OTRA OPORTUNIDAD PARA PETE

Capitulo 2: Triple problema

Por: Okashira Janet

Tazusa despertó ese día y gruñó con flojera, sentía el cuerpo pesado y realmente nadita de ganas de levantarse, aunque había ganado en Canadá algo le decía que la conferencia de prensa de ese día no iba a ser amable ni ninguna cosa por el estilo ¿Por qué la odiaban tanto los periodistas?, bueno, estaba de acuerdo en que no era la clase de persona amable y agradable como Kyoko Shitou, pero vamos, con su simple belleza debería bastarle al mundo para dejarla en paz.

-De verdad que tengo todo en contra- bostezando se puso su suéter amarillo, su short negro y bajó las escaleras peinada con sus clásicas dos coletas.

-¡Tazu-nee, buenos días!- su pequeña hermana le sonrió amablemente con un delantal en torno a la cintura, mentalmente la joven patinadora se dijo que su hermanita parecía un ama de casa en pequeño, sería una buena esposa cuando creciera.

-Buenos días Yoko- pero aunque pensara de esa forma simplemente se sentó frente a la mesa y se puso a comer con desgano a pesar de lo bien que sabía el almuerzo, sobre todo la ensalada de jitomate, adoraba comerla con mucha sal y algo de limón.

-Tazusa la conferencia de prensa promovida por la asociación se llevara a cabo hoy-

-¿Cosas de Miss Simpatía?- apenas alzó una ceja con sarcasmo.

-Bueno…- los ojos castaños de su entrenador se entrecerraron nerviosos –Ella simplemente dijo que ni se te ocurriera poner esa inexpresiva cara de estatua budista durante la rueda de prensa-

-¡Esa vieja bruja!- un aura violeta saltó de la chica quien pareció recuperar toda su energía alzando un puño furioso al cielo y provocando de paso que tanto su entrenador como su hermanita cerraran los ojos y retrocedieran nerviosos.

-Ah…-

-¡Pero no se preocupen!- se puso de pie en un salto y alzo el pulgar en señal de victoria.

-Hermana, me da miedo cuando te pones así- la pequeña Yoko se encogió en la mesa.

-¡Les cerrare la boca a todos ya lo verán!- y mientras la joven seguía delirando algo que sonaba como "estupidos reporteros" y "verán quien es Sakurano Tazusa la chica del billón de dólares" su entrenador soltó un suspiro y puso cara de desesperación, entrenar a Tazusa y vivir con ella era una experiencia maravillosa pero jamás sería capaz de hacerla portarse bien, no, esa chica era explosiva como la dinamita.

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En la laptop aparecían imágenes y desaparecían al instante, tiradas a su alrededor había montones de revistas, en todas ellas se apreciaban fotos, espectaculares, reportajes, pero había algo en común, el patinaje artístico.

-Nadie entiende nada- el joven de cabello castaño casi rubio apretó los dientes y siguió tecleando con el ceño fruncido en su computador, era un freelance es cierto, pero no uno cualquiera, no le importaba la fama del momento sino una historia épica, un reportaje que hiciera historia, lo atraía la inmortalidad verdadera.

-Vamos por buen camino- una sonrisa casi burlona apareció en sus labios, tenía planes muy grandes que pronto se verían cumplidos, debía saber manejarlas… a las dos.

………..

..

..

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-¡Pete, serás idiota!- John gruñó molesto cuando después de una hora seguían esperando que la pequeña maleta azul donde el rubio llevaba sus CDs apareciera -¡Te digo que la dejaste en Canadá!-

-¡Oh!- el rubio hizo un puchero –Con lo que quería enseñárselos a Tazusa-

-Y hablando de eso- jalando a su amigo por un brazo el castaño negó con la cabeza y soltó un suspiro -¿No crees que estas adelantándote un poquito a los hechos?-

-¿Ah?- el joven aviador no parecía saber de que demonios le estaban hablando.

-A ver mi buen amigo, recordemos ¿Por qué estamos aquí?-

-Para ver a Tazusa-

-¿Por qué queremos ver a Tazusa?-

-Porque esta muy sola y debo hacer que vuelva a sonreír de verdad-

-¿Y como sabes que ella esta muy sola?-

-Porque viví dentro de ella cien días-

-¿Y que paso con esos cien días?- el rubio parpadeó sin saber a donde quería llegar su amigo y puso carita de confusión.

-¿Ya no están?-

-¡Eureka!- el castaño levantó un brazo -¡Ya no están!, por lo tanto si tu teoría de fantasmas resulta cierta, cosa que dudo, la tal Tazusa en estos momentos no sabe quien eres tú y como consecuencia…-

-Soy un extraño para Tazusa- los ojos azules parecieron petrificarse de terror, todo su cuerpo se puso pálido como si cayera en dimensión desconocida, el castaño por su parte frunció el ceño cruzándose de brazos, mira que era idiota para venir pensando en esas cosas justo a esas alturas.

-Hey Pete…-

-¡Pero no importa porque volveremos a ser amigos!- el rubio recuperó rápidamente su alegría y sonriendo ampliamente salió del aeropuerto seguido de su amigo que se había dado por vencido en la titánica tarea de intentar encontrarle lógica a tamaño caos.

-¿Y ahora?- John golpeó con desgano una piedrita, Japón era enorme y atestado de personas, le daba un poco de corte estar en un lugar así, en Canadá no había tanta gente.

-Pues a buscar un lugar, rentar un cuarto, algo así- el rubio observó feliz el cielo, por fin estaba en Japón, Tazusa estaba muy cerca.

-Japón tiene las rentas más caras del mundo- unas rayas moradas aparecieron bajo los ojos del castaño que empezaba a llorar por lo mal que iba a quedar su billetera, pero sus palabras provocaron una reacción muy distinta en Pete.

-¡Eso mismo dijo Tazusa!-

-¿Eh?- cada vez le era más claro que su amigo se estaba volviendo loco.

-¡Ella me dijo que Japón tenía las rentas mas caras del mundo!, yo le pagaba mi estancia en su cuerpo estudiando, entonces sus exámenes en la escuela ya se acercan ¿Cómo los superara sin mi?- el joven alzó una ceja ladeando la cabeza y su pobre amigo simplemente soltó un frustrado suspiro y lo subió de mala manera a un taxi.

-Por favor, llévenos a un hotel que…- el castaño estaba por agregar "que no sea muy malo" pero el rubio se le adelantó.

-Al Hotel Excellent-

-En seguida- el taxista aceleró y "discretamente" el castaño le lanzó un codazo a su amigo.

-¿Hotel Excellent?-

-No me pegues sé lo que hago- el de ojos azules se sobó el estomago –Si las cosas salen como creo que saldrán Tazusa vendrá al restaurante mañana… o algo así- el castaño por toda respuesta se recargó en el sillón poniendo cara de sufrimiento, eso se ganaba por seguir a su amigo que estaba empeñado en decir que había muerto y se había convertido en fantasma.

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Con la fría expresión de siempre, con la barbilla bien en alto pero con el estomago echó un nudo Tazusa observó con aparente desinterés a la oleada de reporteros que se habían dado cita para esa rueda de prensa, la verdad socarronamente se decía a si misma que en lugar de parecer una reunión de reporteros esos tipos parecían listos para el concurso "quien es el más feo".

-Sakurano-senshu ¿Podría decirnos sus impresiones acerca del ultimo torneo?-

-Gané, mis impresiones son buenas- debajo de la mesa pudo sentir como su entrenador apretaba las manos sobre su pantalón, el pobre hombre estaba al borde del colapso y eso que apenas estaban empezando ¿Qué hubiera pasado con él si hubiera perdido en Canadá?, Tazusa prefirió no pensarlo.

-Sakurano-senshu ¿Qué puede decirnos acerca de la competencia en el programa corto de este año?-

-No sé a que viene la pregunta, todos saben que se ha vuelto difícil- sus ojos violetas centellearon por un momento pero decidió que lo mejor sería apaciguarse, no le convenía un escándalo más a su ya de por si bastante conocida mala reputación.

-¿Eso quiere decir Sakurano-senshu que ganar en Canadá fue difícil?-

-Si no fuera difícil no sería una competencia- a su lado podía sentir a la manager general muy derechita y seria como siempre que se encontraba frente a los medios.

-¿No cree que es abusar de soberbia decir que las cosas fueron difíciles pero usted las supero todas por que es la mejor?-

-Yo no he dicho eso- aunque interiormente se dijo que eso era justo lo que pensaba.

-Pero lo inferimos, con este triunfo ¿Se cree por encima incluso de Shitou-senshu?- su entrenador balbuceó incoherencias a su lado, para cosas de ese tipo la verdad es que el hombre era un caso perdido.

-Shitou-san hace su trabajo y yo el mío- un tono de molestia se pudo detectar en su voz.

-Se ha visto que Shitou-san y usted no se llevan bien- un reportero bastante gordo la observó con cierta ironía –Se les ha visto pelear en las inmediaciones de la pista-

-No entiendo a que viene la pregunta-

-Usted con este logro, ¿No le esta dando el golpe de gracia a Shitou-senshu?, ¿No es como si dijera que tiene su pase asegurado por su causa?-

-Los representantes olímpicos aún no se deciden-

-Sakurano-senshu- viendo que un murmullo entre los reporteros empezaba a extenderse un joven se puso lentamente de pie, muy a su pesar Tazusa lo observo con cierto interés, era diferente a todos los demás, alto, joven, ciertamente atractivo –Me pregunto si me permitiría una reflexión-

-Ah…- por un momento se sintió sin defensas, los reporteros se dedicaban a atacarla no a ponerse a dar su punto de vista sobre "x" o "y" punto –Adelante- total, no perdía nada con intentarlo.

-Mi nombre es Niita Kasuya y soy un freelance- la chica arqueó una ceja, ese reportero si que era raro, mira que ponerse a decir su nombre en una rueda de prensa.

-¿Qué desea decir?- a su lado Miss Simpatia se acomodó las gafas con evidente curiosidad y su entrenador cruzó los dedos y cerró los ojos rogando porque esa entrevista no terminara en tragedia (como todas las anteriores).

-Su torneo en Canadá, mejor dicho su participación, fue un completo y rotundo éxito, cada salto calculado, cada vuelta, cada giro, Sakurano-senshu, su ejecución fue perfecta-

-Ah… gracias…- lo observó con mayor interés aún.

-Pero Sakurano-senshu, al decir que no le importa lo que haga o deje de hacer Shido-senshu ¿No cree que esta mintiendo?-

-¿A que se refiere?- se inclinó ligeramente hacía delante, sus ojos violetas fijos en él.

-Sakurano-senshu, este es mi personal punto de vista pero, ¿No cree que mientras hacía su ejecución en Canadá, mientras giraba y producía la rutina perfecta, lo hacía como una especie de reto a Shitou-senshu?-

-¿Reto?-

-Para callarle la boca a los reporteros, para demostrarle a su rival de lo que era capaz-

-Sí…- sus ojos fijos en él, podía ser muchas cosas pero mentirosa no era un adjetivo que la calificara –Podría ser…-

-Eso es todo, gracias- pero antes de que el freelancer pudiera sentarse todos los demás se habían abalanzado sobre ella.

-¡¿Es eso cierto?!-

-¡¿Busca un reto contra Shitou-senshu?!-

-¡¿Cree que con un simple logro borrara la mancha dejada en su anterior caída?!- y mientras más gritaban ella más se enfurecía y mientras más se enfurecía más sudaba su entrenador y conforme más sudaba, más alzaba la ceja la manager general y entonces…

-¡¿Quieren que diga lo que quieren oír?!, ¡Pues se los diré!- se puso de pie con micrófono en mano y fuego en la mirada para horror de su entrenador.

-¡Sí creo que soy la mejor!, ¡Mi interés en convertirme no solo en una simple representante olímpica sino en la mejor patinadora del mundo!, ¡Mis sueños y metas están altos y voy a cumplirlos!- una lluvia cegadora de flashes cayó cobre ella y cuando escuchó la atropellada voz de su entrenador diciendo que la entrevista había concluido se dio la vuelta y salió muy digna, la verdad si quería relajarse un poco tendría que salir a correr.

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Pete ondeó los brazos al aire y sonrió ampliamente, John se había quedado en el hotel gruñendo algo que sonaba como a que estaba muy sucio y quería bañarse y tomar una siesta, pero él no podía quedarse quieto, nada más llegar a la habitación había prendido la tele en las noticias locales y se había encontrado con la rueda de prensa donde Tazusa les gritaba sus verdades a los reporteros.

Nada más verlo una sonrisa de satisfacción y nostalgia se había pintado en su boca, por lo menos eso estaba saliendo según lo recordaba, incluso Niita había aparecido dando su "reflexión" y si eso había pasado entonces la reunión en el hotel también debía ocurrir.

Esperar 24 horas para volver a verla le parecía casi un suplicio, así que se dedico a caminar, recordó vagamente que Tazusa solía correr por una avenida rodeada de árboles por donde regularmente no había ni reporteros ni civiles molestándola ¿Pero donde era?, en sus días de fantasma debió de haber puesto mayor atención a los lugares visitados… aunque igual nadie habría podido decirle en aquel entonces que acabaría resucitando para encontrarse nuevamente con la muchacha pero esta vez en calidad de desconocidos.

-Tazusa…- el muchacho susurró al aire, sus ojos con cierto aire de ternura, recordaba sus negros despertares y la manera tan poco cordial que tenía de tratarlo los primeros días que estuvieron juntos ¿Volvería a pasar por lo mismo ahora que ella no lo recordaba?

-Tac-tac-tac- sin darse cuenta ya se había echo tarde, observó con desinterés la hora en su celular y notó que pasaban de las seis y media, debía darse prisa y volver al hotel si no quería tener a John regañándolo por su tardanza.

-Tac-tac-tac- podía escuchar unos pasos regulares acercándose, alguien venía corriendo, eso le trajo viejos recuerdos.

-Tac-tac-tac- sonrió de nuevo con ese aire ausente y entonces y sin darse cuenta…

-Con permiso- la voz rápida, el cabello violeta atado en dos coletas, el combinado azul con blanco que se ponía para correr.

-Tazusa…- demasiado impresionado como para intentar hacer algo simplemente abrió la boca y extendió la mano como si quisiera aprisionarla pero ella no se dio cuenta, siguió corriendo a ritmo constante mientras en su mente bullían un montón de ideas y en sus oídos estallaba la música estridente de alguna banda del momento.

……….

……

..

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-La vi- tirado sobre su cama mientras en el lecho de al lado John engullía unas papas el rubio sonreía de oreja a oreja –Es tan bonita como la recuerdo, había olvidado que le gustaba correr acompañada de su Mp3-

-Eso quiere decir que ni te vio ni te oyó- el castaño asintió repetidamente con la cabeza.

-¡Claro que me vio!- el otro se levantó de golpe –Mi espalda… pero la vio-

-Eres un caso perdido- suspirando el de ojos verdes se tendió en su cama –Este hotel esta bien pero me gustaría que buscáramos una casa de renta o algo así-

-Sí claro, solo espera a mañana- los ojos azules del rubio brillaron con antelación a los hechos, mañana podría ver a Tazusa, estaba seguro.

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Ser una patinadora con vistas a las Olimpiadas era todo un reto pero Tazusa lo llevaba muy bien, sí, siempre y cuando los reporteros se mantuvieran alejados. Sabía que para ser una figura debía salir en los medios de comunicación pero la idea no le causaba ni la más mínima gracia cuando lo que salía en pantalla era una hermosa pero muy neurótica patinadora amenazando a cualquier forma viviente a su alrededor.

Para colmo le había hablado el tal freelance y encima de que la había hecho hablar de más en la rueda de prensa ahora parecía interesado en una exclusiva tendiéndole el lazo de "hay algo que seguramente te va a gustar", lo correcto, lo lógico y lo esperado era que ella no se presentara, es decir, no había accedido a ningún reportaje exclusivo con ningún reportero anterior y ahora tampoco quería hacerlo.

La prensa era como un cúmulo de morbosidad que esperaba con ansías cualquier tropiezo para volverlo una escandalosa noticia y muy a su pesar Tazusa tenía mucha cola que le pisaran, no solo por su carácter sino por su pasado y las condiciones en las que vivía su familia.

-Si a algo así se le puede llamar familia- la jovencita se tendió sobre sus sabanas "a las dos de la tarde en el hotel Excellent" le había dicho Niita, pero ¿Sería prudente ir?, sabía que estaría cometiendo una locura pero igual y no perdía nada, quería ver eso que "le iba a gustar" total, si resultaba que era un reportero como todos los demás en busca de una exclusiva ella simplemente le ignoraría saliendo olímpicamente del lugar.

-Tal vez vaya…- y con ese pensamiento en mente se entregó al mundo de los sueños.

Hotel Excellent 2:00 p.m

Pete daba vueltas y vueltas por el living, no muy lejos de ahí John sentado sobre un banco engullía felizmente un plato de ramen, había descubierto que la comida japonesa podía ser muy sabrosa y comiendo como si hubiera estado al borde de la inanición ni le iban ni le venían los locos planes de su rubio amigo.

-Todavía no llega- sentándose cercano a la mesa donde conversaban alegremente el freelance y Kyoko Shitou el joven ladeó la cabeza y observó la puerta de cristal por donde se suponía que debía entrar la joven patinadora ¿Sería que no pensaba asistir al encuentro?, que el recordara en el pasado no había tenido ni voz ni voto en esa decisión, ¿Sería que estando alguien más dentro de su cuerpo la joven quería demostrarle sus agallas?, no, Tazusa no era así, ella se portaba valiente estuviera quien estuviera, ese era su modo de actuar.

-¿No irá a venir?- el joven susurró por lo bajo y en ese momento, como si sus palabras la hubieran convocado la figura de la chica apareció decidida empujando la puerta de acceso, llevaba puesta una falda y un saco muy juvenil, su mirada parecía levemente molesta por la visible encerrona.

-Buenas tardes- se sentó enfrente de su rival y no hizo por suavizar su gesto ni aún cuando el joven reportero les sonrió a ambas tratando de bajar los humos.

-No me esperaba esto- la mesera llegó y tranquilamente los tres pidieron sus respectivas ordenes como si no se encontraran en esa tensa situación.

-Admiro tu trabajo- la joven pelirroja giró hacía el reportero observándolo con cierta desilusión en los ojos –Pro he de admitir que no me gustan mucho los métodos que usas-

-Lo siento, de verdad- sin embargo su sonrisa parecía sincera, o al menos eso fue lo que Tazusa se quiso imaginar, suspirando la joven recibió sin muchos ánimos su ensalada de tomate, últimamente su medico le había dicho que por la clase de entrenamiento que estaba llevando (y sus constantes desvelos) debía procurar comer mucha vitamina C y su entrenador (en contra de toda lógica) en lugar de comprar naranjas había llenado el cajón inferior del refrigerador de tomates, ahora Tazusa sentía que comería, bebería y miraría tomates por el resto de la eternidad.

-¿Qué es lo que planeas en realidad trayéndonos aquí?- la joven habló calmadamente, dándole vueltas insidiosas al jitomate en su plato, la verdad no entendía porque había pedido eso, seguro que su inconsciente le jugaba malas pasadas, aunque la verdad le encantaba la ensalada de tomate con limón y sal.

-El patinaje artístico, deseo que crezca, que se vuelva grande, que no sea solamente algo pasajero, creo firmemente que ustedes dos pueden hacer que mi sueño se vuelva realidad-

-Entiendo- los ojos violetas de la joven lo miraron interrogantes –Pero en esta supuesta entrevista creo que alguien sobra frente a nosotros-

-Lo sé- secándose la boca el reportero se puso de pie y les guiñó un ojo –Por eso me marcho-

-¿Qué?- ambas se inclinaron ligeramente hacía delante.

-Tendrán mucho que contarse y espero que en la próxima ocasión lo que nosotros veamos en pantalla nos deje anonadados- levantando su cartera volvió a sonreírles, parecía algo nato en él –Bueno, yo pago- Pete que se encontraba en una mesa cercana lo vio alejarse y recordó la sensación de extrañeza que les había quedado tanto a él como a Tazusa en aquel instante.

Pero entretenerse viendo como el reportero pagaba la cuenta no era algo que lo emocionara así que giró la vista hacía donde las dos muchachas estaban sentadas en silencio, comiendo su respectiva porción como si se tratara de un encuentro sin importancia entre dos extrañas.

-Bueno me voy- la pelirroja se puso de pie, era alta y hermosa, tal como el rubio la recordaba.

-¡Espera!, ¿Cómo así?, ¡Con lo mucho que me odias!- y Tazusa seguía tan honesta y directa como siempre.

-No te odio, aunque me compadezco de ti-

-¿Te compadeces?- parpadeó medio sorprendida medio ofendida.

-Siento lastima por ti, un enemigo de los medios, sin embargo eso no tiene nada que ver con lo que yo siento por ti como persona, haré lo que tenga que hacer tú has lo tuyo- se acercó a ella, la joven de cabello violeta no supo como reaccionar cuando la hermosa pelirroja le tendió amablemente la mano.

-Esforcémonos las dos- ¿Era esa una tregua?, acercando lentamente la mano Tazusa pareció de pronto salir de un trance.

-Espera antes tengo algo que decir, Shitou-san yo nunca… aunque lo hubieran dicho los medios, yo nunca te odie ni te guarde rencor, me parece que para poder seguir adelante se necesitan de buenos contrincantes y tú eres uno de ellos-

-Me halagas- estrecharon manos pero entonces la mayor parpadeó y jalando un poco a Tazusa le susurró por lo bajo.

-Hay un chico que no deja de mirarte haya atrás, ¿Crees que sea un fan?-

-Siempre que no sea un reportero…- la chica entrecerró los ojos.

-Bien, nos vemos- se despidió con la mano y con un suspiro la de ojos violetas regresó por su bolso que había dejado sobre la silla y casi como al descuido giró la vista a donde el chico mencionado tenía la vista clavada en ella.

-Será indiscreto…- la joven susurró por lo bajo, por lo poco que había visto tenía el cabello rubio así que lo más probable fuese que se tratase de un extranjero. Olvidándose casi al instante de él caminó muy segura a la puerta, se le venían encima los exámenes de la prepa y encima tenía que duplicar esfuerzos para el torneo HNK, los días que venían no serían fáciles.

-¡Tazusa!- giró lentamente, con una ceja alzada y lo observó, alto, rubio, ojos azules y sonriente, tanto como un sol por las mañanas… lastima que a ella el sol al amanecer le cayera como un montón de piedras sobre la cabeza.

-¿Quién eres?- frunció el ceño, no tenía ganas de un fan del momento y tampoco quería verse enredada con alguien por los medios.

-Lo siento, ¿Dónde quedaron mis modales?- para ser un extranjero hablaba muy bien el japonés –Miss Tazusa soy… un ferviente admirador suyo- de cierta manera era verdad lo que le decía.

-Bueno, gracias- le sonrió, una sonrisa que intentaba ser amable pero que la verdad se quedaba fría, así es como era ella, verlo desde afuera lo hacía entenderlo, Tazusa tenía el corazón completamente vacío de alegría… y lo peor es que no se daba cuenta.

-Miss Tazusa, soy un joven canadiense que ha venido hasta acá pues…- maldiciéndose internamente el rubio se dijo que hubiera sido mejor preparar algunas palabras para la ocasión.

-Si vino a pasar las vacaciones le deseo buena estancia- ella lo cortó, rápida, fría, despiadadamente –Gracias por los halagos, con permiso- empezó caminar nuevamente hacía la salida pero esta vez él no iba a dejar que se escapara, no la dejaría huir.

-¡Espere!- la sujetó por el brazo, sintiendo que su corazón latía como loco dentro de su pecho ¿Cómo es que ella no podía recordar los maravillosos días que pasaron juntos?, ¿Cómo es que se olvidaba por completo de él y de lo que habían compartido?.

-Suélteme- Pete notó que no lo tuteaba, eso estaba mal.

-Perdóneme de nuevo- pero no la soltó, solo volvió su agarre menos fuerte –Pero, no sé si me crea…- ¡No!, se detuvo aterrorizado, recordando que en su primer encuentro ella había dicho que no creía en fantasmas y que trataba de estar lo más alejada posible de ese tema, si ahora le soltaba de buenas a primeras su historia seguramente que ella lo tacharía de loco y lo mandaría violentamente por un tubo.

-¿Qué es lo que debo creerle?- contrario a lo que pensaba Tazusa no se sentía atemorizada (quizás por el aspecto amable y medio ingenuo del chico) pero de que empezaba a molestarse, empezaba a molestarse.

-Bueno yo…- su mente trabajó como un tren, no se le venía ninguna excusa creíble y justo cuando iba a soltar cualquier tontería -¡Es que como soy su fan número uno y me entere de que pronto va a tener exámenes quise ofrecerme para ayudarla!, como soy de Canadá m ingles es bueno y…-

-Gracias, pero no- y de un violento tirón se zafó de él y salió muy digna del lugar, vaya tonterías que se le ocurría a la gente para estar cerca de ella ¿Un tutor canadiense de su misma edad y con arete en la oreja?, ¡Ni en sueños!

-Uh, que crueldad- negando con la cabeza John (que acababa de terminar su tercer plato de ramen) sujetó a Pete por el brazo y lo guió condescendientemente de nuevo a la mesa.

-Fue el peor encuentro que pudimos haber protagonizado- el joven soltó un suspiro.

-Bueno, según recuerdo cuando eras un fantasma no te fue muy diferente que digamos-

-Intentó echarme de todas las maneras posibles, con encantos, hechizos, agua hirviendo, salsa y a golpes…- el rubio sonrió tristemente –Tomando en cuenta eso quizás ahora no me fue tan mal-

-Por si te alivia un poco lo que voy a decir creo que empiezo a creerte- el castaño se encogió de hombros –Acertaste en todo, vino aquí, el reportero se marcho, ellas dos platicaron civilizadamente, va a tener exámenes y el torneo ese-

-HNK-

-Eso-

-Pero sin mí dudo que le vaya muy bien en ingles…- el joven volvió a suspirar.

-¿Cuál es el plan?- los ojos verdes lo miraron con curiosidad y tuvo que parpadear para poner en orden sus ideas, el plan era definitivamente encontrar la forma de acercarse a Tazusa.

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Yoko subió los escalones de dos en dos, la mochila de un solo tirante que llevaba al hombro en verdad estaba pesada, la próxima vez que saliera a llevarle sus cosas a su hermana se aseguraría de conseguir alguien que le ayudara.

-¡Yoko-chan!- giró la vista algo sorprendida y se encontró con dos jóvenes que la saludaban con sonrisas nerviosas y le hacían gestitos con la mano para que se acercara.

-¿Me hablan a mí?- instintivamente la pequeña dio un paso atrás y sus ojos castaños parpadearon.

-Sí Yoko-chan, por favor no te asustes- Pete hacía desesperados intentos para no parecer sospechoso, sabía que si lograba ganarse la confianza de la pequeña lograría estar más cerca de Tazusa.

-Si le dices "no te asustes" seguro se asustara- parado tras él y con una sonrisa (casi mueca) nerviosa John seguía saludando tontamente consciente de que el japonés no era ni por asomo lo suyo.

-Shut up John- el rubio susurró por lo bajo sin dejar de sonreírle a Yoko.

-¿Qué desean?- guardando las distancias la pequeña apretó con ambas manos el tirante de su mochila.

-Yoko-chan, por favor quisiera que me ayudaras, soy un ferviente admirador de tu hermana y mi sueño más grande en la vida es verla en sus entrenamientos…-

-La pista es privada- la jovencita de ojos marrones retrocedió otro poco –Lo siento mucho-

-La estas perdiendo…- John canturreó divertido y el rubio tragó saliva.

-Yoko-chan, no voy a mentirte…- sus ojos azules centellearon, el viento hizo ondear su cabello, se paró gallardamente y… -¡La verdad es que soy o mejor dicho fui un fantasma que poseyó a tu hermana por cien días pero luego el cielo me revivió pero tu hermana no me recuerda, aún así yo sé todo de ella e incluso recuerdo que solías ponerte una franela con ositos para dormir, que por cierto era adorable!- frío, un inmenso frío, John se pasó la mano por la cara cerrando los ojos al tiempo que el calificativo "eres un idiota" retumbaba por su mente, Yoko se puso roja como una amapola y apretó con más fuerza las manos sobre el tirante de su mochila y Pete simplemente sonrió ampliamente rogando a los cielos que le echaran la mano una vez más.

…………

…….

..

.

-Aún no logro creer que la pequeña te haya creído- con los ojos entrecerrados y una cara de "no puedo creerlo" John se encontraba sentado con los brazos cruzados sobre el pecho, estaban en las gradas junto a la pista y el ambiente frío le hacía estremecerse.

-¿Entonces estuviste dentro de mi hermana?- Yoko con sus grandes ojos marrones observaba al rubio atentamente ante la gran emoción del mencionado.

-¡Sí!, Tazusa-chan es una chica genial pero la verdad es que es medio explosiva y como solía decirle, bastante honesta pero no humilde-

-Ni que lo digas- la pequeña sonrió ampliamente y viendo que a esos dos todavía les quedaba platica por delante el castaño soltó un suspiro y bajando las gradas de dos en dos se colocó en el extremo de la pista, Tazusa se encontraba entrenando usando un vestido rojo vino muy pegado, si era sincero la joven patinadora era preciosa, ahora entendía perfectamente el deseo de Pete por volverla a ver y sobre todo por ganar de nuevo su cariño.

Recargándose en el barandal de la pista el joven posó sus ojos verdes en la grácil figura de la chica que saltaba, giraba, patinaba, todo tan mágicamente como si lo estuviera haciendo un hada… aunque ese rostro tan frío te dejaba algo incomodo, la frialdad de la chica parecía traspasar el hielo y atravesarte el corazón… aunque eso no le quitaba que era buena.

-¡Wow!- en un salto especialmente difícil la emoción del castaño fue tanta que se le escapo un grito de admiración y justo en el instante en que las palabras abandonaron sus labios los ojos violetas de ella parecieron fijarse violentamente en él.

-Ah…- el joven se irguió rápidamente sintiéndose incomodo y bastante nervioso, que tonto había sido interrumpiendo su entrenamiento cuando ellos estaban ahí de colados y para colmo de males lo ultimo que quería es que ella precisamente los sacara.

-¿Un extraño?- Tazusa susurró por lo bajo levantando una ceja, normalmente solo podían entrar, atletas, entrenadores y familiares a la pista y el muchacho que la observaba no parecía ser ninguna de esas tres cosas, aunque por otro lado el hecho no le desagradaba… que ella recordara no había visto unos ojos verdes de esa intensidad en mucho tiempo, o quizás nunca.

-¡John!- pero de pronto cuando sus pálidas mejillas empezaban a teñirse de carmín notó con fastidio que un chico se colgaba como lapa al hombro del castaño, un chico que recordaba muy bien.

-¡Miss Tazusa!- pero ella en vez de contestarle dio media vuelta y siguió patinando bastante molesta, solo eso le faltaba, que un tonto fan se colara a sus entrenamientos ¿Cómo lo había logrado?, seguramente debía tener muchas influencias para que lo dejaran entrar.

-¡Tazusa-chan!- Pete volvió a gritar sabedor de que la de cabello violeta lo estaba ignorando, detestaba cuando Tazusa tomaba ese comportamiento.

-No deberías seguir molestándola- Yoko se colocó a su lado jalando su playera nerviosamente –Tiene un carácter bastante difícil-

-Sí, pero cuando logras superarlo…- el rubio sonrió, una sonrisa tierna –Ella es la persona más vulnerable y linda que te pudieras encontrar-

-¡Auch!- la joven patinadora gruñó con dolor cuando su trasero se fue de golpe al piso, malditos fueran los fanáticos que la desconcentraban, malditos fueran los exámenes del instituto, maldito fuera el torneo HNK y por encima de todo, maldito fuera ese rubio que a pesar de encontrarse en el suelo la seguía viendo con fascinación.

Colegio femenino Akira Tourando 10:30 a.m

-Sí, así como lo oyes Mika- comiendo casi con furia un panecillo Tazusa echaba chispas por los ojos ante la mirada nerviosa de su amiga que solo sonreía intentando calmarla un poco.

-Pero Tazusa, no creo que tu hermanita….-

-¡Ella lo dejo entrar a la pista!- sus ojos violetas centellearon –Y cuando le pregunte que porque lo había hecho solo sonrió y dijo que era un secreto ¡Y ese rubio es la peor calamidad que me haya pasado!-

-¿Pero por que tanto odio?- la joven de cabello azulado se acomodó los lentes –Es un fan más, nunca antes te había afectado tanto-

-Eso es porque en el pasado los fans no me miraban con esa cara de borrego a medio morir, ¡Además él me hace caer!-

-¿Cómo?- ahora si Mika estaba confundida.

-¡No sé!- de pura desesperación se estiró el cabello -¡Su mirada, sus ojos azules, no sé!, Con solo saber que me esta viendo caigo irremediablemente al suelo, es frustrante, y en vez de burlarse el muy idiota solo grita "¡Animo Tazusa-chan!"¡Como si a alguien le importaran sus palabras!-

-De verdad estas molesta…- Mika suspiró y le dio un pequeño bocado a su lonche.

-¡Por supuesto, de buena gana le metería una patada para que me dejara en paz!-

-Se acercan los exámenes- intentando cambiar de tema la de lentes observó un tablero sobre la pared.

-¡Ah!- pero eso solo le dio más cuerda a la patinadora –Y también se ofreció a ser mi tutor y ayudarme con los exámenes, el muy fresco-

-Si es canadiense quizás no sea tan mala idea- Mika suspiró –Apuesto a que te ayuda con el ingles-

-¡¿Peo que dices Mika si…?!- pero en ese instante como si una idea se encendiera dentro de su mente algo pareció hacer "clic" –Bueno, ¿Por qué no?- su rostro se ensombreció y Mika dio un paso atrás, algo muy malo se estaba cocinando en esa cabecita demente de su amiga.

-Tazusa…-

-Si el muy idiota quiere ser mi perro faldero no veo porque no aproveche la situación, cuando no me sirva lo deshecho y ya-

-Eso es cruel-

-Eso es la realidad- ya de mejor humor la joven se puso en pie de un salto y tomó a su amiga por el brazo, con algo de buena manipulación sus tres desgracias podían volverse solo dos.

Notas de Okashira Janet: Vaya, he tardado en sacar este capitulo pero en realidad estoy muy feliz del apoyo que ha recibido esta historia, iba a actualizar antes pero se me vinieron los exámenes encima y no me fue muy bien que digamos ¡Pero hoy fue el ultimo!, así que soy libre (por un rato).

Ahora de verdad agradezco a:

Tommyhiragizawa

Lian Kasumi Himeko

Anonimate

UsakitoPau

Angel13

RayearthFan

Por sus maravillosos reviews que de verdad me han animado para continuar esta historia, me alegra saber que les agrada la trama del fic, espero no defraudarlas y en cuanto a lo que le pasara al ángel de la guarda de Tazusa, pues ya se sabrá más de él adelante. Por otro lado, "triple problema" era el titulo del capitulo 3 en el anime, si se dan cuenta muchas cosas están aquí pero desde otro punto de vista, a ver que opinan, besos, son las mejores Ciao

10 de Marzo del 2009 Martes