rostro en la almohada. Usagi-san lo había llamado justo cuando se estaba metiendo en la cama.
"¿Hola?" Misaki contestó su celular, mientras removía las sábanas de la cama.
"Misaki…", ronroneó Usagi-san. "¿Cómo estás?"
Misaki se sonrojó cuando sintió deseo al escuchar la voz de Usagi-san. Rayos, ese hombre podría hacerlo venir sólo diciendo su nombre. "Usagi-san, ¿sabes qué hora es?"
Usagi rió. "Aquí son las 2 de la tarde. Asumí que son las 9 o 10 de la noche allí."
"Sí, asumiste bien, ¿y aún así llamaste sabiendo que yo ya estaría durmiendo?", exclamó Misaki, pero su pecho se sentía apretado al darse cuenta de cómo extrañaba a Usagi.
"Sabía que estarías durmiendo en unos minutos y sé que estás durmiendo en mi cama."
Misaki se sonrojó y tartamudeó. "Cómo – por qué tú –"
"También te extraño, mi querido Misaki. Siempre deseo que estés aquí durmiendo a mi lado."
Misaki suspiró y se acomodó en la cama. "¿Qué te hace pensar que te extraño? Sin ti, puedo dormir mucho más sin que tú me estés acosando."
Usagi rió suavemente y Misaki tuvo que morder su labio ya que trataba de no gemir en voz alta. Escuchar la voz de Usagi le recordaba que había pasado una semana desde que tuvo sexo y estaba demasiado ocupado con la escuela y el trabajo que no tuvo tiempo de satisfacerse por sí mismo. Y ahora, su erección estaba prestando mucha atención a la voz de Usagi y mostraba no tener ninguna intención en dormir por su cuenta.
"Misaki, te extraño. Extraño ver tu ruborizado rostro cuando me acerco hacia ti, verte sonrojado y deseoso debajo de mí mientras entro en ti…"
Misaki gimió por la erótica imagen que Usagi había creado. Cerró sus ojos y se acomodó más cómodamente en la almohada. "Usagi-san, ¿qué estás haciendo?", susurró.
"Misaki…", ronroneó Usagi. "Te necesito… tócate para mí."
Misaki esta vez no pudo detener el gemido que salió de su boca por las palabras de Usagi. Podía escucharle moverse en el otro lado y tuvo una idea de lo que estaba haciendo en ese momento, a juzgar por su respiración irregular.
"¿Estás loco? ¡Eso sería extraño!", dijo, mientras lentamente bajaba su mano y deshacía las cintas de sus pijamas. "Usagi-san…", gimió cuando sintió su erección. Ya estaba tensa y desbordando pequeñas cantidades de pre-semen. Lo esparció y acarició su virilidad, una, dos veces mientras gemía el nombre de Usagi.
"¿Estás duro, Misaki? Oh Misaki, puedo imaginarte masturbándote mientras gimes mi nombre."
"Usagi-san…", gimió Misaki.
"Háblame, Misaki. ¿Qué quieres que haga?", canturreó Usagi con voz suave, tan suave, que Misaki sentía que Usagi estaba allí con él.
"U-Usagi-san, yo quiero…" Misaki gimió en voz alta y movió sus caderas mientras se acariciaba firmemente.
"Sí, mi querido Misaki. ¿Qué quieres? ¿Quieres que te acaricie con mi mano? ¿O quieres que te lama y te chupe hasta que grites por piedad?" Usagi-san jadeó, mientras también acariciaba su virilidad al mismo tiempo que Misaki.
"Oh, dios. Usagi-san, para, estoy tan cerca…", gimió Misaki. Sostuvo su celular entre su hombro y su oído para lamer sus dedos y usar su mano libre para acariciar su palpitante entrada. Jadeó cuando un dedo entró y encontró su próstata.
"Misaki, imagíname sobre ti, entrando en ti una y otra vez mientras me pides que te deje venir. Entonces jadeas fuertemente cuando entro otra vez y lamo tu pezón. Oh dios, Misaki. Se siente bien." Usagi gimió en voz alta, sintiéndose cerca del borde con sus palabras y los gemidos y maullidos lujuriosos de Misaki desde el teléfono.
Misaki movió su dedo más rápido en tiempo con sus caricias en su erección. Misaki ahora estaba jadeando mientras escuchaba la voz de Usagi.
"Misaki, oh dios, Misaki, yo voy a –" El resto de las palabras fueron olvidadas cuando Usagi gruñó larga y fuertemente al llegar al orgasmo y se manchó el pecho y la mano.
Escuchar a Usagi correrse fue como una señal para Misaki. Acariciando con el dedo una última vez a su próstata, se vino, gritando el nombre de Usagi. Se corrió tan fuerte en su estómago, su mano y las sábanas que pensó que podría desmayarse. Jadeó y sus piernas se volvieron débiles y trató de sostener su celular usando su otra mano, que estaba temblando.
"Misaki, ¿estás bien?", susurró Usagi.
"Dios, Usagi-san", jadeó Misaki. "¿Qué haremos cuando nos veamos de nuevo?"
Usagi rió. "Tengo algunas ideas." Luego suspiró. "Fue fantástico."
Misaki suspiró felizmente mientras se enterraba más en las sábanas. Sintió los húmedos puntos de su orgasmo en las colchas pero estaba demasiado cansado para limpiarlas. Lo har mañana. "En verdad lo fue."
Un silencio cómodo reinó mientras ambos trataban de calmar su respiración.
"Te amo, Misaki."
Misaki frotó su nariz en la almohada de Usagi, mientras su sonrisa amenazaba con partir su rostro. "¿Enserio?"
"Sí, enserio. Te mostraré cuánto cuando vuelva. Lo que acaba de pasar fue sólo una muestra."
Misaki mordió su labio al tratar de contener su risa. "Una muestra, ¿eh? Bien, me pregunto cómo será el plato principal."
"Oh, mi Misaki. No tienes idea." Usagi rió. "Como sea, son casi las 11, supongo. Debería dejarte dormir. Debes estar cansado."
"Sí, tengo clases mañana." Misaki se pausó. "Te veré en una semana, ¿está bien? Entonces me mostrarás el plato principal."
Usagi rió. "Misaki, tengo la intención de hacerlo, y el postre también."
Misaki rió. "Hmm… crema batida y fresas suena bien."
Usagi gimió, sintiendo que se endurecía de nuevo, al imaginarse un sonrojado Misaki, recostado en su cama cubierto con nada excepto crema batida. "Mierda, Misaki. Me matarás a este ritmo."
Misaki se rió. "Es tu culpa que seas tan insaciable, pervertido."
"Es tu culpa por ser tan sexy", ronroneó Usagi.
Ahora era Misaki quien se endurecía de nuevo. "Usagi-san, esta conversación se está volviendo muy peligrosa."
"Es verdad." Usagi suspiró. "En verdad debería dejarte dormir ahora." Suspiró de nuevo. "Te amo. Dulces sueños. No puedo esperar para verte."
Misaki sonrió. "También te amo. Te estaré esperando."
Se susurraron cosas dulces por unos minutos más y Usagi-san insistió en que Misaki durmiera cuando empezó a bostezar. Usagi-san le prometió que lo llamaría a la mañana siguiente. Misaki cortó el teléfono y enterró su nariz en la almohada con una sonrisa en su rostro.
Eso es todo por ahora, dejen reviews, please! :B
